viernes, 20 de diciembre de 2019

acabo el 2019 mejor que como lo empecé



Siempre me gusta repasar un poco. Sé que viene bien porque fija lo bueno y permite aprender de lo no tan bueno. Recordar lo bueno es muy bueno, recordar lo no tan bueno también lo es.

El coco funciona de una manera curiosa. Cuando recuerdas lo bueno lo revives, así que es un gusto gratis. Te hace sonreír.  Recordar lo no tan bueno no me hace sonreír, pero me ha ayudado a sacar conclusiones muy importantes. Muchas de las cosas que he aprendido y te he escrito aquí vienen de ahí. Llegar a los porqués no es siempre fácil, pero si los encuentras ayuda mucho.

He vendido más de quinientos libros, algo que nunca soñé. Algunas personas me escriben para contarme lo importante que han sido mis palabras y eso me hace sentir algo muy especial por dentro. Cuando todavía mi mente todavía estaba caótica tuve una idea clara. "Cuando me recupere voy a ayudar a otros". Lo recuerdo bien, fue en el año 2002. Desde entonces ha llovido mucho en mi vida. sin olvidar la tragedia que sufrí y de la que te hablé hace mucho tiempo. 

Este año puedo ponerme calcetines y es la primera vez que he conseguido dormir un mes completo sin necesitar pastillas. Mi Gran Amigo está muy bien y Roberto ha aprobado todos los exámenes. Mi mujer está contenta con su nuevo trabajo y Raquel está más tranquila que el año pasado. Acabé por perdonar a mi padre y mi relación con el mayor de mis hermanos ha mejorado mucho. Lo más difícil ya lo he hecho.

Mi dedicación en Esperanza Bipolar ya no me estresa como antes lo hizo por momentos. Sigo enfocado y la tranquilidad parece que ha venido para quedarse durante una larga temporada. Aunque como dice la canción: aquí todo es de momento.

Y hablando de momentos. Ahora es el momento de disfrutar de todo lo ganado. Es lo que me toca. Y también lo que te deseo.

jueves, 12 de diciembre de 2019

me permito echarme atrás cuando me asaltan las dudas



Esta semana me he dado cuenta de que no estaba preparado para hacer realidad la ilusión compartida con mi amigo Jose. En los últimos años he ido tomando  mis decisiones sobre la marcha y no me he dejado llevar por los impulsos. Como esta vez mi decisión incluía a mi amigo ha sido diferente.

El gran aprecio que siento por Jose me hizo decidirme sin pensar, y tuve que echarme atrás. Aunque lo siento por él, le he explicado por qué lo he hecho. Ha sido un paso atrás antes de dar el paso. Espero haber aprendido lo suficiente para no volver a ilusionar a nadie sin estar preparado.

He oído a muchas personas con trastorno bipolar decir que les cuesta el compromiso. Los motivos pueden ser muy variados, en mi caso no ha sido el tipo de miedo que hace tiempo me bloqueaba. Lo importante es que me he dado cuenta de varias cosas. La primera es que tengo que seguir en mi línea de los últimos años. La segunda es que un "no de hoy" no tiene por qué ser un "no para siempre".

Las dudas tienen la propiedad de obligarte a repensar en algo que has decidido, o vas a decidir, una y otra vez porque se te atasca en la cabeza. Tiene siempre forma de preocupación y puede desembocar en estrés. Yo ya no siento el estrés, pero presto atención a las dudas. Y te lo recomiendo siempre, aunque, a veces, haya que soltar lo seguro. Por cierto, que nunca es seguro.


martes, 3 de diciembre de 2019

piénsate las cosas tres veces si has sufrido la inestabilidad durante mucho tiempo



Doce años pensándome las cosas mucho antes de tomar una decisión de cambio importante. Ahora he tomado mi decisión más importante de los últimos años y no me lo he pensado. ¿Por qué lo he hecho?

Durante los últimos dos años mis sensaciones son muy positivas. Tan positivas que nunca antes me había sentido así. Por este motivo no me he repensado algo tan importante como lo que estamos a punto de comenzar José y yo. También es verdad que encontrar una persona como él es más difícil que encontrar un cisne negro. Aunque en este caso, él parece más un ángel inmaculado que un cisne negro.

Si te piensas las decisiones importantes estarás en condiciones de valorar mejor los riesgos. Estrés y trastorno bipolar tienen mucho que ver. Sólo hay una excepción a la regla. Si llevas muchos años sufriendo, tomar una decisión radical sin pensar mucho puede ser la solución a la mayoría de tus problemas. Así me quité yo de encima el estrés, los síntomas del trastorno bipolar y la falta de ilusión.

Reflexionar te permite tener más consciencia sobre lo que haces y cómo te sientes con lo que haces. Aunque todos vamos un poco en automático, hacer sin pensar puede tener consecuencias muy graves. Si te metes en un callejón sin salida con el entusiasmo de un niño que va a buscar una pelota, acabarás sin salud, sin tranquilidad y sin entusiasmo. Así que piensa tres veces antes de hacer una. Después de mucho tiempo fortaleciendo este músculo, me he tirado a la piscina. Y tranquilo.