martes, 17 de enero de 2017

Ay Dalai



Este año empecé con muy buenas sensaciones. En los últimos días ya no necesito ni la media pastilla que tomaba para dormir cuando me despierto de madrugada por el dolor. Me llama la atención que haya logrado llegar a este punto cuando el dolor crónico provoca depresión y ansiedad en gran parte de la población. 

Vivir sin fármacos puede ser importante para personas como yo. Con trastorno bipolar, me parece un objetivo equivocado si te lo planteas como tal. Yo me he ido marcando mis propios objetivos sobre la marcha respecto a mi bienestar y me siento mucho más que satisfecho. Tengo cuerda para rato y espero poder seguir prestando mi tiempo a quien pueda necesitarlo.

Hace tiempo, un amigo me decía que yo no respondía a los estímulos. Por mi comentario anterior puedes deducir que estaba equivocado, pero es que hay estímulos y ESTÍMULOS. Lo que sí me veo es cada vez más cerca de la serenidad a pesar del estrés rebotado de los demás. Sólo me falta comprarme las gafas modelo Dalai Lama :))

2 comentarios:

  1. veamos...en la vida son necesarias pulsiones opuestas en pos de una incesante búsqueda del equilibrio....la vida así se muestra en sus múltiples facetas...ni siquiera se simboliza el equilibrio perfecto...pienso ahora en el de yin-yang por considerarlo el más próximo y hasta éste dice ke no existe nada en estado puro...bueno esta es la primera reflexión ke se me ocurre
    en cuanto a ese posible estado de serenidad ke uno y otro anhela pienso ke sólo se puede hallar cuando finalizan los debates y luchas internas y uno...desde ahí...fluye con lo de fuera
    así pues...la conclusión o el mensaje publicitario más acertado ke se me ocurre es

    be water my friend

    hoy me ha dado por filosofar un ratito
    happy dreams

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  2. Marcarse los propios objetivos, conocerse, no responder a perfeccionismos ajenos, fluir en alegría y serenidad.

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