miércoles, 26 de diciembre de 2018

el año acaba bien para mí




Este año que termina me he sentido muy bien en general. No todos los años lo he logrado porque algunas veces solía perder el control con personas que quiero. Quizás lo más importante es que he aprendido a que no me vuelva a pasar.

He cocinado para mis hijos en Nochebuena y Navidad. Me gusta cocinar desde que lo probé por primera vez con veinte años. Si hubiera descubierto la cocina antes, quizás me hubiera dedicado a ella profesionalmente. Tengo libros de recetas para llenar una biblioteca. Este año próximo, cocinaré para mi mujer más a menudo. Como tengo dolor crónico, a veces necesito una banqueta para hacerlo sentado a ratos.

Aunque falta todavía el fin de año, esta Navidad podría haber sido mejor. También he aprendido a vivir con lo "no tan bueno" y el cambio que he sentido es bestial. Antes necesitaba que todo estuviera bien y sufría o me peleaba porque todo estuviera bien. Ahora acepto algunas cosas pero siempre con la intención de que todo mejore en el futuro. Y hago lo que está en mi mano con esa intención siempre presente.

A veces hay que aguantar para tener el premio más adelante. Con trastorno bipolar no es nada fácil aprender esta última frase para siempre. Yo la he aprendido y quizás sea una de las claves para tener una estabilidad emocional que puede ser difícil en ocasiones. Especialmente cuando tu entorno no está como a ti te gustaría.

Te deseo feliz fin de año y mejor 2019. Escríbeme un comentario para saber un poco de ti y si quieres despedirme el año tú también.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

se acerca el fin de año con recuerdos de la nieve




Hace mucho tiempo fuimos a la nieve con mis hijos. Pasé mucho frío y disfruté mucho. Ellos lo pasaron muy bien también. Ver a Roberto como la hormiga atómica me hace sonreír. Siempre ha sido muy habilidoso  y ha tenido mucha facilidad para los deportes.

Cuando era pequeño, un día me preguntó antes de dormir:

-papá, ¿qué quiere decir paquete?

Como no le entendí la pregunta, me dijo un detalle importante:

-hoy jugando al fútbol me han llamado "paquete".

Para todo hay una excepción. Todo no se nos puede dar bien. Yo estuve diez años haciendo algo que no se me daba bien: gran error. 

Lo que más me gusta es ver que Raquel y Roberto físicamente están bien. Después de haber salvado la vida de milagro, es mucho decir. No hemos vuelto a la nieve, pero me encantaría volver algún día. Me gusta sentir el aire frío en la cara y ver todo blanco. 

Tengo escritas unas cuantas cosas que quiero hacer en los próximos años. Una de ellas es dar un paseo en un trineo tirado por perros. Cuando lo haga, te lo contaré. Ahora que ya puedo ponerme calcetines a ratos, tengo que aprovechar. Nunca pensé que podría hacer tantas cosas como puedo hacer ahora. Doce años después tengo una vida mucho mejor de lo que nunca soñé.

lunes, 3 de diciembre de 2018

a partir de ahora este blog será...


Éste es mi hijo Roberto en el hospital después de varias operaciones. Ahora está a punto de cumplir diecisiete años y me da gusto verle. Pronto estará otra vez con nosotros y disfrutaremos con él y con mi hija Raquel.

En este blog te contaré a partir de ahora lo que hago con mi vida. Ya no habrá más comentarios sobre los años en que sufrí los síntomas. Escribí muchos sobre mi época de mayor inestabilidad aquí para que los leas cuando quieras. Puede que este blog pierda interés para ti o no. Mi motivación no es sólo que me leas, es que me conozcas. Que sepas a qué me dedico ahora y si puedes sacar algo de ahí, mejor para ti.

Hablaré de muchas cosas que tienen que ver con el trastorno bipolar porque es a lo que me dedico desde hace casi diez años. Los mismos años que llevo convocando las reuniones de Esperanza Bipolar y escribiendo en este blog.

De vez en cuando, hablaré de lo que considero más importante para alcanzar la remisión. Me imagino que no es fácil llegar a ella porque muchas personas sufren o padecen la enfermedad. También sé lo que he tenido que hacer para alcanzarla y ha sido un "trabajo" de relojería fina. 

También sé que he contribuido a mejorar la salud de personas cercanas. Muchos han dejado de sufrir y otros se han recuperado. Una persona que conozco ha alcanzado la remisión después de ser valorada por su psiquiatra. Me parece bonito poder facilitar esa recuperación. Es algo con lo que soñé un día y se ha hecho realidad años después. 

Gracias por acompañarme aquí, aunque no te vea.