miércoles, 22 de octubre de 2014

la manía




Este año, como el pasado, estoy asistiendo a un taller de escritura en la librería Kattigara. Disfruto mucho con todo lo que nos enseña Javier. Aunque no siempre le hago caso, me gusta su pasión en lo que hace, El primer microcuento, que no lo es, tiene mucho que ver con el trastorno bipolar. Voy a escribir un libro de microrelatos para enseñar de una manera diferente lo que he aprendido en los últimos años. Me encantaría que dejaras aquí tu opinión sobre lo que te parece éste de hoy.

"Aquella ascensión fue la más dura de todas. Tras diez largos días con sus breves noches, la fatiga se veía aliviada por una cumbre cada vez más cercana y luminosa. El sendero, delimitado por flores silvestres que ignoraba, dejaba atrás las primeras piedras de la travesía. Para mi fortuna, no sentía sed en mi boca seca ni cansancio en mis músculos doloridos. Más cerca del sol, la luz resplandecía sobre la superficie de los arroyos y la nieve de las cimas con un brillo anestesiante.

Deslumbrado por tanta intensidad, me vi obligado a desviar la mirada hacia la tierra ocre que alfombraba mis pasos mientras avanzaba. Los troncos secos de los árboles observaban la ligereza de mi ascensión con expresión de asombro. La misma que dibujaba el rostro de mi mujer una semana más tarde; sentada junto a mi en el borde de una cama de hospital.

Durante aquel verano fui el hombre más feliz del mundo; aquel otoño fue el más triste de mi vida"

Espero que ya no tengas ninguna duda de que sé cómo se vive la euforia. Esta semana tendrás otro comentario menos lírico. Así que estáte atento :))



13 comentarios:

  1. Me da tanto miedo la mania... y la depresion, aunque en la mania me da mucho miedo que mi ser querido con trastorno bipolar, pierda totalmente la razon.... porque es hacia donde parece encaminarse una y otra vez.
    a veces no se ni que pensar...

    Me ayuda leer tu blog,
    Gracias.

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    1. Me alegro, Ira, de que te ayude. Ojalá tu ser querido aprenda a alejarse de lo que le hace daño. Un beso!

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    2. Piensa una cosa: nadie es inmune a episodios de manía o depresión, aunque no sean crónicos. Como viven con el miedo esos millones? Como vivo con el miedo de que el sistema cambie, se alce un nuevo régimen con Alberto como presidente y nos veamos obligados a comprar su libro y mantenernos célibes??? Tu riete.

      Y por ultimo, si estas maniaco que mas da? Te da muchos derechos. Aprovechalos.

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    3. Néstor! Eres un cachondo. Haz una aportación a la asociación y bájate el libro. Después de leerlo, puedes incluso perder el celibato ;))

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  2. Para Ira

    No le dejes entrar en manía, frénalo, hipoestimúlalo, hazlo dormir y .... antes de que pierda pie...llévalo a urgencias....pacta con él cuando esté eutímico....que te entregue las llaves del coche....la tarjeta de crédito...el control de los ordenadores y móviles....y que te describa muy bien cómo entra en barrena y cuáles piensa que son las causas que la provocan....pero sobre todo que se autoanalice detenidamente.
    Antes de entrar en manía se producen claros signos de que uno va al galope hacia ella. Se puede frenar, más aún junto con alguien que te conoce y quiere, también se puede desbocar. Si así sucede acuerda con él cómo le gustaría que se actúe: reclusión en casa, en hospital o lo que mejor le haya ido hasta ahora.
    El debe dejar de lado esa adicción por la manía y negarla como pueda y aprenda y tu labor de vigilancia es detectar los pródomos sin obsesionarte ni ponerlo a la defensiva.
    Y a mi parecer tu querido es muy afortunado por tenerte a su lado.

    suerte y salud

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    1. Theo, aunque el comentario lo hayas dirigido a Ira, me gustaría hacerte una pregunta: ¿Cómo puedes vivir con tanto miedo?

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    2. Mirándolo de frente quizás.
      Tengo cierto bagaje de experiencias con este tipo de trastorno por las que no quiero volver a pasar, pues alguna de ellas han sido literalmente aterradoras.

      salud y suerte


      El miedo supongo que lo he tomado de la mano, pero lejos de incapacitarme, anularme o dejarme pasmado, me ha enseñado a cuidarme muy mucho de por dónde no quiero ir y del sendero que no quiero volver a andar.
      El miedo es un eje importante en mi vida. Tengo más miedos. El miedo a una recidiva me hace estar atento, vigilarme sin obsesionarme, estar pendiente de mi salud mental, no sólo de la que me mantiene alejado de la manía y la depresión, sino de la que se precisa para crecer como persona.
      Es arriesgado pretender cuantificar el miedo y es tarea de cada cual cómo tratarlo. Pienso que la manía me ha mostrado mucho. También he aprendido estando en ella. Pero ¡ay!, pobre de mi cuando viene acompañada de un rebaño de potros salvajes.
      Efectivamente. A Ira le digo y le repito: cuidado, cuidado, el lobo, el lobo!. Y lo hago porque expresa que su querido se encamina a un punto sin retorno.
      Quizás en la historia de más de un bipolar haya trances cálidos y amables del episodio maníaco. Quizás no le importe impulsarse en ese columpio una y otra vez. Quizás le sobrevenga el empujón. Yo qué sé. Cada uno tenemos nuestra historia y manera de tratar con ese estado que algunos catalogan de excélsico.
      Para mi no deja de ser un columpio en manos de un niño o del capricho de las circunstancias. Está bien, muy bien. Supongo que el miedo a salir disparado del columpio me hace refrenar el impulso. Pero de vez en cuando, sólo de vez en cuando, me alzo de pies sobre el columpio y me permito un fuerte impulso, sólo uno. Y tras sentir el vértigo de la velocidad, me siento y permito que pierda la inercia. El suave balanceo final me hace disfrutar de la caricia del aire, de lo simple, de lo importante. Y agradezco a la vida ser quien soy.
      Esta imágen un tanto poética sólo se refiere a una constante de mi vida. La búsqueda del equilibrio. Pero me caigo y trastabillo y tropiezo. ¿Qué le voy a hacer?. vuelvo a levantarme, corrijo, enderezo....psss. Hago mi vida.
      Podría hablar de otros miedos, pero bastante me he extendido ya. Me gustaría oír tu experiencia con el miedo. ¿Te atreves?

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    3. ¿no es gracias al miedo a quemarnos que sabemos manejar mejor el fuego?, ¿contenerlo?, ¿acomodarlo en un rincón del salón o cocinar unas ricas fabadas?
      :))

      suerte y salud

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    4. Theo, mi experiencia con el miedo da para un libro como la de cualquier persona. Si te refieres al trastorno bipolar, ninguno :))

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  3. Humm. Demasiado poético. Y se lo has mamado a mikel!!! Jajaj

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    1. Qué va, Néstor! Simplemente es un relato metafórico. Vuelve a leerlo, tú que eres listo ;))

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