jueves, 21 de noviembre de 2019

diez años después de Esperanza Bipolar comienzo con Remisión Bipolar



Hoy quiero celebrar los diez años de mi blog con una ilustración de mi amigo Jorge. Como su bruja me voy, pero no me voy. Ahora viviré en un segundo espacio virtual: Remisión Bipolar.

Esperanza Bipolar somos ahora **dos más que amigos**, Jose y el que te escribe. Remisión Bipolar, de momento, seré sólo yo. Hace diez años, comencé a escribir aquí con mucha ilusión para mostrarte mi vida e intentar que sacases algún beneficio de lo que te iba mostrando semana a semana. Este comentario te lo dedico especialmente a ti que me lees desde hace mucho tiempo.

Hay personas que viven sufriendo los síntomas del trastorno bipolar a pesar del tratamiento farmacológico. Otras que ya no los sufren pero no están del todo bien. Pocos son los que no se medican y tampoco se acaban de sentir bien, y menos los que no se medican y se sienten bien. Esa es mi sensación teniendo en cuenta todas las personas que he conocido en los últimos doce años.

La remisión con fármacos es de esperar que sea más sencilla que sin ellos, yo no lo sé. No soy médico pero sé muchas cosas que los médicos desconocen. La remisión sin fármacos es un trabajo diario y tan difícil de llevar a cabo que me siento un privilegiado. Yo tuve presente un millón de cosas para poder vivir bien y con salud. Ahora vivo con media docena. Ese millón de cosas me ha costado miles de horas aprenderlo están aquí, y mi única intención es que tú necesites mucho menos tiempo para interiorizar algunas.

Si tienes curiosidad por saber cómo comenzó este blog haz click aquí. Hasta a mí me sorprende leerlo. En Remisión Bipolar continuaré con la misma ilusión pero ya no hablaré de esperanza, sino de una realidad: mi buena salud.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Matthieu Ricard: La Compasión y la Bondad como vías últimas hacia la Felicidad


https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/4c/Portrait_de_Matthieu_Ricard.jpg/401px-Portrait_de_Matthieu_Ricard.jpg 




Matthieu Ricard, un hombre de ciencia (doctor en biología molecular) y monje budista, ha sido declarado como "el hombre más feliz del mundo", tras ser sometido a diferentes pruebas científicas que medían su actividad cerebral. Un "título" que él mismo rechaza, por hiperbólico.

Sus únicas posesiones: una cámara de fotos, un portátil para editarlas, un reloj y dos pares de zapatos.

Ricard está convencido de que un cambio mental puede afectar a lo físico.







La Compasión y la Bondad como vías últimas hacia la pésimamente entendida Felicidad, que a mí me gusta más llamar Plenitud.

Este documental acerca de su persona es una pequeña joya que os invito a ver.



  • ¿Habéis probado a hacer voluntariado? Yo todavía no, pero estoy en ello.

Una de las características de la depresión es que los pensamientos están continuamente dando vueltas en torno al Yo. yo... yo... yo... yo...

Una de las características del voluntariado es que te saca del Yo para poner el foco en Los Otros.


  • ¿Habéis probado el Mindfulness como herramienta para vuestra vida diaria?

A mí me ayudó a seguir poniendo un pasito delante del otro durante mi etapa de depresión.



Allí donde pones tu atención surge el milagro.

Alejandro Jodorowsky 

 








jueves, 7 de noviembre de 2019

cómo recordé durante años lo que me pasó cuando sufrí los síntomas del trastorno bipolar



Una de las claves que me ha permitido dejar atrás el trastorno bipolar ha sido recordar. La ciencia sabe que recordar es una manera de aprender. Para no volver a sufrir los síntomas recordé muchas veces lo que me pasó en mi primera crisis psicótica, en mis tres depresiones y en mi manía. Todo lo peor estuvo concentrado en seis años muy duros. Intuyo que sin recordar también se puede salir, pero la vulnerabilidad a recaer puede ser mayor.

Aunque me costó llegar al origen de muchos de mis problemas, poco a poco logré darme cuenta de detalles muy importantes. Tengo muy claro algunos de los motivos por los que sufrí, y lo que tengo que hacer para no volver a sufrir. Mis depresiones tuvieron que ver con la falta de motivación y de ilusión. También con el miedo a no encontrar una salida a mi situación profesional y otros miedos relacionados con mis circunstancias. 

Mi brote psicótico, que tuvo algunas características de la manía, fue una explosión en la que una sorpresa repentina me disparó como un cohete. Recuerdo detalles importantes y en los detalles siempre están las lecciones. Intenta recordar tus detalles, puede ayudarte. 

Han pasado veinte años desde aquel brote psicótico. Cuatro años después, otra sorpresa empezó a tejer la telaraña de una idea psicótica que conseguí deshacer hace dos años. He necesitado dieciocho años para revertir la vulnerabilidad a la psicosis. 

Este año he mejorado mucho. Duermo mejor y estoy más tranquilo que nunca. Hago una vida casi normal y disfruto todo lo que puedo, que es mucho. Así seguiré. Mi ilusión de dar la vuelta a mi salud ya está cumplida. Veintidós años después de mi primera depresión.