jueves, 29 de diciembre de 2011

asociación Esperanza Bipolar





Este mes he constituido una asociación sin ánimo de lucro con el nombre Esperanza Bipolar. Hace mucho tiempo pensé en hacerlo y ahora parece ser el momento de arrancar. Me encuentro muy bien, con minúsculas, y las ilusiones se van cumpliendo sin prisa pero sin pausa.
Este mismo mes, también he presentado a Deusto-Salud,  la unidad de investigación de la Universidad de Deusto en el ámbito de la Psicología, un proyecto el que pongo a su disposición a un grupo de la Asociación Vasca de Pacientes Bipolares para su labor investigadora. Siempre pensé que ayudando a superar muchas dificultades y limitaciones que muchas personas con trastorno bipolar tienen, y yo mismo tenía hace no tanto tiempo, uno puede reencontrarse con la vida. Sin una labor psicoterapéutica de éxito, personalmente creo que es imposible.
Hoy es el día que llevo más de dos años sin contar con la ayuda de mi psicóloga, una mujer profesionalmente muy competente y con una vocación por ayudar excepcional. Tengo la sensación de que la estabilidad ha venido aquí para quedarse.

Al mismo tiempo este año próximo espero concluir mi primer libro, en el cual dejaré constancia de mis conclusiones respecto al trastorno bipolar. Tras haber dedicado mucho tiempo a reflexionar sobre mi experiencia y la de otros, he encontrado algunos rasgos que podrían ser comunes entre nosotros y que me condujeron a la inestabilidad extrema hace ya más de diez años.
Hoy es el día que ya no me dedico a desear, si algo me falta, no debe ser nada importante. Dispongo de una rutina que me lleva a concluir aquello que tengo intención de concluir.
Cuando un año como éste termina, sólo hay un problema: convierte el 2011 en un año difícilmente mejorable. Al decir esto, no me olvido de aquellos que no pueden decir lo mismo. El año próximo, seguiré contándote aquello que considero fue, es, y espero será, muy importante para consolidar mi bienestar.
También puedes visitar http://www.esperanzabipolar.org/, la página web de la asociación a la que voy a dedicar una parte importante de mi vida.

Muchas gracias por vuestros comentarios, vuestras palabras me ayudan a continuar. Feliz 2012 y mucha salud :)


miércoles, 21 de diciembre de 2011

el trastorno bipolar y la empatía




La semana pasada estuve con los padres de una chica que pasará las navidades ingresada en el hospital. Contactaron con la asociación de pacientes bipolares del País Vasco y vinieron acompañados por dos de sus hijos. La hermana de la chica diagnosticada con trastorno bipolar, al hablarme de su hermana, se le humedecieron sus ojos. Me bastó con darme cuenta para que sintiera la humedad en los míos en menos de tres segundos. Personalmente, la vida me ha tratado con mucha dureza y, al rato, me alegré porque todavía soy capaz de sentir la tristeza de los demás y emocionarme.

Esta capacidad de percibir las emociones de los demás y sentirlas en el propio cuerpo se conoce como empatía. Conozco muchas personas diagnosticadas con trastorno bipolar que sienten y padecen por los demás. Lógicamente esto sucede cuando han logrado alcanzar una estabilidad y se sienten satisfechas con sus vidas.
En mi caso particular, aunque siempre me he preocupado por el que sufre, no siempre pude hacerlo porque el que sufría era yo. Era capaz de "entender" porqué los demás se sentían como se sentían porque siempre he sido una persona observadora, pero no tenía ni idea de porqué yo me sentía tan mal. Sólo tenía claro lo que estaba en la superficie: un problema con mi profesión. Tuve que arrancar el árbol por la raíz para poder volver a nacer.
Conozco personas, como Carlos Mañas, que han convertido la cualidad de la empatía en el centro de una vida. Su labor como presidente de Solidarios Anónimos muestra el reflejo de una persona digna de admiración. Por cierto, Carlos, en el apartado de libros pendientes, tengo el tuyo: "Mi cabeza me hace trampas". Espero el día en que publiques uno nuevo titulado: "Mi cabeza me hacía trampas" ;)

No todas las personas son capaces de sentir con la piel del otro, aunque es una cualidad que se pule como tantas otras. Si te ves identificado con la palabra empatía, te recomiendo que pienses en el voluntariado. Comprobarás, en muy poco tiempo, que ayudar ayuda. Pero no es la única opción. Si te fijas en tu entorno encontrarás tantas personas con problemas, que tendrás que elegir aquella a la que te sientas capaz de darle aquello que pueda necesitar de ti. Y no se trata de un mensaje navideño, simplemente ha coincidido en el tiempo con el mes de Diciembre :)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

el trastorno bipolar y la voluntad




La voluntad es una cualidad humana que nos permite emprender a todos y tomar decisiones en nuestras vidas para tratar de mejorar nuestro presente o cambiar nuestro futuro. Sin embargo, cuando los problemas de salud nos derrumban, la voluntad se debilita y se ve gravemente dañada. Esto sucede no sólo con el trastorno bipolar, sino con cualquier enfermedad que psicológicamente nos desborde.
En cualquier caso, en el problema que nos afecta a nosotros, parece difícil no dejarse vencer por el pesimismo imperante en algunos medios de comunicación y desde algunos ámbitos. Al estar considerado un trastorno crónico y altamente recurrente, se lanzan unos mensajes que provocan mayor sensación de indefensión y desesperanza que no logro comprender. Sin embargo, y afortunadamente, se está produciendo un cambio positivo de mensaje desde algunas personas relevantes y con voz que se agradece.

Un requisito para poder salir adelante, tras el vértigo de los síntomas y las crisis, es convencerte de que tu vida puede cambiar a mejor y el trastorno bipolar no es una cadena perpetua al sufrimiento. Sólo desde este convencimiento puedes poner en marcha tu voluntad para afrontar cambios en tu vida o en tu actitud. No se trata de no querer ver la realidad y creer que lo que te ha pasado no va a volver a pasarte. Se trata de pensar que lo que te ha pasado puede volver a pasarte pero no tiene porqué volver a pasarte necesariamente. Si crees que nunca va a volver a pasarte, puedes olvidar todas las precauciones que tienes que tener en cuenta, tratamiento farmacológico incluido. Siento el lío aparente de esta última frase, pero es importante ser consciente de que, a pesar de las estadísticas desfavorables, hay una gran parte que depende de ti y no sólo me refiero al tratamiento. El tratamiento, bajo mi punto de vista, minimiza riesgos y alivia síntomas pero no garantiza ni el bienestar psicológico ni la estabilidad.
Este comentario, como todos los que hago, son conclusiones de una experiencia de vida y no tienen, ni más ni menos valor que cualquier otro. Supongo que habrás leído otros blogs donde todo se tiñe de un paisaje más oscuro y sombrío. Son vivencias tan reales como la mía, el sufrimiento está ahí y todos sabemos el sabor que tiene.

Piensa que, a pesar de tu pasado, puede llegar un día en que agradezcas incluso los momentos más difíciles. Si ese día llega, querrá decir que habrás aprendido grandes lecciones de la experiencia: la única escuela de la vida. Y si me dejas tu opinión, me darás la oportunidad de aprender :)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

el trastorno bipolar y el estilo de vida






Navegando por internet, en foros y páginas donde la gente comenta sus experiencias sobre el trastorno bipolar, es muy frecuente encontrar sugerencias e invitaciones a cambiar de estilo de vida. Cuando tomé la decisión de abandonar mi trabajo de oficina para dedicarme a escribir, no había oído hablar de estilos de vida, pero hoy es el día en que me uno a aquellos que recomiendan cambiar el estilo de vida.
En mi caso particular, el cambio de ocupación supuso un cambio radical en mi rutina diaria. La empresa había sido mi hábitat durante más de diez años en los que conocí bien cuál es el trabajo que desempeña un ingeniero y cuáles eran mis dificultades más importantes. A pesar de haber adquirido habilidades para realizar las tareas de una forma más o menos eficiente, nunca acabé de sentirme cómodo en mi profesión.

Ni siquiera algunos logros objetivos que tardé mucho tiempo en alcanzar me reportaron la satisfacción que esperaba de ellos antes de alcanzarlos. Inicialmente sufrí muchos problemas de estrés por problemas de adaptación y una vez superados, aparecieron nuevos problemas. La dificultad para sobrellevar lo que para mi era una rutina fue uno de los mayores. Sin embargo, soy muy consciente de que pude permitirme el "lujo" de abandonar mi profesión, un lujo al alcance de muy pocos. En cualquier caso, también me doy cuenta de que afrontar un cambio radical en tu vida constituye sólo el primer paso de un camino que todavía tienes que recorrer y al que vas a dedicar el resto de tu vida. Es importante dar este primer paso, pero no hay que engañarse, no es nada más que un paso. Sólo puedes construir una vida en la acción que viene detrás.

La escritura me permite disponer de una rutina muy estimulante que complemento diariamente con la lectura. Es evidente que gran parte de mis progresos en la memoria, por ejemplo, son el resultado de estas dos actividades. Al mismo tiempo, colaboro desinteresadamente con un compañero de la universidad para ayudarle en cuestiones relacionadas con el mundo del marketing en internet. Estas dos actividades, junto con la coordinación de las reuniones de una asociación de pacientes bipolares, son una parte muy importante de mi vida. Personalmente, soy de la opinión de que todos hacemos lo que podemos y, hoy en día, esto es todo lo que puedo hacer. Es muy probable que, si el dolor y la salud me lo permiten, regrese algún día al mundo de la empresa. Si hace tiempo no sabía qué hacer con mi vida, ahora tengo la sensación de que tendría más de una vida por llenar.

El estilo de vida al que me refería en este comentario para mi supone un cambio de rutina horaria y de lugar de trabajo. Trabajo desde casa y estoy ocupado incluso los fines de semana, realizando actividades que me recompensan con creces en forma de satisfacción personal.
Siento que estas líneas hayan sido tan personales pero me gustaría que conocieras un poco mejor a quien escribe, quizás puedas haber sacado algo "positivo" de ellas. Un propósito que intento cumplir siempre que publico en este blog. :)