miércoles, 28 de diciembre de 2016

por fin algo nuevo



Con la Navidad llegan buenas noticias. Algún médico ha bajado a la Tierra para contar lo evidente para recuperarse del trastorno bipolar. Sigo pensando que muchos psiquiatras no pueden hacer gran cosa por sus pacientes a juzgar por las estadísticas y comentarios como éste.

El doctor Vinacour dice que la persona tiene que hacerse cargo de su propio bienestar, Desde luego, nadie va a poder hacer por ella lo que ella no quiera hacer. También recomienda evitar riesgos y optimizar las condiciones para vivir bien. Algunos psiquiatras avanzan con sentido común. Aunque no habla del tratamiento farmacológico, supongo que no prescindirá de él con sus pacientes. Si quieres saber lo menos evidente, puedes encontrarlo en algunos comentarios de este blog.

En mi libro tienes los veintiún riesgos más importantes según mi experiencia y la de otras personas que he conocido. Los he recogido para que los conozcas, y si puedes llevarlos a tu vida, mejor para ti. Evitar riesgos está muy bien, pero algo hay que hacer con la vida además de evitar. Eso, para mi próximo libro que espero esté disponible el año que viene.

lunes, 19 de diciembre de 2016

¿lo anormal es normal?



Hay comentarios que me hacen saltar de la silla. Hace poco, una mujer decía en uno de ellos algo que me hizo crujir por dentro. Su psiquiatra decía que era normal que ella, después de una depresión, hiciera compras compulsivas.

Muchas veces me he preguntado cómo afecta el que algunos médicos consideren todo lo que hace una persona diagnosticada como algo normal. Ante lo normal, lo normal es la receta. Ante lo anormal, yo utilizaría otros recursos. La mayoría de los psiquiatras consideran que las cosas son como dicen los libros que son y aceptan que no se pueden cambiar. Si yo hiciera lo mismo en la asociación, todos seguirían igual y muchos habrían dejado de venir.

Muchos psiquiatras fracasan con sus pacientes por muchos motivos. Algunos hacen daño sin querer. Si no tuvieran tan claro aquello que tienen tan confuso, a sus pacientes les iría mucho mejor. Yo tuve un psiquiatra que me maltrató durante años. Me pregunto cuántas personas todavía seguirán sufriendo por este mismo motivo.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

único




Los expertos en trastorno bipolar dicen que cada caso es único. Eso es decir lo mismo que no decir nada. Los neurocientíficos dicen que experiencias individuales distintas suponen cerebros distintos. Aplica a todos los cerebros. 

En realidad, puede que haya una pequeña trampa al afirmar que cada caso es único. Si alguien se recupera, no quiere decir gran cosa. Como el cerebro es plástico y hay neurogénesis, la recuperación es posible. Sin embargo, la ciencia sigue considerando los casos como anecdóticos. Se inventa una palabra, y asunto solucionado.

Lo que yo propongo tiene que ver con rasgos comunes. A nadie puede hacerle daño y a muchos les puede hacer mucho bien. Para encontrar los patrones hay que haber vivido la enfermedad, haber leído mucho sobre el cerebro, y haber escuchado las experiencias de muchas personas diagnosticadas. Yo he cumplido los tres requisitos. Por este motivo, tengo mi propia visión. 

jueves, 8 de diciembre de 2016

siete





Este número significa mucho para mí. En realidad, lo más importante de este año es el nuevo aprendizaje. Después de leer y pensar mucho, creo haber aprendido cómo no volver a sufrir un brote psicótico. Aunque nunca hay certezas, he sacado mucho jugo de la experiencia que viví en Abril.

Celebramos el cumpleaños de un buen amigo y aproveché su compañía para celebrar también mis siete años feliz. Vinieron a nuestra casa convirtiendo la tarde en algo inolvidable. La asociación me ha regalado buenos amigos que todavía tengo la suerte de mantener. Quiero disfrutar y compartir mi buena suerte con ellos lo que me quede de vida. 

Se acerca la Navidad. Este año voy a hacer muchos regalos, como me gustaba hacer cuando tenía veinte años. Volver a sentirme como me sentía antes es un verdadero lujo. Lo único positivo del trastorno bipolar es no volver a padecerlo ni sufrirlo.