jueves, 31 de octubre de 2013

¿Tienes miedo a subir?




Supongo que cuando uno empieza a sentirse mejor después de llevar bastante tiempo sintiéndose deprimido, o con pocas ganas de vivir, el miedo a subir puede limitar su bienestar más de lo necesario. Cualquier miedo es humano y está siempre anclado a un pasado que no tiene porqué repetirse. Con unos buenos hábitos me parece bastante difícil volver a sufrir la euforia, entre otras muchas cosas, porque ser muy consciente de cómo te sientes te ayudará a detectar posibles cambios por pequeños que sean.

Una de las maneras de no sentir miedo a volver a vivir algo que preferirías olvidar es plantar tu campamento base en la tranquilidad. Salgo de él una vez cada quince días y disfruto con mucha intensidad de la experiencia. Llevo instalado en una rutina tranquila los últimos cinco años y, sin embargo, tengo una vida emocionante y con la intensidad suficiente como para levantarme de la cama con ilusión y de buen humor casi todos los días. Simplemente el recuerdo de los muchos años en que necesitaba una grúa para levantarme me hace saborear especialmente mi vida de ahora. Para mi es apasionante lo que hago, aunque para otro podría ser la vida más aburrida del mundo. Si me vieras por un agujero podrías pensar: "este hombre tiene una vida aburridísima". Lo que hace la mayoría del mundo a mi me parecía lo más aburrido del mundo. Habría otras muchas cosas que me harían sentir con más intensidad pero renuncio a ellas porque sé que no serían tan sostenibles como todo lo que hago hoy en día. Si algún día quiero emociones fuertes, me iré a Port Aventura.

Llevando una vida tranquila es difícil desequilibrarse, aunque no te exime de todos los riesgos. Para no correr riesgos, he tenido que cambiar mucho mi  manera de pensar hasta tal punto que nunca más he vuelto a tomar decisiones movido por la impulsividad. Aunque hoy mismo me podría dejar llevar por ella, no lo hago porque sé que lo que estoy consiguiendo en los últimos años quizás no sea tan fácil como me parece.

Perder la perspectiva de cómo te sientes realmente depende del tiempo que haya pasado de tu última crisis o de los años que lleves disfrutando de la vida. Disfrutar de la vida no es sólo disfrutar de la estabilidad. Supone sonreír a menudo y reír de vez en cuando. Me encantaría que este blog te haya ayudado a reencontrarte con quien eres, porque todo lo que aquí escribo simplemente son pistas que indican la forma en que yo encontré mucho más que la estabilidad. En realidad, lo único que tenemos, de verdad, es esta vida y cuando se acerque el final ya no será un buen momento para lamentarse por lo que no hicimos :)


martes, 22 de octubre de 2013

¿has pensado alguna vez en los motivos?


Muchas veces he pensado en lo que me ocurrió y cómo pude llegar a sufrir tanto con el trastorno bipolar. Los motivos fueron tantos y tan variados que no caben en este espacio. Muchos de ellos ya los habrás adivinado si llevas tiempo leyendo este blog porque a partir de ellos extraje muchas de las conclusiones que me han permitido recuperar mi salud y volver a disfrutar de la vida.

Con el trastorno bipolar me parece más importante saber aquello que conviene evitar que aquello que conviene hacer. Especialmente para evitar la euforia. Por este motivo, mi primer libro se titula "Los 21 malos hábitos". No se trata de un libro que proponga restringir tu vida sino todo lo contrario. Se trata de restringir algunos hábitos para disfrutar más de la vida. Todos suman y no tienen efectos secundarios. La mayoría de ellos están tan arraigados en nosotros que lo más que podemos llegar a hacer es atenuarlos. Yo llevo insistiendo en todos ellos durante los últimos años y  me funciona. Antes no era capaz de quitarme de encima los síntomas y hacía, precisamente, justo lo contrario.

Aunque el origen de tu sufrimiento no tenga nada que ver con el mío, al escribir generalizo mi experiencia para abarcar muchos de los problemas que me cuentan mis amigos de la asociación. Estamos todos cortados por el mismo patrón y nuestra forma de ver el mundo, y de sentir, nos condiciona tanto que nos hace más vulnerables. Aunque ya no sufro el trastorno bipolar y espero no sufrirlo nunca más, sí que estoy condicionado por cómo soy y mi vida actual refleja muchas de mis limitaciones. He tratado de aprovechar mi limitación principal para fomentar otras cualidades que me eran ajenas. Mi limitación no es otra que soportar la rutina en la vida. Nada más y nada menos, una limitación que puede hacer sufrir mucho. Afortunadamente, ya no siento que mi vida sea rutinaria sino todo lo contrario. Me resulta muy estimulante. Estoy convencido de que puedes hacer lo mismo, si descubres antes qué es lo que te mueve en la vida.

El motivo principal del trastorno bipolar nos obliga a buscar aquello que nos hace sentir bien todos los días, aunque encontrarlo no siempre resulta tan fácil. A mi me costó mucho tiempo y no acerté a la primera ni a la segunda. De hecho, todo lo que hice antes nada tiene que ver con lo que hago ahora. Y seguramente muchas de las cosas que hago ahora, dejaré de hacerlas algún día para hacer otras nuevas. Siento que necesito renovar mis ilusiones cuando se van apagando, aunque muchas de mis actuales ilusiones tienen cuerda para rato. He encontrado la forma de sentirme bien y sé cómo mantenerla. De momento, como todo en esta vida. Este comentario, aunque pueda parecer que no dice mucho, permite leer entre líneas algo muy importante que nos afecta a todos :)

martes, 15 de octubre de 2013

si despiertas no hagas mucho ruido



Cuando uno empieza a sentirse mejor después de recuperarse de la muerte en vida, lo habitual es que comience a poner piedra sobre piedra lentamente o, los menos, volver a su vida como si nada hubiera pasado. He conocido personas que han pasado por distintos procesos, no todos con la misma suerte. Después de pensar en ellos, me he dado cuenta de que tu entorno puede influir en tu bienestar tanto o más que lo que tú hagas por ti mismo. En otros casos, puede perjudicarte tanto que sea más un obstáculo que una ayuda, incluso pretendiendo cuidar de ti o actuando "por tu bien". Cuando alguien pretende hacer algo por mi bien, me hecho a temblar. Resulta tan difícil saber cómo poder ayudar a los demás que, en la práctica, hay realmente pocas personas que pueden servirme de apoyo. Con la mejor de las intenciones, muchos no son capaces de comprender a la persona que somos y toman unas precauciones excesivas que frenan nuestra vida.

De todas formas, me siento muy afortunado por contar con personas que me comprenden y respetan. Sé que no todos tienen la misma suerte y, por este motivo, escribo este comentario. Si has comenzado a andar y alguien te quita las muletas pensando que vas a salir volando, ten mucha precaución. A veces, dar demasiadas explicaciones cuando nadie te las pide es contraproducente. Si estás despertando no hagas mucho ruido para no despertar a los demás. El miedo en los demás puede ser, además de infundado, paralizante si alguien lo traslada a tu vida. Tomar tus propias precauciones resulta más útil que tener que depender de lo que los demás piensen sobre ti. Nadie mejor que tú mismo, si te sientes realmente bien, puede saber lo que te conviene. Sentirse bien no es sentirse equilibrado ni estable. Sentirse bien es otra cosa muy diferente que reconocerás perfectamente porque es una sensación que no se olvida. Todos nos hemos sentido bien alguna vez. LLevo sintiéndome bien tres años, y sé que es posible. Para llegar hasta aquí, se necesitan muchos recursos y un entorno que te ayude y no sea un freno o un jarro de agua fría en un cuerpo que ha comenzado a sentir el calor. Este blog no es más que un recurso que pongo a tu disposición desde hace tiempo. Si eres capaz de trasladar a tu vida algunos de mis comentarios, tu vida puede cambiar a mejor. Suponiendo que no lo haya hecho ya.

Contar lo que haces a todo el mundo no siempre ayuda. Contar lo que haces a quienes pueden ayudarte ayuda siempre. Descubrir quiénes son estos últimos puede cambiar tu vida. De hecho, ellos pueden hacer tanto por ti que pueden resultar imprescindibles para tu bienestar. Tener en cuenta lo que ellos puedan llegar a ver, y tú no, es un cinturón de seguridad que no aprieta. A pesar de que yo no crea ya necesitarlo, lo acepto de buen gusto :)

martes, 8 de octubre de 2013

¿qué tal duermes?




Antes del verano encontré, en una de las webs más interesantes que sigo, una aplicación muy útil para registrar tu rutina de sueño. Si tienes un smartphone puede ayudarte especialmente cuando veas que tu sueño se ha visto alterado a saber porqué. Muchas veces, ni uno mismo puede saber qué es lo que te ha hecho despertarte a las tres de la mañana como si hubieras dormido ya lo suficiente. A mi me pasa muy de vez en cuando.

Este verano registré durante varios días mis horas de sueño y he vuelto a hacerlo esta semana. Si te decides a instalar una aplicación de este tipo como Sleep Time, ten en cuenta que es una aplicación para saber cuánto duermes y cómo es la calidad de tu sueño. En el enlace encontrarás la versión para Android, si tienes un iphone te costará poco, aunque dispones de una versión gratuita de prueba.Te recomiendo la aplicación para que duermas mejor o preveas los riesgos de no dormir bien, no para que te desveles con ella :)

Aunque los programas de psicoeducación sobre el trastorno bipolar son muy útliles, no estoy de acuerdo con todo lo que proponen. El que incluyan la palabra psico en el programa me parece un gran avance de la ciencia. Por ejemplo, no recomiendan mirar el reloj cuando te despiertas en mitad de la noche con la intención de que te mantengas relajado si no estás durmiendo bien. Mi experiencia me dice que una de las situaciones más estresantes es pasar por el hospital que atiende los problemas del piso de arriba. Como llegué a esa conclusión hace mucho tiempo, si me despierto en mitad de la noche miro el reloj siempre. Y me aseguro de saber bien cuántas horas he dormido y si las he dormido de un tirón o no.

Hace no mucho tiempo leí que en el futuro los médicos se formarán para diagnosticar el trastorno bipolar con una aplicación informática que simula a un paciente virtual. Cada vez me sorprendo más de la dirección que toma la ciencia para avanzar. Desconozco si la ciencia ha recomendado esta aplicación. Las cosas de palacio van despacio. Como yo soy paciente, y no médico, te invito a que aproveches la tecnología disponible para todos. No tiene contraindicaciones. Al menos, yo todavía no las he sentido.

Si no tienes un smartphone, papel y bolígrafo. De la tecnología se puede prescindir mucho más de lo que parece. La imagen es de mi móvil pero no duermo más de nueve horas de media al día. Ya me gustaría. Estoy buscando las ocho :)