miércoles, 26 de julio de 2017

¿quieres conocer personas con trastorno bipolar de tu ciudad?




En las redes sociales he conocido a una persona a la que le gustaría reunirse en Pontevedra con personas diagnosticadas con trastorno bipolar. Yo le hablé de mi experiencia en Bilbao y él me contaba que tenía dificultades para llegar a las personas que pudieran estar interesadas en conocerse. Hace ya algún tiempo que vengo pensando en la posibilidad de facilitar estos encuentros. Con el teléfono móvil de Esperanza Bipolar, he pensado en una manera sencilla. Si envías un mensaje de texto al teléfono de la asociación 633664788 con tu nombre y el nombre de tu ciudad, crearé grupos de Whatsapp para que entréis en contacto entre vosotros. Con tres seréis suficientes para charlar y conoceros más si os apetece.

Después de haber visto cómo mejora casi todo el mundo que se reúne a hablar de sus síntomas, sus problemas o su vida, me he dado cuenta de algo muy importante. La medicina alternativa debería ser la farmacológica. A muchos y muchas, las pastillas no les hacen el efecto deseado sin la medicina social. Con la medicina social hay algunas personas que pueden disfrutar mucho de la vida. Esperanza Bipolar no incluye psiquiatras ni expertos. Si además de bipolar eres psiquiatra, psicóloga, coach, soldador, camarera, cocinero o ama de casa, también te invito a que mandes un SMS. Si quieres participar de esta iniciativa, lo tienes fácil. Sólo tienes que contactar conmigo a través de este blog, Facebook o el canal de Youtube Esperanza Bipolar. Puedes empezar en cuanto tengas tiempo y ganas. 

También me gustaría provocar un encuentro entre personas con los mismos intereses. Artistas, actrices, músicos, bailarines, escritores, informáticos, diseñadores, creativos, fotógrafos, solidarios, o emprendedores. Si quieres conocer otras personas bipolares que sientan la misma pasión que tú por algo, puedes mandar un mensaje al mismo número de teléfono con tu nombre, tu ciudad y tu pasión. Podéis encontraros y hacer algo muy importante: pasar un rato agradable.


martes, 18 de julio de 2017

cómo evito sobrecargarme para sentirme bien



Hay algo importante que me ayuda a llevar la vida que quiero y necesito. Soy pensionista y dispongo de todo el tiempo para dedicarlo a lo que me ocupa y me interesa. Además, cuando necesito descansar puedo hacerlo porque dispongo de libertad para tomarme mis momentos de parada. En los últimos años me he dedicado a mantener mi salud como prioridad sin dejar de lado a mi familia, Esperanza Bipolar y el aprendizaje sobre el trastorno bipolar. Como he llegado a un punto en que me resulta difícil aprender más sobre la enfermedad porque no lo necesito para mi vida, ni para hacer lo que hago, ya no tengo tanto interés sobre la ciencia ni el cerebro. Hace cinco años dedicaba mucho más tiempo a la lectura que ahora. Ahora me dedico a tocar la guitarra en mis ratos libres. No se me da bien pero me sienta muy bien. Si eres una persona con un trabajo intelectual, te lo recomiendo. Es la mejor manera de relajar el estrés de cualquier actividad que tire en exceso de tu cabeza. 

Con el tiempo me he dado cuenta de muchas cosas. Una importante es que siempre hay que ir cambiando algo para sentirse bien. Al menos, a mí me pasa. Suelo tender a necesitar un punto de novedad que una vida rutinaria no me permitiría. Antes escribía por necesidad, ahora escribo para ti. Antes me reunía con personas diagnosticadas con trastorno bipolar como yo, también por necesidad. Ahora lo hago de una manera diferente. Siento que necesito hacerlo porque los demás necesitan que lo haga. Para mí es un síntoma de buena salud no hacer nada por necesidad o para ocupar el tiempo y evitar la ansiedad de no tener nada que hacer. Como soy una persona que necesita estar bastante ocupada en algo, tener menos necesidad de hacer me hace sentir mucho mejor. Más tranquilo y más relajado. 

Este cambio ha sido posible gracias a que me he dado cuenta de que algunas cosas me hacen daño si me dejo llevar. Digo no a muchas cosas porque sé que me perjudicaría dejarme llevar por todo lo que me apetecería hacer. Sacrifico intensidad por tranquilidad y siento que mi vida es mucho más intensa que nunca. Y cuando hablo de intensidad no me refiero a la sensación eufórica de la hipomanía o la manía. Me refiero a la intensidad de disfrutar cada minuto de mi vida, algo que requiere de disponer de tu tiempo, tu espacio y tu libertad de elección. Búscalos porque ahí es donde puedes encontrar todo lo que necesitas. Nada más que la serenidad suficiente para disfrutar de todas las pequeñas y grandes cosas de la vida.

martes, 11 de julio de 2017

actividades diarias para recuperarse del trastorno bipolar



Si te contara lo que hago para sentirme bien y lo hicieras mañana es posible que acabaras deprimido o deprimida. Como quiero que este comentario sea útil para ti, te contaré lo que puedes hacer para sentirte mejor. Como depende de la situación inicial en la que te encuentres, puede que no te ayude de mucho, pero así todo, lo intentaré.

Haz todo lo que te haga sentir bien o lo que te hacía sentir bien antes de sentirte mal. Así tendrás más opciones. No te fuerces, deja que poco a poco lo que haces tenga su efecto en tu cuerpo. Entre todo lo que yo hago a diario, te voy a contar lo que te sentará bien si eres capaz de hacerlo. Sal a la calle todos los días y haz algo de ejercicio físico. No es necesario que sea intenso, incluso puede ser mejor que no lo sea. Yo paseo por la mañana y por la tarde porque tengo dolor crónico y es lo que mejor sienta a mi cuerpo. Si no tienes una rutina, la puedes construir poco a poco haciendo las cosas que te hacen sentir bien. Mucho de lo que te gusta y nada de lo que te disgusta o hace daño. Si estás mal, es muy posible que no tardes mucho en empezar a sentirte mejor. Véte a la cama todos los días a la misma hora. Evita actividades estimulantes en las horas finales del día. Relaciónate a diario con personas con las que te sientas bien. Amigos, familiares o compañeros de trabajo. Dedícate mucho tiempo a ti mismo sin ningún límite. Si sientes que necesitas estar solo o sola, házlo. No pienses en hacer lo que hacen los demás porque a ti puede que no te sirva para nada. Haz lo que tengas ganas de hacer. Intenta mantener una buena relación con el mayor número de personas, pero sin dar más de lo que te cuesta. Dáte pequeños placeres diarios porque te mantendrán con un buen estado de ánimo general. Busca cosas que te hagan sentir bien si todavía no las has encontrado, la única manera de descubrirlas es probar y probar. Haz pequeños esfuerzos si ves que no hacerlos empeora tu situación pero ten en cuenta que la solución definitiva a tus problemas no suele estar en el esfuerzo. 

El sexo, el chocolate y el amor ayudan. Lo hacen de diferente manera, pero lo hacen. Preocuparte por los demás ayuda también mucho. Divertirte es fundamental. Disfrutar con lo que haces es necesario. No romperte la cabeza por nada en particular es clave. No pensar mucho en el mañana ayudar a reducir mucho el estrés. Elegir entornos en los que te sientas tranquila puede anularlo por completo. Con un poco de aquí y un poco de allí puedes dar la vuelta a tu vida. Si lo necesitas, que no lo sé. Puede que no te encuentres en una situación tan desesperada como era la mía hace veinte años. Ojalá así sea. Si yo he salido, me encantaría que tú también pudieras. Este es el motivo principal que me mueve a escribir en este blog, grabar vídeos en el canal de YouTube Esperanza Bipolar y dirigir una organización que trabaja por la recuperación de las personas que sufren la enfermedad. Mi objetivo era la remisión y ya lo he alcanzado. Tú eliges el tuyo. 

domingo, 2 de julio de 2017

siento que mi procesión de remisión del trastorno bipolar está cerca de completarse




Me siento cada día más seguro de mi bienestar. Me enfado como cualquiera y exploto como cualquiera. Cada día soy más normal, si la palabra normal significa algo. Me siento una persona normal que lleva una vida poco convencional y extraordinaria. He llegado hasta aquí después de haber sufrido de todo. Mucho tuvo que ver con el trastorno bipolar. Todavía más tuvo que ver con mi padre, mi trabajo y el accidente que sufrí sin haber cumplido los cuarenta años.

El otro día una amiga me amargó un rato una cena. Celebraba con mi mujer y otra pareja nuestros aniversarios. Me casé el mismo día que uno de mis mejores amigos: Enrique. En un momento de la conversación, su mujer me dice:

-¿tú eres anti-psiquiatras, no?

Me jodió. Cuando alguien habla de oídas y tiene una opinión de oído se suele equivocar. Hablar de lo que no has vivido es lanzar un dardo a una diana con los ojos cerrados. Para mi desgracia pasada, soy un experto en psiquiatras y enfermedad mental. Para mi fortuna actual, soy un experto en trastorno bipolar y salud mental. El título me lo pongo yo. Un privilegiado. Conozco al detalle lo que se hace mal y es mucho. Conozco al detalle lo que es importante y muchos psiquiatras no tienen ni pajolera idea. No me siento ni más listo ni mejor persona que nadie, pero sé de lo que hablo. Muchos psiquiatras no saben de lo que hablan y tienen unos resultados con sus pacientes que me avergonzarían. Por este motivo, lo pueden hacer mucho mejor. No soy anti-psiquiatras.
No soy anti-nada.

-¿entonces la psiquiatría no le sirve a nadie? -me pregunta.

Supongamos que le sirve a uno de cada tres pacientes. A una de cada tres personas, el placebo les sirve para que una depresión remita. Lo siento, me ha dado el ramalazo científico. 

Hace un tiempo una mujer vino a que aprendiéramos algunas cosas a un taller del grupo de la asociación Esperanza Bipolar. Semanas después, le pedí que me describiera con cuatro palabras. Me pareció una buena oportunidad para conocerme. 

-Luchador, resurgir, anti-sistema y crítico.

Touché. 

Un amigo me dedicó un libro con una palabra más bonita: contra-cultural. Si la cultura sostiene que la salud mental depende, sobre todo, de las pastillas que tomes, me siento bienvenido a la contra-cultura.  Si ser crítico supone hablar de lo que se hace mal y lo que se puede hacer mejor, me siento bienvenido al sector crítico. Resurgir. Claro que sí. Estuve a punto de morir. 

¿Luchador? No especialmente. Pero la vida me ha enseñado que dos pilares importantes sobre los que una buena vida se sostiene son el amor y la inteligencia. Como no podía ser de otra manera, con trastorno bipolar también. Si buscas la remisión del trastorno bipolar, cultiva el amor y desarrolla la inteligencia. Todos podemos hacerlo. Incluso los multipolares :))