jueves, 12 de diciembre de 2019

me permito echarme atrás cuando me asaltan las dudas



Esta semana me he dado cuenta de que no estaba preparado para hacer realidad la ilusión compartida con mi amigo Jose. En los últimos años he ido tomando  mis decisiones sobre la marcha y no me he dejado llevar por los impulsos. Como esta vez mi decisión incluía a mi amigo ha sido diferente.

El gran aprecio que siento por Jose me hizo decidirme sin pensar, y tuve que echarme atrás. Aunque lo siento por él, le he explicado por qué lo he hecho. Ha sido un paso atrás antes de dar el paso. Espero haber aprendido lo suficiente para no volver a ilusionar a nadie sin estar preparado.

He oído a muchas personas con trastorno bipolar decir que les cuesta el compromiso. Los motivos pueden ser muy variados, en mi caso no ha sido el tipo de miedo que hace tiempo me bloqueaba. Lo importante es que me he dado cuenta de varias cosas. La primera es que tengo que seguir en mi línea de los últimos años. La segunda es que un "no de hoy" no tiene por qué ser un "no para siempre".

Las dudas tienen la propiedad de obligarte a repensar en algo que has decidido, o vas a decidir, una y otra vez porque se te atasca en la cabeza. Tiene siempre forma de preocupación y puede desembocar en estrés. Yo ya no siento el estrés, pero presto atención a las dudas. Y te lo recomiendo siempre, aunque, a veces, haya que soltar lo seguro. Por cierto, que nunca es seguro.


martes, 3 de diciembre de 2019

piénsate las cosas tres veces si has sufrido la inestabilidad durante mucho tiempo



Doce años pensándome las cosas mucho antes de tomar una decisión de cambio importante. Ahora he tomado mi decisión más importante de los últimos años y no me lo he pensado. ¿Por qué lo he hecho?

Durante los últimos dos años mis sensaciones son muy positivas. Tan positivas que nunca antes me había sentido así. Por este motivo no me he repensado algo tan importante como lo que estamos a punto de comenzar José y yo. También es verdad que encontrar una persona como él es más difícil que encontrar un cisne negro. Aunque en este caso, él parece más un ángel inmaculado que un cisne negro.

Si te piensas las decisiones importantes estarás en condiciones de valorar mejor los riesgos. Estrés y trastorno bipolar tienen mucho que ver. Sólo hay una excepción a la regla. Si llevas muchos años sufriendo, tomar una decisión radical sin pensar mucho puede ser la solución a la mayoría de tus problemas. Así me quité yo de encima el estrés, los síntomas del trastorno bipolar y la falta de ilusión.

Reflexionar te permite tener más consciencia sobre lo que haces y cómo te sientes con lo que haces. Aunque todos vamos un poco en automático, hacer sin pensar puede tener consecuencias muy graves. Si te metes en un callejón sin salida con el entusiasmo de un niño que va a buscar una pelota, acabarás sin salud, sin tranquilidad y sin entusiasmo. Así que piensa tres veces antes de hacer una. Después de mucho tiempo fortaleciendo este músculo, me he tirado a la piscina. Y tranquilo.

jueves, 21 de noviembre de 2019

diez años después de Esperanza Bipolar comienzo con Remisión Bipolar



Hoy quiero celebrar los diez años de mi blog con una ilustración de mi amigo Jorge. Como su bruja me voy, pero no me voy. Ahora viviré en un segundo espacio virtual: Remisión Bipolar.

Esperanza Bipolar somos ahora **dos más que amigos**, Jose y el que te escribe. Remisión Bipolar, de momento, seré sólo yo. Hace diez años, comencé a escribir aquí con mucha ilusión para mostrarte mi vida e intentar que sacases algún beneficio de lo que te iba mostrando semana a semana. Este comentario te lo dedico especialmente a ti que me lees desde hace mucho tiempo.

Hay personas que viven sufriendo los síntomas del trastorno bipolar a pesar del tratamiento farmacológico. Otras que ya no los sufren pero no están del todo bien. Pocos son los que no se medican y tampoco se acaban de sentir bien, y menos los que no se medican y se sienten bien. Esa es mi sensación teniendo en cuenta todas las personas que he conocido en los últimos doce años.

La remisión con fármacos es de esperar que sea más sencilla que sin ellos, yo no lo sé. No soy médico pero sé muchas cosas que los médicos desconocen. La remisión sin fármacos es un trabajo diario y tan difícil de llevar a cabo que me siento un privilegiado. Yo tuve presente un millón de cosas para poder vivir bien y con salud. Ahora vivo con media docena. Ese millón de cosas me ha costado miles de horas aprenderlo están aquí, y mi única intención es que tú necesites mucho menos tiempo para interiorizar algunas.

Si tienes curiosidad por saber cómo comenzó este blog haz click aquí. Hasta a mí me sorprende leerlo. En Remisión Bipolar continuaré con la misma ilusión pero ya no hablaré de esperanza, sino de una realidad: mi buena salud.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Matthieu Ricard: La Compasión y la Bondad como vías últimas hacia la Felicidad


https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/4c/Portrait_de_Matthieu_Ricard.jpg/401px-Portrait_de_Matthieu_Ricard.jpg 




Matthieu Ricard, un hombre de ciencia (doctor en biología molecular) y monje budista, ha sido declarado como "el hombre más feliz del mundo", tras ser sometido a diferentes pruebas científicas que medían su actividad cerebral. Un "título" que él mismo rechaza, por hiperbólico.

Sus únicas posesiones: una cámara de fotos, un portátil para editarlas, un reloj y dos pares de zapatos.

Ricard está convencido de que un cambio mental puede afectar a lo físico.







La Compasión y la Bondad como vías últimas hacia la pésimamente entendida Felicidad, que a mí me gusta más llamar Plenitud.

Este documental acerca de su persona es una pequeña joya que os invito a ver.



  • ¿Habéis probado a hacer voluntariado? Yo todavía no, pero estoy en ello.

Una de las características de la depresión es que los pensamientos están continuamente dando vueltas en torno al Yo. yo... yo... yo... yo...

Una de las características del voluntariado es que te saca del Yo para poner el foco en Los Otros.


  • ¿Habéis probado el Mindfulness como herramienta para vuestra vida diaria?

A mí me ayudó a seguir poniendo un pasito delante del otro durante mi etapa de depresión.



Allí donde pones tu atención surge el milagro.

Alejandro Jodorowsky 

 








jueves, 7 de noviembre de 2019

cómo recordé durante años lo que me pasó cuando sufrí los síntomas del trastorno bipolar



Una de las claves que me ha permitido dejar atrás el trastorno bipolar ha sido recordar. La ciencia sabe que recordar es una manera de aprender. Para no volver a sufrir los síntomas recordé muchas veces lo que me pasó en mi primera crisis psicótica, en mis tres depresiones y en mi manía. Todo lo peor estuvo concentrado en seis años muy duros. Intuyo que sin recordar también se puede salir, pero la vulnerabilidad a recaer puede ser mayor.

Aunque me costó llegar al origen de muchos de mis problemas, poco a poco logré darme cuenta de detalles muy importantes. Tengo muy claro algunos de los motivos por los que sufrí, y lo que tengo que hacer para no volver a sufrir. Mis depresiones tuvieron que ver con la falta de motivación y de ilusión. También con el miedo a no encontrar una salida a mi situación profesional y otros miedos relacionados con mis circunstancias. 

Mi brote psicótico, que tuvo algunas características de la manía, fue una explosión en la que una sorpresa repentina me disparó como un cohete. Recuerdo detalles importantes y en los detalles siempre están las lecciones. Intenta recordar tus detalles, puede ayudarte. 

Han pasado veinte años desde aquel brote psicótico. Cuatro años después, otra sorpresa empezó a tejer la telaraña de una idea psicótica que conseguí deshacer hace dos años. He necesitado dieciocho años para revertir la vulnerabilidad a la psicosis. 

Este año he mejorado mucho. Duermo mejor y estoy más tranquilo que nunca. Hago una vida casi normal y disfruto todo lo que puedo, que es mucho. Así seguiré. Mi ilusión de dar la vuelta a mi salud ya está cumplida. Veintidós años después de mi primera depresión.

lunes, 28 de octubre de 2019

lo que no puedes adivinar



Lo que no puedes adivinar se llama futuro. La cabeza funciona de una manera muy curiosa: cuando las cosas van a peor, imaginas lo peor. Cuando las cosas van a mejor, imaginas lo mejor. Pero imaginar no es adivinar.

Saberlo está muy bien, aunque no sé si servirá de mucho. Tengo dolor crónico desde hace trece años y este mes ha sucedido algo que nunca pude imaginar: puedo ponerme calcetines y zapatos en invierno cuando llueve. Si alguien me lo hubiera dicho antes, le hubiera tomado por inocente. Algo en mi sistema nervioso ha cambiado. He perseguido por todos los medios no necesitar pastillas para dormir y por fin lo he logrado. La verdad es que no estaba seguro de que lo lograría.

Este mes es el mejor de mi vida desde que sufrimos el accidente. He aprendido a tratar a mi hijo sin perder la cabeza ni dejar de "enseñarle", y he aprendido a no juzgar a mi hija. Dicho así, no parece gran cosa. En la práctica ha sido un mundo. Por cierto: un mundo que he tenido que construir en los últimos años muy poco a poco.

La semana pasada no te escribí porque estaba tan ilusionado con poder salir a la calle con zapatos y ver llover que aproveché para disfrutar de la nueva sensación. Del trastorno bipolar te seguiré contando cosas que me han ayudado mucho. Hoy quería contarte algo personal que me ha hecho saborear un poco más la vida. 


jueves, 17 de octubre de 2019

lo que no me cuesta



En los últimos años, me he dedicado a recuperarme y a hacer cosas que no me costaba hacer. Lo que suele llamarse "dejarse llevar". En este dejarme llevar me encontré con dificultades, pero nada comparado con las que tuve que sufrir cuando me esforzaba. Mi recomendación si estás pasando por momentos difíciles es clara: "Déjate llevar".

Tengo un muy buen amigo que lleva mucho tiempo pasándolo mal. Sé que para él no es nada fácil, pero me veo en la obligación de contar aquí lo que me sirvió. Intuyo que una manera de no deprimirse con trastorno bipolar es dejándose llevar. Si te dejas llevar puede que encuentres cosas que te den cierto placer. Obligándote es imposible.

La ley del mínimo esfuerzo está mal vista. Ni todos los que llegan lejos, ni todas las personas satisfechas con sus vidas, se han esforzado como actitud vital. Es más, puede que sean relativamente pocos los que han seguido ese camino para alcanzar esa meta. Yo nunca me apliqué la ley del mínimo esfuerzo hasta que me di cuenta de algo importante. Cuando empecé a dejar de esforzarme, vi que los resultados fueron positivos. No significa no hacer nada, sino hacer lo que no te cuesta. Ahora he dejado de hacer algunas cosas que me requieren más esfuerzo que antes. Algún día las retomaré pero ahora no es mi momento. 

Las depresiones me dejaron una huella que ya está borrada. Antes, cada vez me frustraba más y veía que tenía menos salidas a mi situación. Sentía que vivía en un fracaso continuo y no sabía lo que necesitaba. Ahora que lo sé, todo es mucho más fácil.


jueves, 10 de octubre de 2019

hoy no siento limitaciones




Hace un tiempo le comentaba a un amigo cosas que yo no podía hacer. Le hablaba de Esperanza Bipolar y él me proponía hacer lo que pensaba que era lo mejor.

Cuando yo intentaba explicarle, me dijo sorprendido:

-sólo piensas en limitaciones.

No comprendió que sentía limitaciones.

Intuyo que mi amigo es racionalista: la clase de persona que no ha profundizado lo suficiente en algunas áreas. Si fuésemos lo que pensamos, seríamos máquinas, no humanos.


Al grano. Hoy es el día que no siento limitaciones. Tengo muchas, como muchos, pero ya no las siento. Antes, la mayoría de las limitaciones chillaban en mi cabeza en forma de estrés. 

Ahora pienso que, con cincuenta y dos años, estoy en la situación de otros con veinte respecto al estrés. Hay personas que mueren sin saber lo que es el estrés en negrita. Suelen hacer bromas respecto a llevar una vida tranquila y sin prisas. No te molestes con él o ella, no sabe lo que ES. Si le escuchas, o le lees, te darás cuenta pronto.

Trastorno bipolar y estrés son dos líneas que se cruzan. Si intentas que se mantengan paralelas vas por buen camino.

jueves, 3 de octubre de 2019

¿Quién es Alberto?





Diciembre de 2017:

Tras mi n-ésimo ingreso en la planta de psiquatría de otro hospital más, recién salido del horno y abatido física, mental, emocional y psicológicamente, una muy buena amiga encuentra a Alberto a través sus respuestas acerca del trastorno bipolar en la página quora.com. Así es como localiza también la asociación Esperanza Bipolar, en Bilbao (España).

Una fría pero soleada mañana de invierno quedo con Alberto en la puerta del Ayuntamiento de mi ciudad. A la hora fijada aparece un tipo muy alto con una bicicleta y unas sandalias que dejaban ver unas cicatrices. En pleno invierno, sí. Recuerdo haber pensado: este hombre ha debido de sufrir mucho. Después descubrí, con dolor, que así había sido:
Así que, sabiéndome acompañado y muy especialmente escuchado en el sufrimiento, empecé a soltar lastre...y, entre los dos, a construir y cimentar sin darnos cuenta y poco a poco, entre paseo y paseo mojándonos los pies por la playa, tomando té Rooibos mientras nos echábamos el Tarot de Marsella mutuamente o sacando fotos de todo tipo de Realidades, construyendo piedra a piedra una sólida Catedral de aprecio, respeto y confraternidad.

Se lo he dicho muchas veces: "eres el tío más Zen que he conocido". Un tío sin miedo. O los pocos que tenga —todos los tenemos y en mi caso particular, muchos: el principal de ellos miedo a No Ser quien Soy—, los "camufla" muy bien.

Alberto es un Ser Humano excepcional, sin temor a la hipérbole y en el sentido estricto de la palabra: alguien de quien, tras conocerle, puedes decir que estás ante una excepción y no ante una norma.

Y Alberto es excepcional en su capacidad de entrega a los demás. En su capacidad de escucha atenta sin juicio. En su empatía. En su aguda percepción de lo que llevan los otros por dentro y en sus medidos tempos para lanzarles/nos misiles que van directos al Centro. Ese tipo de misiles que pueden llegar a cambiarle la vida a alguien: yo he sido testigo, en mi persona, de un par de ellos.

Excepcional en su saber Ser y Estar. Poca, poquita, muy poquita gente sabe Ser y Estar. Alberto sabe.

Excepcional en su ge-ne-ro-si-dad: porque, como el tío supremamente inteligente que es sabe que Dar es Recibir. Y lo practica.

Alberto es un tío de los que van por la Vida con su Estrella: es decir, sembrando su Verdad y cambiando El Mundo de uno en uno y pasito a pasito, desde el círculo más interno, barriendo el patio de tu casa primero —que es como se cambian los Mundos—. Su Verdad, sí: y luego ya vendrán otros que la cosechen...

Octubre de 2019:

Ni el más leve síntoma de mi Trastorno Bipolar desde Diciembre de 2017. Ahí lo llevas.

Quien tiene un amigo tiene un tesORO.

Yo tengo uno.

Gracias Amigo.




















ahora ya somos dos



Hace tiempo pensé en invitar a otra persona a escribir en Esperanza Bipolar. La idea era convertir mi blog personal en un blog coral. Hace no tanto tiempo conocí a Jose y me atravesó. Me inundó con su bondad, como haría una Buena Hermana con un Hermano Cualquiera. 

Nos encontramos un día y no era él. Mejor dicho, sí era él pero no era el que es ahora. Acababa de salir del hospital y estaba roto. Juntos empezamos a recomponer sus añicos y juntamos algunos de mis trozos. Ahora es un **Gran Amigo**. Si piensas que hay algo más valioso en el mundo, escribe aquí debajo tu comentario. 

Mi amigozepam me curó los pocos dolores que me quedaban. Varios, menos el dolor físico. Cuando nos vemos, me muestra para no enseñarme, me escucha y me explica. Me hace reír y me sorprende. A veces, cuando se calla y me mira de una manera diferente, intuyo que no está de acuerdo y su silencio es mi lección. Es una de las personas más brillantes que he conocido en Esperanza Bipolar, pero lo que más brilla es su corazón.

Hace años sentía esperanza. Ahora siento mi realidad del último año. Hace unos días registré el dominio www.remisionbipolar.org. Pronto te contaré lo que haré cuando haga la mudanza con parte de mis muebles allí.

Tuve a mi lado -y tengo- la ayuda de un equipo médico muy profesional que fue siempre mi apoyo incondicional. Nunca podré agradecer lo suficiente a mi neuropsiquiatra, Javier Aizpiri, ni a quien fue mi psicóloga, Norma Larrea, lo que hicieron por mí. 

El día que no estén, la salud mental habrá perdido a dos profesionales excepcionales que no se dejaron llevar por la corriente. Y a dos personas que ejercieron su profesión con responsabilidad y no se equivocaron en la manera de actuar conmigo.

lunes, 23 de septiembre de 2019

"En lo despreciado está el Secreto".


Saludos a todos. Yo también ¿soy/tengo? (trastorno) bipolar, desde hace al menos 12 años.

Alberto ha tenido la insensatez de invitarme a ir volcando por aquí cachitos de Vida escritos desde el Corazón: ¡vomitemos, pues!.

Desde que una experiencia cumbre me cambiase por completo la vida allá por Marzo de 2005, descubrí la fotografía: el Sagrado Arte de ver Belleza en Todo.

Para mí la Belleza siempre está ahí, rodeándonos por doquier: tan sólo es cuestión de encontrar el encuadre perfecto, ajustar un poco la luz que entra al objetivo, dejarse llevar y... ¡click!

Os presento la que considero mi foto favorita: un cubo de la basura que se había caído al suelo del asfalto en Londres, empujado por el tremendo viento y sobre el que la lluvia había dejado dos pequeños charcos sobre los que incidía Luz de un sol del atardecer en la que se reflejaban las hojas de un árbol mecido al viento de Otoño.




Un cubo de la basura: ver, percibir, sentir Belleza donde se supone que no debería haberla.

No es Arte. Es la Meta Alquímica: Espiritualizar la Materia y Materializar el Espíritu.

Recuérdalo la próxima vez que te encuentres en un pozo muy hondo, de esos que (quasi)todos los lectores de esta página hemos transitado alguna vez: no te sacará de él como por Arte de Magia, pero si eres capaz de sentir la seguridad de la futura Belleza de Ser quien Eres con certeza se te regalará esa bendita palabra llamada...

Esperanza.


¡Ánimo!




miércoles, 18 de septiembre de 2019

año difícil





Este año va a ser más duro. Ya lo empiezo a sentir porque el dolor no me deja hacer todo como me gustaría. Me ocuparé de mi hijo y seguiré haciendo todo lo que hacía aunque me pase factura en el cuerpo. Mi cabeza está a salvo.

Como tengo que organizarme de otra manera, ya he empezado a hacerlo. Roberto con casi dieciocho años me ayuda en casa con lo que puede, aunque uno esté a otras cosas con esa edad. Menos mal que llevo aprendido mucho con respecto a mis hijos. Si no, mi cabeza no estaría a salvo. Las cosas en general no han empeorado, y, a veces, eso es una gran noticia. Quienes piensan que todo tiene solución suelen ser los que peores soluciones tienen.

Como me gusta aportar algo sobre el trastorno bipolar en cada escrito, hoy te contaré lo importante que son las prioridades. Si te he hablado ya antes de este tema, no me importa volver a hacerlo porque es vital. Si tienes intención o necesitas hacer muchas cosas, fíjate bien en dos cosas. Primero, si tu cuerpo y tu cabeza pueden con ellas. Segundo, vuelve a pensar en si las necesarias son realmente necesarias. Es la mejor manera de no sufrir la ansiedad, la depresión, la psicosis, la hipomanía y la manía. No son garantía, pero pueden evitar lo peor.

jueves, 5 de septiembre de 2019

me conformo con mucho



El otro día, organicé una comida con algunos amigos. Como suele pasar, muchos ni contestaron. Uno que sí lo hizo me dijo que mejor lo dejábamos para otro día. Para mí tres amigos son suficientes. 

        -"Te conformas con poco" - me dijo.

Nunca me habían dicho algo así, por eso sentí que alguien había explotado un globo. Me da la sensación de que una persona como yo no se puede conformar con poco. Siempre le pedí MUCHO a TODO. En el terreno profesional, especialmente. Y como no tenía MUCHO, lo dejé por otra cosa. Ahora siento que tengo TODO.

Extrayendo la esencia de mi experiencia, te contaré lo más importante. Lo que para ti es vital no lo puede cambiar nada ni nadie. Como decía aquél: "está escrito". Conclusión: hasta que no lo tengas, no serás feliz y lo que es peor: puedes ir rebotando de depresión en depresión. Eso es exactamente lo que me sucedía a mí.

Y ahora viene lo bonito. El día que consigas aquello que necesitas, y para lo que no hay alternativas, podrás recuperarte y disfrutar de casi todo. Así es como yo me siento ahora. No tengo TODO, pero siento que tengo MUCHO. Y lo más importante: siento que tengo lo más importante. Para mí, claro está.



miércoles, 21 de agosto de 2019

cómo mantener la ilusión




Mi amigo Jorge, dibujó para mi primer libro esta ilustración. Me encantaría poder presentar mi segundo libro a su lado algún día.

Cómo mantener la ilusión es clave para no deprimirse. Aunque para mantener una ilusión primero hay que encontrarla. Como no hay ninguna "receta" para encontrar la ilusión, te contaré cómo he mantenido yo mis ilusiones. Primero fue escribir un libro, luego fundar una organización para ayudar a las personas que sufren la enfermedad, y por último alcanzar la remisión del trastorno bipolar. El orden fue éste, no lo he elegido ahora al azar. 

Las prioridades es una de las cosas más importantes. Si te sientes en el pozo, tu prioridad será diferente a la que tendrías si te sientes en el cielo. Amueblarse poco a poco para que tu orden de prioridades sea el más inteligente para tu salud no es sencillo, pero puede aprenderse. Con trastorno bipolar, una decisión equivocada puede echar a perder años de bienestar. 

Hay personas que queman sus ilusiones. Si una ilusión se quema, quiere decir que no era una ilusión de largo recorrido. No te culpes, ni te lamentes. Renueva. Si te enfrentas a dificultades a medida que avanzas, para y reflexiona. Sólo la reflexión te puede ayudar a seguir avanzando. Yo me dediqué a hacer esto durante diez años y el resultado ha sido espectacular. 

Y como estamos aquí en verano, te deseo unas buenas vacaciones. Y si estás al otro lado del océano, recuérdame que me acuerde del sol del verano en tu ciudad. :))

miércoles, 7 de agosto de 2019

entorno de libertad



Hoy te contaré una de las cosas más importantes a tener en cuenta. Busca un entorno en el que te sientas libre para empezar a dejar de sufrir los síntomas del trastorno bipolar. 

Lo curioso es que para mí se trató sólo del principio. Lo que vino después fue todavía mucho mejor. Tuve la suerte de llegar a un punto en que tengo la sensación de que disfruto mucho más que los demás. Equivocado o no, me da igual. El caso es que disfruto mucho.

Hace años era todo lo contrario. Tenía la sensación de estar muy limitado en mis posibilidades. De hecho, lo estaba. Incluso en el momento en que salí del entorno en el que estaba, decidí con tranquilidad el cambio porque vi que no tenía más opciones. En mi caso era un entorno laboral, pero en el tuyo puede ser de otro tipo. La familia, los distintos cajones de la sociedad, o tu propia habitación son también entornos. Hay personas que disfrutan mucho sin salir de casa, y otras que disfrutan mucho sin salir del trabajo. ¿Has pensado alguna vez por qué?

Dentro de un libro me siento libre, fuera de él también. En las redes sociales y en cualquier conversación con un amigo. Cuando escribo y cuando leo, cuando pienso y cuando hago. Cuando imagino y cuando descubro. Y no es una señal de alarma. no tengo que visitar a mi psiquiatra.

Ahora disfruto en todas partes. Tocaré madera para que la vida me respete. Soy muy consciente de que la mayor suerte es no tener la mala suerte de sufrir una desgracia. Si las desgracias se mantienen alejadas de mí, yo intentaré hacer lo que pueda con todo lo demás. Ya no me cuesta gran cosa afrontar lo que me va llegando. Debe ser que he aprendido mucho de tanto leer :))

lunes, 29 de julio de 2019

cuidado con las convicciones




Tengo personas a mi alrededor tan convencidas de algunas cosas que pierden el control sin querer. Yo nunca fui la clase de persona segura de todo, y ahora que me siento muy seguro de algunas cosas sigo manteniendo cierta prudencia al hablar y al escribir. Tampoco he sido nunca una persona que hable por hablar. Sé que casi nada sirve para todos porque no hay dos personas que tengan los mismos recursos. Ni siquiera los fármacos sirven para todo el mundo. Además, para poder aprender he tenido que mantener en algunos momentos una capacidad de autocrítica muy sana.

Si lees este blog sobre el trastorno bipolar habitualmente, te habrás dado cuenta incluso mejor que yo de los cambios que he sufrido en los últimos años. Cuando llegué a estar demasiado seguro de mis certezas no tuve mi mejor época. Hace poco he podido comprobar en las redes sociales cómo algunas personas se comportan como Jackie Chan cuando tienen que defender algo. Yo pasé de Kung Fu a Jackie Chan sin darme cuenta y ahora he vuelto a "Be water, my friend".

Lo mejor de no tener convicciones demasiado arraigadas es la paz que ganas. Para dentro y para fuera. Y como lo de fuera te acaba volviendo el beneficio es doble. Suelo leer con atención incluso a las personas con las que no estoy de acuerdo. Como una persona nos solía decir en Esperanza Bipolar, todos tenemos un cinco por ciento de la verdad. Búscala siempre en lo que dicen los demás.

martes, 9 de julio de 2019

unas vacaciones muy especiales




Este verano está siendo uno de los mejores veranos de los que tengo recuerdos. Me imaginaba que no iba a ser uno más porque durante este año he tenido sensaciones muy positivas.

Físicamente me encuentro mejor, y tengo intención de mejorar un poco más haciendo más ejercicio que en invierno. Mi amigo Juanma me ha enseñado a respirar y ahora tengo más aguante. También he aprendido a estar con todos los amigos que tengo diagnosticados con trastorno bipolar sin estresarme, Hace años quería verles y no podía hacerlo muy a menudo porque me sobrecargaba. Necesitaba mis descansos y dosificaba el tiempo que pasaba con ellos. Sé que puede no sonar bien, pero era lo que me ocurría.

Ahora tengo más vida social y he dejado aparcado un poco el aprendizaje. No tiene sentido que siga al mismo ritmo que llevé durante más de ocho años, ya saqué mis conclusiones. Unas están en mis dos libros ya publicados, otras estarán en los que iré publicando. Sin embargo, mi mayor placer es estar al lado de personas que antes sufrían mucho, y ver que algunas están ya bien. Les agradezco que sean mis amigos porque son muy generosos conmigo. Mis amigas también lo son.

Los síntomas del trastorno bipolar ya son pasado. Mi última depresión fue hace más de diez años. Hace tres años, tuve sensaciones que me recordaron algún brote psicótico y ahora tengo mucha más confianza en que no me vuelva a pasar. La lección definitiva me mantiene tranquilo y con ganas de disfrutar de la vida sin miedo. Ahora es mi momento :))

domingo, 30 de junio de 2019

comparte lo importante


Desde hace tiempo no me guardo lo que me afecta, antes era todo lo contrario. Ahora lo comparto sin necesidad de desahogarme, se ha vuelto en algo natural en mí. Me gusta hablar de mis problemas porque ahora lo hago tan tranquilo y sé con quién hacerlo.

Dicen que la mayoría de las personas no tienen con quien hablar de su intimidad. O no quieren, una de dos. La manera más eficaz de sentirse bien es soltar los problemas antes de que se te hagan bola. No hace falta que sea con un psicólogo o un psiquiatra. Puede resultar igual de útil, o más, hacerlo con un amigo o amiga. Para cuando llegue el día de la consulta, tu problema ha podido caducar o pudrirse. Cuando te escucha una persona en la que confías, las sensaciones al vaciarte son muy diferentes.

Como muchas personas saben a qué me dedico, y conocen algo de mi pasado, algunas me cuentan algunos problemas de salud mental de familiares cercanos. Tienen dudas o se sienten desbordados por la situación, y no es para menos. Alguna vez, por involucrarme en exceso lo pasé mal. Con mi mejor intención me hice tanto daño que decidí sólo hablar cuando alguien me pregunta. 

Si compartes lo importante tendrás dos ventajas. La primera es soltar presión y aliviar parte de la carga de estrés. La segunda es aprovechar lo que te devuelva quien te escucha. No juzgues nunca las respuestas, llévatelo a casa y piensa sobre ello. Cuatro ojos no ven más que dos, ven cosas diferentes porque están en dos cabezas distintas. Aprovéchalo.

lunes, 17 de junio de 2019

saltar entre zonas seguras sin sentir estrés



Durante años salté entre zonas seguras. Quien recomienda salirse de la zona de confort puede que no haya sufrido el estrés como yo lo sufrí durante años. En los últimos diez, he saltado entre zonas. No es una palabra que me guste, pero la zona de confort es el lugar donde te sientes cómodo y seguro.

Sin embargo, me enfrenté a distintos retos buscando maneras que no me supusieran estrés. Así todo, me encontré con él más de una vez. Tuve que parar y vuelta a empezar. Por otro camino, o un tiempo después. La cuestión es que he huido del estrés siempre que lo he sentido en el cuerpo. El estrés es una señal que necesitamos atender. El cuerpo es sabio, dijo el sabio.

Ahora estoy en una nueva zona desconocida para mí. Ya no me siento inseguro ni incómodo, ni siento estrés en ninguna situación. No soy un robot, pero no me estreso como antes. Esta sensación tan nueva me hace sentir muy bien porque antes reconocía mis limitaciones en cuanto el estrés me ponía en mi sitio.

El estrés predispone a los síntomas del trastorno bipolar. No sólo a la depresión, también a la hipomanía o la manía. La química hace que seas más sensible a determinadas situaciones y está muy bien saberlo. 

Empieza la semana y hoy he establecido nuevos contactos interesantes. :))


jueves, 6 de junio de 2019

aprendiendo a estar en mi lugar



Por la mañana, me he vuelto a descubrir. Estoy aprendiendo a permanecer en mi lugar y haciendo que se me respete. A primera hora, un hombre joven parecía querer ponerme a prueba, y le puse en su sitio porque quería invadir el mío.

Después, a un hombre que lleva tiempo tratándome como si fuese tonto, le he vuelto a dejar claro que no lo soy. Muchas veces no he tenido suerte con la gente que me he encontrado, y me alegro mucho de no dejarme hacer como antes.

He pasado de ser una persona siempre educada y correcta, a alguien que "pierde" la educación si es necesario. Perder la educación no es incompatible con el respeto. Digo lo que tengo que decir, de la manera que viene, y lo dejo salir. No veas lo bien que le sienta al cuerpo. Pruébalo si te identificas con este comentario.

Siempre fui una persona tirando a inocente. En los últimos años, he perdido la inocencia a marchas forzadas. Ahora, sé defender mi lugar ante los que se creen que ellos están primero, y, para una persona como yo, lo siento como un gran logro.

Quizás pienses que esto no tiene nada que ver con el trastorno bipolar. Pues sí que lo tiene. Y no te voy a explicar más porque seguro que ya lo has entendido. Feliz fin de semana :))

martes, 28 de mayo de 2019

lo que me desvelaba ya no me desvela




Ahora que duermo bien, aunque poco, quiero hablarte de cosas que me desvelaron en el pasado. Querer dormir y no poder, es un gran problema si estás diagnosticado con trastorno bipolar.

Hay dos cosas que desvelan a todo el mundo, y son el miedo y el deseo. Piensa en tu experiencia. 

El estrés puede venir de casi cualquier parte y dormir estresado es imposible sin fármacos. Hace muchos años, dormía mucho estando deprimido y me costaba despertar. No deseaba lo que me esperaba al día siguiente o me daba miedo no poder afrontarlo.

También la ira me desveló en situaciones esporádicas. Recuerdo algunos problemas de convivencia con mi mujer, unos pocos conflictos con mis hijos, o el estrés de querer protegerles cuando veía algunos riesgos en su vida. Que yo recuerde, han pasado casi cinco años desde la última vez que algo presionó mi sueño. 

También tuve una época en que Esperanza Bipolar me desvelaba. El exceso de ilusión me hizo pasar por alguna que otra noche de mal dormir y tuve que tomar decisiones radicales para recuperar mi sueño. 

Hoy quería hablar de sueño porque estoy durmiendo como nunca. Haber aprendido a no estresarme  ha sido la clave. Diez años en los que he perseguido este momento sin descanso para poder descansar bien. 

lunes, 20 de mayo de 2019

romper con tu pareja



Hoy he leído que casi una de cada cuatro parejas jóvenes se separan por diferencias políticas. No sé por qué pero me ha dado por pensar en mi pareja. Si juntamos nuestras diferencias hacemos un pleno al quince. Alcanzar la remision me ha costado mucho, en darle al coco y también en tiempo. Lograr una convivencia sin calentones mutuos es el reto más difícil que me puedo poner ahora mismo.

Para algunas personas diagnosticadas con trastono bipolar, mantener una relación de pareja es complicado. Aunque nunca fue mi caso, ahora lo es más que antes. Kanye West hablará de sus calentones - no sé si de pareja- en el próximo programa de televisión de David Letterman. Y ahora viene lo práctico.

Lo que más me ayudó hasta ahora en mi relación de pareja fue aprender a evitar controlar las situaciones que antes tendía a controlar. Para eso, antes he tenido que perder casi todos mis miedos, y eso ha sido clave. Las experiencias que vives hacen que controles cada vez más -o cada vez menos- la próxima vez que te enfrentes a algo que te "huela" al mismo plato. No es fácil darse cuenta a la primera, pero conviene tener los ojos, los oídos y las neuronas bien abiertas.

Si no tienes pareja y quieres tenerla puede que esto te sirva en el futuro. Depende del grado de control con el que funciones en tu vida en general. Yo nunca me ha sentido ¨controlador¨, sin embargo, el tiempo me ha hecho ver que todos en algún momento podemos serlo. Y mucho. 

Y lo de siempre. Si dejas tu comentario, enriquecerás este espacio para sus lectores.

martes, 14 de mayo de 2019

muerta la rabia...



Se acabó el perro. Y menos mal que pocas veces tengo tan mala suerte como para tener que perder la calma. Ojalá nunca más me vea en una parecida porque me temo que reaccionaría igual. Cuando hay algo demasiado importante en juego ya no dejo que decidan los demás por mí. Eso lo aprendí de una mala manera que todavía estoy sufriendo parte de las consecuencias.

Estoy pidiendo a mi cuerpo un poco más en lo físico y me está sentando bien. Mientras haga buen tiempo, y pueda hacerlo, continuaré. Me da la sensación de que ahora duermo un poco mejor. También estoy preparando algunas cosas para ofrecer lo aprendido a profesionales de la salud que puedan y quieran aprovechar mi conocimiento. Después del verano contactaré con personas que saben a qué me dedico y te contare si avanzo algo.

Después de la ira viene la rabia. Es el poso del daño y conviene sentirla porque es pasajera. Si retienes la ira cuando hace falta que salga, el día que saques todo de golpe el daño será mayor. Aunque es mejor no perder nunca la calma, es peor acabar explotando hacia adentro. Yo tengo claro que no voy a ser el que acabe otra vez en el psicólogo o empastillado por aguantar demasiado. Eso ya lo conocí, y si voy a cometer algún error, que sea nuevo, por favor. 

lunes, 6 de mayo de 2019

tres grandes mierdas




Tengo un amigo que dice que la vida va a rachas. Esta semana me tocó la cruz de la moneda. Así que voy a listar mis tres grandes mierdas de hoy. 

Tengo una enfermedad que se llama dolor neuropático crónico en las piernas y los pies. No tiene tratamiento y sé que no voy a mejorar. Me impide andar sin dolor y dormir sin dolor. Al día siguiente, sé que el dolor va a seguir ahí y a veces me acaba por desgastar. Mi mierda número 1 me acompañará mientras viva, morir será un descanso.

La mierda número 2 es la clásica mierda familiar. No es tan raro que te toque entre una y tres mierdas familiares dependiendo de infinitos factores. Como decidí hace tiempo respetar la intimidad de los demás no voy a escribir los detalles. Tiene pinta de que va a ser una mierda de largo plazo, vamos que hay mierda para rato.

Y por no empalagar, acabo con la última. Mi hijo Roberto nació con un aneurisma en su cerebro. Está sano y es feliz, pero la malformación está ahí. Este mes los astros se han alineado para dibujar una nueva mierda. Como consecuencia, me han amargado la semana.

Si la probabilidad de ser feliz es uno entre cien, la probabilidad de ser feliz rodeado de personas con buenas intenciones puede ser de uno entre un millón.

Una persona con buenas intenciones, aunque te quiera, puede hacerte mucho daño. Si se juntan dos en la misma semana, el doble. Eso me pasó esta misma semana. Menos mal que aprendí a no callar y solté. Lo siento pero la salud bien entendida empieza por uno mismo.
Hace poco, una amiga me dijo que había aprendido a no callar en su trabajo con dos compañeras petardas. Lo decía con cierto tono de satisfacción.

De aquí sólo podemos ir a mejor. O quien sabe. Comparte aquí tus mierdas en forma de comentario si te apetece. En Internet ya hay toneladas, así que por una más nadie va a preocuparse.

sábado, 27 de abril de 2019

nadie convence a nadie





Mi relación con mi mujer ha pasado por varios combates de boxeo. Nos hemos enfrentado dos pesos pesados. Después de muchos asaltos, por fin, he alcanzado el estado Zen. No veas qué sensación tan placentera es la sensación de tranquilidad. Lo gracioso es que me he pegado bastantes puñetazos hasta que he espabilado. Diez años atizándome y todavía nos queremos. Eso sí que es una rareza.

A veces, ella sigue, yo ya no. Cuando bajo los guantes se extraña y quiere más. Tardo menos de diez segundos en ver cómo se revuelve. Te cuento algo tan personal para explicarte una conclusión avalada por mi ciencia. La mayoría de las personas gastan camiones de saliva en balde.

Como la palabra ***NADIE*** no debe emplearse ***NUNCA*** (un guiño a mi amigo don José), te contaré un poco más. En especial, nadie convence a nadie en algunas circunstancias muy concretas.

Por ejemplo, cuando una persona está convencida de que se juega mucho. Mi consejo: descansa tus cuerdas vocales, su visión túnel no le permitirá ver lo que tú ves. Ya se le pasará. 

Tampoco lo intentes cuando una persona no se atreve a algo. No lograrás vencer su miedo con tu saliva. La lucha contra el miedo es la lucha más solitaria que conozco. 

Ahora viene lo bueno, no iba a ser todo tan desmoralizante. Premio inesperado: cuando dejas de intentar convencer a los demás duermes mejor. Tienes menos gases y sonríes más. Ves la vida más como es. 

Prueba otra estrategia, y si encuentras algo mejor, cuéntamelo. Y si no te puedes contener, escribe tu comentario. Enriquecerás este blog.

viernes, 19 de abril de 2019

una buena pregunta con trastorno bipolar



Hace tiempo que no visitaba Quora. El otro día vi una pregunta que me pareció interesante para que reflexiones si sufres el trastorno bipolar. Decía lo siguiente:

-¿Por qué la manía causa un deseo de huir o alejarte de tus circunstancias?


En realidad, yo no hablaría de causa y efecto. Me da la sensación de que las dos cosas (suponiendo que sean dos, y no una) suceden al mismo tiempo para muchos. De todas formas, me parece una pregunta muy útil para que te conozcas mejor. Yo tengo mi propia interpretación, pero lo más importante es que tú interpretes lo que has vivido una o varias veces.

Hace veinte años sufrí un brote en el que la psicosis y la manía se mezclaron. Mi sensación no fue de huida de mis circunstancias, sino de que YA no me importaban nada las circunstancias. El choque tan brutal de sentirme capaz de hacer ***CUALQUIER COSA*** porque me sentía ***CAPAZ*** fue la causa. Queda claro que romper con mi sensación de incapacidad crónica fue el fuego que prendió la dinamita. A esta conclusión llegué quince años después de recordar y pensar mucho.

Mi experiencia es importante para mí. Si escribes aquí la tuya, puede que tu experiencia sea importante para otros. Te invito a hacerlo.

Los *** son cortesía de mi amigo José, uno de los mejores bloggers del mundo. :))

jueves, 11 de abril de 2019

propósito de Esperanza Bipolar 2019





Después de diez años de Esperanza Bipolar, he vuelto a pensar en el propósito. Hasta ahora me he dedicado a hacer varias cosas. He enseñado lo que sé sobre el trastorno bipolar, he reunido a personas en la asociación y en Internet,  y he facilitado distintos espacios donde pudieran encontrarse las personas que comparten este diagnóstico.

Al repensar en el propósito, se me ocurrió uno que mejoré con una pregunta sencilla a mi mujer. Después de su respuesta, te diré cuál es. El propósito de Esperanza Bipolar a partir de ahora será la que fue la solución a mis síntomas: 

"Descubrir una ilusión".

Como Esperanza Bipolar es una iniciativa comunitaria, el propósito queda así:

"Juntos para descubrir tu ilusión".

A partir de este propósito, empezaré a desarrollar nuevas iniciativas. Si has conseguido alcanzar la remisión y te identificas con mi comentario, te invito a que escribas aquí tu experiencia. Si te da la sensación de que vas por un camino que te lleva en esta misma dirección, también tu comentario puede ayudar a otros.

Tu participación y tus ideas para desarrollar este propósito serán bienvenidas.