martes, 6 de noviembre de 2018

otro gran cambio que me parece definitivo



Una de las cosas que me hace sentir tan bien tiene que ver con mi forma de relacionarme. Mis mayores cambios quizás tengan su origen en esta nueva manera de hablar.

Antes tendía a callarme o a no reaccionar cuando algo me molestaba. Poco a poco, empecé a hacerme escuchar. Era muy "hacia dentro". Si tú eres muy "hacia fuera" puedes saltarte esta línea. Después comencé a soltar la presión, cuando se me acumulaba, demasiado "de golpe". Cuando algo me hacía daño tendía a retenerlo. Cuando lo soltaba, abrasaba a la persona que tenía enfrente. Una mierda para mí y para los demás.

No sé si nunca más me pueda volver a pasar. Lo que sí sé es que cada día es mucho más difícil que me pase y empiezo a verlo casi imposible. Hace tiempo me di cuenta de que sólo tenía que tener siempre presente algo que va mucho conmigo: no hacer daño a nadie.

Sé cómo soy y no quiero cambiarme en lo esencial. Cuando algo se me clava, he aprendido a explicarlo a quien sea desde lo que siento. Más de una vez, los cambios que he visto en los demás y en mí vienen de esa nueva manera de comunicarme. 

Aunque pocas personas se dan cuenta de sus errores, yo he aprendido a ver cuando cometo uno. Y eso también me ha ayudado mucho a mejorar.

¿Lo negativo? Que acabo de pillar el trancazo del invierno :))

jueves, 18 de octubre de 2018

endurecerse



Cuando vi este cañón, pensé que quizás yo habría corrido menos riesgos si hubiera sido hijo del hombre bala. Es una broma, vamos a lo serio.

Hace años, un amigo me dijo que no me endureciera. Sabía que la tragedia que me tocó vivir podía provocar ese efecto. Sí que me endurecí, pero no me convertí en una piedra. En los últimos años he tenido que hacer un esfuerzo para volver a sentir por los demás. No me avergüenza decirlo, aquí no maquillo nunca lo que pienso y siento.

Cuando te endureces, las personas cercanas a ti dejan de tratarte igual. El frío se combate con más frío y todos acaban congelados. Quizás darle la vuelta no sea tan fácil como me parece ahora. Lo más importante es que me siento mucho más tranquilo que antes. 

Estando tranquilo, se siente más por los demás y mejor. Así que la prioridad es buscar la manera de estar tranquilo o tranquila, cueste lo que cueste. Si llegar a este punto a cualquier persona le llevara veinte años de su vida, el mundo estaría mucho peor. Puede que yo haya dado muchas más vueltas de las necesarias. Aunque así sea, me siento satisfecho.

martes, 9 de octubre de 2018

mi último cambio más importante



Este mes he sentido algo que me da mucha más seguridad y tranquilidad. Duermo mucho mejor que antes, me siento muy tranquilo, y soy capaz de hacer más cosas durante el día. Ahora ya no me estreso por nada, y espero poder seguir así mucho tiempo.

Si para alcanzar la remisión del trastorno bipolar es necesario aprender tanto como he tenido que aprender, yo no lo sé. Quizás yo haya dado más vueltas de las necesarias pero me siento muy satisfecho del resultado. Ahora tengo una perspectiva mucho más amplia que me permite hacer lo que hago mucho mejor. Ya llevo siete años con Esperanza Bipolar y he conocido alrededor de cincuenta personas en este tiempo. Entre ellas, tengo muy buenos amigos.

Tuve que intelectualizar mucho mi vida para dejar de sufrir, quizás más de la cuenta. Ahora he dejado  de pensar y me dedico a disfrutar de la vida todo lo que puedo. Estoy casi seguro de que esto es posible gracias a todo lo aprendido. Hubo una época en que me pasé sobrepensando, y sufrí estrés por ello. Ahora ya no siento limitaciones de ningún tipo, cuando hacer dos años sí las sentía. No creo recordar otro momento de mi vida en que me haya sentido mejor.

Como ahora dispongo de un poco más de tiempo he empezado a hacer cosas nuevas en Internet. Físicamente estoy haciendo cosas que antes no podía. Ahora me estoy dedicando a poner en contacto a personas a través de chats para que conversen entre ellas. Sé que no es lo mismo que hacerlo en persona, pero tiene sus ventajas. Hay quien no tiene una asociación cerca, o prefiere el anonimato de la red. Se están formando nuevos grupos en Facebook. Si quieres formar parte, deja aquí tu comentario y te agrego.



lunes, 24 de septiembre de 2018

aprender a decir no



Esta semana he dicho "no" a una propuesta de mi padre y estoy convencido de haber tomado una buena decisión para mí. Lo hice con tranquilidad y tuve una respuesta que no me sorprendió demasiado. Mi padre ha aprendido a "perder" a partir de los ochenta años. Una verdadera lástima que no lo hiciera antes. Ahora sé por qué hace las cosas y eso me ayuda a no hacerme daño. Antes confundía sus motivos y eso me hacía mucho más daño.

Con dieciocho años no le dije "no" a mi padre y arrastré el error durante veinte años. Sé que ese no es el único motivo de mis muchos problemas de salud durante mi etapa como ingeniero, pero estoy seguro de que me perjudicó mucho no haberme negado a sus deseos. Mis deseos no eran sus deseos.

El problema de no aprender a decir no es el siguiente. Si tienes un satélite en tu vida que saca algún beneficio de tu miedo, tu ingenuidad o tu respeto hacia los demás, eres una víctima propicia para todo tipo de abusos. El trastorno bipolar dicen que es genético, heredable y blablabla, pero nadie conoce el futuro que podía haber tenido una persona con un pasado diferente. Ni el mejor de los psiquiatras, ni el más eminente científico. Yo he unido muchos puntos hacia atrás, pero mi recuperación de la enfermedad tiene más que ver con mi capacidad de unir ahora los puntos hacia adelante mucho mejor que antes.

Si aprendes a ver el final de la película, antes de que acabe mal, habrás ganado mil puntos en la dirección de la remisión. Será más difícil que vuelvas a sufrir los síntomas, que los demás te vuelvan loco y que alguien se aproveche de ti. Desarrollar esta inteligencia me ha llevado veinte años y veinte heridas. 

Aprender a no repetir la misma película es una cosa más difícil de lo que parece a simple vista. Conozco muchas personas que repiten una y otra vez los mismos patrones de conducta. Sufren mucho, pero no aprenden. Yo viví y sufrí así durante mucho tiempo. Hasta que me di cuenta y aprendí a aprender de una manera diferente.

Si sabes lo que sientes habrás dado un paso de gigante. Si descubres qué hacer con lo que sientes para sentirte mejor, diez pasos de gigante. La depresión se puede evitar con la misma forma de aprendizaje. Construirse un futuro nuevo se inicia siempre con un futuro mental posible. A eso se le llama vulgarmente imaginación. Hay que aprender a probar distintas cosas cuando nada parece funcionar. A eso se le llama creatividad básica. 

Ya no sufro, ahora disfruto. Y esto parece una relación estable.

domingo, 9 de septiembre de 2018

agarrar el volante



El trastorno bipolar es pasado para mí. He tenido que cambiar mucho para poder decir esto con toda la tranquilidad del mundo. Me voy dando cuenta de los detalles más importantes que me llevan a esta conclusión. No soy una persona que me guste agarrar el volante de los demás, pero he tenido que hacerlo.

Mi situación familiar, para una persona como yo, era de dificultad grado 10. Muchos hubieran perdido la cabeza en una situación parecida,  y yo ya no. Gracias a todo lo que he aprendido en los últimos años, ya no hay situación emocional que me haga perder el control. No soy invulnerable, pero soy menos vulnerabable que la mayoría de personas que conozco. Quizás haya tenido que llegar a este casi extremo para tener una buena vida. El premio ha merecido la pena.

Si tienes trastorno bipolar, la regulación emocional es una de las partes más difíciles de aprender. Si tuviera que compararlo con algo, es como caerse y levantarse después de cada caída. Después, pensar en cómo te has caído, dónde te has caído, con quién te has caído y por qué te has caído. Si te cuesta pensar, busca un buen motivo para hacerlo. Yo los tenía. 

Mis dos buenos motivos eran dejar de sentirme mal, y dejar de sufrir los síntomas del trastorno bipolar: mi prioridad. Al final, lo he logrado. Cuando me siento mal, me dura minutos el calentón. Estos días he dormido casi bien a pesar del dolor. Hace tres años, en las mismas circunstancias hubiera sido imposible. Una gran señal de mi estabilidad emocional. Eso no significa que no pase malos ratos, eso significa que la sensación de fondo es de felicidad.

Si quieres deja un comentario aquí para explicar tu proceso. Tu comentario puede servir a muchos.

domingo, 26 de agosto de 2018

quimiofilia y quimiofobia: dos posturas extremas ante los fármacos para tratar el trastorno bipolar



Aunque no es mi "tema", hoy voy a escribir un comentario dedicado al uso de los fármacos en el tratamiento del trastorno bipolar. Durante años, yo tomé litio, antidepresivos, antiepilépticos o antipsióticos. Actualmente, y bajo prescripción médica, tomo la cuarta parte de la dosis mínima eficaz de un anti-psicótico cuando lo necesito. Tiene un efecto sedante que me ayuda a dormir. Si no tuviera dolor crónico, intuyo que ni siquiera lo necesitaría.

Conozco personas que prefieren no medicarse. Yo pertenezco a ese grupo y tengo mis motivos. Si los tratamientos no tuvieran posibles efectos adversos, no me importaría tomar lo que fuera. Y hago algo que es más importante: renuncio a algunas cosas que me gustaría hacer para evitar medicarme. Por ejemplo, acostarme a cualquier hora o "vivir la vida sin límites".

Bajo mi punto de vista, resistirse a los fármacos suele ser una mala estrategia. La lucha psicológica contra los fármacos genera tensión, y no tomar los fármacos si son necesarios puede provocar consecuencias no deseadas.Cuando uno considera que ya puede vivir sin fármacos, y su psiquiatra no piensa lo mismo, se produce un dilema importante que incluye la ética profesional. Como la psiquiatría trabaja de una forma bastante inflexible, el paciente puede no ser tenido en cuenta y quedar excluido de una atención médica integral.

También están las personas que ponen toda su confianza en el tratamiento. Los fármacos "a secas" no evitan siempre las posibles recaídas o crisis. Sin embargo, si con ellos acabas por sentirte bien y aceptas los posibles efectos adversos, ningún problema a la vista.

De lo que pocos hablan, es de las muchas personas que siguen sufriendo a pesar de los fármacos prescritos. Algunos médicos y familiares hablan de la voluntad de los pacientes o su responsabilidad para explicarse el fracaso.

Los fármacos parecen ser milagrosos acompañados de, por poner un número cualquiera, otras diez cosas vitales para no sufrir recaídas. La lástima es que pocos hablan de la responsabilidad de los profesionales en su fracaso. Se recurre al tópico de que la enfermedad es muy grave y punto pelota.

¿Cuál es tu experiencia? ¿Y tú qué opinas? Puedes enriquecer este espacio con tu comentario.

viernes, 17 de agosto de 2018

¿sabes lo que necesitas?




La pregunta tiene su importancia. En especial, si tienes trastorno bipolar, porque las necesidades de la naturaleza bipolar suelen estar un poco, o un mucho, más marcadas que las del resto de los mortales. Yo sufrí durante mucho tiempo y no tenía ni idea de por dónde me daba el aire.

Ahora es justo lo contrario. Como me conozco, y sé lo que necesito, todo es mucho más fácil. No voy buscando lo que no puedo tener o lo que no me conviene buscar. Sé muy bien lo que tengo que hacer para sentirme bien, y he llegado a un punto en el que no tengo la sensación de renunciar a nada. Sé que puede ser excepcional, pero te lo cuento por si te pudiera servir de algo.

Con el tiempo, he descubierto lo que se esconde tras la bipolaridad. Sé lo que provoca los síntomas y qué hacer para evitarlos. Aunque parezca mucho decir, hace tiempo que me siento con la confianza para escribir con libertad sobre cualquier cosa que tenga que ver con el trastorno bipolar. Quien dice que uno puede llevar una vida igual que cualquier otra persona, me pregunto a qué otra persona se refieren. Si a un notario con ocho hijos, a un artista con oficio y sin beneficio, o a un fabricante de botijos. 

Yo necesito aprender siempre algo nuevo. No conozco muchas personas como yo, así que mi necesidad es bastante excepcional. Antes sufría porque me encontraba en un lugar donde mis posibilidades de aprender eran limitadas. Ahora disfruto porque es justo todo lo contrario. 

También soy una persona que necesita estar en soledad a menudo. Antes me sentía solo estando acompañado, ahora me siento acompañado estando solo. También nací soñador, y ahora tengo la oportunidad de haber hecho realidad muchos de mis sueños. Y sigo soñando. Antes tenía que soñar dentro de una caja tan pequeña que no podía ni respirar. 

Haz una lista de lo que tú necesitas. Y ve a por todas. Poco a poco, y con tranquilidad.

sábado, 4 de agosto de 2018

82 días



Me gusta apuntar en una agenda cuántos días tomo medicación para dormir. Como tengo dolor crónico, a veces, la necesito. En 2017 he necesitado tomar un sedante ochenta y dos días. El resto nada, y cada día duermo mejor. Casi nunca llego a la dosis mínima efectiva, ni siquiera a la dosis pediátrica. Desde hace tiempo, mi psiquiatra confía en que puedo estar sin tratamiento diario.

También me siento más seguro. Atrás quedan los últimos avisos en los que me sentí con algún riesgo. Todo lo que he aprendido me ha ayudado mucho y ahora me limito a seguir con mi vida teniendo en cuenta lo más importante. Mi prioridad siempre fue sentirme bien y lo he conseguido.

Este blog sobre el trastorno bipolar ha cambiado a la vez que yo. Primero tuvo la forma de diario, y luego se transformó en un lugar donde empecé a reflejar mis conclusiones para no sufrir los síntomas y disfrutar de la vida. Mi situación ahora es difícil de mejorar, así que trataré de mantener todo lo ganado que es mucho.

Me siento mucho mejor que el año pasado. Soy capaz de hacer más cosas que antes sin sufrir estrés, y ése ha sido mi mayor avance. También me siento más libre para hacer lo que quiera y sin miedos. No tenía ninguna seguridad de que llegaría a este punto, pero he llegado. Lo que sí hice todos los días en que me sentí mal es reflexionar. Ahora toca vivir.

miércoles, 25 de julio de 2018

la satisfacción es la llave que abre muchas puertas




Si consigues estar satisfecho con tu vida, no tendrás miedo a casi nada. La satisfacción es la base si estás diagnosticado con trastorno bipolar. Me he dado cuenta de este detalle después de pasar por una situación difícil en mi familia. 

Lo contrario del miedo es la satisfacción, no el valor. El miedo no se tiene bajo control nunca. Si estás satisfecho con tu fondo, podrás tomar decisiones con más libertad. Si sientes que lo que haces está bien, hagas lo que hagas te sentirás bien. Atención: sucederá así aunque estés equivocado. Yo espero no equivocarme pero tampoco tengo miedo a no tomar la mejor decisión. Nunca sabes si has elegido bien hasta que ha pasado un tiempo. Así que lo único que podemos hacer es esperar.

Para muchos, la satisfacción suele encontrarse encerrada en una caja de metal. Al principio, no sabes ni qué contiene dentro. Con el tiempo, empiezas a descubrir su contenido. Hay gente que piensa al revés. Creen que es una caja que se llena con cosas que reportan satisfacción. La realidad es que la caja de todos está llena. Lo difícil es saber qué contiene tu caja.

Muchos mueren sin descubrirlo y viven como pueden. Otros no son capaces de salir de la depresión aunque lo hayan intentado casi todo. Yo estuve a punto de acabar así. Tuve que tirar mi vida de antes a la basura para descubrir qué contenía mi caja. Si no lo hubiera hecho, seguiría hecho una mierda. Cada día soy más consciente de la suerte que he tenido. El azar tuvo mucho que ver. 

jueves, 19 de julio de 2018

satisfecho


Haber superado la enfermedad es un placer, pero hay otras muchas alegrías que han venido pegadas a lo aprendido que me permiten navegar en aguas turbulentas. Me sorprende la naturaleza humana, pero la inhumana también. La mía incluída hasta hace poco.

Siento que si alguien hubiera intentado ponerme una prueba más difícil a propósito, no lo habría conseguido. Ahora mismo, me siento satisfecho y tranquilo, porque cualquier cosa que pase la daré por bienvenida a mi vida. Si me separo de mi mujer o si mi hija decide alejarse de mí. Son personas adultas las dos. Lo que sí tengo claro es que ya no voy a permitir algunas cosas. Como las cosas no pueden ir a peor, sin haber intervenido yo, ahora veré si el jefe de la manada es capaz de mejorar algo. No veo recursos a mi alrededor, y eso me hace más fácil tomar la decisión de cambiar de actitud.

Me siento muy satisfecho. Hasta un neurotípico se hubiera vuelto loco en mi situación. Yo ya no sé ni lo que soy, no debo ser ni neurotípico. Como sé lo que tengo que hacer, y lo voy a hacer, no estoy nada preocupado. Voy a seguir dando amor a mis dos mujeres de la casa, aunque lo normal hubiera sido llegar a la conclusión de que hasta ahora no me ha servido de nada. Sé que sí. Y de mucho. 

También sé que los mayores problemas entre las personas se crean a partir de pequeñas cosas. El problema es que pocas personas se dan cuenta de esto, o no saben cómo cambiar de actitud ante algo que se cumple nueve de cada diez veces.  Te iré contando sobre la marcha cómo sigo.

miércoles, 11 de julio de 2018

estrés bipolar


Hay muchas formas de estrés bipolar. Es una manera de hablar, son las mismas formas en que cualquier persona puede estresarse. La persona con bipolaridad puede tener unas tendencias más marcadas. Cuando una persona con trastorno bipolar se encuentra de golpe con algo muy desagradable que no espera tiene distintas posibles reacciones: alejarse, comerse la caca con patatas y sufrir como un perro, o convertirse en la niña del exorcista.

Yo hace muchos años me comía la caca de los demás. Así acabé. Cuando dejé de comérmela, nació la niña del exorcista dentro de mí. Pasé por varias etapas. Empecé por aceptar lo inaceptable hasta que me empezaba a girar mi cabeza verde a la velocidad de una batidora. Otras opté por alejarme para no ver. Ahora estoy en un punto nuevo. Quiero matar a mi niña del exorcista, el gorila que todos llevamos dentro, pero tengo unas circunstancias a mi alrededor que me lo están poniendo difícil. 

Hace años, llegué al punto de salir de casa por la noche con la cabeza hirviendo para no gritar a mi mujer. Nunca he contado hasta cien porque no me gustan mucho los números. También llegué a soportar algunas cosas durante demasiado tiempo para acabar reventando. Ahora he decidido dejar de complacer tanto a los demás para no acabar haciendo daño a mi alrededor. Si sigues por aquí ya te iré contando.  

Antes era demasiado tolerante con los demás. Ahora creo que estoy en un punto mucho más sano, al menos para mí. Estar en los extremos no suele ser bueno. Los "extremos buenos" son malos. Lo que venden son las grandes palabras como la generosidad, la justicia, la buena educación o la tolerancia. Nadie habla de que un exceso de generosidad, de sentido de la justicia, de buena educación o de tolerancia pueden ser un cáncer.

Mi principal preocupación ahora es no hacer daño a las personas que quiero. Llegué a un extremo de desesperación que me ha hecho replantearme bastante cosas. Empezaré a hacer pequeños cambios en mí para ver qué cambia en mi familia. Ya me di cuenta hace mucho tiempo que tengo bastante más flexibilidad que algunas personas que sufren a mi alrededor y no saben cómo manejar algunas situaciones. Así que lo dicho. Si puedes coger algo de aquí, tómalo. En el fondo, todos somos iguales :))

jueves, 5 de julio de 2018

una manera de avanzar todos los días


Una manera de avanza en la dirección de la recuperación del trastorno bipolar es encontrar algo altamente motivador. Yo lo encontré hace diez años y eso cambió mi vida de forma radical.

Aunque la suerte influye mucho en ese "encontrar", la única manera de tener más posibilidades es no dejar nunca de buscar. En general, no es necesario insistir durante años en algo para reconocer si es motivador o no para ti. Lo más habitual es que surja el "flechazo" de una forma rápida. Parece  bastante improbable encontrar una pasión a juzgar por lo que se ve por ahí. Y no hablo sólo de las personas diagnosticadas son trastorno bipolar, sino de todas. 

Las personas con bipolaridad sin una motivación elevada pueden tender a la depresión. Al menos, ese fue mi caso durante años. Tuve que sufrir varias depresiones hasta el flechazo. Además, tener que llevar una vida "obligada" sin motivación es muy estresante. Tirar de ti mismo cansa mucho y provoca ansiedad a largo plazo.

Una pasión puede conducir a la manía si no se sabe cómo manejar. Yo aprendí a mantener la motivación sin que se me vaya la cabeza. Me llevó su tiempo, pero finalmente lo logré. 

Aunque sé que todas las personas con bipolaridad no tienen problemas con la motivación, sino con otras facetas de la vida, yo te hablo del que fue mi mayor problema. Conozco otros grandes problemas relacionados con la bipolaridad, pero para mí han sido mucho más pequeños. 

miércoles, 27 de junio de 2018

estudio sobre la inteligencia y el trastorno bipolar


En la red circulan muchos enlaces donde se nombran algunas personas famosas diagnosticadas con trastorno bipolar que llegaron a destacar en el campo de las artes, la política o los negocios. Suelen dar mucho que hablar, aunque a mí no me interesa demasiado el tema. Como mucho, me puede picar la curiosidad por saber qué hicieron en sus vidas. 

En este enlace sobre la relación entre inteligencia y trastorno bipolar puedes ver el resumen de un estudio científico no muy reciente pero con una muestra muy amplia. Hace tiempo leí el estudio por encima y el resumen es que las personas diagnosticadas o tienen un coeficiente de inteligencia muy elevado, o lo tienen por debajo de la media. Vamos, que estamos en los extremos del rango. 

Comprendo varios motivos que pueden llevar a esta situación. Si el deterioro es grande, la inteligencia se ve mermada porque depende en gran parte de la atención y la memoria. Yo estuve muy deteriorado y me llevó un tiempo recuperarme. Si no hubiera cambiado de actividad, nunca habría logrado recuperar mi capacidad. 

Todo lo que he ganado desde entonces es gracias a lo que me dedico. Estar mentalmente ocupado es la mejor gimnasia para el cerebro. Además de una vacuna eficaz contra la depresión. Leer es una de las cosas que más me gusta hacer y leo cerca de dos horas todos los días. Un libro, el periódico e información científica sobre el trastorno bipolar.

viernes, 22 de junio de 2018

fiesta de verano



Mañana inauguro el verano con una comida en casa donde voy a cocinar para cuatro amigos. Mis amigos están diagnosticados también con trastorno bipolar y lo pasaremos bien. Encuentro en mis amigos algo original que me atrae. Y no es la bipolaridad, sino su diferencia. 

Es la segunda fiesta del año, y a partir de ahora he decidido celebrar las cuatro estaciones del año. He sido un ratón de biblioteca y un hombre volcado en la bipolaridad durante ocho años. Ya llegó la hora de jubilarme del aprendizaje para hacer de Esperanza Bipolar algo más grande. Aunque no he conseguido todavía que llegue a otras ciudades, mi amigo Juanma es posible que comience pronto en Vitoria.

Como he perdido el miedo a muchas cosas, me siento más libre de hacer más cosas. Hace dos años no me hubiera atrevido. Perder algunos miedos con trastorno bipolar es casi misión imposible. Yo lo he conseguido y sé cómo lo he conseguido. Dejé de hacer cosas como las hacía antes porque me perjudicaban mucho y me provocaban estrés. Ahora las hago de otra manera y estoy diciendo sí a muchas iniciativas que me ilusionan y tienen que ver con Esperanza Bipolar. 

Te recomiendo que leas mis dos libros. Tienen muchas pistas que te pueden servir de apoyo. El otro día una mujer dijo en redes sociales que mi primer libro le había cambiado la vida. No sé por qué pero escuché la canción "Changes" de Bowie dentro de mi :))

domingo, 17 de junio de 2018

salud comunitaria en grupos de personas diagnosticadas con trastorno bipolar


Varias veces me he ofrecido a través de las redes sociales a apoyar a las personas que quieran poner en marcha un grupo en su ciudad. Mi experiencia de los últimos años me dice que la mejor manera consiste en reunir a las personas sin profesionales de la salud presentes. Restar para multiplicar es contraintuitivo pero funciona. Muchas veces me pregunto qué pensarán los psiquiatras de algunos al ver lo rápido que mejoran. Algunos pensarán que por fin han acertado con la medicación, conclusión rápida del psiquiatra de turno.

Antes me enfadaba mucho ver que yo podía lograr con unas sillas en dos años lo que ellos no habían logrado en treinta. Luego me di cuenta de que los resultados son llamativos porque lo que hacemos no se puede hacer de ninguna otra manera. Personas que llevaban casi toda su vida sufriendo empiezan a recuperarse. Tanto que muchos dejan de venir. También llegué a pensar que los resultados dependían mucho de mí. Algunos también regresan al hospital y lo siento. Muchos dejan de sufrir los síntomas y les reducen la medicación. Aunque es algo que nunca sabré, intuyo que la mayoría de lo que se consigue se produce de forma espontánea y no requiere grandes conocimientos. Mi valor añadido es la experiencia y el conocimiento, aunque cuento con otras cualidades que me permiten hacer las cosas de una determinada manera.

Si te interesa hacer algo parecido a lo que yo hago, tienes aquí un enlace muy interesante sobre salud comunitaria. Si quieres contactar conmigo, te cuento mi manera y luego tú coges lo que quieras. Es otra forma que se me ocurre de que se beneficien más personas de una manera de hacer las cosas. Mis libros es la otra.

miércoles, 13 de junio de 2018

autoestima bipolar



Este va a ser mi primer comentario con varios detalles sobre un tema concreto: la autoestima. Una palabra que da mucho que hablar y que hoy relacionaré con mi experiencia.

Quererte no es necesario. No odiarte sí. Querer a los demás es conveniente, odiar a los demás es poco saludable. Cuando sufría los síntomas del trastorno bipolar mi autoestima era muy baja. Llegué al extremo de sentirme un inútil y acabé deprimido más de una vez por este motivo.

Tú tienes tus propias motivaciones y necesidades para quererte. También para dejar de gustarte. Una definición de una sana autoestima es gustarse a uno mismo. Yo, en general, he llegado al punto de gustarme lo suficiente, aunque tenga mis basuritas. Intento sacarlas al contenedor para no volver a verlas, pero no siempre lo consigo.

La pregunta más importante que puedes hacerte para descubrir cómo mejorar tu autoestima es la siguiente: ¿Qué consideras muy importante en tu vida? O ¿de qué no puedes prescindir porque lo necesitas como el aire que respiras? Escríbelo en una hoja.

Luego responde a la siguiente pregunta ¿Lo tienes? Si la respuesta es no, ve a por ello. Si tienes lo que necesitas es muy probable que no tengas problemas de autoestima. Si te falta algo que necesitas, es muy probable que lo que te falta dañe tu autoestima. 

Mi autoestima dependía en exceso de los logros. Si no lograba algo, me sentía frustrado. Si me frustraba muchas veces, me sentía un fracasado. Si acababa por no ver ningún futuro me sentía deprimido. Sufrí la depresión por este motivo dos veces. Sufrí otras depresiones también por otros motivos. 

Ahora me siento muy bien por mil motivos. Los logros son un motivo importante. Sé que no es lo más sano del mundo, pero yo los necesito. Siempre los necesité. Lo que te hace sufrir, puede ser también lo que te haga sentirte bien si lo alcanzas. Es una apuesta que no siempre es ganadora. Por eso te recomiendo que lo valores bien antes de arriesgar tu salud a una carta. 

Tu autoestima puede depender de muchas cosas, y no sólo de una. Es mucho mejor que sea así. Aprobar un examen, sentirte querida o sentirte útil. Sentirte capaz, sentirte feliz o sentirte valioso. Todo vale y todo suma. Siempre y cuando aprendas a que no te reste demasiado. 

Para mejorar mi autoestima tuve que cambiar de entorno. Encontré en otro muy diferente al que estaba la posibilidad de lograr. La búsqueda de mi salud fue donde enfoqué siempre mi atención. Al mismo tiempo me enfoqué en la enfermedad y en la escritura de mis dos primeros libros. La asociación Esperanza Bipolar me hizo aprender muchas cosas que me han ayudado como persona.

Todo lo que hago en la red complementa mi vida de una manera muy estimulante. Mi autoestima ya no sé si depende de todo ello. Me temo que no y eso me da una gran tranquilidad. 

domingo, 10 de junio de 2018

otros blogs sobre el trastorno bipolar




La semana pasada me encontré una sorpresa buscando otra cosa. Nueve blogs y éste fueron elegidos por la web de MyTherapy como representativos de distintas experiencias con el trastorno bipolar. 

Las aplicaciones móviles no van a suponer un gran avance en el bienestar, aunque a algunas personas pueda servirles. La salud está muy alejada del uso de un teléfono. Supongo que la ciencia tiene un interés especial por la información de los registros recogidos de una forma tan cómoda. Fármacos y tecnología han sido elegidos para formar parte de un futuro médico menos humano. 

Yo soy más de papel y bolígrafo y mi registro cada vez está más vacío. Ningún síntoma y sólo reacciones que me gustaría no tener y todavía tengo esporádicamente. De todas formas no cedo. Nunca he aceptado "nada" como propio de la enfermedad e inamovible. Para mí la enfermedad no es "así" ni de ninguna otra manera. La enfermedad son síntomas y yo ya no los sufro. Aquí tienes el enlace a la web que te conduce a los distintos blogs. Sergio Saldaña ha publicado su segundo libro y puedes encontrarlo también en esta dirección. Viva los libros :))






jueves, 7 de junio de 2018

el gorila vive




Esta tarde mi amiga Maite me ha recordado un comentario que escribí hace un tiempo. Esta semana mi gorila ha vuelto a la carga. Hice llorar a mi mujer y esta vez yo también salí bastante herido. Nunca antes me había sentido así. Sentí tristeza, rabia e impotencia. Menos mal que mis buenos amigos me han ayudado a recuperarme.

Mi asignatura pendiente todavía se me resiste. En este año he tenido dos manchas negras que me gustaría que no se repitieran. Sé que tengo siempre motivos para acabar explotando y que seguramente sea muy difícil que deje de hacerlo. De todas formas, seguiré intentándolo. Pasé de ser una persona muy sumisa y que tragaba demasiado a perder el control cuando se me desborda el vaso. 

Dar la importancia que corresponde a cada problema no es nada fácil. Yo he aprendido a soportar cosas que dolerían mucho a cualquiera y, sin embargo, puedo perder la cabeza por un gesto, un tono de voz o unas palabras repetidas demasiadas veces. Aceptar a los demás como son es una de las cosas más difíciles de hacer. Yo he aprendido a aceptar a casi todo el mundo como es, pero todavía hay cosas que no soporto. Por lo menos, sé cómo reparar el daño si creo que me corresponde. Aunque sé que nunca se repara del todo. Y lo siento.

lunes, 4 de junio de 2018

un gramo de locura



Hoy voy a la radio. Un periodista que aprecio va a realizarme una pequeña entrevista para su programa "Un gramo de locura" en Radio Nacional de España. José Manuel Cámara contactó conmigo cuando publiqué mi primer libro, pero no era mi momento. Hace tres años tenía algunas limitaciones que me impedían hacer algunas cosas aunque me hubiera gustado hacerlas. Ahora ya puedo hacerlas.

Voy a aprovechar este comentario para hablarte de cosas importantes si estás diagnosticado con trastorno bipolar. Mi actitud en los últimos años siempre ha sido la misma. Hacer en cada momento lo que podía hacer sin miedo. Cuando aparecía el miedo, el estrés o la inquietud, decía no. Pasé por varios momentos de estrés intenso. También tuve sensaciones que me llevaron a replantearme las cosas más de una vez. Paré para descansar y volver a sentirme bien. Lo que me ha ayudado también ha sido no pensar que no podría hacer algo en el futuro. Siempre he estado abierto a las posibilidades.

Hace años sentía que no avanzaba. Ahora siento que avanzo. A veces mucho, a veces poco, y a veces no me preocupo en si avanzo o no. De esta forma me he sentido cada día mejor. Aunque ahora ya es difícil que mis sensaciones sean todvía más positivas. 

jueves, 31 de mayo de 2018

información médica sobre el tratamiento continuado con antipsicóticos




Por casualidad, encontré un blog de una psicóloga clínica y un enfermero especialista en salud mental que habla del estigma y otras cuestiones relacionadas con las enfermedades mentales. Saltando muros es una dirección con información que me parece bastante interesante. 

En un post hace referencia a un estudio de investigación recogido en el Journal of Clinical Psychiatry sobre los fármacos anti-psicóticos. Según Jose Valdecasas, "los autores del estudio concluyen una carencia de efectividad y una alta incidencia de efectos secundarios". En el mismo comentario, refleja las estadísticas de efectos secundarios más o menos graves en el tratamiento a medio y largo plazo.

He decidido empezar a reflejar información médica con un único fin. La mayoría de los médicos no divulgan todas las realidades de los fármacos. Como pienso que una persona informada implica una mayor responsabilidad, a partir de ahora encontrarás aquí también información de este tipo relacionada con el trastorno bipolar. Lo especificaré en el título del blog comenzando siempre por las palabras "información médica".



martes, 29 de mayo de 2018

nueva etapa en el blog Esperanza Bipolar



Este blog pronto cumplirá diez años. Ha crecido al mismo tiempo que yo, pero yo soy cuarenta años más viejo. Aunque mantengo, más o menos, la fachada, el edificio por dentro ha cambiado mucho. He publicado mi segundo libro y ahora intentaré escribir más a menudo en este espacio. Intentaré no cansarte y variar el contenido. Siempre he pensado que el exceso dificulta el aprendizaje. Los lunes escribiré un comentario especial dedicado a temas que puedan tener alguna relación con el trastorno bipolar. En otros comentarios, aportaré enlaces interesantes a otras fuentes de información.

Contarte nuevas cosas que te pueden ayudar es un reto para mí. Tienes gran parte de mi aprendizaje aquí desde hace mucho tiempo. Las distintas maneras de llevar una vida sin sufrir los síntomas y las  dificultades que he tenido que salvar. Me siento más seguro que hace cinco años, y más tranquilo. Si haces cosas para ganar confianza en ti mismo, avanzarás mucho. Si haces otras para aprender a ganar tranquilidad, también. He aprendido a hacer de una manera que ya no me hago daño. Dedicándome a lo que me dedico no siempre me resultó fácil.

Llegué a un punto en que llegué a pensar que era "demasiado capaz". Los logros muchas veces engañan. Mi nivel de estrés se empezó a disparar y aprendí que tenía que cambiar. Descubrí cómo hacerlo y ahora puedo dedicar más tiempo a los demás. Hagas lo que hagas con tu vida, llegar a este destino es un sano objetivo. El trastorno bipolar, sea lo que sea, ya no es para mí. Y no lo es porque ya no lo siento.


domingo, 20 de mayo de 2018

qué hacer con un mal día



Esta semana tuve un mal día. En los últimos años apenas he tenido malos días sin saber por qué. Muy buenos, muchos. Regulares ninguno. Supongo que como mucha gente que no está diagnosticada con una enfermedad mental. Me sentía un poco triste y me puse a recordar.

Mirando al mar con mis auriculares estuve a punto de llorar. Recordé a la mujer que perdí hace casi doce años. Emocionarme me ayudó mucho. No provoqué la situación, simplemente dejé que ocurriera. No es la primera vez que me pasa algo parecido. He tenido una vida muy difícil y más de una vez he llorado al recordarla. Estoy convencido de que hacerlo me ha servido para sentirme bien después. 

Las lágrimas son como el programa rápido de la lavadora. Hacen una limpieza que te dejan como nuevo. Si eres una persona emocional y estas diagnosticado con trastorno bipolar, no reprimas tu tristeza. Mejor llorar al aire libre. Con música, mejor todavía. Supongo que todos no tenemos la misma facilidad para llorar. Si eres de las personas que sí, házlo siempre que lo necesites. Si las primeras lágrimas no te desahogan, ya es otro cantar. Yo probaría otras cosas diferentes.

martes, 8 de mayo de 2018

tener ilusiones es vital con trastorno bipolar



Hace veinte años no tenía muchas ilusiones y tenía una vida muy apagada. Ahora tengo tantas que siento que me van a faltar vidas para cumplirlas todas. De momento, he visto seis grandes ilusiones cumplidas que tienen que ver con Esperanza Bipolar, y otras que tienen que ver con mi familia. No todas mis ilusiones tienen forma de libro o están hechas de palabras, muchas tienen sonrisa y vida.

Las ilusiones son como las estrellas fugaces. Prestar atención es lo único que te puede ayudar a encontrarlas. Mirar todos los días del año y esperar es lo único que puede aumentar tus posibilidades de dar con una. Y no desesperar es la única manera de acabar viendo alguna. Se puede vivir sin ilusiones y ser muy feliz, también. Para mí las ilusiones son como un buen postre. Me gusta comer bien, pero sin postre es como que me falta algo.

Desilusión y depresión riman, y no es por casualidad. Cuando sentía que mi vida de antes no iba a cambiar, y que iba de mal en peor, acababa deprimido. Se me juntaban el miedo, el no ser capaz de ver un futuro, y la ausencia de placer. Ahora es justo todo lo contrario. Ya no siento miedo, veo mi futuro mucho más claro y disfruto mucho todos los días. Aunque el futuro no existe, sin futuro a la vista se sufre mucho. Es uno de los muchos misterios del cerebro.

Si se te ocurre algo que venga a cuento, o que no venga a cuento, puedes comentarlo aquí. Te diré lo que pienso respecto a tu comentario.

miércoles, 18 de abril de 2018

el buen tiempo es una gozada y las buenas sensaciones muchas gozadas juntas



Ya llega el buen tiempo y me encanta poder coger la bicicleta cuando deja de llover. La bicicleta me permite desplazarme sin sentir dolor y es uno de mis mayores placeres. 

Algunos amigos diagnosticados que conozco lo pasan mal en los meses de frío y mal tiempo. Yo tuve la suerte de que nunca me afectaron las estaciones del año. Yo sufría las depresiones en cualquier mes del año. Recuerdo haber sufrido una manía y hacía buen tiempo. También recuerdo sentir las sensaciones previas a la psicosis en los meses que comienza a salir el sol. Sin embargo, estoy tranquilo porque estoy durmiendo cada día mejor.

Este año hemos comenzado con un grupo público llamado Esperanza Bipolar en Facebook. Años después de haberme dedicado a mis libros sobre el trastorno bipolar, vuelvo a mi actividad en redes sociales. Sentirme bien me permite hacer mejor las cosas. He aprendido a no estresarme y este gran cambio también me permite hacer más cosas. Después de veinte años he alcanzado un punto que nunca soñé que alcanzaría. Me siento muy afortunado y agradecido a la vida.

sábado, 7 de abril de 2018

no siento riesgos de sufrir los síntomas del trastorno bipolar



De vez en cuando, me gusta coger una hoja en blanco y pensar escribiendo en ella. La última vez que lo hice escribí la palabra "riesgos?", y para mi propia sorpresa no supe escribir ninguno. Es la primera vez que me pasa, y tiene mucho que ver con cómo me siento.

Durante años pensé en mis limitaciones. Pensaba en ellas porque las sentía en mi cuerpo en forma de malestar. Enfados, estrés o conflictos con otras personas cercanas. Después de un año 2017 en blanco y sin ninguna sensación de malestar, este año promete. Me siento capaz de hacer más cosas y mejor. Ya he empezado a hacerlas y me sorprende en positivo darme cuenta de que puedo hacer cosas que no podía hacer antes sin hacerme daño. Antes me tenía que pensar dos veces decisiones porque sabía que me podía estresar, ahora las hago porque he comprobado que no me estresan.

Sé que lo que he aprendido funciona porque lo siento en mi cuerpo. Pienso mucho menos que antes, y eso creo que es una muy buena señal en una persona como yo que se encuentra en un momento en que siente mejor que nunca. He escrito este comentario para mostrártelo y celebrarlo contigo. :))

miércoles, 28 de marzo de 2018

eliminar lo que te daña con trastorno bipolar



A veces no es tan fácil saber lo que te hace daño. La manera más fácil de descubrirlo es dejar de hacerlo y, de repente, sentirse bien. Yo sufrí mucho porque deseaba cosas que me acababan por hacer daño. Sin querer, cuando dejé de desearlas me empecé a sentir bien.

Hay cosas que dañan pero dan gusto también. Con esas hay que tener más cuidado todavía. Normalmente se repite el mismo plato cuando te ha sabido bien, aunque te haya sentado mal. El cerebro es un poco tonto. No conozco ninguna manera de abandonar algo que te hace daño si no sabes lo que es. Pensar sobre tu vida puede ayudarte a despejar algunas dudas. Yo lo hice, y despejé muchas para no volver a caer en el mismo error.

Te puede hacer daño un lugar, una compañía o una actividad. También una manera de pensar o una manera de reaccionar. Siempre que me siento mal, pienso en lo que me ha hecho daño. Ya sólo me pasa un par de veces al año, pero las aprovecho para conocerme un poco mejor e intentar cambiar algo. Esta forma de aprender ha sido la que me ha conducido a no volver a caer en una depresión nunca más. Y también a evitar subirme por las nubes o acabar pensando que algo o alguien conspiraba contra mí. Me ha llevado tiempo pero visto el resultado volvería a hacerlo.

miércoles, 14 de marzo de 2018

una nueva señal de mi remisión del trastorno bipolar




Cada día me siento más seguro de mi bienestar. En los últimos meses me he dado cuenta de que situaciones que antes me hubieran hecho perder la tranquilidad, ya no lo hacen. Lo sé bien porque me han pasado cosas muy parecidas a otras que me hicieron perder la cabeza hace tiempo. Si no hubiera aprendido de verdad, me hubiera vuelto a ocurrir lo mismo.

Me imagino que todos no tenemos la misma capacidad de aprender pero tampoco estoy muy seguro. En la práctica todos aprendemos de maneras muy diferentes. Este blog sobre el trastorno bipolar y mi libro, pueden ayudarte a aprender cosas que desconocías. Todo lo que he escrito hasta ahora tiene que ver con los veinte años en que mi salud mental no era estable. Tuve tres ingresos en psiquiátricos por problemas graves de salud mental. Desde mi diagnóstico hasta los treinta y cinco años fue una caída en picado. 

En los últimos ocho años no he tenido sensaciones de inestabilidad mantenidas en el tiempo más de un día. Sí que he pasado por seis situaciones que me desestabilizaron mucho, pero logré recuperarme para el día siguiente. Las recuerdo muy bien. Te recomiendo que hagas este ejercicio siempre que te pase algo importante o algo te haga daño. Todas ellas me han enseñado mucho y me permiten sentirme tan bien como me siento ahora.

domingo, 4 de marzo de 2018

una vida que te encaje facilita una vida sin síntomas del trastorno bipolar



Si tienes la suerte de construirte una vida que te encaje, tendrás más posibilidades de no sufrir los síntomas del trastorno bipolar. Aunque la explicación es científica, la resumiré en una frase. Con una vida que te encaje sufrirás menos estrés, y con menos estrés es más fácil que evites la depresión, la hipomanía, la manía y la psicosis.

Aunque dejé mi trabajo sin sentir ya el estrés que sufrí al principio, al empezar a hacer otras cosas me sentí como si me hubiera quitado un casco de plomo de la cabeza. El trabajo no es el origen de todos los problemas, pero puede ser fuente de mil y un problemas de salud. Mental y física: salud en una palabra. Construirse una vida no es tan sencillo como construir un castillo con piezas de Lego. Hacerlo con inteligencia es lo más importante. 

La vida de nadie está construida del todo. Como mucho, el edificio tiene paredes y techo para no pasar frío ni mojarte, que ya es mucho. Yo ya no me mojo ni paso frío. Antes vivía congelado y ahora estoy calentito. Espero que me entiendas. Siempre intento hacerlo de diferentes maneras para que comprendas algunas cosas.

miércoles, 21 de febrero de 2018

un paso de gigante en el estrés diagnosticado con trastorno bipolar



Saqué esta fotografía del mar de nubes de Tenerife hace mucho años y hoy vuelve al blog en una semana en que yo he vuelto a la isla. Para hablarte del estrés desde un lugar bonito y tranquilo.

El estrés puede aparecer en el mayor paraíso del planeta. Con enterarte de algo que no te esperabas es suficiente. Basta una llamada de teléfono o una conversación cualquiera. Ayer me enteré de algo que hace años me hubiera puesto como una moto. Como en toda familia, las noticias inesperadas se convierten en costumbre pero nunca dejan de sorprendernos. 

Al grano. El estrés casi siempre nace del miedo. Del miedo a perder algo perdemos la tranquilidad. Si te das cuenta de lo que puedes perder y piensas sobre ello, a veces, te sorprendes a ti mismo. Igual lo que puedes perder en el fondo te importe poco y lo que te molesta es de quién viene lo que te ha dolido. O cómo te ha llegado y te hubiera gustado que te hubiera llegado. 

No quiero hablarte en chino, sólo traduzco las situaciones que nos suelen pasar bastante a menudo cuando se junta algo que queremos y el miedo a perderlo. A partir de ahí, haz lo que puedas con ello. Si no te das cuenta de lo que se esconde detrás del velo, no podrás tomar decisiones inteligentes. Y todo lo que decidas para sentir menos estrés con trastorno bipolar es una decisión inteligente.

martes, 13 de febrero de 2018

otro día ganado a la tranquilidad es casi una garantía con trastorno bipolar





Una de mis prioridades es la tranquilidad. Con trastorno bipolar, la tranquilidad no significa aburrimiento, es algo muy diferente. He aprendido a mantener la tranquilidad casi todos los días del año y me ha costado media vida conseguirlo.

Antes había tres cosas que me hacían perder la tranquilidad. Tener que hacer algo que me sentía incapaz de hacer me afectó durante años. De esa enfermedad me curé. La segunda situación que me hacía perder la tranquilidad es más típica: cuando algo te hace mucho daño y te saca de quicio. De esa enfermedad estoy curado trescientos sesenta días al año. Creo que los cinco en los que se me va la olla están por debajo de la media del neurotípico (por decir algo). La tercera y más difícil es la pérdida de la tranquilidad derivada del miedo. De esa enfermedad me curé el año pasado.

Ganar la tranquilidad es ganar la salud. Hay mil maneras de ganar un poco de tranquilidad. En pequeños detalles de tu vida puedes ganar grandes dosis de tranquilidad. Yo desde hace mucho tiempo cuido mucho los detalles en mi vida. De no hacerlo, habría sufrido otra vez más los síntomas del trastorno bipolar. Tampoco habría podido escribirte durante los últimos nueve años en este blog sobre la manera en que he logrado recuperarme de la enfermedad. Una buena noticia para mí y otra buena noticia para ti. O dos buenas noticias para los dos :))

lunes, 29 de enero de 2018

la importancia de las prioridades con trastorno bipolar



Si sabes qué es lo más importante en cada momento, puedes comenzar el camino de tu recuperación. Más difícil es que no olvides lo que es importante cuando ya te sientes bien. Para tenerlo en cuenta en tu vida necesitas recordar a menudo. Lo doloroso también.

Hace varios años pasé por una situación de riesgo. La recuerdo tan bien que podría escribir tres páginas con ella. Lo importante es que tú recuerdes tu última situación de riesgo relacionada con el trastorno bipolar. Con el mayor detalle posible. La memoria fija los recuerdos de una manera especial haciendo este pequeño ejercicio. Aquel día me fui a la cama con la cabeza hirviendo café. No podía dormir porque me había metido en un problema yo solo. El clásico problema de una persona bipolar: hacer algo que tiene demasiadas ganas de hacer. 

Hoy, mis prioridades no son mis prioridades de hace un año. Tampoco hago lo que hacía hace cinco, diez o quince años. Hace mucho tiempo leía bastante. Luego me dediqué también a escribir. Siempre dediqué mucho tiempo a recordar y a pensar. Ahora mi prioridad es vivir porque ya no necesito ni leer, ni escribir ni pensar. Lo sigo haciendo, pero por placer la mayoría de las veces. Ya no lo necesito. Nunca conviene hacer cosas sin necesidad. Ahora mi mayor necesidad es disfrutar de la vida. Tengo la sensación de que la vida casi siempre me sonríe desde que aprendí a vivir :))

lunes, 15 de enero de 2018

rico, rico



Lo que hago es como el postre de la fotografía: bonito, dulce y rico. Además, siempre me apetece repetir. Enmarca esta frase porque es muy importante para dejar de sufrir los síntomas del trastorno bipolar. Para llegar a este punto he pasado por distintas etapas que te contaré otro día.

Desde un principio me enganchó. De la misma froma que uno se aficiona al chocolate, no a la cocaína. Es una gran diferencia que tienes que tener en cuenta porque las sensaciones no engañan. Para una persona diagnosticada con trastorno bipolar es mucho mejor un amor gradual y creciente que una pasión desenfrenada. Aplica a personas, actividades y aficiones. Si piensas en un chicle, tendría que tener un sabor que te gusta desde un principio y te apetece comer todos los días. Si el sabor hace que quieras tragártelos de tres en tres, véte pensando en cambiar a otra cosa.

La biología que hay detrás de este ejemplo es aburrida. Para los amantes de la ciencia como yo, no lo es. Lo que te he explicado hoy es mucho más que una opinión. Lo difícil es encontrar el sabor y luego aprender a masticar el chicle. Hoy quédate con la idea porque el chicle me empezó a saber amargo hace dos años y tuve que cambiar la manera de masticarlo. Si no hubiera aprendido cómo hacerlo, ya estaría dedicándome a otra cosa. Me alegro mucho de seguir dedicándome a lo que me dedico. Me encanta lo que hago.

sábado, 6 de enero de 2018

el que recoge la basura se jubila



LLega el frío. Y nunca mejor dicho. Una situación muy dura me ha hecho tomar una decisión. Ya no voy a recoger la basura de los demás.

Con veinte años recogí la basura de mi padre. El tenía mi edad de ahora y para sus cincuenta años debía de haber acumulado bastante porquería, a juzgar por su bilis. Me partió por dentro y se lo perdoné. O lo olvidé, no lo sé muy bien. El año pasado uno de mis hermanos soltó su basura por la boca y se quedó como Dios. Se lo soporté y le perdoné, lo sé muy bien. Para celebrar las fiestas mi otro hermano soltó su basura a mi hija Raquel. Demasiada basura en poco tiempo. 

Me he hartado de ver cosas que duelen mucho. Vivir de la paciencia de los demás no sé si es fácil, comerse la mierda de los demás no lo es. Así que me jubilo. No sé si los demás aprenderán lo que necesitan para no acumular basura, espero que no tengan que sufrir tanto como sufrí yo. Eso no se lo deseo a nadie. También me he dado cuenta de algo muy importante.

Es muy fácil que una persona "normal" como yo acabé en un psiquiátrico por la "gracia" de terceras personas. Me llama la atención que los psicólogos no tengan trabajo. Eso sí, los psiquiátricos están a tope. Parece que nunca llueve a gusto de todos. A mi alrededor unos cuantos necesitarían un buen psicólogo. Si has nacido con el gen de la generosidad ya puedes empezar a poner a trabajar tus neuronas. Si sabes manejarte bastante bien en situaciones complicadas todavía peor: te acompaño en el sentimiento. Vas a sufrir más.  Yo poco puedo cambiar ya, pero sé que voy a cambiar. A peor para los demás, seguramente. Para mí todavía no lo sé.

En unas semanas cumpliré 51 años. Para celebrarlo no lo celebraré. Me iré tranquilamente a dar un paseo con un paraguas.