viernes, 28 de noviembre de 2014

21 motivos para descargarte mi libro




En el canal de Youtube de Esperanza Bipolar verás hasta el día de Navidad los 21 motivos que he encontrado para que te descargues mi libro. Las personas que ya lo han leído, o están con él, me han dicho que les ha parecido muy útil. Estoy muy satisfecho teniendo en cuenta el conocimiento que hemos tenido a nuestra disposición respecto a esta enfermedad con los avances de la ciencia. Lo más novedoso ahora es hablar de alimentación y hábitos saludables. A este paso no llegaremos nunca al destino. Yo me dedico a allanar el camino a los demás con todo lo que he aprendido.

No sois muchos todavía. El libro ha llegado a Mérida, Castellón, Madrid y Chile. Sin olvidar Baracaldo, lo pequeño también tiene su encanto. Una madre de un chico diagnosticado con trastorno bipolar de Santander también lo ha leído. No es la primera persona que me hace el mismo comentario: el libro es útil para cualquier persona. Aunque no está dirigido a los familiares, si es tu caso, te ayudará a comprender mejor ciertas cosas y a ayudar mejor a la persona que quieres. 

Mucho estás tardando :))




martes, 25 de noviembre de 2014

a vista de pájaro





Mi dedicación en la asociación Esperanza Bipolar me permite contemplar algunos problemas desde arriba y desde fuera. A veces, me doy cuenta de algunas cosas que no puedo ni pretendo evitar. El otro día, un buen amigo que tiene mucha experiencia con los caballos, vio cómo una compañera de la asociación se caía de su yegua. Antes de caerse, él lo vio venir. Me pasa lo mismo con algunas personas y siento no poder hacer nada por evitarlo. La única manera de aprender ciertas cosas es cayéndose. Es una lección que no hay otra manera de aprender.

El libro que ya puedes descargarte es un mapa de un territorio que conocí bien y no era ningún paraíso. Ahora vivo haciendo turismo sin caer en pozos ni viajando a otros planetas. Me gusta lo que veo y disfruto de la compañía de todas las personas con trastorno bipolar que conozco, aunque algunas no estén en su mejor momento. Aquellas que todavía sufren me hacen valorar más lo que tengo. Nunca antes me he sentido tan bien y quizás no sea consciente de todo lo que he logrado, Este año, ha sido especialmente bueno y, el próximo, pinta mejor.

Y hablando de pájaros. Imagina que tú eres uno de ellos. Tienes alas y no puedes volar todo lo alto que te gustaría. Hay pájaros que caminan y saltan. Parecen muy felices y tú puedes hacer lo mismo sin mucho esfuerzo. Volar requiere de una energía que no todos tienen, y las alturas tienen sus riesgos. Yo llevo cinco años caminando y he llegado allí donde quería llegar. He cumplido tres grandes ilusiones, lo que otros muchos llamarían sueños. A partir de aquí mi mayor ilusión es seguir contribuyendo a que los demás se sientan cada día mejor. He visto que algunos sufrían y ya han dejado de sufrir. Otros que no disfrutaban de la vida y ahora lo hacen. Me he dado cuenta de que no hay nada comparable a lo que hago ahora. Y que había muchos motivos para que antes sufriera como ellos. 

¿Conoces tú los tuyos? Aquí hay espacio para escribir tu comentario :))

lunes, 17 de noviembre de 2014

pensar poco





Todavía no se sabe exactamente qué es un pensamiento. En realidad, la ciencia está preocupada en otras cosas y no tiene mucho interés en esta cuestión. Los grandes proyectos internacionales, centrados en descubrir más sobre la caja negra de nuestro cerebro, tienen otras prioridades.

Cuando los antiguos inventaron la rueda, no sabían porqué era tan útil, pero sabían que giraba sobre el suelo con facilidad. En el siglo XXI, la psiquiatría se desplaza en carro de caballos cuando las demás disciplinas de la medicina viajan a la velocidad de la luz. El motivo es simple: se trata de la única especialidad no basada en la evidencia. Además utiliza, principalmente, un único recurso: la química. El último juguete tecnológico, la resonancia magnética funcional, les servirá para seguir avanzando en futuras investigaciones sobre fármacos, No hay otro futuro cercano y lo lamento mucho: la salida no está en el interior.

Al grano. Antes pensaba mucho porque no podía hacer con facilidad. Ahora pienso mucho para hacer mejor. No se trata de pensar mucho o poco, sino de pensar bien. Cuando has tenido problemas graves de salud mental, resulta difícil pensar con claridad. Los fármacos, en muchas ocasiones, perjudican a quien tiene que tomar sus propias decisiones para tener una vida digna y saludable. Conozco muchas personas inteligentes con trastorno bipolar que no piensan bien. Me refiero a que toman decisiones que les perjudican sin darse cuenta. También a que no aprenden de su propia experiencia, o aprenden un poco al revés. Tampoco me extraña porque yo estuve aprendiendo al revés durante casi una década. 

Con trastorno bipolar, para pensar poco y pensar bien es necesario haber pensado antes mucho. Yo puedo mejorar la vida de los demás porque he recorrido el desierto y conozco bien el terreno. Cuando alguien necesita agua, le ayudo a que encuentre dónde beber. Me siento un privilegiado y disfruto mucho de la vida. Me doy cuenta de todo lo que ignoran muchos profesionales de la salud y del daño que hacen a algunas personas sin mala intención. Lo vi con mis propios ojos y lo sufrí en mi propio cuerpo. Me dedico a lo que me dedico por muchos motivos. Uno de ellos es que no puedo soportar ver el sufrimiento en los demás con todo lo que he aprendido. Tú harías lo mismo o te dedicarías simplemente a disfrutar de tu nueva vida. Por cierto, no se me ocurre mejor consejo :))










lunes, 10 de noviembre de 2014

¿quieres descargarte mi primer libro?




Hoy me hace ilusión anunciarte algo. Durante los últimos seis años me he dedicado a aprender todo lo posible sobre el trastorno bipolar y mi propia experiencia para compartirla con los demás a través de un libro. Por fin, lo tienes disponible en formato digital. Las aportaciones a la asociación Esperanza Bipolar servirán para difundirlo en Internet. Después de intentar publicarlo a través de dos editoriales durante el último año, y muchos problemas, he decidido hacerlo directamente porque quiero que llegue al mayor número de personas. Decidí que me dedicaría a ayudar a otros antes incluso de sufrir el accidente que casi me cuesta la vida.

Mi libro "Bipolar. Los 21 malos hábitos" llegará a ti a través de la página web de la asociación que dirijo. Si lees este blog desde hace tiempo, no sólo te gustará, también te sorprenderá. No tiene ni más ni menos valor que los artículos que encuentras aquí. Un libro es algo diferente porque supone una dedicación especial a quien lo escribe hasta que lo termina. Cuando uno ya no sufre la enfermedad como es mi caso, es más importante aquello que debes evitar que aquello que debes hacer. Aunque todavía la padezcas, aprenderás mucho leyendo los veintiún malos hábitos porque te verás reflejado en muchos de ellos. Aunque no resulte sencillo reconocer lo que te perjudica, merece la pena intentar aprender de tu experiencia. Comparto en este libro aquello que tanto daño me hizo, porque estoy convencido de que es precisamente lo que me une a ti. Aunque para mi ya no sea una enfermedad, sí tenemos muchas cosas en común.


Haz  click en la asociación Esperanza Bipolar y tendrás acceso al libro esta misma semana. Con tu aportación podremos también imprimir libros para distribuir a quienes le interesen. La semana que viene tendrás aquí un nuevo comentario sobre el trastorno bipolar. Con todos los que encuentras aquí ya hay doscientas páginas: el mismo número de páginas de mi primer libro :))

domingo, 2 de noviembre de 2014

Pienso que tú piensas que él piensa



Hace algún tiempo un amigo me contó algo que me hizo pensar. Había tenido problemas con su mujer y aprovechaba el fin de semana para relajarse. Tumbado al sol con unos auriculares en el borde de la piscina, pensaba que todos le miraban y sabían porqué estaba allí solo. Ese día, él pensaba que los demás pensaban que era un vivalavida. Aunque no todos mis amigos tienen trastorno bipolar, aprendo también de ellos.

¿Cuántas veces has pensado que otro ha pensado algo que quizás nunca haya pensado? Demasiado pensar, ¿no te parece?


Cada día pienso menos, y te puedo asegurar que es un reto para mi no hacerlo. Nací pensador y moriré pensador. Lo que intento no hacer es pensar en lo que pensarán los demás: estoy en ello. Si cargar a cuestas con un cerebro ya resulta pesado, hacerlo con más de uno ni te cuento. ¿Has pensado alguna vez que tu madre ha pensado que es mejor que tu hermano deje de preocuparse tanto por tu novia?. Quizás lo gracioso sea que tu madre puede estar pensando en porqué estás tan raro y que tu hermano esté más preocupado por la camarera de la discoteca que por su novia. Mientras tanto, tú dándole a la batidora.

Lo que tú piensas de los demás o cómo reaccionas ante los demás depende sobre todo de ti. De cómo ves la vida, de cómo la vives y cómo la sientes. No de cómo lo hacen los demás, sino tú mismo. Filtramos en función de nuestros propios prejuicios. Si te ves como un enfermo, muchos te verán como un enfermo. Te sentirás como un enfermo y puedes acabar por enfermar. Sólo es un ejemplo cualquiera, Si te sientes menos que los demás, sentirás que los demás te menosprecian. Si piensas que todo el mundo está pendiente de lo que haces, tú estarás más pendiente de lo que hagan los demás.

Si te ha parecido un poco trabalenguas, intentaré aligerar la próxima vez. No te preocupes, quizás la cosa no sea para tanto. Mi intención sólo era hacerte pensar un poco. Como siempre :))