sábado, 7 de enero de 2012

el trastorno bipolar y las limitaciones





Antes de nada, pido disculpas por este pequeño retraso en publicar de nuevo por no haber dispuesto de conexión estos días.
Hace no mucho tiempo, dejé un comentario sobre la importancia de imponerse límites cuando estás diagnosticado con trastorno bipolar. A continuación, me gustaría hablar sobre las limitaciones más habituales cuando una persona recibe el diagnóstico.
Al margen de las situaciones en las que uno se siente realmente incapaz, principalmente debido a una depresión, una vez que has recuperado el estado de ánimo normal es muy frecuente sufrir muchas limitaciones debido a diferentes secuelas psicológicas.

Una de las más frecuentes es el miedo que, visible u oculto bajo capas de apariencia, nos hace retornar a la vida caminando despacio como si pisáramos un terreno de barro. Este miedo, si tienes la inmensa fortuna de lograr una estabilidad de medio plazo, se irá diluyendo con el tiempo permitiéndote cada vez mayores avances.
La grieta de la inseguridad es otra de las cicatrices habituales cuando uno tiene la sensación de haber perdido el control sobre su vida o de ha haber soportado situaciones de estrés que han podido desbordarte física y emocionalmente. Afortunadamente, también desaparece con el tiempo, como la fiebre.
El rechazo a aquellas situaciones que no hemos sido capaces de digerir es también muy común, cuando la falta de recursos nos ha convertido en naúfragos de la vida que nos ha tocado vivir. Esta última limitación puede dejar de serlo cuando eres capaz de aceptarlo como circunstancia de vida, y has sido capaz de encontrar alternativas que pueden convertirse en auténticos salvavidas.

Otras limitaciones, son simplemente falsas etiquetas que atribuimos al trastorno bipolar cuando, en realidad, son limitaciones tan humanas como la escasa sociabilidad, la falta de motivación, o la dificultad para encontrar motivos para vivir con ilusión. Todas estas limitaciones llevan al mismo callejón oscuro de la depresión, la única calle de la ciudad sin salida y tan oscura como la noche.
Si descubres cómo entraste en ella, puedes aprender a no volver a transitarla. Que no hayas aprendido a la primera, no quiere decir que no lo harás nunca.
¿Y por qué te cuento todo esto? Porque pienso que, la mayoría de las veces, nuestras reacciones son tan comprensibles como humanas.


9 comentarios:

  1. Ay el miedo!!, qué malo es el miedo!. Malo porque cuando se presenta ya parece anunciar una posible recaída.
    Cuando andaba con la justa información sobre lo que suponía esta clase de trastorno y leía que una vez se iniciaba era como un reguero de pólvora, imparable, y era capaz de detectar los pródromos anunciadores de un desequilibrio patente, el miedo aparecía en todo su esplendor y ya me veía ingresado. Más tarde constaté que las correcciones o curarlo a tiemppo era posible, que la enfermedad no tenía porqué mostrarse en todo su esplendor. Que unos pocos ansiolíticos y algún que otro somnífero bastaba para volver a la normalidad. En algún caso, tres merecidas semanas de baja.
    También estaba el miedo a la depresión, hasta que me convencí de que no siempre tenía que repetir los mismos patrones. Y desaparecieron.
    El miedo desbarata bastante y darle fuerza y empuje arruina muy mucho.
    Qué malo es el miedo!

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  2. Excelente blog amigo :), muy pronto publicare un libro sobre el trastorno bipolar enfocado a una nueva corriente e hipotesis en su etiologia, si alguien sufre de vertigo dejenmelo saber y le mando un libro que ya escribi hace tiempo en cuanto a mejorar esa sintomatologia a nivel psicologico.

    jkla9@hotmail.com e smi correo :)

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  3. Así es, Theo. El miedo puede llegar a paralizarnos y escribiré un comentario para hablar de él y de cómo he logrado superarlo. Personalmente creo que en lugar de anunciar una recaída, puede precipitar una recaída. Por este motivo conviene vacunarse contra él, para no bloquearse y no perder capacidad de reacción. Hace tiempo que dejé atrás el miedo, pero siempre quedan pequeñas secuelas en forma de limitaciones que poco a poco van disolviéndose con el tiempo.
    Anónimo, cuando publiques el libro sobre el trastorno bipolar deja un comentario por aquí. Me encantará leerlo :)

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  4. Hola, sobre el miedo debo decir que despues de un episodio de manía pura se acentuo considerablemente, de ser una persona sociable pasé a ser todo lo contrario producto de las cosas que hice estando en ese momento.. quedas indefensa, con miedo a lo que ven los otros de ti o viene a tu mente qué habré hecho o que habré dicho.. en fin.. genera caos en tu vida en general, emocional, social, familiar, laboral- Sé que hay que volver a pararse y aprender a perdonarse... darse una oportunidad.. Yo estoy en eso ahora, atreviendome aun cuando mis hombros se encojen cuando me enfrento a alguna situacion.
    Sé que hay que aprender a vivir con esto de la forma mas positiva posible, aprender a valorarse sobre todas las cosas... no limitarse.
    Un abrazo

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  5. Anónimo, las crisis siempre dejan posos de miedo pero creo que se pueden llegar a superar. Me ha encantado leer que te has dado una nueva oportunidad y la valentía con la que te enfrentas al reto de recuperar la salud. Sólo con eso creo que ya tienes el 50% del éxito asegurado. Y no te limites nunca, en el sentido al que te refieres. Excepto con el sueño, en el que debes limitarte siempre para mantener una rutina mínima de ocho horas diarias de sueño ininterrumpidas. Gracias por escribir :)

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  6. Alberto el tema del sueño es un temón!!! yo despues que tuve mi episodio mania no dormia absolutamente nada y ahora despues de 5 meses de tratamiento con litio y olanzapina duermo 12 horas, me preocupa porque debo volver a mi vida normal de profe yo creo que ya no con niños pero en la universidad si y terminar mi magister... que piensas sobre eso??? se puede regular?? yo antes todos los dias por 4 años me levantaba a las 6 y media de la mañana, despues de lo que me pasó me levanto a las 11 o 12 de la mañana... y mi cuerpo no responde más temprano, qué puedo hacer???
    Saludos

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  7. Anónimo, si tu cuerpo no responde la pregunta debes hacérsela a tu médico. Es muy posible que el tratamiento te esté conteniendo porque, aunque cinco meses parecen muchos, no son tantos después de un episodio de manía. Conozco quien lleva más de un año durmiendo lo que duermes tú y, con toda seguridad, le gustaría dormir menos. Cuando confías en tu médico la responsabilidad debes delegarla en él, porque si no lo haces, no acabarás de hacerte preguntas del tipo, y si...?. No hablo de sumisión sino de delegación de responsabilidad. Sólo me gustaría decirte que tienes que tener mucha paciencia porque cuanto mayor es el número de recaídas, mucho peor es el pronóstico. Lo dicen las estadísticas, no lo digo yo :)

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  8. Si que es posible que todo el mundo tenga limitaciones, pero hay que superarlas como digo yo con fuerza, empeño y fe, nada es imposible en esta vida si le pones ganas.

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    1. Lo siento, Johan. Aquí no puedo darte la razón. Yo creo que la fuerza, el empeño y la fe son condiciones necesarias. Pero no siempre suficientes :)

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