miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿has encontrado la chispa de tu vida?




Con trastorno bipolar la chispa es imprescindible. Hace años mi vida no tenia chispa y salía de una depresión para entrar en otra.  Desde que he encontrado la manera de disfrutar, mi vida no se parece en nada a mi vida de antes. Han pasado ocho años desde que sufrí el accidente y me costó recuperarme tres, tiempo que dediqué a pensar sobre mi experiencia y a leer libros que me enseñaron a comprender. Llegué a las conclusiones más importantes sobre el trastorno bipolar reflexionando sobre mi vida, y me sorprendió descubrir que las neurociencias corroboraban mis conclusiones. He aprendido de aquí y de allí la manera de vivir siendo bipolar sin sufrir los síntomas.

A nivel teórico y práctico, he aprendido tanto sobre el trastorno bipolar que apenas leo sobre el tema. Sin embargo, mi curiosidad me empuja a seguir pensando en él. De vez en cuando lo hago para enterarme de los últimos avances y no perder la perspectiva sobre esta enfermedad que puede convertirse en un problema de salud muy grave. Yo, de momento, me he librado. Ya son cinco años los que llevo disfrutando de la vida. Ahora me dedico a facilitar que otros no sufran con la enfermedad que tanto me hizo sufrir.

Me siento muy afortunado porque sé que hay muchas personas, con trastorno bipolar o sin él, que dejan este mundo sin encontrar su chispa. Como todo en la vida, también influye el azar. Aunque me ha costado miles de horas encender mi chispa, ha merecido la pena y he disfrutado del proceso. Ahora se trata de disfrutar con la tarea de intentar cambiar la vida de los demás a mejor, una parte importante de mi vida desde hace tiempo.

En realidad, tú también puedes encontrar la chispa que cambie tu vida a mejor. A decir verdad, ni siquiera es necesaria para no sufrir. Yo estoy tranquilo porque sé que, si algún día tengo que vivir sin ella, podré encender otra chispa en otro lado. Lo único que puedo asegurarte es que mi único mérito fue no tirar nunca la toalla. Sabía que podía cambiar mi vida a mejor, y hice todo lo posible por que así fuera. Pensaba que podía hacer mucho por encontrarme cada día mejor, y lo hice. Hoy es el día que todavía sigo haciéndolo para mantenerme. Si la salud me acompaña tengo chispa y calor para los próximos cuarenta años :)

6 comentarios:

  1. :D que bueno!! Leer tu blog me trae esperanzas.

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    1. Lo tuyo no es una chispa, Néstor, tú te has "chamuscao". Ya puedes ir pensando en la manera de poner límites o de canalizar es "chispa" de otra manera. Ves el mundo por un agujero demasiado pequeño, yo también sufrí con ese problema. Quizás con el tiempo lo comprendas.

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  3. sera q la chispa algunas veces esta dentro o fuera de nosotros ,si estuviera adentro seriamos esclavos de nuestra propia enfermedad ya q si estuviera dentro tendriamos q avocar nos solo a eso a cuidar nuestro propio enfoque,ahora si la enfermedad es mas fuerte y nos destruye eso,(siempre luchamos con eso) ,tendriamos a pensar q nuestra chispa seria mas trascendente o independiente q nuestra condicion,algo mas consistente del limite de q te podrias sentir :ya sea mania ,depresión o anhedonia,tendria q ser mas o mejor ;asi suplir o darnos un enfoque y trascendencia mucho mas alla de nosotros mismos,solo asi deste mi opinión podriamos llegar a una verdadera chispa de nuestras vidas .algo asi como un ente trascendente y al mismo tiempo controlable para nosotros mismos.(se q muchos como bipolares talves nos entendemos)

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    1. La chispa no está dentro ni fuera de nosotros, Diego. Surge entre nuestro entorno o lo que hacemos y nosotros mismos. Y tampoco es independiente de tu condición, es parte de tu condición. Siento que he aprendido a tener cierto control sobre el cuerpo que antes no tenía.

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