miércoles, 11 de junio de 2014

¿te empeñas en ser tú mismo?




¿Sí?

Lo siento, no te puedo dar la enhorabuena. Voy a intentar explicarme. Sufrir o padecer el trastorno bipolar obliga a dejar de ser uno mismo para dejar de sufrir. Empeñarte en ser tú mismo entorpece el aprendizaje, y quieras o no, serás una persona diferente el año que viene, dentro de cinco años o después de la última discusión con tu pareja. Además, dejar de ser tú mismo será bueno para ti y para ella. Si no tienes pareja, aplícate el cuento con tu entorno más cercano.

Yo no soy el mismo que era antes de sufrir la enfermedad ni la misma persona que la sufría. Incluso sin padecerla sigo cambiando. Ni tampoco soy la persona que era antes de sufrir el accidente que casi nos cuesta la vida a toda mi familia. Ni el mismo que antes de vivir con dolor crónico y las limitaciones físicas que supone. Si me lees desde hace tiempo, te habrás dado cuenta de que tampoco soy el mismo que abrió para ti esta ventana a mi vida. Las reuniones de la Asociación Esperanza Bipolar en Bilbao me han cambiado tanto que me veo como una persona completamente diferente. Los demás me han permitido aprender sobre la enfermedad aquello que mi propia experiencia no me habría enseñado nunca.

Todo lo que hacemos nos cambia. Con quien estás, a quien escuchas o a quien lees también te cambia. Sólo se necesita una condición por tu parte: dejarse cambiar. Aprender no es más que eso. El aprendizaje nos cambia y nos ayuda a sentirnos mejor. Al principio, los cambios pueden no ser llamativos. Con el tiempo, pueden ser impresionantes. He visto personas rotas por dentro volver a sonreír. También he visto personas rotas por fuera volver a disfrutar. Personas antes abatidas, con nuevos proyectos. Personas sin vida, sintiendo de nuevo.

Espero que este blog te haya cambiado de alguna forma y te esté ayudando a dejar de padecer o sufrir los síntomas del trastorno bipolar. Aprender es la única manera de dejar de padecer el trastorno bipolar. Aunque te hablaría de plasticidad neuronal, me voy a contener. Mi mujer, la última vez que le invité a un helado, me dijo que no me acompañaba porque le iba a hablar de neurociencias. Pequeños conflictos de pareja :))

2 comentarios:

  1. quiero saber de plasticidad neuronal! muy bueno, es verdad todo cambia y nosotros también, por suerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces por suerte, otras por desgracia, estamos cambiando algo todos los días de nuestra vida. Ahora y desde hace tiempo puedo decir que por suerte. A través de mi aprendizaje facilito que los demás también se sientan mejor. Gracias, Pola, por escribir :))

      Eliminar