viernes, 19 de abril de 2019

una buena pregunta con trastorno bipolar



Hace tiempo que no visitaba Quora. El otro día vi una pregunta que me pareció interesante para que reflexiones si sufres el trastorno bipolar. Decía lo siguiente:

-¿Por qué la manía causa un deseo de huir o alejarte de tus circunstancias?


En realidad, yo no hablaría de causa y efecto. Me da la sensación de que las dos cosas (suponiendo que sean dos, y no una) suceden al mismo tiempo para muchos. De todas formas, me parece una pregunta muy útil para que te conozcas mejor. Yo tengo mi propia interpretación, pero lo más importante es que tú interpretes lo que has vivido una o varias veces.

Hace veinte años sufrí un brote en el que la psicosis y la manía se mezclaron. Mi sensación no fue de huida de mis circunstancias, sino de que YA no me importaban nada las circunstancias. El choque tan brutal de sentirme capaz de hacer ***CUALQUIER COSA*** porque me sentía ***CAPAZ*** fue la causa. Queda claro que romper con mi sensación de incapacidad crónica fue el fuego que prendió la dinamita. A esta conclusión llegué quince años después de recordar y pensar mucho.

Mi experiencia es importante para mí. Si escribes aquí la tuya, puede que tu experiencia sea importante para otros. Te invito a hacerlo.

Los *** son cortesía de mi amigo José, uno de los mejores bloggers del mundo. :))

jueves, 11 de abril de 2019

propósito de Esperanza Bipolar 2019





Después de diez años de Esperanza Bipolar, he vuelto a pensar en el propósito. Hasta ahora me he dedicado a hacer varias cosas. He enseñado lo que sé sobre el trastorno bipolar, he reunido a personas en la asociación y en Internet,  y he facilitado distintos espacios donde pudieran encontrarse las personas que comparten este diagnóstico.

Al repensar en el propósito, se me ocurrió uno que mejoré con una pregunta sencilla a mi mujer. Después de su respuesta, te diré cuál es. El propósito de Esperanza Bipolar a partir de ahora será la que fue la solución a mis síntomas: 

"Descubrir una ilusión".

Como Esperanza Bipolar es una iniciativa comunitaria, el propósito queda así:

"Juntos para descubrir tu ilusión".

A partir de este propósito, empezaré a desarrollar nuevas iniciativas. Si has conseguido alcanzar la remisión y te identificas con mi comentario, te invito a que escribas aquí tu experiencia. Si te da la sensación de que vas por un camino que te lleva en esta misma dirección, también tu comentario puede ayudar a otros.

Tu participación y tus ideas para desarrollar este propósito serán bienvenidas. 


domingo, 31 de marzo de 2019

los ratones coloraos



El otro día, mi madre me dijo que yo sabía más que los ratones coloraos. Me hizo gracia la expresión en su boca porque nunca se la había oído y me sorprendió. Nunca me sentí el más listo, pero reconozco que ahora me siento menos tonto. He aprendido cosas a los 50 que muchos ya saben a los 20.

De joven, yo era una persona muy inocente. Años después me dediqué tanto a aprender sobre cómo funciona nuestro mecanismo que perdí la inocencia. Somos más previsibles que un niño y más simples que un bebé. Todos nos parecemos mucho pero nos vemos muy diferentes a los demás. Me refiero a las emociones que sentimos, cuándo las sentimos y qué nos las provocan. Lo que puede variar mucho es la intensidad de una emoción de unas personas a otras. También la duración de un sentimiento o un estado de ánimo.

Yo antes, cuando me enfadaba, me duraba el morro torcido días. Después de trabajármelo, ahora ni un minuto. Antes, cuando algo no me salía, me frustraba bastante. Ahora me lo tomo como un juego de azar en el que tiro los dados. Tirar los dados es importante y que giren a tu favor más todavía.

Antes, cuando alguien me trataba mal, me sentía mal y me callaba. Ahora me cuesta callarme cuando me siento mal y cuando me siento bien.

A veces, ver lo que los demás no ven es un grave problema.  Pensaba en solucionar problemas ajenos y se me hacía bola cuando no me hacían caso. Ahora, pongo un grano de arena y otro poco de mí y espero tranquilamente. 

Algunas veces, lo que veo a mi vuelta es toda una playa. Con sol, sombrillas y chiringuito.


sábado, 23 de marzo de 2019

recuperar placeres con trastorno bipolar




Me encanta escuchar música, y no hay un solo día que no la escuche. Mientras me ducho, en el coche o andando por la calle con unos auriculares. A los catorce años descubrí el placer de poner un disco y, casi con cincuenta, mi mujer me regaló un tocadiscos. Compro discos de segunda mano en los mercadillos y disfruto de los discos que escuchaba cuando era un chaval.

El cerebro es tonto. Lo que le gustaba mucho hace mucho tiempo es difícil que le deje de gustar. El bocadillo de chocolate, los videojuegos o el tabaco. Todo lo que no es tóxico o se convierte en demasiado adictivo hace la vida más placentera y sienta bien al cuerpo. Para salir de las depresiones y no volver a sufrirlas, me enganché a los placeres de la vida. Me dejé llevar y de esta manera fui construyendo nuevas rutinas. 

Echando la vista atrás me cuesta pensar en cosas que haya hecho "por obligación". Ahora empiezo a sentir que hago cosas que "tengo" que hacer porque son importantes para mí. He ido sumando nuevos placeres a otros placeres del pasado y el resultado es todo un placer.  Hago todos los días cosas que me gusta mucho hacer. 

El placer parece que está mal visto. No sé a quién se le habrá ocurrido expandir la idea de que una vida placentera es una vida desperdiciada. Me imagino que habrá sido a alguien que no la ha probado.  Si no, no me lo explico. Te escribo, como siempre, con mis mejores deseos.

lunes, 11 de marzo de 2019

algo que me está costando y sigo insistiendo



Sigo insistiendo para dar fuerza a Esperanza Bipolar en Internet. Me da la sensación de que es difícil que las personas con trastorno bipolar se abran a los demás. No me extraña mucho porque suele ser difícil para todo el mundo. Cuando yo sufría la enfermedad, tampoco podía abrirme. Cuando empecé a abrirme, empecé a dejar de sufrir.

Esperanza Bipolar es una iniciativa que junta personas diagnosticadas con trastorno bipolar.


¿Para qué? 

Para lo que cada uno quiera o necesite. Lo importante es que después de diez años, me he dado cuenta de que, para muchos, eso es más útil y eficaz que los fármacos o la terapia.


¿Cómo estoy tan seguro?

Después de escuchar a amigos frases del tipo:


"A mí lo que me ha ayudado es esto, ni las pastillas ni los psiquiatras"

o

"Si yo hubiera conocido esto antes, no hubiera sufrido tanto"

o

"Es un recurso más, pero mucho más que un recurso"

o

"No sabéis la suerte que tenéis"  -a una persona vino a dos reuniones porque vivía lejos.


Cuando empecé, nunca pensé que podía ser algo tan potente y con resultados tan espectaculares.

En 2019, dos personas diagnosticadas con la enfermedad pueden conocerse en persona o a través de Internet. O conocerse por Internet para luego conocerse en persona. Hay personas que tienen asociaciones cerca, otras no. Esperanza Bipolar va a permitir que personas se conozcan entre ellas con una única condición: que quieran.

Todo se hace de manera voluntaria y gratis. Si quieres formar parte o colaborar, deja aquí tu comentario. Sólo necesitas tener un poco de tiempo y no tener miedo. Lo primero es más fácil que lo segundo. Desde que perdí el miedo, disfruto de la vida como nunca.

domingo, 3 de marzo de 2019

dejar hacer a los demás



Esta semana me he dado cuenta de lo útil que es dejar hacer a los demás. Últimamente he pasado por varias situaciones que me hacen sentir muy bien porque antes habría reaccionado de una forma muy diferente y el resultado habría sido mucho peor.

Cuando algo importante estaba en juego, solía dejarme llevar y la cosa acababa mal. O sentía estrés o me incendiaba por dentro si las cosas no salían como yo esperaba o necesitaba que salieran. Tomarme mi tiempo, pensar antes de hacer, y estar bien atento es muy importante porque el trastorno bipolar en algunas personas también implica una falta de autocontrol. Yo antes me descontrolaba a veces, ahora ya no.

He ganado este último año mucha tranquilidad y gran parte viene de ahí. Como dice mi amigo José, ¡¡¡AMAR ES DEJAR SER!!!, y como digo yo, "Respetar es dejar hacer".

En las redes sociales y los medios de comunicacion, muchos expertos se dedican a alertarnos de los riesgos. Es cojonudo, la mayoría dicen lo que no te conviene hacer, pero pocos te dicen lo que te conviene hacer. La mayoría te dicen lo que casi todo el mundo dice. Ese tipo de expertos me convence poco. Eso me convierte en una persona no experta.

A mí lo que me gusta es escribir sobre lo que te conviene hacer si estás diagnosticado con trastorno bipolar. La única garantía que puedo ofrecer es que a mí me ha ayudado a alcanzar la remisión. No sé si es suficiente, pero es todo lo que puedo hacer.

lunes, 18 de febrero de 2019

el cuerpo me pide marcha


La semana pasada el cuerpo me pedía marcha. Se lo comenté a mi amigo José porque me sentía incómodo. Con la serenidad de Kung-Fu me dio uno de sus sabios consejos. El año pasado ha sido muy importante para mí porque he aprendido a no estresarme. Hasta ahora nunca lo había sentido como lo siento ahora. Con trastorno bipolar, me da la sensación de que es algo tan difícil como importante.

Ahora tengo en mente varias cosas para empezar que tienen que ver con el trastorno bipolar. Comencé con la comunidad Esperanza Bipolar en Facebook que ya reúne a casi dos mil personas de habla hispana, y ahora me quiero enfocar en nuevas iniciativas. Ya te contaré en qué consisten y para que sepas cómo van. Estoy buscando personas diagnosticadas con trastorno bipolar que tengan tiempo y ganas de ayudar a otras personas con la enfermedad que todavía no se sienten bien. Si es tu caso, deja tu comentario aquí y contactaré contigo.

Una de las cosas con las que tengo que hacer a veces equilibrios es con dos necesidades personales contrapuestas. Necesito estar intelectualmente bastante activo y, a la vez, necesito tranquilidad y tiempo para descansar. Tengo calidad de vida a pesar de tener dolor crónico, y todavía puedo hacer cosas útiles para los demás. Es posible que esté en uno de los mejores momentos de mi vida y voy a aprovecharlo. Aunque es posible que me mantenga con fuerzas a pesar de cumplir años,  52 no son 25, y nunca sabes lo que te puede pasar. Así que ahí voy. A por "casi todas" :))


martes, 12 de febrero de 2019

a mi aire y sin descontrolarme




Las personas necesitamos vivir bastante a nuestro aire. Estés diagnosticado con trastorno bipolar o no, todos necesitamos nuestro espacio. Aunque parece fácil, muchas veces no lo es tanto.

Si sabes lo que sientes, y eres capaz de tener un margen de control sobre lo que sientes, te resultará mucho más fácil. Yo ahora no necesito controlarme porque ya lo he integrado en mi vida, pero sí he tenido que aprender cosas para evitar descontrolarme en situaciones difíciles. Lo que se conoce como inteligencia emocional es vital para alcanzar la remisión del trastorno bipolar. 

A veces, perdía la cabeza con mi mujer o con mis hijos. Eso era antes. También con situaciones que sucedían en mi familia y me afectaban. Ahora ya no. He alcanzado un punto zen en el que me importan las cosas pero no me hacen daño. Y cada vez doy menos importancia a lo que sé que no depende de mí, o lo que intuyo que es pasajero. Así es mucho más fácil estar tranquilo y vivir a mi aire.

Con trastorno bipolar, vivir a tu aire es necesario. Que nadie se entrometa en tu vida no es fácil, que no te entrometas tú en la vida de nadie, también. Si todos fuésemos capaces de hacer esto, el mundo sería multicolor.

Yo, mi, me, conmigo. Y con los demás.

viernes, 1 de febrero de 2019

cómo acabé con alguna pequeña o gran obsesión



Un comentario en las redes sociales me ha sugerido el comentario de esta semana. Me siento más tranquilo que nunca porque no me obsesiono con nada. En mi vida estuve obsesionado más de una vez y aprovecharé mis recuerdos para explicártelo.

Hace veinte años estaba obsesionado con mi trabajo. Me sentí más de una vez en un callejón sin salida y aquello me llevaba a la obsesión. Obsesión rima con depresión y, a veces, acaba en depresión. La depresión bipolar tiene mucho que ver con esa dinámica tan difícil de cortar. Si te encuentras en un callejón sin salida, sal de él. No importa cómo lo hagas, pero sal. 

Años después encontré mucho placer en el hecho de aprender. Dediqué más de diez años de mi vida, sobre todo, a aprender. Algo puede convertirse en una obsesión enfermiza llamada también adicción. El trastorno bipolar y las adicciones tienen mucho que ver. Ahora que he dejado de sentir la necesidad de aprender me siento como nunca. He alcanzado una paz que me acompaña donde voy. Si intuyes que dependes demasiado de algo ten mucho cuidado. Se puede cuajar algo bueno o algo muy malo. El tiempo te responderá y sentirás si se trata de algo que te hace bien o que te empieza a hacer mal.

Hace poco tiempo, algunas circunstancias me obligaron a empezar a pensar más de la cuenta en si debía tomar una decisión o no. Un pensamiento comenzó a convertirse en obsesivo. Me replanteé la cuestión y lo enterré. Decidí no hacer nada y mi tranquilidad regresó de golpe.

Hoy he dado un paseo en bicicleta aprovechando que no llovía. Me encanta la bici, y mucho más desde que tengo algunas limitaciones para pasear. Ayer José recuperó las fotografías de mi familia de mi disco duro dañado y cenamos juntos un plato de queso. Gracias, José. Te lo agradezco infinito y cada día estoy más en deuda contigo. Una deuda que acepto con mucho placer.

lunes, 21 de enero de 2019

mi última visita el médico



Hace poco he estado visitando a mi médico. Siempre es un placer hablar con él y le encanta enseñarme cosas importantes. Es como un libro abierto.

Ya han pasado muchos años desde que me ofrecí para ayudarle en su equipo de investigación. Mi interés sobre el trastorno bipolar viene de muy lejos. Supongo que por este motivo, y otros más importantes, he llegado tan lejos. En aquel momento, él no aceptó mi propuesta. Poco después, mi regalo fue contarle de qué parte del cerebro yo intuía que se empezaba a gestar la enfermedad. Creo que se sorprendió bastante. Además de psiquiatra es neurólogo.

Con mi psicóloga hice algo parecido. Traduje la enfermedad en términos más "psicológicos" y la hice pensar.  Me parece que eso quiere decir que también la sorprendí. Siete años después sé mucho más sobre el trastorno bipolar. He llegado a un punto en que apenas ya me interesa la enfermedad desde un punto de vista intelectual. Para una persona como yo, eso significa mucho. Llegué donde quería llegar.

Le comenté a mi médico que me parecía que, de alguna manera, estaba desperdiciando su valioso tiempo. Desde hace no tanto tiempo, me he dado cuenta de algo: sería una pena que otra persona que esté sufriendo no aproveche su saber hacer. Como me dijo que me gusta verme, continuaré con mis dos visitas al año. No me importa, son siempre muy agradables.

sábado, 5 de enero de 2019

dificultades del año que empieza



Este año 2019 que comienza se me presenta con algunas dificultades, aunque ninguna tenga que ver con el trastorno bipolar. A pesar de que el año pasado no fue del todo bueno, mi balance es bastante positivo. Si algo he aprendido en los últimos años es que, a veces, merece la pena "la pena". Lo difícil siempre es saber dónde está el límite.

Ya no escribo aquí sobre mis problemas personales por preservar la intimidad de las personas que quiero. Supongo que antes lo hacía para desahogarme. Otras veces también soy consciente de haberlo hecho para enseñar algo a través de mi vida. Ahora que ya no necesito desahogarme, me siento mucho más tranquilo. Tengo varios amigos de confianza que me ayudan cuando tengo problemas. Algunos saben escuchar, y otros me ayudan de otras maneras. Ayer mi amigo Jose utilizó su inteligencia, que es mucha, para echarme una mano. Y además sabe escuchar, una auténtica rareza.

La foto corresponde a un seto del jardín en el que me casé hace siete años. El tiempo pasa a su ritmo. Como tengo dolor crónico, la sensación de que el tiempo vuela no es la misma para mí. Sin embargo, pasa bastante rápido y cada vez más. Es una buena señal porque significa que cada día me siento mejor.