lunes, 30 de enero de 2017

¿somos como los demás?



Cuántas más personas bipolares conozco a fondo, más diferentes me parecen a las que no lo son. Muchas son las diferencias, y hoy aquí me limitaré a escribir sobre la que me parece más llamativa y común. Yo antes me identificaba con ella. Ahora ya no.

La sensibilidad a ser heridas me parece la más importante a trabajar para poder tener una buena vida. Recuerdo que con poco más de veinte años, hubo algo que me hizo un daño especial. Uno de mis hermanos y yo habíamos dedicado mucho tiempo y más ilusión en imprimir unas camisetas. Con distintas planchas, estampábamos colores, letras e imágenes de todo tipo. Un día nuestro hermano mayor nos encargó unas camisetas y, al verlas, él y su mujer sólo vieron defectos en ellas. Yo vi el defecto en ellos.

El enfado me duró meses. Aquello me dolió más que una cuchillada. En aquel entonces, mi vida era normal. Nunca había tenido ningún problema de salud. Ahora he aprendido a que las cosas me resbalen más, aunque sigo teniendo la mala costumbre de aguantar más de la cuenta. Doy dos oportunidades a mi paciencia. A la tercera, me hago escuchar y pongo límites a los demás si necesito hacerlo.

7 comentarios:

  1. En lo personal no respondo a los ataques mas bien trato de comprenderlos, por que responder puede ser contraproducente para mi.Y ne pueden considerar descompensado y ameritar un cambio de tratamiento que en realidad no sería lo adecuado para mí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no tengo miedo a lo que los demás puedan pensar en un momento dado de desfogue. Si todo el mundo parece tener derecho a hacerlo, no veo porque yo no. Tengo la fortuna de que no se me va la situación de las manos y ya no me pasa casi nunca.

      Eliminar
  2. bien...por un lado he de reconocer una especial sensibilidad o vulnerabilidad ke hace ke a causa del prójimo pueda sentirme herido mientras a otros no les afecta lo más mínimo....supongo ke ello es posible porque conectan digamos ke con un dolor o queja internalizada, pongamos por caso un sentimiento de rechazo o no sentirse querido
    otra cosa ke me viene a la mente es ke los ke hemos sido clasificados en la categoría ke nos atañe hemos de ser más cuidadosos a la hora de utilizar ciertas expresiones ke otros las usan sin miramientos....y ke a la hora de expresar irritación, enfado o furia podemos alertar innecesariamente al prójimo por lo ke debemos trabajar la moderación o canalizarlo de manera "más amable"....incluso considero ke esto es algo positivo para todos
    con respecto a la primera parte...ese resonar con ese daño interno...esa especial sensibilidad o vulnerabilidad...esa necesidad de sentirse amado y querido cueste lo ke cueste...esa adicción al amor ke define un autor...puede resarcirse y restañarse con un simple giro de óptica

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. el daño interno no siempre tiene su origen en la necesidad de sentirse amado o querido. El menos en mi caso, piensa un poco sobre ello. Gracias por dejar tu experiencia y piensa también en el algo más :))

      Eliminar
    2. desprecio, abandono, sumisión, temor, frustración, trauma?...no sabría enumerarlos...cada cual y en su historia personal ha de reconocerlos y detectar su peso específico o su carga

      Eliminar
    3. un punto de vista mucho más amplio, gracias por escribir.

      Eliminar
  3. bueno..con un simple giro y algo más...mucho más

    muxusssss

    ResponderEliminar