martes, 29 de diciembre de 2015

2016





Ya queda menos para estrenar año, y cuando termina el anterior, me gusta pensar en cómo ha ido todo en mi vida. Antes tenía la sensación de que cada año era un poco mejor que el anterior, éste ha sido tan bueno como los tres últimos. Me he sentido bien y he podido seguir haciendo lo que me gusta y lo que quiero hacer. Algo tan sencillo, y a la vez tan complejo, como mejorar la situación de las personas que conozco en la asociación de Bilbao. Después de haber visto recuperarse a muchos, mi ilusión sigue casi como el primer día.

Quizás lo más importante que he aprendido este año tiene que ver con el estrés, un viejo conocido de mi vida profesional. Estuve a punto de quemarme y supe retirarme a tiempo sin salir tocado. Algunos hablan de un estrés bueno. Yo necesito que me lo presenten porque todavía no le conozco.

Esto último me conduce a pensar que no todos nacemos con la misma capacidad para manejar determinadas situaciones. Y si no es así, las circunstancias de nuestra vida pueden habernos marcado para siempre. Yo estoy convencido de que hay cosas que son imposibles para mi y lo seguirán siendo mientras viva. La buena noticia es que hay muchas más que son posibles, y en ellas me centro.

Hoy no tenía conexión de internet y la he buscado para escribirte. Cuando uno quiere algo de verdad, encuentra la "conexión". De internet, o de lo que sea :))



martes, 22 de diciembre de 2015

bipolar sin trastorno





El otro día una amiga me hizo una pregunta en la asociación.

-¿Cómo se puede ser bipolar sin serlo?

Buena pregunta. Le expliqué lo que voy a escribir ahora de otra manera. Cuando un médico te ha diagnosticado la enfermedad, y no se ha equivocado, ya eres bipolar. O estás diagnosticado con trastorno bipolar como algunos prefieren decir. Cuando dejas de sufrir la enfermedad y no estás en tratamiento ya no lo eres en el sentido literal. Yo lo soy porque mi naturaleza desde el momento en que me deprimí y conocí la euforia es más vulnerable a la enfermedad. O, al menos, eso dice la estadística. Y además me gusta decir que soy bipolar para romper el estigma de la sociedad.

Como ya sabes -o no- tengo dolor crónico. Hay días que tomo una pastilla para dormir porque, a veces, me resulta imposible regular el sueño. Antes del accidente no me había pasado nunca durante tanto tiempo porque ya son nueve años de dolor. Visito la farmacia mucho menos que otras muchas personas sin ninguna enfermedad mental. He aprendido a no sufrir los síntomas del trastorno bipolar. Sí, así como suena. 

Este año que termina ha sido un buen año para mi. Ya han sido tantos que no puedo decirte si mejor o igual que los anteriores. Antes de que termine el año, si tengo conexión, te contaré lo mejor del 2015 en mi vida. Ojalá tú puedas contarme lo mejor de la tuya.



sábado, 19 de diciembre de 2015

politi ¿qué?



No me interesa mucho la política y creo que cada vez menos. Y no es que piense que sea inútil. Como otras muchas cosas creo que es un pequeño bien necesario. Puede que te preguntes qué tiene que ver el comentario de hoy con el trastorno bipolar. Puede que para ti nada, o puede que para ti mucho.

Tengo intención de escribir sobre temas que no he escrito nunca, al menos, una vez. Me parece que es bueno que todo lo que nos influye quede reflejado en este blog, porque no es más que un espejo que me refleja. Y aprovecho como siempre la corriente subterránea para acabar hablando del trastorno bipolar. La política nunca me ha parecido algo muy importante y me alegro por ello. Es una gran ventaja para poder ver el circo desde la grada.

Mañana no voy a votar. Cuando no veo algo claro prefiero no hacerlo. Y ahora ya no estoy hablando de política. Si creo que algo no es importante no le presto mucha atención. Hay cosas que me dolerían si dejara que me atravesaran como le pasa a cualquiera. Y aunque me considero una persona sensible, intento que pasen de largo porque he aprendido a sufrir solamente con las cosas que me tocan muy en el fondo. Las demás me rozan.

La política hace cosquillas a la realidad. Y la realidad se ríe mientras nosotros lloramos.

jueves, 10 de diciembre de 2015

¿das miedo?



Ojalá no. Hace algún tiempo pensé en escribir sobre el miedo. No el miedo que podemos tener a algo, sino el miedo que podemos provocar en alguien. Como suelo escuchar a mi mujer con atención, un día me dijo que estaba dejando de hacer o decirme algo por mi posible reacción. No mencionó la palabra miedo, pero el miedo estaba ahí. Ese día tuve que pensar un poco sobre mi, y el porqué me decía lo que me decía.

Ayer me di cuenta de una cosa que me ha llevado a escribir este comentario. Muy pocas veces me enfado mucho, y cuando lo hago puedo llegar a dar miedo. Como regalo, mi hija Raquel esta semana me hizo una ensalada para cenar con la intención de apaciguarme. Raquel y Roberto me dan las lecciones más grandes. También estos días un camarero notó que yo estaba cabreado por fuera y por dentro. Al explicarle un poco de donde venía la tormenta me dijo:

-me cuesta imaginarte enfadado. 

Dar miedo tiene mucho que ver con las explosiones de las que ya he escrito más de una vez aquí. Extinguirlas es uno de los mayores retos de las personas que podemos aprender a controlarlas. Estaría muy bien que encontraras tu manera. La más efectiva en situaciones en las que puedes sentir tu descontrol es alejarte del detonante. Si te da tiempo.




jueves, 3 de diciembre de 2015

las pastillas ¿mágicas?



Hace poco me encontré con una amiga de la asociación. La encontré como nunca y me dijo que se encontraba muy bien. Para celebrarlo, ha decidido dejar de venir y de contribuir con su cuota al mantenimiento de la asociación.

-mi psiquiatra ha dado con el tratamiento y estoy muy estable. -me dijo.

Mi amiga ha venido durante algún tiempo a Esperanza Bipolar. No a menudo, quizás media docena de veces. La recuerdo realmente mal el primer día que llegó, como a la mayoría de los que vienen. Es la segunda vez que una persona me dice algo parecido. La primera vez me sorprendió; ésta ya no tanto. De todas formas, creo que muchos sobrevaloran el tratamiento. El motivo es que la psiquiatría difunde este mensaje y poco más. 

Lo que realmente me llama la atención es darme cuenta de que las personas que me lo han dicho llevaban cerca de veinte años sufriendo la enfermedad. Y yo me pregunto: -¿no estaban bien tratadas hasta entonces? Veinte años son muchos años como para dar con el tratamiento correcto. Pocos profesionales cuentan con tanto margen de acción.

Algunos también pasan por el hospital a pesar de estar en tratamiento. La explicación de los expertos es que la enfermedad es compleja e imprevisible. Con lo primero estoy de acuerdo. Lo segundo es una tontería. Cuando escuchas -de verdad- a media docena de personas hablar sobre sus experiencias, lo que les ha sucedido parece bastante previsible, a pesar de lo doloroso y llamativo.

La mayoría de los psiquiatras piensan que no hay recetas mágicas contra el trastorno bipolar. Piensan que la receta de farmacia es casi la única receta, y así pocas cosas cambiarán. Yo tengo más de cuarenta recetas que no tienen nada que ver con la receta de una farmacia. Y ninguna de ellas tiene nada de mágico.


jueves, 26 de noviembre de 2015

lo duro




Hoy he recibido una llamada de teléfono dura. Un familiar de una persona me contaba lo que estaba sufriendo ella y la persona. Una lástima que no se diera cuenta de que al otro lado del teléfono también había una persona.

Comprendo casi todo. Hago lo mejor que puedo y lo mejor que sé. De momento, tengo la intención de continuar haciéndolo. Si escribo este comentario es para hablar de algo que considero importante. Sólo puedes soportar lo duro cuando hay algo grande que lo compensa. A lo que me dedico desde hace tiempo tiene una cara también amarga. Si no viera cómo evolucionan y se sienten muchas personas que vienen a Esperanza Bipolar, habría dejado de hacer esto hace tiempo. 

Hagas lo que hagas, todo tiene un lado oscuro. Lo que no te gusta o incluso lo que te puede hacer daño en ocasiones. Siempre tiene que ser un daño soportable y esporádico. Si el daño es insoportable o frecuente, abandona. La vida ya es a veces lo suficientemente dificil para complicártela más. 

jueves, 19 de noviembre de 2015

soltar presión



Somos como olas. De cuando en cuando rompemos. El otro día quedé a tomar algo con un amigo de la asociación y vomitó todos sus problemas en menos de cinco minutos. Se quedó tranquilo como un niño. Al menos, de momento.

Cuando tenemos problemas, acumulamos presión hasta explotar. Con trastorno bipolar, las explosiones suelen ser como suenan: explosiones. Yo no puedo decir que ya no pase por alguna de vez en cuando. Lo que sí puedo decir es que cuando exploto intento no hacer daño a mi alrededor. Y lo consigo. He tenido la suerte de no haber sido nunca agresivo con las palabras, y eso es mucho. Ahora, además he aprendido a no acumular demasiada mierda antes de esparcirla a mi alrededor.

Como todo lo difícil, lleva su tiempo. Como tengo muy claro lo que quiero y a dónde quiero llegar, al final lo logro. Cada vez me queda menos por pulir, y cuando miro a mi alrededor me doy cuenta de que soy una persona más estable que muchas otras que conozco. Con o sin trastorno bipolar. 

viernes, 13 de noviembre de 2015

la suerte



Ayer por la noche me caí en casa. No me estaba duchando, volvía a la cama a oscuras y tomé la curva del pasillo un paso más tarde: en el baño. Caí de rodillas dentro de la bañera y no vi las estrellas porque nuestro baño no está en una buhardilla. Eso sí, me hice tanto daño y me pegué tal susto que me temblaba todo el cuerpo. 

Me metí en la cama pensando en toda la mala suerte que he tenido en mis casi cincuenta años. Si creyera en la reencarnación, preferiría no pensar en el monstruo que hubiera sido en mi anterior vida. Aunque si llevas tiempo leyendo este blog te darás cuenta de que también he sido muy afortunado. Hay quien cree que la vida es cuestión de rachas. La realidad es que los días blancos y los días negros se alternan al azar en la vida de todos. Y uno no es quien saca la papeleta de la urna con el color que viene mañana.

Después de estar a punto de morir hace diez años también aprendí algo muy importante. Tener buena suerte es no tener mala suerte. Así de simple. Y que estar vivo y no sufrir es la mayor de las suertes.



miércoles, 4 de noviembre de 2015

extremos




Hace ya tiempo llegué a una conclusión que no sé si se cumplirá en todos los casos; pero quizá sí en muchos. Voy a escribir este comentario porque tú misma o tú mismo descubriréis si puede tener algo que ver con vuestra vida. 

Cuando sufres de una manera tan extrema como sucede con el trastorno bipolar, me da la sensación de que necesitas también cambios extremos para recuperar la salud. Para dejar atrás los síntomas hacen falta otras muchas cosas que ya he escrito en este blog. Si es necesario cambiar tu situación, es obligado cambiar algo dentro o fuera de ti. Yo tuve que cambiar todo lo que estaba fuera de mi, para empezar a cambiar lo que sentía dentro de mi. Dejé el trabajo en el mundo de la empresa para dedicarme a leer y a escribir. Imagínate que lo que yo hacía y dónde lo hacía ya no tiene nada que ver con lo que hago ahora y dónde lo hago. Tuve la suerte de elegir algo que me ayudó a sentirme bien, a recuperar mi salud, y a aprender otras habilidades que llegaron después. Adiós a la ansiedad, al estrés, a la desilusión y al aburrimiento.

Muchos dicen: "tienes que cambiar". Como si tuviésemos un cuerpo y una cabeza de repuesto. Mi cuerpo y mi cabeza no funcionaban bien con mi profesión de ingeniero. Ahora lo sé. Tenía la sensación de andar en una bicicleta con las ruedes cuadradas. Ahora todo rueda muy suave :))


miércoles, 28 de octubre de 2015

ya no me deprimo



Desde hace seis años. Aunque me alegro mucho de no haber vuelto a caer en una depresión, me alegro más de saber cómo no volver a caer. Me ha llevado mucho tiempo descubrir la manera de disfrutar desde que me diagnosticaron con trastorno bipolar.

Aunque este tema da para un libro, aquí van algunas líneas. Sentirte incapaz o sin ilusiones puede llevar a algunas personas a la depresión. Ahora no cumplo ninguno de los dos requisitos y me siento feliz. Si eres vulnerable a la depresión, más importante es para ti encontrar algo que te ayude a encontrar motivos para vivir. En los últimos años, yo tengo muchos que me hacen levantarme de la cama sin esfuerzo y, muchas veces, con una sonrisa. Nada que ver con lo que fue mi vida durante los cinco años en los que mi salud era muy frágil. Me deprimí más de una vez, acabé en el hospital también más de una vez, y cuando me estaba recuperando, la vida me dió el último zarpazo.

Han pasado ya nueve años desde entonces. Puedo decir que he tenido cuatro vidas en una, La primera, hasta mi primera depresión con treinta años. La segunda, hasta los treinta y cinco, edad a la que empecé a recuperarme. La tercera duró sólo tres años hasta el día en que perdí a mi mujer, y casi pierdo mi vida o a mis propios hijos. Es un lujo tenerlos a mi lado. Y a mi segunda mujer. Mi vida es excepcional por muchos motivos. La tuya seguro que también lo es, o lo fue.

miércoles, 21 de octubre de 2015

las causas del trastorno bipolar




A veces no tomo el café solo. Sin compañía me refiero. Hoy escribiré de las causas del trastorno bipolar según mi experiencia. Aunque ni siquiera los expertos las conocen, yo he pensado mucho para encontrar algunas. Como no se pueden escribir en un comentario, algunas ya están escritas en este blog en forma de vacunas o remedios. Otras están en el libro.

La teoría actual de la avería es una hipótesis sin demostrar convertida en teoría. La causa es única y biológica. Lo sorprendente es que no se conocen ni biomarcadores ni genes que determinen la enfermedad. La etiología, por lo tanto. es desconocida. El origen, en otras palabras. El entorno puede influir tanto como la genética. En algunos casos, incluso mucho más. En algunas circunstancias tú puedes elegir el ambiente que más te convenga. Por cierto, si puedes, házlo. Sin embargo, los genes no se eligen a la carta. Nadie habla con claridad de esto. Ni de esto, ni de otras muchas cosas.

Sinceramente, creo que si la psiquiatría tuviera el objetivo de curar la enfermedad la gente sufriría menos y ya no se consideraría crónica. Yo encontré a alguien que trabaja en esta dirección. Con el objetivo de tratarla, hay mucha gente que sigue sufriendo. La misma gente que acabo por conocer en la asociación y que necesitan muchas cosas que no tienen. Algunas, cuando dejan de venir, ya se han llevado muchas con ellos.


miércoles, 14 de octubre de 2015

cariñoso



El otro día alguien que me conoce bien dijo que últimamente me encuentra hasta cariñoso. El "hasta" me llamó tanto la atención como a él mi "cariñosidad". Sorpresa, sorpresa: fue mi padre.

Para recuperar el cariño tuve que ir perdonando muchos daños poco a poco. Tengo casi cincuenta cumpleaños y me alegro mucho de haberlo conseguido porque siento una tranquilidad que no había sentido hasta hoy. Contarte los detalles de esta parte de mi vida no tiene ningún valor. Todas las vidas se parecen demasiado cuando uno entra en detalles. En la asociación Esperanza Bipolar me doy cuenta de lo parecidos que somos todos. Aunque contar una historia es necesario para llegar al final, aquí no. Tu imaginación hará el resto y no se equivocará mucho.

Mirando atrás me veo como una persona cariñosa capaz de devolver el cariño multiplicado por dos. Han tenido que pasar muchos años para que vuelva a ser capaz de darlo sin tanta medida. También es verdad que mi vida no ha sido la más bonita del mundo hasta hace cuatro días. Empecé a volver a vivirla en Ibiza, con Isabel y recién casado. Como me ves en la fotografía.






miércoles, 7 de octubre de 2015

el jefe de la manada



El otro día estaba hablando con mi mujer de nosequé y de repente me dijo:

-Sí, pero tú eres el jefe de la manada.


Aquello me sonó como si me dijera que tengo los ojos verdes. Yo que llegué a ser tan ridículo como para pensar que tenía un elevado grado de consciencia. Comparado con el de mis treinta años sí. El problema es que a los treinta era muy inconsciente. La verdad es que me gusta que me despierten. Nos hemos reído más de una vez recordando algo porque suelo volver al río cuando hay algo que pescar.

Después de un tiempo pensando sin pensar entendí bien a qué se refería Isabel con la frase animal. Me di cuenta de que siempre ella me deja tomar las decisiones últimas si no estamos de acuerdo. Mal rollo. Eso quiere decir que me tengo que estar equivocando a menudo. He empezado a dejar hacer y a dejar decidir. Los pequeños detalles me siguen enseñando cosas sobre lo que los psiquiatras llaman el trastorno bipolar y que para mi ya no es una enfermedad. Ser bipolar, o haberlo sido, deja siempre un poso: lo que yo llamo la naturaleza bipolar. Algo que conozco muy bien aunque cada vez sea más invisible en mi.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

los miedos del mundo




La semana pasada de madrugada, oí a Roberto llorar en su cama. Me levanté a ver qué le pasaba y me preguntó:

-tengo miedo. ¿Qué pasa si un día ya no estáis?

Esa fue la primera pregunta. Detrás vinieron otras que nos hacemos la mayoría de adultos. Pensaba en el día en que tendría que buscar trabajo por ejemplo. Me sorprende la inteligencia de mi hijo y cuando le explico algo lo entiende bien. Le abracé y le expliqué bajito lo que es el miedo. También que la mayoría de las cosas que esperamos y nos dan miedo acaban por no cumplirse. Una pesadilla le había despertado y le cayeron todos los miedos del mundo encima.

Hace ocho años yo mismo pensé que nunca más volvería a andar. No sentía miedo pero sufría. Fui al hospital a aprender a subir las aceras con mi silla de ruedas. Compré un coche en el que cabía la silla en el maletero y ya estaba mentalizado para lo peor. Cada día sentía más dolor y veía el futuro cada vez más oscuro. LLegué a pensar en amputarme un pie. Me dijo la doctora que me podía doler el pie sin tenerlo. Por suerte, aunque me duele todos los días sigo con mis dos pies.

Llegué al extremo de ver un programa en la televisión de un doctor que te ayudaba a morir por si algún día lo necesitaba. Sin miedo, con toda la tranquilidad que podía tener en aquel momento. Hoy en día puedo andar más de media hora sin sentarme. 

Esto te lo cuento a ti. A Roberto le conté todo lo que hago hoy y nunca pensé que podría hacer. Tantas cosas que no caben aquí. Hoy Roberto no tiene miedo y sigue sonriendo. Como aquel verano en Lanzarote :))


martes, 22 de septiembre de 2015

¿quieres conocerme?



Este sábado presento el libro "Cómo superar el trastorno bipolar. Los 21 malos hábitos" en Santander. Si vives cerca y quieres conocerme lo tienes fácil. Aunque ya me conoces muy bien si me lees a menudo, en la librería Gil habrá tiempo para las preguntas. 

Dediqué más de cinco años para aprender todo lo que contiene este libro. En realidad, éste es un libro con mucha ciencia. Los científicos pueden hablar de pseudociencia, yo no me ofendo. A algunos les encanta esta palabra. Casi tanto como las terapias alternativas. Es verdad que yo he bebido de todas las fuentes para llegar donde he llegado. Si no lo hubiera hecho, no hubiera aprendido todo lo que he aprendido. Además, me encanta la ciencia y sigo aprendiendo cosas sobre el trastorno bipolar. A decir verdad, cada vez menos y últimamente, desde fuera de la ciencia. Llega un punto en el que resulta más difícil aprender de lo que ya se sabe.

Este blog ya ha cumplido más de cien mil páginas leídas. Chin-chin :))


miércoles, 16 de septiembre de 2015

estimulantes



No voy a hablar del café ahora, lo dejaré para el final. De lo evidente no me gusta escribir porque, o ya se sabe, o es lo que dice la psiquiatría oficial y se puede encontrar en muchas otras partes. Además de lo que te puede decir tu propio médico si tienes la suerte de tener uno de los que explican.

Para una persona bipolar, una vida sin estímulo es una depresión llamando a la puerta. No es la única posible causa de la depresión, hay muchas más. La falta de estímulos suele acabar en cansancio físico, agotamiento y apatía. Muchas veces me sentí así y mucho peor. Hace seis años que ya no siento nada parecido, sino todo lo contrario. Aunque ahora perdiera lo que tengo, tengo la sensación de que sabría también cómo buscar una alternativa. 

Ni todo el mundo necesita muchos estímulos para vivir, ni todos necesitamos los mismos estímulos para disfrutar de la vida. Los míos son demasiado particulares como para recomendártelos. Así que lo mejor es que encuentres los tuyos. No hace falta que sean nada espectaculares. Si vieras mi vida por un agujero, te daría la risa. Puede que te pareciera la vida más aburrida del mundo.

Y el café que tomo con cafeína lo limito a las mañanas. Por una buena causa :))

miércoles, 9 de septiembre de 2015

¿la clave son los genes?



Las uñas de Raquel cuando era una niña tenían piedras preciosas, aunque de plástico.

A partir de ahora dejaré de escribir dos comentarios semanales y volveré a uno. El año pasado acabé más que saturado del tema y voy a empezar a poner límites a las horas que le dedico. Siendo bipolar, ningún exceso es bueno.

El otro día leí un artículo en el periódico que me hizo cierta gracia. Hablaba de los motivos por los que nos pican los mosquitos y en letras grandes decía "La clave son los genes". El periodismo resume siempre mucho en titulares. Leyendo la letra más pequeña te informaba de que también te pican más si te huelen los pies, no te has duchado o has bebido cerveza. 

Con trastorno bipolar algunos expertos dicen lo mismo. Hay quien llega a afirmar que se nace con la enfermedad. No sé porqué no hablan más de lo que saben y hacen más con lo que saben. Yo es lo único que hago. Si estás diagnosticado yo reflexionaría sobre qué es lo que te ha hecho sufrir otras veces. A partir de ahí, se puede extraer mucho. Yo es lo que hice y me siento muy bien desde hace tiempo. Y cuando no me siento tan bien, también pienso en si me he duchado, me huelen los pies o he bebido cerveza. Vamos, en aquello que puede haber tenido algo que ver :))


martes, 1 de septiembre de 2015

un pollo



Ayer monté un pollo a Raquel. Con diecisiete años y su forma de ser siempre me pasa igual. Cuando acumulo mucha porquería de los demás acabo por estallar. Aunque sea en mi propia casa. No soporto el mal ambiente y trato siempre de poner de mi parte para vivir sin gritos ni malas caras. A veces pienso que soy la persona más estable de mi familia de cuatro. Estoy empezando a cansarme.

Ültimamente estoy pensando que me preocupo más de la cuenta por que los demás estén bien. Un problema bastante gordo que tengo que empezar a ponerme con él. No me gusta montar pollos ni me siento bien después de haber montado uno. Aunque no se puede evitar siempre, algo tendré que hacer. Estoy un poco cansado de la sensibilidad de los demás a ciertas cosas y no puedo ser el "arreglatodo".

Esta semana se acabaron las vacaciones y he disfrutado mucho. Ojalá hubiera podido contagiar un poco más a mi alrededor. Como me dicen últimamente: no se puede ser feliz todos los días. Vivir para ver.

lunes, 24 de agosto de 2015

¿tienes algún talento?



Seguro que sí. Todos tenemos alguno. No he leído nada sobre el talento, cosa rara. Todo lo que he escrito en este blog no tiene mucho que ver con lo que he leído que es mucho. Más bien tiene que ver con lo que he vivido y he aprendido, que es mucho más.

El talento no es nada más que una habilidad natural mejorada con el tiempo. Puede ser una única o muchas juntas que te convierten en alguien especial. Uno de los cambios más importantes de mi vida tiene que ver con el desarrollo de mi propio talento. Afortunadamente, No todos hemos tenido dificultades en este sentido.

No voy a escribir aquí cuáles son mis habilidades naturales porque no te serviría de mucho. Lo importante es que tú descubras las tuyas. A partir de ahí, todo cambia. Con tiempo y ganas puedes conseguir muchas cosas. Yo, al menos, lo he conseguido. Eso sí, antes tienes que sentirte bien. Ojalá ya sea tu caso.

viernes, 14 de agosto de 2015

pegar lo roto



Ayer no perdí los papeles, los rompí.

Estaba ayudando a Roberto con las matemáticas y sus pocas ganas me hartaron. En vacaciones yo nunca hice deberes. Arranqué las hojas de su cuaderno y las rompí sin querer. Roberto al ver lo que hice lloró y me dijo una gran verdad. El tipo de verdades que sólo ven los niños y siempre olvidamos los adultos. Me levanté y fui a la cocina. Cogí celo y unas tijeras para pegar los trozos y las hojas al cuaderno delante de él en silencio. A la tarde volví a hablar con mi hijo. Le pedí perdón y me abrazó llorando. A veces me cuesta no hacerlo cuando él lo hace.

Mis hijos son lo más importante de mi vida. Apoyaré a Roberto en todo mientras él quiera y lo necesite. Lo sabe porque se lo he explicado muchas veces. Es más inteligente que yo y tiene cualidades que yo nunca tendré. Lo que pueda enseñarle le servirá para compensar aquello que le cuesta tanto.

Ojalá fuera tan sencillo pegar siempre lo roto.  


viernes, 7 de agosto de 2015

un ser extraño


Ayer Raquel me dio los buenos días.

-¡Eres un ser muy extraño!- me dijo en la terraza.

Me gusta jugar con mi hija porque he aprendido que es una buena manera de enseñarle ciertas cosas. Para variar, hoy el comentario va a ser más ligero que los anteriores porque este blog ya acumula bastante profundidad. Y estamos de vacaciones.

Hoy he hablado por teléfono con un másqueamigo. Hace unas semanas me contaba que estaba eufórico, y no es bipolar.

-Pues lo disimulas muy bien -le dije.

Yo le veía sobre todo cansado.

Siempre he sido muy observador. En realidad, sigo siéndolo. Quizás también me haya salvado gracias a esta cualidad. Prestar atención a los detalles de los demás me ha ayudado mucho. Y me sigue ayudando. No todo está escrito en los libros. Hay quien aprende las cosas importantes de una manera más natural. Yo he sido un ser extraño hasta para eso. Lo más importante lo aprendi en los libros. Quizás por este motivo descubrí cosas que pocos o nadie saben. Hay quien llama a lo extraño diferente para suavizar. A mi ya me gustan todos los adjetivos. A ver si al final va a resultar que sí soy extraño :))

jueves, 30 de julio de 2015

¿distraerse sirve para algo?


El Teide y un mar de nubes. Distraerse es la palabra de hoy. He dejado la ciencia aparcada en mi aprendizaje y ahora aprendo sobre todo de las personas que me rodean. Te lo recomiendo. 

Cuando vivía en una situación de estrés casi permanente, me resultaba imposible distraerme. Ni los fines de semana podía dejar de pensar en mis problemas. Acabé fundido. Cuando empecé a superar algunas dificultades, el estrés fue desapareciendo. De hecho, no fue el motivo por el que abandoné mi profesión. Cada vez estoy más convencido de que las razones son lo de menos. Lo importante es conocerlas, aunque sea "después de". Te servirá, al menos, para no volver a encontrarte una y otra vez con la misma pared.

Cuando uno tiene un problema del tamaño de un volcán, puede distraerse a ratos. Cuando se acaba la distracción, el volcán sigue ahí. Cuando algo te ha hecho daño, no puedes distraerte. Si lo consigues un día, el paso es de gigante. No definitivo, pero es un gran paso.  Yo ahora estoy logrando dar los siguientes. El cómo para otro día. Además tú puedes encontrar tu propio cómo. Ese es el importante :)) 

lunes, 20 de julio de 2015

conocerse es salvarse



Al leer el anterior comentario me he dado cuenta de que sabía que me iban a sentar muy bien los días de descanso. Cuando tienes exceso de algo hay que parar. En mi caso tengo bastante claro dónde están los excesos y dónde tengo que ponerles los frenos.

Estos quince días he dormido mejor que en el resto del año. Buena señal para el día en que deje algunas cosas que tengo entre manos. Ni yo mismo me lo esperaba. Lo que mejor se aprende es aquello que no te esperas. En los últimos años he vivido tres momentos importantes que me han enseñado mucho. Y lo más importante: lo he aprendido de verdad.

También es cierto que uno no termina nunca de conocerse. Sobre todo porque todos cambiamos un poco todos los días. Eso con suerte, siempre que sea en la dirección de sentirse mejor. Yo ahi sigo y no bajo la guardia. Con trastorno bipolar no es bueno confiarse. Al menos, eso me dice la experiencia reciente y cosas que he visto en los últimos años. Este verano te dejaré descansar de ciencia. En septiembre volveré con los dos posts semanales. 

sábado, 4 de julio de 2015

días de descanso


Ha llegado el momento de descansar después de un año intenso. Cuando tengo tiempo para olvidarme de todo lo que tiene que ver con el trastorno bipolar, mi cuerpo me lo agradece. Aunque escribir aquí también es un placer, más placer es descansar.

Cuando retome el blog en la segunda quincena de julio, te contaré más cosas sobre mi experiencia y sobre lo que he aprendido respecto a la enfermedad que tanto me hizo sufrir. Hay cosas que no se ovidan nunca, y si quieres sentirte mejor es conveniente que no olvides aquellas que intuyas puedan tener que ver con tus síntomas. Yo las tengo bien presentes aunque haya pasado tanto tiempo y haya vivido tantas nuevas experiencias últimamente.

También he dedicado mucho tiempo y muchas neuronas a comprender lo que viví y a comprenderme mejor.  Al hacerlo te sientes mejor y estás más preparado para afrontar lo que empieces a hacer con tu vida. El bienestar es una escalera de muchos peldaños. Aunque tengo a veces la sensación de que he llegado al último piso, me sorprende darme cuenta de que todavía hay cambios a mejor. Días no tan buenos también los tengo. Como todo el mundo. 

Te deseo unas buenas vacaciones si ya estás con ellas. Y hasta pronto :))


miércoles, 24 de junio de 2015

¿te gusta trasnochar?




No lo sé. Igual ya no tienes edad como yo. Es una broma. Hay quien no pierde las ganas.

Yo hace mucho tiempo que no trasnocho. Como quiero seguir teniendo la vida que tengo sin tener que tomar pastillas, he decidido cuidarme mucho. Los detalles que incluye cuidarse mucho dan para un libro completo que quizás algún día escribiré. Si trasnochar supone pasar una noche sin dormir, no te lo recomiendo con trastorno bipolar. La fiesta se puede alargar más de lo que esperas. También acabar de una manera inesperada. La última vez me pasó en el año 1999. No estaba celebrando el fin del milenio. Estaba estudiando en Oxford y recuerdo que tenía muchas ganas de bailar. Y acabé en el hospital.

La mayoría de los días del año me meto en la cama a las once y media como un clavo. Y consigo dormir sin problemas a pesar del dolor. Ya es un viejo conocido y nos llevamos bien. Cuento con muchos trucos para poder dormir bien. Tuve fiesta hasta los veinticinco. Fiestas de alcohol, que tampoco te recomiendo si estás diagnosticado. Yo no lo estaba cuando bebía en las vacaciones de verano. Nunca tuve problemas graves con el alcohol. Si tú los tienes, el problema es gigante. Aunque no voy a hablar de él porque nunca hablo de aquello de lo que no tengo experiencia.  


lunes, 22 de junio de 2015

tratamiento integral del trastorno bipolar



Hace cuatro años me casé con Isabel. Era mi segunda boda y nos fuimos a pasar una semana a Ibiza para celebrarlo. Antes estuve casado con Reyes, mi primera mujer. Hasta que perdió la vida sin haber cumplido cuarenta años. Entró en nuestra casa en llamas y a oscuras. Las llamas rugen. No pude despedirme de ella aunque estábamos en boxes de cristal contiguos en la unidad de grandes quemados de un hospital. Nuestros hijos están hoy a nuestro lado gracias a ella.

Hablar del trastorno bipolar después de recordar los días más difíciles de mi vida no es fácil. Así todo, voy a hacerlo. Los profesionales de la salud hablan de un tratamiento integral que en la práctica resulta difícil y no es accesible a todos. Uno de los grandes problemas que parece inevitable para que las personas dejen de sufrir. Si quieres descargarte un documento puedes hacerlo en este enlace de la psiquiatría. Si lees el resumen verás algunas conclusiones respecto a la psicoeducación. En el 2010 las cosas estaban así. Daniel Goleman escribió su libro "Inteligencia Emocional" en el año 96 y todavía algunos no saben lo que es. Como muchos profesionales no hacen algo útil con lo que ya se sabe, lo iré haciendo yo.

El otro día leí una entrevista al Dr. Vieta en un diario digital. Afirmaba que los profesionales intentan tratar de forma integral a sus pacientes. Me llamó la atención el verbo intentar. Como científico que es, habla con mucha precisión. Adelante. Háganlo y dejen de intentarlo.




miércoles, 17 de junio de 2015

Carlsberg y Guns&Roses




Ayer estuve con dos amigos en un bar. Ella, bipolar; él, diferente. Hablando sobre la asociación y la enfermedad llegó un momento en que tuve que explicar algo. 

-Lo siento, no creo en la psiquiatría -me salió así.

-¿Y en tu psiquiatra? -me preguntó ella.

-mi psiquiatra es el anti-psiquiatra - dije.

-¿y eso? - me preguntaron.

Después de mirar a un lado de nuestra mesa, vi un cartel de Guns and Roses.

-Si la psiquiatría mira hacia allí - dije girando la cabeza hacia las pistolas y las rosas, mi psiquiatra mira hacia Carlsberg - afirmé al ver blanco sobre verde. 

Un buen resumen en pocas palabras. Después de charlar un largo rato sobre mi experiencia y mi visión sobre la enfermedad, me di cuenta de muchas cosas. La más importante quizás sea el porqué me hace sentir mal saber cómo se trata la enfermedad. No creo en la psiquiatría, creo en las personas. En abstracto, no creo en el enfoque de la psiquiatría. De todas formas, tengo que convivir con ella. Tiene que ser una profesión muy dura y difícil.

lunes, 15 de junio de 2015

el cerebro bipolar




Roberto y Raquel, de pequeños, jugando en la nieve. No se me ocurre un placer mayor para un niño. O un mayor.

Decidí escribir comentarios enlazando a la ciencia por varios motivos. El primero es simple: mucho de lo que he aprendido lo he hecho a través de los hombres de ciencia. Los reconocidos y los no reconocidos. Otro día escribiré otros motivos que me han decidido a enlazar a contenidos científicos.

El enlace de esta semana es muy interesante y habla del cerebro bipolar. Hace algún tiempo, los hombres de ciencia me preguntaron sobre los cambios estructurales en el cerebro de algunas personas que padecen trastorno bipolar. Me interesé por el tema y encontré información importante. La posible vulnerabilidad a padecer la enfermedad por causas genéticas y más cosas. 

El último párrafo siempre es de mi cosecha. Aunque no sea un hombre de ciencia, hago ciencia. Hasta ahora he visto pocas personas que no hayan podido recuperarse después de venir a Esperanza Bipolar. La recuperación de algunos con la ayuda apropiada es bestial. Te costaría creerlo si lo vieras. Sé que yo hago las cosas de forma diferente. Aún así, me sigue asombrando.


miércoles, 10 de junio de 2015

la enfermedad no es así




Hay quien piensa que la enfermedad es como un castillo. Con los límites bien definidos, sólida y altas murallas. Y no es así. Quienes lo afirman, trabajan como si supieran lo que hacen. Muchos no tienen ni idea. Y propagan su idea, contagiosa como un virus. Algún día explicaré a qué se parece más el trastorno bipolar.

Una persona a quien quiero está en el hospital. Dejó de venir a la asociación hace meses. Le conozco bien y sé que tiene problemas muy importantes en su vida. Mucho más importantes que la propia enfermedad que algunos llaman etiqueta. Hay familiares que hablan sin saber qué es la enfermedad. No lo saben los propios psiquiatras, como para saberlo ellos. Yo he escrito una pequeña parte de lo que sé en un libro de doscientas páginas. Lo importante que se dedican a enseñar desde la psiquiatría oficial se resume en media página.

Me siento impotente. Algún día, yo también tendré que re-jubilarme. Aunque me considero una persona fuerte, el dolor también es contagioso. Afortunadamente, el físico no. Así que puedes venir a la asociación Esperanza Bipolar de Bilbao para contagiarte con lo demás mientras dure. Que espero sea mucho tiempo. Por lo menos, lo que dure mi ilusión.

lunes, 8 de junio de 2015

el tratamiento según Alberto




A Roberto no le gusta que le haga fotos Raquel. Aunque no se parecen en nada, se quieren mucho. Isabel y yo tampoco, y también nos queremos.

El tratamiento del trastorno bipolar es, sobre todo, farmacológico. La mayoría de los psiquiatras trabajan desde esta perspectiva, yo tuve la fortuna de encontrar uno que no. Hace años tomaba de todo, y no me sentía nada bien. Hoy en día tomo casi nada para dormir y de vez en cuando. Y me siento muy bien. Tengo dolor crónico, y en la cama siento el dolor más que en movimiento. Hasta que me tengo que sentar porque me duelen los pies y las piernas.

En el siguiente enlace a un libro, encontrarás la historia resumida de la farmacología para el trastorno bipolar y más cosas. John Cade descubrió los efectos beneficiosos del litio en 1949. Ha llovido mucho desde entonces y sigue siendo el tratamiento de preferencia en muchos casos. Más de medio siglo y la ciencia avanza a su ritmo. También encontrarás otros fármacos eutimizantes y su historia.

Aunque este es un post de ciencia, ahora voy a ser fiel a su título. El tratamiento farmacológico puede ser imprescindible. En determinados momentos, vital. A largo plazo no es ninguna solución. De hecho, conozco muchas personas muy medicadas que no se sienten bien. Muchos psiquiatras piensan que la mayoría de los males se deben al abandono del tratamiento. A las personas que se sienten bien, no las conozco porque no vienen a la asociación Esperanza Bipolar. A los que vienen, les faltaba de todo, menos pastillas. Los que dejan de venir con el tiempo, no lo hacen por las pastillas que toman o dejan de tomar.



miércoles, 3 de junio de 2015

la enfermedad es así





El otro día una persona dijo que había estado un poco "bajito" la última semana.
-Bueno... la enfermedad es así -dijo rascándose la cabeza.

La semana anterior habíamos estado juntos en la asociación pasando páginas de nuestras vidas. Él había elegido una muy dura, como persona inteligente que es. Cuando le miro, no veo la misma persona que conocí. Como a otros muchos. En unos días volveré a verle. Me hace mucha ilusión ver cómo se encuentra y que se encuentra mucho mejor.

Yo no pienso que la enfermedad sea así ni "asao". Quizás sea algo que los médicos dicen a menudo, o los propios familiares. Mi opinión es muy diferente. Para muchos la enfermedad hoy es así, mañana es asao, y el año que viene quién sabe. En realidad, hoy te sientes así, mañana asao y el año que viene quién sabe. O también hoy sufres, el año que viene padeces y dentro de cinco sonríes. Depende de tantas circunstancias que no hay espacio suficiente en la gran telaraña de internet para escribirlas. De hecho, en la web hay mucho y todavía no he leído a nadie que diga cómo es la enfermedad. Cómo se manifiesta, sí. Eso lo sabemos todos. 

Enfermedad y síntomas son casi sinónimos en todas las enfermedades. En las mentales, un poco menos. El motivo es que se desconoce mucho más que lo que se conoce. Este blog contribuye a que conozcas más. Y si escribes un comentario, todos sabremos más todavía :)

lunes, 1 de junio de 2015

tratamientos psicológicos



El año pasado celebramos mi cumpleaños en un restaurante. Lo pasamos muy bien mi madre, mi mujer y mis dos hijos. A partir del año que viene, haré una fiesta en casa para celebrarlo con las personas a las que más quiero.

Me han tratado dos psicólogas en mi vida. Aunque ya hablé en un post por encima de mi experiencia, hoy voy a profundizar un poco más. Conozco muchas personas que han tirado la toalla por haber tenido malas experiencias con psicólogos. Y también conozco personas que han retomado la terapia con otra persona y están encantados. El mejor psicólogo es aquel que no te juzga ni dice lo que tienes que hacer. Facilita que tú lo descubras por tus propios medios a través de la conversación y las preguntas. 

El debate sobre cuál es la mejor terapia me da la risa. Los esfuerzos deberían centrarse en cómo diseñar una terapia específica para quienes están diagnosticados con trastorno bipolar. La psicoeducación es un pequeño paso. Con todo lo que la ciencia sabe, poca cosa. A ese ritmo, los coches serían de caballos. El foco está en diseñar fármacos.

Si quieres leer un documento sobre los tratamientos psicológicos recomendadas oficialmente, encontrarás también información sobre el litio. El estudio afirma que no se sabe si la psicoterapia es eficaz realmente. ¿Tan difícil es de medir? Yo lo hago en la asociación con una simple pregunta.

Lo importante no es cómo está construido un puente. Lo importante es que no se caiga. En psiquiatría, se debate sobre mucho sobre los puentes. Y los puentes siguen derrumbándose. No comprendo porqué se centran tanto en lo que sí y lo que no. Resultaría más sencillo que se centraran en cómo tratar mejor a los pacientes.

lunes, 25 de mayo de 2015

¿piensas con libertad?



Seguro que sí. Como todos. Mejor dicho, seguro que no. Como todos. 

Hace tiempo mi manera de pensar estuvo muy influida por mi padre. A pesar de pensar de forma diferente, acabé pensando como él. Algunas veces también actuando como él. Afortunadamente, ya apenas queda rastro de aquello en mi cuerpo.

No todos nos consideramos influenciables, sin embargo, lo somos. Aunque no me considero muy influenciable, puede que lo sea como el que más. Lo que sí puedo decirte es que voy soltando lastre a medida que voy ganando confianza. Si eres un lector habitual, ya te habrás dado cuenta. Este blog no deja de ser un diario de una persona con trastorno bipolar que es muy feliz. Y cada vez más. Valoro todo lo que tengo más que nunca. Tampoco te voy a mentir: tengo mucho. Mucho más que lo que nunca soñé.

Compra el libro si todavía no lo has hecho. Porque un libro siempre vale más que lo que cuesta. Y aprender a abandonar los veintiún hábitos que te propongo merece la pena. También te adelanto que no es fácil. Aquí no encontrarás falsas promesas :))


martes, 19 de mayo de 2015

cuestionario trastorno bipolar



Con ocho años operaron a mi hijo Roberto de los dedos de un pie y una mano, cuatro años después de haber sufrido el accidente que nos dejó secuelas a toda la familia. En esta fotografía, cansado y aburrido porque no se podía mover. Roberto es un chico fuerte, un buen ejemplo para mi.

En redes sociales María José me ha pedido que escriba una continuación del comentario que hablaba de los errores de diagnóstico. He buscado información para ella que tenía guardada en mi ordenador desde hace mucho tiempo. Desgraciadamente, un médico psiquiatra ha sustituido un cuestionario anterior más completo que rellené en su día, por este otro cuestionario más limitado. Si necesitas más información, búscala en Internet. Aquí lo tienes casi todo. 

Este es el enlace donde puedes encontrar el cuestionario MDQ. Puede ayudarte en caso de duda. Yo no tengo ninguna de que soy bipolar aunque no sufra ni padezca la enfermedad. Si tuviera alguna duda, no me dedicaría a lo que me dedico. Y digo que soy bipolar por muchos motivos que explicaré algún día. Como también explicaré que ya no lo soy, siéndolo. No es un juego de palabras, es simplemente una conclusión después de haber leído mucha ciencia.




lunes, 18 de mayo de 2015

estados de ánimo



El trastorno bipolar es conocido como la enfermedad de los estados de ánimo. Mi estado de ánimo en los últimos cinco años es difícil de mejorar. Y teniendo en cuenta mi vida y mis circunstancias personales, me siento muy satisfecho de haber llegado a este punto. 

Cuando estaba deprimido, conocía muchos de los motivos que explicaban mi estado de ánimo. El problema es que no era capaz de encontrar una salida a la situación que me deprimía. Otros más sutiles, los fui descubriendo con el tiempo y a medida que me iba sintiendo mejor. Tuve que pensar un poco todos los días sobre ellos y, poco a poco, fueron apareciendo más respuestas. Aunque podría hacer una lista, todo te parecería lógico y muy humano. Lo importante es que tú encuentres tus propios motivos y puedas poner remedio en la medida de lo posible.

La euforia es otro cantar. Aparte de la vulnerabilidad, la mayoría de los motivos que conducen a la manía o hipomanía se encuentran en el inconsciente. Yo tuve que descubrirlos para no volver a caer en los mismo errores. Las doscientas páginas de mi libro te darán algunas pistas sobre ellos. Aunque la biología es muy sensible, si el deterioro no es excesivo hay algunas posibilidades de recuperación.

En los últimos años, mi vida ha cambiado a mejor gracias a mi mujer y mis hijos. A los buenos amigos y los buenos libros. Aunque el cambio más importante que mantiene mi estado de ánimo en su sitio es mi forma de pensar. En ese sentido, no me reconozco en la persona que era antes :))

miércoles, 13 de mayo de 2015

errores de diagnóstico





Pocas veces tienes la oportunidad de ser invitado a una boda pasados los cuarenta. Unas amigas nos invitaron a la suya hace dos años. Mal tiempo en un bonito día.

El trastorno bipolar está considerado una enfermedad crónica que requiere tratamiento en la mayoría de los casos. Pocos superan los síntomas sin necesidad de los fármacos. Con ellos, muchos siguen con su vida y muchas dificultades. Hoy en día, me siento afortunado por encontrarme en esta situación tan deseada por mi.

Hablar de los errores de diagnóstico es importante. Falsos positivos que fueron diagnosticados por error. Con todo lo visto y aprendido, te recomiendo que pidas una segunda opinión. Especialmente, si tienes dudas. Y más teniendo en cuenta cómo diagnostican algunos médicos la enfermedad. Si no has rellenado nunca un cuestionario, puedes estar mal diagnosticado. Si quieres ver datos puedes ver este enlace sobre un estudio relativamente reciente.

Los síntomas del trastorno bipolar son tan evidentes como los de una gripe. No comprendo cómo se pueden cometer estos errores. Pronto publicaré un comentario para quienes puedan tener dudas. La información, hoy en día, está disponible para todos. Afortunadamente.


lunes, 11 de mayo de 2015

¿una vida demasiado normal?




La playa del Sardinero con buen tiempo es un lujo. Al alcance de todo el que tiene tiempo y vive cerca para disfrutarla. Si vives lejos, ven a visitarla.

Hace mucho tiempo, me sentía de tal manera que solía pensar: ¿mi vida va a ser siempre así? Mala señal. Si tienes la sensación de que tu vida es demasiado normal, eso me suena a aburrimiento. Ojalá no te sientas así, te evitará vivir más cerca de la depresión. Ahora mi vida es todo lo contrario. Tengo la sensación de que mi vida es extraordinaria. Quizás lo sea porque hasta los cuarenta, mi vida fue demasiado extraordinaria.

Lo importante no es cómo sea tu vida, sino cómo la sientas. Todas las vidas, vistas a la suficiente distancia, pueden parecer más aburridas que un día de verano con lluvia. Lo que es estimulante para ti, es una tortura para tu vecina. Las personas con las que te ríes pueden aburrir a tu pareja. No todos llevamos las mismas gafas.

A lo que me dedico desde hace seis años, fundiría la salud de muchos. Sin embargo, lo que hago me da vida. Di muchos palos de ciego antes de acertar. Mi experiencia es muy posible que nada tenga que ver con la tuya. La raíz del trastorno bipolar es la misma para todos. Piensa en palos de ciego para encontrar una pareja que encaje contigo. O en palos de ciego para llegar adonde todavía no has conseguido llegar. Sentirte bien o ser feliz son buenos ejemplos de metas sanas. Sin duda, las mejores metas en las que puedes enfocarte.




miércoles, 6 de mayo de 2015

trastorno bipolar año 2000




Isabel y Roberto disfrutan en verano de la piscina. Ver esta foto me hace sonreír y desear que lleguen los días de descanso.

Y ahora viene algo más serio. El trastorno bipolar es una enfermedad que hace sufrir a muchas personas y el doctor Vieta está reconocido como un experto en la materia. Al menos, por sus colegas de profesión, quienes son también sus alumnos en cierta manera. He leído el contenido resumido de una conferencia que hablaba sobre los avances esperados en el tratamiento de la enfermedad.

La versión crítica del propio doctor me parece muy acertada: el modelo actual tiene limitaciones por su propia ideosincrasia. Si hay que empezar por ahí, que lo cambien. También pienso  que la genética no va a esclarecer gran cosa en el futuro. Así que hablar de sólido sustrato genético es un blablabla. Mencionar marcadores genéticos de vulnerabilidad me parece absurdo. ¿Cuál es la intención? ¿Poner en tratamiento a alguien antes de sufrir los primeros síntomas? No he leído nada parecido en el tratamiento del cáncer; enfermedad de la que se conoce mucho más. ¿Y el litio como arma única? Hablando de armas, al ritmo de la psiquiatría, las guerras del siglo XXI serían con tirachinas. ¿Trastorno de personalidad además de afectivo? Un despropósito. También me sorprende leer sobre la capacidad predictiva del curso de la enfermedad. Me suena a chiste sin gracia: predecir algo sobre la enfermedad cuando se desconoce tanto sobre ella.

¿Y qué tal empezar por reconocer a la psicología como ciencia? Para algunos médicos expertos, los psicólogos clínicos son como una suegra a la que hay que invitar a los cumpleaños. Hacer algo sin muchas ganas es peor que no hacerlo. Me da la sensación de que muchos creen que los beneficios de la psicología son más limitados de lo que son realmente. Y los psicólogos no clínicos son vistos más como un riesgo que como una oportunidad.

Si quieres un libro escrito por un especialista no académico, compra el mío. Como recomienda el doctor sobre los libros del futuro, está escrito con el lenguaje de la calle. Tuve que traducir el de la ciencia porque es demasiado aburrido :))


lunes, 4 de mayo de 2015

¿sientes el estigma?




¿Sí? De verdad que lo siento por ti. No me atrevo a hablar del estigma porque siento mucho respeto por aquello que hace sufrir sin motivos claros. El estigma es como el miedo: poderoso e irracional.

Conozco personas que tienen que andar buscando la manera de ocultar todo aquello que tiene que ver con la enfermedad. Si el motivo es no perder un trabajo, el motivo es importante. Tiene que ser muy difícil tener una buena vida con semejante limitación. Se me ocurren otros "armarios" de los que cuesta mucho salir y dicen que hacen sufrir también lo suyo. Estigma y vergüenza son hermanos gemelos. 

¿Cómo avergonzarse de lo que uno es? Yo soy bipolar sin serlo, y me siento un privilegiado. Quizás por este motivo no voy a dar hoy ninguna receta mágica. Yo sufro el estigma del pensionista. Tengo menos de cincuenta años y llevo diez sin trabajo con horario. Sin embargo, ahora trabajo más que antes y cobro menos. Paradojas de la vida. O quizás no. Cobro sonrisas, hojas dedicadas, guasaps cálidos. abrazos, buenos deseos y de vez en cuando algún detalle. Pegatinas para mis hijos que están pegadas en la puerta de su habitación. Y muchos "gracias". Esa es mi colección particular de buenos recuerdos de los últimos años.

Además, en este tiempo he visto de todo. Tanto, que empiezo a pensar que la enfermedad no es tan enfermedad para muchos. Y antes lo era :))

miércoles, 29 de abril de 2015

¿terapia o no terapia?



A Roberto le gustan las chuches. En la foto, cuando era más pequeño, más todavía. He pensado en incluir fotos de mi familia en los comentarios que hablen de ciencia. Asi los distinguirás de los más personales. Al revés, para compensar si la ciencia te aburre.

Hace ya mucho escribí en este blog algo que sigo pensando. Si quieres leer un poco lo que decía la ciencia hace más de diez años, lo tienes en este documento. De hecho, te lo recomiendo antes de seguir con lo que viene a continuación: mi opinión personal.

Renunciar a la terapia psicológica con trastorno bipolar es una pésima opción. El cáncer sin quimioterapia o radioterapia no se concibe hoy en día. Sin embargo, poco médicos hablan con claridad respecto a este tema.  Las voces oficiales de la salud no han cambiado nada al respecto.

Me han atendido dos psicólogas en mi vida. La primera, mediocre. La segunda, excepcional. De la primera aprendí sólo una cosa pero muy importante: mis dificultades para sobrellevar la rutina. La segunda me cambió la vida. Literalmente. Dicen que la psicoterapia cognitivo-conductual es la más adecuada para el trastorno bipolar. Especialmente, una terapia centrada en asegurar que la persona tome la medicación y algunas otras pequeñas cosas. Importantes todas ellas, pero insuficientes demasiadas veces.  Con suerte, el tipo de terapia que deja a muchos a medio camino de ninguna parte.

Este blog es mi contribución a quienes no se sienten bien. Me gusta compartir mi suerte, por pequeña que haya sido en mi vida. Sea como sea, si tú ya te sientes bien, quizás te pueda enseñar algo :)


lunes, 27 de abril de 2015

en combate



Hace unos días encontré un papel de una encuesta que realicé hace cuatro años en la asociación. En ella, las personas del grupo completaban la siguiente frase: "Desde que vengo a la asociación, me encuentro...". Entre las opciones a elegir, estaban "como siempre", "un poco mejor", "estable", "regular", "muy bien" y otras. Una persona añadió una que me llamó la atención: "en combate".

Conozco y he conocido muchas personas que tienen la sensación de estar luchando diariamente por sentirse bien. Como si tuvieran que enfrentarse a un enemigo invisible: la enfermedad. Hablan de esta manera hasta que empiezan a sentirse mejor. Algunos han dejado de hacerlo porque ya se sienten bien. Y me alegro mucho de que así sea. Otros, han recuperado algunas sensaciones que disfrutaban antes de conocer las palabras "trastorno bipolar". No todos, claro está.

Yo nunca tuve la sensación de estar en combate con nada ni nadie. Era bastante inconsciente respecto a la mayoría de mis problemas. Ahora los conozco como si fuesen amigos de toda la vida. En todo caso, llegué a pensar que mi vida se estaba complicando porque mi salud estaba empeorando. En realidad, el día que dejé de luchar es el día que gané la batalla. Empecé a recuperar una tranquilidad en mi vida que me faltó durante años. Arranqué un árbol de raíz, sin saber lo que vendría después.

Así que hoy te dejo esto que muchas personas saben y pocas se atreven. Si tienes que arrancar "algo" o "a alguien" de tu vida, házlo sin miedo. La vida siempre vuelve. Y con más fuerza :)) 


martes, 21 de abril de 2015

¿desajuste?




No soy persona de debates. Así que no voy a hacerlo en esta ocasión. Simplemente voy a dar mi visión por encima respecto al trastorno bipolar. Para situarte un poco puedes visitar este blog. Te abrirá la mente, algo que nunca está de sobra. Estoy de acuerdo con el autor en muchas afirmaciones aunque suelo ver siempre el cuarto pie al gato.

La realidad es la siguiente: cualquier enfermedad que presente síntomas podría ser catalogada como biopsicosocial. Por lo tanto, el modelo actual habla del mar, la tierra y el aire. Bio es lo que supuestamente se conoce, psico lo que se desconoce y social, la madre del cordero. La asociación Esperanza Bipolar es una gran prueba de ello. La psiquiatría conoce un poco-mucho lo que ocurre en el cuerpo. Ojalá hicieran todo lo que pueden hacer con lo que ya saben. O, mejor dicho, ojalá pudieran o quisieran hacerlo. Si yo puedo, ellos también podrían, supongo.

Imagina una aspirina efervescente -y pensante- en un vaso de agua. En unos segundos, todo se le vuelven síntomas hasta deshacerse. Antes, durante y después de disolverse, la aspirina sigue pensando. A mi me deshizo el agua, entre otras muchas cosas. Piensa en las tuyas :))

miércoles, 15 de abril de 2015

¿vas por libre?





Me encanta ir a Tenerife en verano. Es mi isla bonita. No tiene nada y lo tiene todo. Como cualquiera de nosotros. Si sigo cumpliendo años, acabaré allí. O yendo y viniendo que también es un placer.

Hay personas que necesitamos libertad y aire para vivir. Con la enfermedad, que ya no lo es, la necesidad sigue viva. Ir por libre es más que ser libre. Significa ser capaz de superar muchos miedos que no se ven, como el aire que flota a tu alrededor. Un salto al vacío que siempre tiene tierra bajo tus pies. Yo salté hace más de diez años y aquello fue lo más parecido a lo que algunos llaman renacer. Aunque mi vida ha sido demasiado extrema, la tuya seguro que también lo ha sido "a su manera". El trastorno bipolar convierte cualquier vida en extrema. Hasta que deja de sufrirse.

Ir por libre te expone a miedos irracionales. Leyendo neurociencia, muy racionales también. Todos los que asomaron la nariz antes de abandonar mi mesa forrada de papeles se apoyaban como una bola en un campo de golf: en un único punto. El miedo a la inactividad al abandonar mi profesión resultó ser como el miedo a los fantasmas que nunca aparecen. Nunca he estado tan activo ni he hecho tantas cosas como en los últimos años. Y nunca me he sentido tan vivo.

Si nacimos para ser libres, cierra los ojos y piensa en qué te encadena :))


lunes, 13 de abril de 2015

el estrés cuenta y mucho




Para este hombre de la caña no. Para quienes estamos diagnosticados con trastorno bipolar sí. Aunque ya escribí varios comentarios sobre el estrés al comenzar con este blog hace tiempo, hoy vuelvo con el tema. Puedes ver este enlace a un libro de un doctor que puedes comprar o leer en línea. En general, estoy de acuerdo con lo que afirma. Además deja algún consejo muy práctico, no muy habitual en los médicos que se ocupan de estos temas. De todas formas, añadiré mi grano de arena.

Hace más de quince años sufría de estrés, un problema que se convirtió en crónico durante un tiempo. Autodiagnóstico: exceso de responsabilidad y falta de recursos. El volante de una empresa de cincuenta personas sin carnet de conducir para uno. Resultado del partido: síndrome de burn-out y workaholic a partes iguales. Una mezcla explosiva cuando uno se convierte en un adicto a algo que le daña. Si alguien de ciencia lee esto no le extrañará mucho. Claro y en pocas palabras.

Hablar de estrés es como hablar de política. Todo vale. Estrés bueno y estrés malo. Blablablablabla. Si estás diagnosticado con trastorno bipolar, todo estrés te perjudicará. Te explicaría el porqué aunque el resumen es lo importante. Te pueden estresar tus hijos, tu pareja o el vecino. Los papeles de la oficina, las fechas de entrega o la hipoteca. También las fantasías y los sueños imposibles. Yo tuve que prescindir de un trabajo y algún sueño para empezar a sentirme bien. Y sigo prescindiendo de muchas cosas para seguir sintiéndome bien. Con mucho placer, eso sí :)




miércoles, 1 de abril de 2015

pasiones



Tengo muchas pasiones. Las dos primeras empiezan por R. Mis hijos: Raquel y Roberto. Otra la puedes ver y casi  escuchar en la imagen. Los vinilos han vuelto a mi vida veinte años después. Si me hicieran una analítica, encontrarían un nivel alto de música en sangre. 

Cuando tenía dieciocho pasaba horas escuchando música y viendo el mar. Un placer de fin de semana que disfrutaba con intensidad. El mismo placer que siento ahora cuando escucho un disco que pensé nunca más encontraría. El otro día compré uno de segunda mano que me hizo sentir lo mismo que sentí la primera vez que lo escuché. Durante años fui un viejo prematuro. El eterno adolescente sigue vivo y lo quiero mantener siempre. No pierdas nunca la chispa que tenías antes de que te enseñaran a pensar todo. No sea que pensar tanto te haya hecho perderla. 

Seguro que tú también tienes pasiones. Y si no las tienes ahora, las puedes encontrar o desempolvar, como yo acabo de hacer con los vinilos. Cuantas más pasiones sumes, mejor para ti. Tres es el mejor número con trastorno bipolar. Es una broma. Nunca sólo una. Empezar con una es lo ideal para empezar a recuperarse, si aún no te sientes bien. Cultivar la segunda lo mejor, si te sientes demasiado bien. Y si te sobra tiempo, busca una tercera. A ser posible que no tenga nada que ver con las otras dos.

Cuando ya tenga edad de abuelo, quiero recorrer España vendiendo la colección que acabo de empezar. Si quieres hacerme un regalo, envíame un vinilo a mi casa. Aunque puedo comprarlos, siempre hace más ilusión un regalo. Y si es tuyo, ni te cuento :))




lunes, 30 de marzo de 2015

¿eres impulsivo?




La psiquiatría ha encontrado en la impulsividad un rasgo común de muchas personas que sufren trastorno bipolar. Aunque no todas las personas que conozco son impulsivas, muchas sí tienen algún problema de frenos. Yo mismo, a veces, lo tengo. Por decir un número aproximado, tres al año. Antes, muchas más.

Como tengo intención de enfocar este blog a partir de ahora en las soluciones, en este comentario dejaré una de ellas que considero importante. Para mejorar tu impulsividad tienes que mejorar tu capacidad de atención. ¿Cómo hacerlo? Como todo, poco a poco. 

La mejor manera  es encontrar una actividad que te guste y ayude a mantener tu atención focalizada. Si ya la has encontrado, más fácil todavía. Tocar la guitarra, hacer tai-chi o leer un libro pueden servirte. Dibujar o cocinar también. Cuanto más tiempo seas capaz de estar haciéndolo, mejor. Aunque empieces con quince minutos, no importa. Cuando llegues a cuarenta, puedes considerarlo un éxito. Las escaleras se suben peldaño a peldaño. En poco tiempo, verás que ya has subido unos cuantos pisos. 

La atención funciona como una cuerda floja que necesita tener cierta tensión siempre. Pero relájate, que no cuesta tanto como parece :)

sábado, 28 de marzo de 2015

¿quién soy?



Una persona que sufrió la enfermedad y ha aprendido a no volver a sufrirla. Una persona que tuvo la suerte de encontrar a un médico que trabaja de una manera diferente y cambia la vida de muchas de las personas a las que atiende. También una persona que estuvo a punto de perder la vida hace ocho años y que no olvidará nunca el horror de aquella experiencia. Y que, como muchos otros, gracias a ella aprendió a valorar la vida de una manera especial. Una persona que vive con dolor crónico y disfruta de la vida todos los días.

Si alguna vez te has preguntado en la vida quién eres o qué haces aquí, has estado al otro lado de la vida sin estar muerto. Son el tipo de preguntas estúpidas que uno se hace cuando sufre hasta el extremo. Yo también estuve allí. Y sigo viendo a personas que se encuentran todavía donde uno no siente y sólo piensa. Quien piensa en exceso, ni vive ni siente. Así todo, todavía no dejan de sorprenderme los cambios que experimentan quienes vienen a la asociación. El otro día, una persona a quien aprecio, me dijo que estaba impartiendo clases de alemán y asistiendo a clases de dibujo. Cuando le conocí, hace siete años, daba pena verle. Vivir para ver. La enfermedad, en general, no está bien tratada. 

El vivir para ver puede transformarse en vivir para ser. No eres quien piensas que eres. Lo que traías de fábrica y todo lo que has vivido, te ha hecho tal y como eres. Tímida, con carácter o solitaria. Hiperactivo, chispeante o cachondo. He conocido personas con trastorno bipolar de todos los colores y sabores. La mayoría, personas maravillosas: agradecidas, sensibles. cariñosas y honestas. Generosas muchas de ellas. Y todas con muchas posibilidades de sentirse todavía mejor. Yo estoy en un momento en el que sólo puedo perder :))

miércoles, 25 de marzo de 2015

curiosidad sobre la inteligencia




Un poco de ciencia para el miércoles. Muchos se preguntan si el trastorno bipolar y la inteligencia tienen algo que ver. Posiblemente lo mismo que el trastorno bipolar y la timidez: nada o casi nada.

Como la ciencia no vive de opiniones, si te interesa el tema puedes encontrar la posible relación entre ambas en esta investigación reciente. Me sorprende que se dedique tiempo, dinero y esfuerzo a este tipo de cosas. Los que deciden están un poco verdes. Como la psiquiatría siga esta línea, tenemos enfermedad para rato.

Después de haber conocido muchas personas con la enfermedad, he llegado a la conclusión de que las personas con trastorno bipolar son bastante inteligentes en general. Aunque si has leído un poco sobre el tema hay expertos que hablan de ocho tipos de inteligencia. La inteligencia sólo es una virtud cuando se convierte en una herramienta útil en tu vida. Desgraciadamente, muchas veces te ayuda más a enredarte que a enfrentar o solucionar problemas. Del estudio me sorprende el hecho de que las personas con trastorno bipolar destaquen en humanidades. A ver si, al final, no pude ser un buen ingeniero por culpa de mi biología. Quien sabe. Vivir para ver. Y para aprender :)


domingo, 22 de marzo de 2015

a la fuerza




Durante años llevé una vida a la fuerza. Me sentí forzado con dieciocho años a estudiar en la universidad algo que nunca hubiera elegido. No haberme enfrentado en aquel entonces a mi padre, supuso tener que dedicarme durante otros diez años a algo que tampoco hubiera elegido por mi propia voluntad.

Aunque es fácil encontrar un motivo principal que explique todos los males, muchas otras circunstancias tuvieron que ver con los síntomas del trastorno bipolar que sufrí. Lo que sí recuerdo es que pensé que tendría alguna posibilidad de recuperar la salud al abandonar la profesión. Me alegro mucho de haberme reinventado porque hacerlo me ha permitido disfrutar de mi vida de ahora de una manera muy especial.

LLevar una vida a la fuerza es tener la misma ilusión por levantarte de la cama como por comprarte un cortauñas. Una vida en la que tienes que aparentar que no pasa nada cuando estás roto por dentro. En la que te esfuerzas todos los días por ser lo que no eres ni serás nunca. Una vida a la fuerza es aquella en la que tienes que compartir tiempo y espacio con personas tan diferentes a ti como te imaginas a los habitantes de otro planeta. 

Desde que no llevo una vida a la fuerza, disfruto de la vida a diario. Hago lo que quiero hacer y trato de hacerlo de la mejor manera posible. Así llevo ya cinco años y espero poder seguir haciéndolo mucho tiempo.


lunes, 16 de marzo de 2015

genes




Cuando escribo de ciencia aprovecho para relacionarla con mi experiencia. Si aprendes algo sobre el trastorno bipolar y tu propia experiencia, mejor que mejor. 

Habrás leído ya más de una vez que el trastorno bipolar tiene una componente genética importante. En algunos casos puede ser, quizás no en todos. A veces, me gusta pensar sobre mi caso particular. Si te dedicas a la ciencia pensarás que es una tontería. Puede que sí y puede que no. Si eres curioso de verdad, me extrañaría que lo pensaras.

He llegado a la conclusión de que mi carga genética, por llamarla de alguna manera, debe ser leve. Mi padre ha vivido y sigue viviendo en la cresta de la ola. Quizás sea una persona vulnerable a la enfermedad que nunca ha llegado a debutar. Tiene muchos rasgos de personalidad que pueden reflejar la biología que se esconde detrás de la bipolaridad. Esto me hace pensar que una parte de él me haya podido llegar en forma de espiral de ADN. Sea como sea, una vez que has vivido la intensidad de la euforia, te da igual si la genética ha tenido mucho que ver o no. Ya eres más vulnerable que los demás a volver a experimentar el desequilibrio.

Aunque se desconoce la genética de la enfermedad, aquí puedes ver los últimos avances descubiertos que servirán para el desarrollo de nuevos fármacos. Espero no necesitarlos.