jueves, 16 de mayo de 2013

el trastorno bipolar y la libertad




Hoy he elegido una palabra que para algunos tiene mucho significado y para otros no significa gran cosa. Sin querer profundizar demasiado en el tema de la libertad, tomaré prestada la palabra para hablar de mi experiencia con los problemas que tuve hace mucho tiempo para decidir libremente.

En realidad soy ingeniero por vocación paterna. Dicho de otra manera, nunca hubiera sido ingeniero si, en su momento, hubiera podido elegir libremente. Ejercí durante mucho tiempo una profesión que no era para mi, y a la que me costó adaptarme mucho más de lo que se puede considerar como saludable. Responsabilizar a una profesión equivocada de los síntomas que sufrí durante demasiado tiempo sería simplificar demasiado. Pocos problemas responden a una única causa, pero algunos problemas derivan de una única causa. La mayoría de las situaciones que supusieron, en ocasiones, una presión más que insoportable tuvieron mucho que ver con dónde estaba, lo que hacía y cómo me enfrentaba a lo que la propia situación demandaba de mi en aquel momento. Afortunadamente no todos nos tenemos que enfrentar a situaciones que nos pueden llegar a desbordar ni todos somos vulnerables a sufrir en el mismo grado por las presiones del entorno. Hablando de estrés laboral únicamente podría justificar los primeros años de mayor sufrimiento y dejaría de lado demasiados detalles tan importantes, o incluso más, en mi experiencia con la enfermedad. Pensar en si hubiera sufrido los síntomas en otras circunstancias no sirve de mucho, sin embargo, creo que posiblemente no hubiera sido así.

Permitir que los demás tomen decisiones que te corresponden suele ser una opción demasiado tentadora cuando uno no está seguro de lo que quiere o se muestra inseguro a la hora de tener que plantarse frente a las imposiciones. Yo no lo hice y estoy arrepentido de no haberlo hecho. Aunque al final pude adaptarme con muchas dificultades a mi profesión, nunca hubiera podido ser feliz ejerciéndola. Plantarse casi en los cuarenta años en la situación en la que yo me encontraba no sólo fue desperdiciar demasiados años de mi vida. Gran parte del sufrimiento hubiera sido evitable. O quizás no. O quizás no sería quien soy si no hubiera sufrido el trastorno bipolar como lo sufrí, especialmente durante los primeros cinco años. Con toda seguridad no podría dedicarme a lo que me dedico ni hubiera podido aprender tanto si no hubiera visto las tripas a la enfermedad. Tampoco si no hubiera conocido al excepcional médico y mejor persona  que me devolvió a la vida hace ya diez años. Ni tampoco estarías leyendo estas líneas si no hubiera sobrevivido hace seis años a una negligencia profesional que casi nos cuesta la vida a toda la familia. Todo lo que sé, y todo lo que he aprendido, hoy en día lo comparto contigo con la ilusión de que te sirva de alguna ayuda. Y he tenido la inmensa fortuna de comprobar con mis propios ojos, cómo la vida de algunos ha cambiado a mejor. Una nueva vida que me invita a pensar que la fiesta no ha hecho más que empezar :)

11 comentarios:

  1. Simpático y positivo mensaje el de que la fiesta no ha hecho más que comenzar.
    Así es, según pasa la vida uno va reconciliándose con lo que le ha pasado y hasta puede verlo como algo que fue necesario para su desarrollo o sanación personal. La bipolaridad es una perfecta oportunidad para reajustar muchos patrones de comportamiento, actitudes ante la vida y un ejercicio excelente de autorregulación cuando uno debe dedicarse a equilibrar sus humores sin caer en euforias desmedidas o en estados melancólicos. Y se puede llegar a un punto no ya de felicidad, sino de alegría. Es entonces cuando la fiesta comienza de verdad. Que no pare la música pues.
    Qué linda vida

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    1. Theo, te voy a contar algo bastante nuevo que no he escrito antes. Cada día soy una persona más alegre :))

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  2. Bueno, yo quiero preguntar si alguna persona que leen este blog (mejor si es médico) si ha tenido alguna experiencia de caida de cabello con lamotrigina de 50, que estoy tomando hace tres meses y que en el 2008 dejé, por evitar la caida del cabello. Soy mujer y como todas, nos apena que nos quedemos medias flacas de cabello. Los libros dicen que los anticonvulsivantes hacen caer el cabello. Tomo suplementos vitaminicos para contrarrestar la perdida de cabello, y nada. Quiero suspenderla, mi médico me dice que no es eso. Pero yo vivo el día a día con esto. Alguien por favor diga que hacer, habrá otro estabilizador sin este efecto indeseable. Por fa, si, ayudenme.

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    1. Graciela, no puedo ayudarte. Sí que he leído últimamente a otras personas con el mismo problema pero no sé si puede tener algo que ver o no. Si has leído que puede ser un efecto secundario, supongo que es posible que se deba al tratamiento. Pregunta a tu médico, a ver si puede ayudarte.

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  3. yo y otra persona de mi familia tomamos Lamictal, y estamos muy contentos ya que no tenemos efectos secundarios, pero clarooooooooooooo, vcada cuerpo es un mundo.

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    1. María, me alegro mucho de que el tratamiento os ayude. Yo nunca tomé Lamictal, pero conozco muchas personas que lo toman. Los efectos secundarios suelen ser desagradables.

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  4. por cierto soy maria de la sierra

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  5. Hola buenas tardes.
    Me llamo Guillermo.
    No e sido diagnosticado con bipolaridad pero de acuerdo a lo que he leido creo que si sufro de este diagnostico me identifico con lo que leo de ustedes.
    Tengo 49 años y me a sido difícil llevar una relación constante con una pareja, con un trabajo, solía entrar en estados de ira con relativa facilidad y sobre todo con problemas de culpabilidad e mejorado creo yo que mucho pero aun asi me siento con la palabra infierno pegada en la frente de continuo y con miedo a perder lo que mas quiero mi familia.
    Ya que por lo regular no entiendo las situaciones desde su punto de vista y suelen tener reacciones encontradas que me hacen sufrir mas ya que peor no entiendo mas y se me complica tratar de alinearme con lo que ellos piensan.
    Corro casi a diario y en esos momento casi soy feliz, soy feliz cuando estoy estable y no me contrariaran los sentimientos, es dificil regresar una vez el pensamiento se anida en mi mente y si lo externo de manera molesta empieza el infierno estoy harto.
    Ya aveces quiero tirar la toalla y dormir pero se sube el animo y empiezo otra vez, el sueño termina y la pesadilla comienza, el karma no ayuda en nada, se puede cambiar el karma?

    La velocidad se puede disminuir? El choque puede ser menos fatal por que de que habrá choque no hay duda.
    Por que me gusta chocar.
    Has visto la película de David Cronenberg CRAHS , sabes que en una medida u otra sera fatal pero decides recorrer el camino al choque no lo puedes evitar SAD BUT TRUE.
    Saludos desde algún lugar de mi mente que espero hoy sea tu mente.

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    1. Guillermo, he leído tu comentario hoy por casualidad. Disculpa, a a veces alguno se me escapa sin leer. Yo pensaba que a nadie le gustaba chocar. A mí, me duele. Espero que estés bien y sigas corriendo. Está claro que eso te ayuda mucho.

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  6. Hola, me gustaría poder hablar con el que escribió el post! Y si hay alguien que también tiene trastorno bipolar y a superado su enfermedad y lleva una vida feliz. Lo necesito! Solo me topo con personas tristes o Idas ( Me refiero como con la mirada perdida) Yo me gen identificado mucho con una frase que decías tal que así " Le he visto las tripas a la enfermedad" no? Pues verás! Tengo esa misma sensación h me gustaría compartir detalles con más personas a ver qué sacamos en común.
    Consigamos o No hablar! Gracias! Gracias de todo corazón!
    Un abrazo a todos los bipolares. :)

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  7. Pues no has hablado, pero has escrito y te he leído. Si quieres, ya sabes dónde estoy. Otro abrazo para ti, Pablo.

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