miércoles, 28 de marzo de 2018

eliminar lo que te daña con trastorno bipolar



A veces no es tan fácil saber lo que te hace daño. La manera más fácil de descubrirlo es dejar de hacerlo y, de repente, sentirse bien. Yo sufrí mucho porque deseaba cosas que me acababan por hacer daño. Sin querer, cuando dejé de desearlas me empecé a sentir bien.

Hay cosas que dañan pero dan gusto también. Con esas hay que tener más cuidado todavía. Normalmente se repite el mismo plato cuando te ha sabido bien, aunque te haya sentado mal. El cerebro es un poco tonto. No conozco ninguna manera de abandonar algo que te hace daño si no sabes lo que es. Pensar sobre tu vida puede ayudarte a despejar algunas dudas. Yo lo hice, y despejé muchas para no volver a caer en el mismo error.

Te puede hacer daño un lugar, una compañía o una actividad. También una manera de pensar o una manera de reaccionar. Siempre que me siento mal, pienso en lo que me ha hecho daño. Ya sólo me pasa un par de veces al año, pero las aprovecho para conocerme un poco mejor e intentar cambiar algo. Esta forma de aprender ha sido la que me ha conducido a no volver a caer en una depresión nunca más. Y también a evitar subirme por las nubes o acabar pensando que algo o alguien conspiraba contra mí. Me ha llevado tiempo pero visto el resultado volvería a hacerlo.

miércoles, 14 de marzo de 2018

una nueva señal de mi remisión del trastorno bipolar




Cada día me siento más seguro de mi bienestar. En los últimos meses me he dado cuenta de que situaciones que antes me hubieran hecho perder la tranquilidad, ya no lo hacen. Lo sé bien porque me han pasado cosas muy parecidas a otras que me hicieron perder la cabeza hace tiempo. Si no hubiera aprendido de verdad, me hubiera vuelto a ocurrir lo mismo.

Me imagino que todos no tenemos la misma capacidad de aprender pero tampoco estoy muy seguro. En la práctica todos aprendemos de maneras muy diferentes. Este blog sobre el trastorno bipolar y mi libro, pueden ayudarte a aprender cosas que desconocías. Todo lo que he escrito hasta ahora tiene que ver con los veinte años en que mi salud mental no era estable. Tuve tres ingresos en psiquiátricos por problemas graves de salud mental. Desde mi diagnóstico hasta los treinta y cinco años fue una caída en picado. 

En los últimos ocho años no he tenido sensaciones de inestabilidad mantenidas en el tiempo más de un día. Sí que he pasado por seis situaciones que me desestabilizaron mucho, pero logré recuperarme para el día siguiente. Las recuerdo muy bien. Te recomiendo que hagas este ejercicio siempre que te pase algo importante o algo te haga daño. Todas ellas me han enseñado mucho y me permiten sentirme tan bien como me siento ahora.

domingo, 4 de marzo de 2018

una vida que te encaje facilita una vida sin síntomas del trastorno bipolar



Si tienes la suerte de construirte una vida que te encaje, tendrás más posibilidades de no sufrir los síntomas del trastorno bipolar. Aunque la explicación es científica, la resumiré en una frase. Con una vida que te encaje sufrirás menos estrés, y con menos estrés es más fácil que evites la depresión, la hipomanía, la manía y la psicosis.

Aunque dejé mi trabajo sin sentir ya el estrés que sufrí al principio, al empezar a hacer otras cosas me sentí como si me hubiera quitado un casco de plomo de la cabeza. El trabajo no es el origen de todos los problemas, pero puede ser fuente de mil y un problemas de salud. Mental y física: salud en una palabra. Construirse una vida no es tan sencillo como construir un castillo con piezas de Lego. Hacerlo con inteligencia es lo más importante. 

La vida de nadie está construida del todo. Como mucho, el edificio tiene paredes y techo para no pasar frío ni mojarte, que ya es mucho. Yo ya no me mojo ni paso frío. Antes vivía congelado y ahora estoy calentito. Espero que me entiendas. Siempre intento hacerlo de diferentes maneras para que comprendas algunas cosas.