martes, 30 de agosto de 2016

Julio en julio



Este verano acompañé a mi madre al concierto de Julio Iglesias en Tenerife. Te lo cuento porque para mí es un logro hacer cosas por los demás que antes ni me hubiera planteado hacer. Hace no tanto tiempo, era como si por mi cabeza no se me pasara la posibilidad de pensar en hacer algo que no me gustara hacer. Me hizo tanta ilusión verla disfrutar que disfruté yo también.

Julio, según él mismo, canta para que le quieran. Yo no escribo para que me quieras, escribo para que me leas. Si sacas algo positivo de lo que lees, eso ya es mucho para mí. No sé si seguiré escribiendo a su edad, igual empiezo a cantar: fuera de la ducha ya sería un reto.

De tanto querer ser el primero como ingeniero... me olvidé de vivir. Y acabé más de una vez en el hospital :))

domingo, 21 de agosto de 2016

relaciones sexuales





El otro día una sexóloga recomendaba a través de un artículo del periódico agendar las relaciones sexuales. Colecciono tantas agendas que podría vivir veinte vidas de Casanova y no faltarme papel. Suponiendo que antes no perdiera el muelle.

El sexo es muy recomendable. Es un placer, desestresa y une mucho más que unas Navidades. No poder tener relaciones es un problema cuando hay deseo. Algunas personas con trastorno bipolar tienen problemas con la respuesta sexual o la tendencia a practicarlo. Bajo mi punto de vista, un problema más grave que no poder disfrutar del sexo es no poder disfrutar de la vida. 

Este comentario era sólo una excusa para relajar y hablar de agendas. En mi agenda escribo las cosas importantes que tengo que hacer para recordarme que tengo que hacerlas. En especial, escribo para forzarme a hacer algo que puedo dejar de hacer porque otras cosas tiran más de mí en una determinada época.

No tengo intención de escribir en una agenda los días que tengo que dar alegría a mi cuerpo, no sea que se me quiten las ganas. :))


lunes, 1 de agosto de 2016

¿quién eres?



¿De dónde vienes? ¿A dónde vas?

Hay muchas preguntas que sirven para poco, la del título de este post es una de las más inútiles que conozco. Filosofar es como cavar un agujero con las manos para llegar al centro de la tierra. Yo soy un poco de todo. Un poco vago y también trabajador. Un poco responsable y también un viva la vida. Serio y alegre. Un poco duro y también un poco muy sensible. Además, cada día que pasa me siento un poco más de casi todo. Un poco más sereno, un poco más comprensivo, un poco más paciente y un poco más insustancial.

Quizás la pregunta que me haría ahora para orientar mi vida, si no la tuviera ya orientada, sería la siguiente.

-¿Cómo soy?

Un día, una gran amiga me dijo que era un comodón. Y eso que no me ha visto ducharme ni cocinar sentado. Bueno, eso no tiene nada que ver. Cada vez que alguien me cuelga una etiqueta, tengo una sonrisa para una semana.

Por cierto, si valoras tu conexión móvil a Internet y quieres tener hijos piénsatelo dos veces. Es el segundo verano que los míos me dejan incomunicado. Lo reconozco, con ellos perdí esta vez un poco la serenidad :))