miércoles, 25 de julio de 2012

Mi PC ha dicho " hasta aquí hemos llegado" :)

Ayer encendí el ordenador, se apagó y empezó a pitar. Me han dicho que va a tener que pasar por enfermería...Escribir con el móvil para los adolescentes es muy fácil, pero no para mi! Así que aprovecho este mensaje para despedirme hasta dentro de dos semanas, y para desearte un buen verano. Si quieres que escriba un comentario respecto a cualquier cuestión o tienes alguna duda respecto a lo que te he contado hasta ahora, yo encantado de aclararte lo que sea. Que disfrutes de los días de descanso , si los tienes :))

miércoles, 18 de julio de 2012

el trastorno bipolar y el freno




Hacía mucho tiempo que no tenía que renunciar a algo por evitar volver a a vivir situaciones que me harían retroceder después de haber encontrado no sólo la manera de evitar los síntomas, sino la forma de disfrutar de la vida exactamente igual que una persona no diagnosticada con trastorno bipolar. Consolidar el bienestar en el tiempo y mantener un estilo de vida saludable son mis principales prioridades porque me permiten dedicar mi tiempo a todas las actividades que tanta satisfacción me reportan.

Cuando uno ha sufrido los síntomas y es capaz de reconocer los avisos más sutiles con los que reacciona el cuerpo cuando uno ha traspasado sus límites o ha perdido cierto control sobre la situación, conviene pisar el freno antes de que la velocidad exceda los límites que ningún cuerpo debe rebasar. Digo cuerpo y no cerebro, porque cuando el cerebro los rebasa, el cuerpo va detrás, tan obediente como es él.

Seguramente no has vivido nunca la euforia sentado sobre una silla o tumbado sobre un sofá. Lo más habitual es que la actividad te inunde y acabe por ahogarte. Hace mucho tiempo que no vivo una situación tan placentera como desaconsejable ni tengo la más mínima intención de exponerme a ningún riesgo para volver a vivirla. No cambiaría mi vida por nada del mundo, euforia incluida. La viví en más de una ocasión, y ser capaz de "ponerte" con tu propia química no te convierte en un privilegiado. De hecho, es el camino más corto para acabar siendo una persona depresiva de por vida. Me cuesta imaginar una forma de sufrimiento mayor que la de una persona que deja de vivir para hacer un esfuerzo sobrehumano por sobrevivir.

Reconocer cuando debes frenar, aunque a todo el mundo a tu alrededor le parezca que no es necesario, puede ser vital para consolidar una estabilidad, aparentemente y según las estadísticas, tan difícil de conseguir. No requiere andar con pies de plomo o estar vigilándote todos los días y en todo momento. Es suficiente con que mantengas la conciencia sobre tu propio cuerpo y las reacciones del mismo principalmente a los cambios. Hace no mucho tiempo tuve que afrontar un cambio en mi rutina y no tuve ningún problema de adaptación. Muchos cambios importantes pueden no afectarte lo más mínimo, y, sin embargo, un pequeño cambio puede hacerlo al tocar una de tus fibras sensibles. Las debilidades siempre dejan entrever cuando uno no está preparado del todo para dar un paso que a otra persona no le supondría ningún problema. Todavía hay algunos malos hábitos que no logro controlar, aunque sé muy bien lo que no debo hacer :)



jueves, 12 de julio de 2012

el trastorno bipolar y el ritmo




Hace poco más de una semana, y en una primera reunión relacionada con los hábitos saludables me ofrecí voluntariamente a coordinar una iniciativa en Innobasque que, desafortunadamente, he tenido que abandonar.

Días después y en días consecutivos me desperté de madrugada como si un interruptor levantara mis párpados y fuese ya hora de levantarse, cuando no lo era. Seguramente conoces bien esta situación si has sufrido alguna vez la euforia y el cuerpo habla de la forma más curiosa cuando uno no oye ninguna voz pero siente que algo está interfiriendo tu rutina de sueño. No tardé mucho en decidir bajarme de un tren que todavía no estaba en marcha porque soy muy consciente de que tengo una responsabilidad muy importante de velar por mi bienestar. Mi salud, dos hijos todavía pequeños, un grupo de personas de la asociación EB y tú son motivos más que suficientes para que no ponga en riesgo el avance de los últimos años.

Mi salud física, consecuencia de un trágico accidente, no se corresponde con mi edad, y mi diagnóstico de trastorno bipolar me obligan a mantener una rutina muy estricta de hábitos, actividades intelectuales, ejercicio físico y descanso a partes iguales. No puedo rendir como los demás, ni nunca pude hacerlo porque las limitaciones que impone el trastorno bipolar son insalvables. Reconocer tus propias limitaciones es tan importante como no olvidarlas nunca. Marcar tu propio ritmo para ajustar el mismo a tu estado anímico es una de las muchas maneras que he encontrado para mantener el trastorno bipolar a raya. Acabar siendo víctima de la sobre-estimulación por perder la conciencia de uno mismo y no poder parar cuando se ha activado el interruptor supone una recaída casi siempre. Imagino que hay varios interruptores en el proceso que conduce a la manía pero en cuanto tengas la sensación de que "alguna situación" ha pulsado el primero, tú eres el responsable de poner freno sin esperar ni un sólo día.

Padezco dolor crónico, y llevar una vida saludable responde a cualquier adjetivo menos al de "fácil". Hace cinco años, cuando paseaba en bicicleta por mi ciudad al abandonar la silla de ruedas y no poder caminar porque el dolor era más intenso, me encontré con un conocido que me dijo: "¡Qué deportista!". Al rato, aquel comentario me hizo sonreir.

Hoy me alegro de no haber perdido el sentido del humor después de que la vida me arrebatara la vida de mi mujer. El sentido del humor es uno de los diez salvavidas a los que me tuve que agarrar fuerte para no ahogarme. Sonreía cuando no podía alcanzar caminando a los pensionistas que casi doblaban mi edad y visitaban el Puente Colgante de Bizkaia, y hoy es el día que mi fachada no se corresponde con mi salud. Desde el año 2006, problemas digestivos hoy más ligeros, un problema respiratorio que me provoca la fatiga de un abuelito al menor esfuerzo, y dolor crónico en los pies y piernas me obligan a convertirme en un ejemplo de los hábitos saludables por obligación. Sea como sea, bienvenido a los hábitos saludables, soy un buen ejemplo de sus efectos beneficiosos en el bienestar psicológico :)

miércoles, 4 de julio de 2012

el trastorno bipolar y los hábitos saludables


La novedad de hoy es la definición y futura puesta en marcha de un programa piloto relacionado con los hábitos saludables dirigido y coordinado por la asociación Esperanza Bipolar. El Consorcio de Inteligencia Emocional a través de su iniciativa Gosasun II colaborará poniendo a disposición de la asociación EB su red de colaboradores y otros recursos para la planificación y futura puesta en marcha del programa todavía por definir. Personalmente y en nombre del grupo EB de Bilbao quiero agradecer su apoyo en esta iniciativa que nos permitirá compartir una experiencia y estrechar las relaciones de la asociación con toda la sociedad en su conjunto. La salud de los demás también es responsabilidad de todos :)

La alimentación saludable, el ejercicio físico y el desarrollo de las competencias emocionales constituyen los tres pilares en que se apoyará el futuro programa con cinco entidades colaboradoras ya definidas.

Todos sabemos de la importancia de llevar una vida saludable, y nadie se cuestiona hoy en día la estrecha relación entre cuerpo y mente. De hecho, los investigadores hablan de unas fronteras tan difusas que quizás no sea necesario hacer ninguna distinción y hablar de salud con mayúsculas. Somos lo que comemos, cómo respiramos, nuestra sexualidad, a qué dedicamos nuestro tiempo, cómo nos relacionamos con nuestro entorno y nuestros semejantes, y muchas otras actividades que repercuten directamente en nuestra salud. Cuidar nuestro cuerpo es cuidar el hogar en el que habitamos, enriquecernos con todas las experiencias saludables a nuestro alcance, una responsabilidad para disfrutar de la vida como se merece.

Uno de los grandes retos de la sociedad en la que vivimos es encontrar la forma de depurar la toxicidad de muchos hábitos impuestos por el propio ritmo vital integrando rutinas saludables en todos los entornos sociales. Tanto el entorno laboral o el entorno familiar como las actividades de ocio o tiempo libre pueden formar parte de un estilo de vida saludable, tan necesario para poder hablar de progreso en términos más amplios que los estrictamente económicos.

Una visita anual al Guggenheim es tan saludable como la piña que hemos degustado de Frutas Dioni en el encuentro de hoy. Pero tampoco me puedo olvidar de Jaime y sus productos de la tienda gastronomía y regalos.