sábado, 30 de abril de 2016

enfermo mental





Este mes han ocurrido demasiadas cosas en mi vida para mi gusto. Mi mujer se asustó y acabó por hacerme sentir como un enfermo mental. Con su última reacción me he dado cuenta de lo difícil que puede llegar a ser dejar de ser un enfermo cuando los demás te hacen sentir que lo eres. 

Después de la rabia, me vino una sensación de tristeza difícil de describir. Mi mujer llegó a conclusiones equivocadas y tampoco me extraña. Atar cabos con ciertas cosas es un pasaporte a la locura. Menos mal que ya no caigo en la equivocación de intentar comprender a los demás cuando lo que hacen me resulta demasiado incomprensible.

El trastorno bipolar puede llegar a ser lo de menos. Tu pasado puede ser lo de más. Si tu entorno no evoluciona, te costará evolucionar a ti. Yo tengo la fortuna de que tengo la tranquilidad de haber aprendido cosas que me siguen ayudando a sentirme bien. Aunque he tenido tiempos mejores, no veo riesgo en volver a caer en los mismo errores.

lunes, 25 de abril de 2016

drogas




La semana pasada ha muerto Prince. Un comentario en las redes sociales que enlaza a las primeras investigaciones indican que quizás llevaría medicándose más de treinta años con opiáceos y otras drogas legales. Este comentario no tiene nada que ver con el trastorno bipolar aunque yo sí lo vea.

No voy a hablar de lo evidente porque la mayoría de los psiquiatras se dedican a informar sobre ello, y poco más. Tampoco esta vez voy a contar algo que nadie sepa. Para eso ya tienes muchos comentarios anteriores si quieres leerlos. Las drogas legales son muy baratas -más que las ilegales- bastante accesibles y cómodas de tragar. En muchos casos necesarias también. Si una persona con todas las posibilidades a su alcance, como Prince, las necesitaba qué te voy a contar de quienes tienen lo justo para llenar la nevera. 

Muchos psicólogos se morirán de hambre o tendrán que dedicarse a servir cafés tal y como anda la salud mental del siglo veintiuno. Con suerte, el más adaptable pedirá permiso a la psiquiatría para hacer el trabajo que le dejen hacer porque le pagarán la innovación con un tirón de orejas.

Hoy hace un día precioso y el paseo por la playa ha sido un placer. Una pena que dos personas y grandes músicos, como Bowie y Prince, se hayan ido este año.


jueves, 21 de abril de 2016

majaderos




No he tenido mucha suerte en esta vida. Dicho de otra manera, he tenido muy mala suerte. Me han rodeado varios majaderos que se han equivocado conmigo. Esta semana he tenido que dar un puñetazo en la mesa y me lamento por no haberlo hecho antes. Aunque como dice el dicho: "nunca es tarde"

Ahora me doy cuenta de que muchos problemas de salud que sufrí tuvieron mucho que ver con los desequilibrados que me rondaron. Si eres latino y la palabra majadero no significa mucho para ti te la traduzco a otra más castiza: descerebrado. Nada de conspiranoico ni psicótico. Una realidad muy palpable que acabará por hacer daño a quien pretenda hacerme daño. Si tú que me lees sabes de qué te hablo, aléjate de mi desde ya.

Mi buena suerte está en esta fotografía vestida de blanco. El día de nuestra boda tuvimos mucha suerte con el tiempo y todo lo demás. La mayor de mis suertes de hoy tiene nombre de mujer: Isabel. 


martes, 12 de abril de 2016

disfruta!!!




Después del accidente estuvimos con Raquel y Roberto en Baqueira. Ver esta fotografía hoy me hace sentir muy bien. Acababan de salir de una situación trágica y empezaban a sonreír. A mí me costó varios años más.

Esta semana, un buen amigo que venía a la asociación me guasapeó con un disfruta!!!. Y este tipo de cosas me hace disfrutar de la vida de una manera muy especial. Hace algunos años estaba mal y no podía trabajar. Hoy trabaja, sonríe y vive solo en un piso de alquiler por primera vez en su vida. Ojalá siga sintiéndose así durante mucho tiempo. Muchos logran empezar a recuperarse y ojalá todos lo hicieran. Dos personas también cercanas que aprecio mucho no han tenido la misma fortuna. Acabaron en el hospital y me encantaría poder hacer algo por ellas. 

Cuanto más veo, más me doy cuenta de que el trastorno bipolar es una condición que requiere de mucha tranquilidad. Yo hago todo lo que puedo para llevar una vida tranquila. Aunque a veces me cueste. 

martes, 5 de abril de 2016

café para todos




El problema del tratamiento farmacológico es grave. Se ha acabado por convertir en un café para todos que sienta muy mal a muchos. La psiquiatría ha elegido la vía más limpia, cómoda y barata para tratar el trastorno bipolar porque pocos se quieren manchar las manos. En una ocasión, llegué a leer una opinión de una persona relevante que me hizo comprender que los psiquiatras como jerarquía son autocomplacientes. La psiquiatría, si fuera una empresa, hubiera desaparecido hace tiempo. No hay nadie a quien se le exijan menos resultados.

El sufrimiento humano es incontenible. La vulnerabilidad de muchas personas a la enfermedad cuenta mucho en la gestión de la salud mental de la sociedad civilizada. En pleno siglo veintiuno, se matan moscas a cañonazos. Cuando alguien recae, el abandono del tratamiento es la causa. Pocos piensan un poco más allá. La ceguera se ha extendido entre familiares, afectados y organizaciones que trabajan en favor de quienes sufren. 

Con unas sillas, se logra más que un ejército de especialistas con todo su arsenal de medios. Veo el futuro poco esperanzador. Cuando deje de dedicarme a esto, muchos volverán a verse solos ante una situación que requiere de una atención adecuada, en el momento adecuado. Nada que la psiquiatría, en general, pueda ofrecer hoy en día.