lunes, 31 de marzo de 2014

¿te interesa el éxito?



Aunque este comentario estaba pendiente, hoy he leído algo que me ha hecho recordar que tenía que escribir sobre este tema. Desgraciadamente, la clase de mensaje que me recuerda la cantidad de cosas que circulan por ahí perjudiciales para quien padece o sufre trastorno bipolar.

Antes de hablar de éxito, sería conveniente aclarar a qué nos referimos con esta palabra tan "exitosa" en la sociedad de hoy. Lo que es un éxito para mi puede ser poca cosa para otros. Hace algún tiempo, una persona que viene a la asociación, antes de entrar en la reunión, me preguntó si yo trabajaba.  Me sorprendió tanto la pregunta como el tono en que me la preguntó. Una persona que acababa de salir del hospital y estaba sufriendo mucho más de lo que quería aparentar. Al ver que la pregunta me hizo gracia, se explicó mejor. Quería decir si sólo me dedicaba a la asociación y no hacía "nada más". Hoy es el día que disfruto viéndole porque apenas tiene ojeras y empieza a sonreír. Si no hubiera venido a la asociación hubiera pasado la travesía del desierto. Con su psiquiatra, su tratamiento y todo lo demás. Todo no hubiera sido suficiente. Lo he visto ya tantas veces que ni siquiera me sorprende.

También me he dado cuenta que hay quien piensa que el éxito es que venga mucha gente a las reuniones. Si no vienen tantos como venían antes, algo debemos estar haciendo mal. Me sorprende darme cuenta de que yo hubiera pensado lo mismo hace quince años. Tenía un concepto del éxito muy diferente al que tengo ahora. El mayor éxito que disfruto ahora es ver que la asociación ha cambiado la vida de muchos a mejor. A muchos de ellos, les ha dado la vuelta.

El año pasado organicé un taller dentro de la asociación al que vinieron, al principio, una docena de personas. La asistencia fue a menos. Los últimos días, menos de seis. El último, una. Sin embargo, fue uno de los días más especiales que he disfrutado en la asociación. La persona que vino me dijo que llevaba muchos años oyendo un ruido dentro de su cabeza. Un médico puede poner nombre a esto, yo sólo soy un paciente. Un día, paseando por la ría de Bilbao, se dio cuenta de que el ruido había desaparecido. Le conozco desde hace cinco años y no es el mismo. La verdad es que yo tampoco.

¿Dónde está el éxito? Entre otros muchos, en que sigo disfrutando haciendo lo que hago. Y en que el éxito me da igual. Lo que me importa son las personas :)


martes, 25 de marzo de 2014

¿entiendes los problemas de los demás?



Dicen que las segundas partes suelen aprovechar el éxito de las primeras. La anterior no sé si tuvo éxito, y ésta tampoco sé si lo tendrá. Algún día escribiré sobre la relación entre el éxito y el trastorno bipolar. Hoy toca hablar de problemas.

Si todos pusiéramos un poco de interés en los problemas de los demás, el mundo iría bastante mejor. Por no hablar de los grupos más reducidos donde es más fácil intentar comprender los problemas de los demás. El problema de tu padre, tu hija o tus hermana. El problema de tu amigo o tu compañero de trabajo. De tu vecino o vecina de escalera.

No hace falta gran cosa para entender a los demás aunque sólo sea un poco. Muchas veces, un poco es suficiente. ¿La más importante? Escuchar. ¿Quién escucha? Pocos. ¿Quiénes saben escuchar? Menos todavía.

Aunque así sea en general, si has nacido para escuchar, tienes una gran ventaja. La mala noticia es que todas las ventajas tienen su lado oscuro. Puede que acabes con las orejas calientes y dolor de cabeza. Además de no tener tiempo para hablar ya que el otro no cederá su tiempo tan fácilmente. Si has nacido para escuchar, te recomiendo que hables más a menudo. Si no encuentras con quien, selecciona.

Si has nacido para hablar, enhorabuena. Te evitarás unos males y sufrirás otros. No conozco a nadie que haya aprendido una sola cosa hablando. Bueno, sí. A hablar cada día más y más rápido. Si has nacido para hablar te recomiendo que practiques más la escucha.

Escuchar a los demás te ayudará mucho si perteneces a este último grupo. Una de las muchas ventajas es que comprenderás mejor por qué hacen lo que hacen. Aunque no te guste lo que hacen. Ayuda mucho saber los motivos que alguien tiene incluso para hacerte daño. Incluso sin intención.
Hace tiempo que dejé de tratar de comprender a todo el mundo. Me conformo con intentarlo con quien me importa. Todos los que vienen a la asociación me importan. Todo el que está diagnosticado con trastorno bipolar también.

Este mes, dos amigas han ingresado en el hospital y me gustaría verlas o poder hablar con ellas pronto. Sé muy bien lo que se sufre, y me gustaría estar con ellas en su recuperación. Aunque sea en la distancia.

lunes, 17 de marzo de 2014

¿entienden los demás tus problemas?




El otro día aprendí algo nuevo. Hay que estar con los ojos bien abiertos para no dejar nunca de aprender. Como suelo decir en la asociación Esperanza Bipolar, aprender es lo único que puede "salvarte".

Me desahogué con mi hermano por un problema que estoy soportando y él sintió que la cosa iba con él. Un malentendido que acabó por desesperarle a él también, respondiéndome de una forma que me sorprendió. Reconozco que quizás elegí el momento equivocado o a la persona equivocada. O las dos cosas al mismo tiempo. En realidad, unos días después me di cuenta de que tenía mucha razón cuando me dijo que él no veía ningún problema. Lo que es un problema para mi puede no serlo para él, y viceversa. Mi conclusión es doble. Por un lado, es difiícil que los demás entiendan tus problemas porque, primeramente, no son sus problemas. En segundo lugar, dependiendo de tus debilidades o tus cualidades, lo que son problemas para otro, para ti son soluciones fáciles y lo que son problemas para ti, son soluciones fáciles para el otro. El motivo no es único. El principal es simple. En un caso, tú eres la víctima y no el espectador. En el otro, es justo al revés.

Entender que esto suele ser así, en cualquier punto del globo y a todas horas, puede ayudarte a no reventar por no ser comprendido. Aunque esto no es todo lo que aprendí de la situación, ni siquiera lo más importante, sí que me da una nueva perspectiva para la próxima vez que me ocurra con alguien. Aunque todos tenemos problemas,  no todos sabemos o podemos ayudar en todo momento a quien se enfrenta a ellos.

Y hablando de problemas. Hace casi un año que firmé un contrato con una editorial que ya no existe ni responde para imprimir mi primer libro "Bipolar. Los 21 malos hábitos". Pagué parte por adelantado, y hoy es el día que tengo un contrato incumplido, dos libros mal encuadernados en casa, y una empresa detrás que no escucha. Se acabó el tiempo y la paciencia. He decidido empezar desde el principio con una nueva editorial. En realidad, lo siento más por ti que por mi. Este libro está escrito pensando en ti y sé que al otro lado de este blog hay personas que lo están esperando. Lo que encontrarás en él cuando esté disponible, yo ya lo he aprendido. Así todo, me hace ilusión que lo leas algún día :)


lunes, 10 de marzo de 2014

¿te cuida tu entorno?



No es la primera vez que voy a escribir sobre un tema motivado por lo que he leído en alguna página web de las muchas que hablan sobre el trastorno bipolar. La mayoría de las fuentes de información hacen sus propias recomendaciones. Así todo, no he leído más de seis diferentes, por decir un número. Muchas se repiten porque son importantes. Al menos, para la persona que cree que lo son.

En realidad, la labor a la que me dedico desde hace tres años desde aquí es la misma. Solamente tú puedes descubrir si lo que aquí te cuento puede servirte o no. Los cientos de páginas que componen este blog tienen ya la extensión de un libro. Siento que leer sobre este tema no sea divertido, pero sufrir tampoco lo es. Si llegas aquí por primera vez, quiero contarte algo. Llevo más de cinco años dedicado a aprender de mi propia experiencia y de la experiencia de otros. Además de lo mucho que me han enseñado los expertos en neurociencias. Cinco años: casi el mismo tiempo que llevo disfrutando de la vida. Mi recomendación es que leas dos comentarios a la semana. De esta manera podrás alcanzarme.

Volviendo al título del post, una frase me llamó la atención entre otras porque me recordó la actitud de una persona que conocí hace tiempo; el padre de un buen amigo que sufrió  la enfermedad casi tanto como su hijo. Con toda seguridad, de diferente manera. El sufrimiento no se pesa en kilogramos. La frase hablaba de el entorno del enfermo y decía que "el entorno adecuado es aquel que te cuida". También decía que "es más importante ser amado que amar". Dos frases que me impactaron y las apunté para no olvidar. Aunque no esté de acuerdo con ninguna de las dos.

Es muy importante que te cuiden si necesitas cuidados. Ni todos necesitamos cuidados, ni todos quieren ser cuidados. Ni todos aceptan los cuidados de cualquiera, ni los cuidados que te pueden ofrecer son siempre los que realmente necesitas. Y hablando de cuidados: ¿Cuántos saben realmente cuidar?. ¿Y cuántos que te pretenden cuidar pueden estar necesitando "cuidado" de ti o de otros?

Mi mujer me cuida, y a mi me hace ilusión que lo haga porque sé que ella es feliz así. Yo, en su lugar, haría lo mismo. Aunque es muy posible que no lo hiciera tan bien como ella. En eso, es una verdadera experta. Aunque no me gusten mucho los expertos, con ella hago una excepción :))


martes, 4 de marzo de 2014

el año en que toqué fondo



Una vez que uno toca fondo, es difícil caer más bajo. En el año 1999 sufrí como nunca había sufrido antes, y acabé ingresado en un hospital psiquiátrico en Oxford del que me quedan algunos recuerdos. No tengo ni idea de cuántos días pasé con la cabeza volando sin dirección y llena de pájaros, pero sí recuerdo imágenes y pensamientos de los momentos más intensos. Posiblemente, cerca de dos semanas antes de regresar a un hospital en la ciudad en la que vivía. Aunque no fue mi último ingreso, la vida cambió radicalmente para mi después de él.

Para que te sitúes, en aquella época estaba trabajando y estudiando a la vez. Trabajando en algo que no me llenaba y estudiando algo que me gustaba. Escapando de una vida monótona y encontrando emociones intensas en un entorno muy diferente a mi entorno laboral. Estudiando por el simple y único placer de aprender, algo que no he abandonado desde que terminé la universidad. El placer de aprender, junto con otros muchos placeres siguen siendo la base de mi vida hoy. Placeres que se complementan con otras muchas actividades que me hacen sentir muy bien y significan mucho para mi. Sufrir una crisis como la que sufrí hace quince años es muy improbable. Yo diría que imposible. Tan improbable como volver a sufrir los síntomas del trastorno bipolar que hace mucho tiempo dejé de padecer.

Un día alguien comentó en la asociación que si se dejara llevar, volvería a conocer la euforia. No creo que sea tan fácil porque, según mi opinión, tienen que confluir determinadas circunstancias en la vida de alguien para volar tan alto sin levantar los pies del suelo.En mi cuerpo puedo influir lo justo o nada. Las neurociencias todavía están deshojando la margarita y no soy tan atrevido como para afirmar si podemos elegir con nuestra voluntad si carne o pescado. Sea como sea, tomo mis precauciones visto lo visto y oído lo oído. Realmente no son muchas, apenas limitan mi vida, y puedo prescindir de ellas sin ningún problema. Se puede disfrutar tanto o más, renunciando a determinadas cosas como persiguiendo un sueño.  Renunciar estando diagnosticado con trastorno bipolar, constituye uno de los mejores seguros de salud. Tan eficaz, y en algunos casos incluso más importante que cualquiera de los distintos tratamientos farmacológicos disponibles que pueden prevenir sin garantizar la salud ni el bienestar. Eso sí, requiere de un aprendizaje que depende sobre todo de ti. La capacidad de aprender puede salvarte y llevarte mucho más lejos de lo que nunca pudiste imaginar. Al menos, así lo he vivido yo en los últimos años y me parece que esto va para largo.