miércoles, 18 de septiembre de 2019

año difícil





Este año va a ser más duro. Ya lo empiezo a sentir porque el dolor no me deja hacer todo como me gustaría. Me ocuparé de mi hijo y seguiré haciendo todo lo que hacía aunque me pase factura en el cuerpo. Mi cabeza está a salvo.

Como tengo que organizarme de otra manera, ya he empezado a hacerlo. Roberto con casi dieciocho años me ayuda en casa con lo que puede, aunque uno esté a otras cosas con esa edad. Menos mal que llevo aprendido mucho con respecto a mis hijos. Si no, mi cabeza no estaría a salvo. Las cosas en general no han empeorado, y, a veces, eso es una gran noticia. Quienes piensan que todo tiene solución suelen ser los que peores soluciones tienen.

Como me gusta aportar algo sobre el trastorno bipolar en cada escrito, hoy te contaré lo importante que son las prioridades. Si te he hablado ya antes de este tema, no me importa volver a hacerlo porque es vital. Si tienes intención o necesitas hacer muchas cosas, fíjate bien en dos cosas. Primero, si tu cuerpo y tu cabeza pueden con ellas. Segundo, vuelve a pensar en si las necesarias son realmente necesarias. Es la mejor manera de no sufrir la ansiedad, la depresión, la psicosis, la hipomanía y la manía. No son garantía, pero pueden evitar lo peor.

jueves, 5 de septiembre de 2019

me conformo con mucho



El otro día, organicé una comida con algunos amigos. Como suele pasar, muchos ni contestaron. Uno que sí lo hizo me dijo que mejor lo dejábamos para otro día. Para mí tres amigos son suficientes. 

        -"Te conformas con poco" - me dijo.

Nunca me habían dicho algo así, por eso sentí que alguien había explotado un globo. Me da la sensación de que una persona como yo no se puede conformar con poco. Siempre le pedí MUCHO a TODO. En el terreno profesional, especialmente. Y como no tenía MUCHO, lo dejé por otra cosa. Ahora siento que tengo TODO.

Extrayendo la esencia de mi experiencia, te contaré lo más importante. Lo que para ti es vital no lo puede cambiar nada ni nadie. Como decía aquél: "está escrito". Conclusión: hasta que no lo tengas, no serás feliz y lo que es peor: puedes ir rebotando de depresión en depresión. Eso es exactamente lo que me sucedía a mí.

Y ahora viene lo bonito. El día que consigas aquello que necesitas, y para lo que no hay alternativas, podrás recuperarte y disfrutar de casi todo. Así es como yo me siento ahora. No tengo TODO, pero siento que tengo MUCHO. Y lo más importante: siento que tengo lo más importante. Para mí, claro está.