miércoles, 11 de julio de 2018

estrés bipolar


Hay muchas formas de estrés bipolar. Es una manera de hablar, son las mismas formas en que cualquier persona puede estresarse. La persona con bipolaridad puede tener unas tendencias más marcadas. Cuando una persona con trastorno bipolar se encuentra de golpe con algo muy desagradable que no espera tiene distintas posibles reacciones: alejarse, comerse la caca con patatas y sufrir como un perro, o convertirse en la niña del exorcista.

Yo hace muchos años me comía la caca de los demás. Así acabé. Cuando dejé de comérmela, nació la niña del exorcista dentro de mí. Pasé por varias etapas. Empecé por aceptar lo inaceptable hasta que me empezaba a girar mi cabeza verde a la velocidad de una batidora. Otras opté por alejarme para no ver. Ahora estoy en un punto nuevo. Quiero matar a mi niña del exorcista, el gorila que todos llevamos dentro, pero tengo unas circunstancias a mi alrededor que me lo están poniendo difícil. 

Hace años, llegué al punto de salir de casa por la noche con la cabeza hirviendo para no gritar a mi mujer. Nunca he contado hasta cien porque no me gustan mucho los números. También llegué a soportar algunas cosas durante demasiado tiempo para acabar reventando. Ahora he decidido dejar de complacer tanto a los demás para no acabar haciendo daño a mi alrededor. Si sigues por aquí ya te iré contando.  

Antes era demasiado tolerante con los demás. Ahora creo que estoy en un punto mucho más sano, al menos para mí. Estar en los extremos no suele ser bueno. Los "extremos buenos" son malos. Lo que venden son las grandes palabras como la generosidad, la justicia, la buena educación o la tolerancia. Nadie habla de que un exceso de generosidad, de sentido de la justicia, de buena educación o de tolerancia pueden ser un cáncer.

Mi principal preocupación ahora es no hacer daño a las personas que quiero. Llegué a un extremo de desesperación que me ha hecho replantearme bastante cosas. Empezaré a hacer pequeños cambios en mí para ver qué cambia en mi familia. Ya me di cuenta hace mucho tiempo que tengo bastante más flexibilidad que algunas personas que sufren a mi alrededor y no saben cómo manejar algunas situaciones. Así que lo dicho. Si puedes coger algo de aquí, tómalo. En el fondo, todos somos iguales :))

3 comentarios:

  1. Efectivamente, los extremos buenos tampoco son convenientes y un autor señalaba algo así como que los bipolares nos vendemos sólo por buscar aceptación, afecto o amor. En mi caso me he visto en ocasiones así y rezando ave marías por la paz y la tolerancia, frente a personas o situaciones que requieren otra manera de asertividad o resolución muy distinta.
    Aún así he aprendido siquiera a poner distancia por medio sin llegar a despertar a esa niña del exorcista. No es la mejor solución ya que siguen repitiéndose las aves marías, sin embargo supone una especie de dique seco donde realizar las necesarias reparaciones, sin llegar nunca a herir a nadie, mucho menos a mis más queridos.

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  2. No sé a qué autor te refieres. En algunos casos puede ser como comentas, pero no en el mío ni en el de otras personas que conozco. Yo tengo mucho cuidado con las interpretaciones simplistas, porque pueden llevarme a conclusiones equivocadas.Si tuviera que recurrir a aves marías, me pasaría algunos días enteros rezando, y prefiero intentar sacar adelante mi vida y la de las personas que quiero. Gracias por escribir, siempre sigues aquí.

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    1. LA BIPOLARIDAD COMO DON

      EDUARDO H. GRECCO

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