sábado, 30 de enero de 2016

ojos de miedo




El otro día le conté a mi madre una idea que me ronda la cabeza y le cambió la cara. Cuando le voy a contar alguna novedad, suele asustarse. Empezó a escucharme con atención y a hacerme preguntas sin parar con la mirada perdida. Lo que más me sorprendió fue ver el miedo en sus ojos.

-"no me mires así, pareces un psiquiatra asustado" -le dije entre risas, protegiéndome.

Después contesté a sus preguntas que eran muchas. Es la clase de reacciones que me desconciertan porque son inesperadas para mí. Si no supiera lo que sufrió hace diecisiete años al verme en un hospital de Oxford, me haría daño ver que todavía no lo ha superado. En aquellos días mi madre puede que sufriera tanto como yo.

Siempre escucho a los demás. Tengo esa cualidad que no es una virtud en todas las situaciones. También tengo que escuchar cosas que me duelen o soportar el sufrimiento de los demás. Ella me dió su opinión y la guardé. Unos días después me dijo que le parecía bien. Había pensado otra vez en ello y lo comprendió. También guardé su última opinión.

Si no te cuento los detalles es porque ahora no tienen importancia y es algo que comenzaré cuando esté en la mecedora con la manta en las rodillas. Bueno, exagero un poco. Intentaré hacerlo antes y te lo contaré. :))

domingo, 24 de enero de 2016

en forma







El otro día un camarero me dijo:

-te veo en forma.

Me aprecia, puedo verlo en su mirada. Es un hombre que tiene como afición hacer pruebas llamadas quebrantahuesos. Está tan fuerte que me podría partir por la mitad cogiéndome entre su índice y su pulgar. Hace poco, otra persona me dijo que me encontraba rejuvenecido. Eso ya no me gustó tanto porque se suele decir a los abuelos y yo ayer cumplí 49. Debe ser porque están acostumbrados a verme caminar despacio.

Este año ha comenzado mucho mejor de lo que me esperaba, aunque últimamente ya espero poco y tengo siempre mucho. Con trastorno bipolar era justamente al revés. Imprime estas dos últimas líneas con letras bien grandes.

Ayer celebré mi cumpleaños de tres maneras diferentes y fue un día muy especial. Dos amigos me llamaron mientras veía un espectáculo de danza contemporánea con Isabel. He decidido que, a partir de ahora, todos mis cumpleaños serán especiales. Por lo menos, hasta los cien. :))


jueves, 14 de enero de 2016

dos cabezas




Ahora tengo dos cabezas y un corazón. Aquí tienes a Isabel, mi segunda cabeza; de apellido Testa. Y no se trata de un simple juego de palabras.

Adoro a Isabel. No es la mujer perfecta, aunque a veces se parece mucho. He aprendido a hablar con ella de algunas cosas antes de hacerlas y a escucharla de verdad. Es una mujer que nada, pero no es nada superficial. Y un hombre que bucea necesita a una mujer que flota de una manera natural. Ella nació para nadar y yo nací para buscar en las profundidades. El otro día le comenté algo que pensaba hacer y me lo quitó de la cabeza. Suele acertar y he decidido no hacerlo por varios motivos. Si cuatro ojos ven más que dos, imagínate dos cabezas. Si tienes una persona a tu lado, ámala. Y no desaproveches la oportunidad de contar con su sabiduría porque no hay nadie que no sea un sabio en algo. 

Este año tengo claro lo que voy a hacer, y para los próximos cuatro años tengo cosas importantes a la vista. Mi familia, Esperanza Bipolar y mucho que enseñar. Y todavía mucho más por aprender.

sábado, 9 de enero de 2016

año nuevo, nuevas precauciones



Voy a comenzar el año teniendo en cuenta mi bienestar de una manera muy especial. Como mi cuerpo me ha avisado últimamente, voy a limitar el tiempo que dedico al trastorno bipolar. Si no lo hago yo, nadie lo va a hacer por mi. En realidad, sucede todo lo contrario porque cada vez son más los que piden y mi cuerpo también tiende a pedir más de lo que me sienta bien. Una buena definición del trastorno bipolar que no encontrarás en los libros.

Ayer mi madre cumplió ochenta años y mi mujer Isabel organizó un cumpleaños sorpresa para ella. Fue un día especialmente bonito que me hace recordar lo importante que es el tiempo que nos queda para disfrutar juntos. Una de las prioridades para el 2016 que empieza, junto con otra que conocerás el año que viene en forma de libro. Si escribir no es lo mío, es lo más parecido que he encontrado hasta ahora. Por cierto, busca lo "tuyo" hasta que lo encuentres. Es una de las cosas que puede cambiar tu vida a mejor de forma radical si tienes la sensación de que la vida no tiene color. Yo me sentí así durante años y ahora me despierto todos los días con la ilusión de un niño que está de vacaciones y no tiene que ir al colegio :))