lunes, 17 de noviembre de 2014

pensar poco





Todavía no se sabe exactamente qué es un pensamiento. En realidad, la ciencia está preocupada en otras cosas y no tiene mucho interés en esta cuestión. Los grandes proyectos internacionales, centrados en descubrir más sobre la caja negra de nuestro cerebro, tienen otras prioridades.

Cuando los antiguos inventaron la rueda, no sabían porqué era tan útil, pero sabían que giraba sobre el suelo con facilidad. En el siglo XXI, la psiquiatría se desplaza en carro de caballos cuando las demás disciplinas de la medicina viajan a la velocidad de la luz. El motivo es simple: se trata de la única especialidad no basada en la evidencia. Además utiliza, principalmente, un único recurso: la química. El último juguete tecnológico, la resonancia magnética funcional, les servirá para seguir avanzando en futuras investigaciones sobre fármacos, No hay otro futuro cercano y lo lamento mucho: la salida no está en el interior.

Al grano. Antes pensaba mucho porque no podía hacer con facilidad. Ahora pienso mucho para hacer mejor. No se trata de pensar mucho o poco, sino de pensar bien. Cuando has tenido problemas graves de salud mental, resulta difícil pensar con claridad. Los fármacos, en muchas ocasiones, perjudican a quien tiene que tomar sus propias decisiones para tener una vida digna y saludable. Conozco muchas personas inteligentes con trastorno bipolar que no piensan bien. Me refiero a que toman decisiones que les perjudican sin darse cuenta. También a que no aprenden de su propia experiencia, o aprenden un poco al revés. Tampoco me extraña porque yo estuve aprendiendo al revés durante casi una década. 

Con trastorno bipolar, para pensar poco y pensar bien es necesario haber pensado antes mucho. Yo puedo mejorar la vida de los demás porque he recorrido el desierto y conozco bien el terreno. Cuando alguien necesita agua, le ayudo a que encuentre dónde beber. Me siento un privilegiado y disfruto mucho de la vida. Me doy cuenta de todo lo que ignoran muchos profesionales de la salud y del daño que hacen a algunas personas sin mala intención. Lo vi con mis propios ojos y lo sufrí en mi propio cuerpo. Me dedico a lo que me dedico por muchos motivos. Uno de ellos es que no puedo soportar ver el sufrimiento en los demás con todo lo que he aprendido. Tú harías lo mismo o te dedicarías simplemente a disfrutar de tu nueva vida. Por cierto, no se me ocurre mejor consejo :))










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