miércoles, 30 de noviembre de 2011

el trastorno bipolar y el deseo




Para el que ha llegado hasta aquí, tengo unas reflexiones que considero muy importantes para quienes estamos diagnosticados con trastorno bipolar. Un tema sobre el que estoy profundizando últimamente, revisando en mi historia personal, es el deseo. Tengo intención de dedicarle un capítulo del libro que espero publicar próximamente. Hace algún tiempo, me di cuenta de que un deseo por sastifacer condujo mis estados de ánimo en direcciones opuestas convirtiéndose en un veneno que intoxicó mi vida hasta un extremo inimaginable.
La mayoría de nuestros actos tienen un propósito, pero el deseo no siempre conduce nuestra vida por el buen camino. Una vida gobernada por el deseo nos puede llegar a convertir en víctimas del propio deseo y, si no somos capaces de suavizar su empuje y aprovecharlo como impulso más que como necesidad vital, las consecuencias pueden ser debastadoras.

Vivir ajeno a los deseos sólo parece accesible unos pocos privilegiados, sin embargo, creo que es un aprendizaje al alcance de cualquiera. Siempre se me ocurren estrategias para no sucumbir a su poderosa atracción. Motivaciones, es una palabra que se ajusta mejor a mi actitud de los últimos años y reconozco que verlo desde esta nueva perspectiva me está ayudando a no caer en situaciones de inestabilidad. La palabra deseo es tan intensa como los extremos de los estados de ánimo del trastorno bipolar.

Un buen ejercicio es plantearse si uno lleva algún tiempo persiguiendo un deseo con cierta ceguera. Me parece muy conveniente tratar de equilibrar todo deseo con pequeños trucos que te pueden ayudar a no aportar más leña al fuego. Creo que el entusiasmo y la pasión, unidos a un intenso deseo pueden convertirse en una auténtica bomba de relojería para las personas vulnerables como nosotros.

Me gustaría que te sintieras identificado con lo que aquí cuento, porque así encontrarías utilidad en mis palabras. El único propósito de este blog :)


jueves, 24 de noviembre de 2011

el trastorno bipolar y el balance emocional





Hace mucho tiempo que sentado en la mesa de mi oficina, me dispuse a hacer un balance emocional de mi vida. Cogí una hoja de papel e hice un repaso a mi historia personal porque había perdido la perspectiva del tiempo y pensaba que en mi vida no había habido más que sufrimiento. Parar en aquel momento y hacer balance supuso un antes y un después. Por un lado, me di cuenta que mi vida no había sido siempre síntomas y malestar, y me dediqué a hacer un repaso hacia atrás de circunstancias personales y debilidades propias que me afectaron hasta el extremo de enfermar.

Estoy convencido de que este ejercicio puede ayudar a comprender algunas situaciones que te han podido estrellar, una y otra vez, contra el mismo muro. Sin bolígrafo y papel es imposible recomponer tu historia personal porque se escapan muchos detalles y se pierde la visión de conjunto. La psicología narrativa es terapéutica, entre otros muchos motivos, porque ayuda a integrar tu vida y a verte desde fuera, como si contemplaras una marioneta descompuesta por motivos ajenos a tu persona y otros, que viven dentro de ti. Al hacer balance emocional, puede que caigas en la cuenta de que en invierno también luce el sol y no siempre hace frío. Cuando lo concluyas y leas tu propia historia con tus propias palabras, también puede ayudarte a identificar qué te hiere y qué te sana, a distinguir qué te frena y qué te empuja, a separar el grano de la paja, y a deshacerte de lo prescindible que es mucho. Si escribes tres hojas y empiezas unos años antes de empezar a sufrir los síntomas del trastorno bipolar, mucho mejor.

Haber perdido la sonrisa es motivo suficiente para encontrar mucha utilidad en este ejercicio en el que no necesitas nada más que enfrentarte a ti mismo. Conozco personas de la asociación que escriben habitualmente, y estoy convencido de que si no lo hicieran, no se encontrarían como se encuentran. Si crees que es una necesidad que sólo tenemos algunos, acepto pulpo como animal de compañía. Si crees que sólo sirve para desahogarse, es posible que pienses así porque no lo has probado nunca.

Nada me gustaría más que dentro de unos días, dejaras un comentario diciendo: "Lo he hecho y me ha ayudado mucho". Y no por tener razón, sino porque querría decir que te encuentras mejor. Si es así, te invito a que ya que has empezado no te detengas. Vendrán sorpresas mayores. :)

jueves, 17 de noviembre de 2011

web congress madrid 1-2 diciembre

El próximo 1 y 2 de diciembre se celebra el Web Congress Madrid, al que asistiré como blogger partner. Si te interesa el marketing digital, las redes sociales o el mundo de internet puedes conseguir una invitación gratuita mediante sorteo entre los visitantes de este blog (es fácil, no somos tantos :)). Sólo tienes que entrar en el enlace del congreso , y comunicarles que has conocido el congreso a través de este blog. Además podríamos tomarnos un café, voy poco por Madrid y es una oportunidad para conocernos en persona. Me haría mucha ilusión. :)


miércoles, 16 de noviembre de 2011

el trastorno bipolar y la evolución





Este año que termina es un año muy especial para mi. Me he sentido tan bien como hacía quince años que no lo hacía. La evolución de una persona diagnosticada con trastorno bipolar puede ser muy positiva, pero depende de muchas circunstancias personales. No todas las personas se enfrentan a las mismas dificultades en la vida, ni todos tenemos los mismos recursos, pero siempre podemos encontrar nuevos recursos para enfrentarnos a las dificultades que nos toquen. Algunos, como la psicoterapia, lamentablemente requieren de recursos económicos pero la salud es mucho más valiosa que el dinero. Sacrificar lo prescindible para invertir en la salud es la mejor inversión. Otros recursos son más asequibles, como los libros. Y muchos otros, y muy valiosos, gratuitos como la ayuda de cualquier persona dispuesta a ayudarte con su cariño y atención.

La evolución es tan importante como valorar tú mismo si este año ha sido mejor que el pasado o no. Sacar conclusiones respecto a qué lo ha hecho mejor o peor pueden ayudarte a que el año próximo te alegres de los pequeños cambios que hayas podido afrontar al darte cuenta de qué es aquello que te sienta bien. Me planteo el trastorno bipolar como una marathon o una carrera de fondo. Consolidar la estabilidad afrontando nuevos retos me ayuda a sentirme centrado en la vida. Si logras alcanzar el bienestar psicológico, te darás cuenta de que los miedos se van diluyendo, y con ellos las limitaciones.

Todos, con el tiempo, aprendemos a identificar aquello que nos desestabiliza. Al principio no es fácil descubrirlo pero las experiencias amargas y las crisis ayudan a no repetir las mismas equivocaciones. Esquivar situaciones o cambiar hábitos pueden ayudarnos a evitar, en cierta manera, la euforia, pero mantener el motor de la ilusión en marcha necesita de otras actitudes.La convicción de que puedes salir adelante con mucha tranquilidad y paso a paso es imprescindible para empezar a recuperar la salud . La tranquilidad te ayudará a encontrar alternativas que nunca habías considerado a problemas que creías sin solución. La tranquilidad es el caldo de cultivo de la creatividad, las grandes respuestas suelen aparecer después de mucho tiempo de repensar las preguntas. Aquí no hay reglas mágicas, ni todos nos planteamos las mismas preguntas ni a todos nos sirven las mismas respuestas.

Y para terminar, si quieres dejar un comentario contándonos cómo es tu evolución todos podremos aprender un poco de tu experiencia. :)

jueves, 10 de noviembre de 2011

el trastorno bipolar y los límites





La idea de este comentario me surgió hace algún tiempo a partir de una pregunta que me invitó a pensar. La necesidad de establecer siempre unos límites para no tener que pagar el precio de la euforia. Imagina que llevas todo un día sin comer porque no has tenido tiempo y para cenar das cuenta de cuatro platos y postre. Es muy posible que duermas mal, te levantes con mal cuerpo porque has tratado de compensar el hambre con un empacho. Ahora imagina que tu estado de ánimo, por el motivo que sea, empieza a aligerar tu vida y no pareces necesitar imponer ningún límite al pequeño placer de sentirse muy bien, sacrificando horas de sueño. Cuanto menos duermes, curiosamente, pareces necesitar menos descanso y seguramente ya sabes lo que viene después.

Si, por el contrario, empiezas a sentirte cada día más cansado y con menos vitalidad que la habitual, puedes encontrar en la cama un amigo que no te conviene. Cuando no había tocado fondo ni había recibido la información sobre psicoeducación para el trastorno bipolar me encontré en más de una ocasión encontrando en el sueño, el único cobijo al sufrimiento de la vigilia. Han pasado muchos años pero todavía puedo recordarlo.

A nadie le gusta que le pongan límites, y muchos no necesitan imponerse ningún límite. Mi recomendación, si estás diagnosticado con trastorno bipolar como yo, es que sí lo hagas. Lo vivo como un seguro de estabilidad y me compensa con creces el hacerlo. Aunque al padecer dolor crónico, tengo un límite impuesto que me favorece en un sentido pero me perjudica en el otro.

Si tienes la inmensa fortuna de lograr una estabilidad emocional y del estado de ánimo duradera, te dejará de importar el tener que tener en cuenta estas precauciones tan insignificantes. Aquí he hablado sólo respecto al sueño, pero podría hacer una lista con otras cuestiones importantes que trataré en próximos comentarios. En realidad, el cuerpo impone ciertos límites para su regulación, y saltárselos es atentar contra tu propio cuerpo.

Lo que he contado hasta aquí no debes considerarlo una renuncia porque no lo es. Considerarlo una elección inteligente te puede ayudar. Si este comentario no te ha parecido muy optimista o te cuesta digerirlo, aquí te dejo una buena noticia: "Con el tiempo te darás cuenta de que has logrado romper muchos límites que creías insalvables".

jueves, 3 de noviembre de 2011

el trastorno bipolar y la irritabilidad






En los episodios de euforia, la irritabilidad es muy común en las personas diagnosticadas con trastorno bipolar y que se comportan de una forma muy diferente a como lo hacen habitualmente. La falta de descanso podría ser una de las causas de esta irritabilidad, y el exceso de energía propias de la manía también podrían explicar este rasgo común si esta energía no es bien canalizada y desborda a la persona escapando a su propio control. Si reconoces la irritabilidad como uno de tus síntomas previos a la euforia, es conveniente que te impongas una rutina para relajarte. Ejercicio físico moderado, un simple paseo por tu ciudad o reducir la intensidad de tu jornada laboral pueden ayudarte a despresurizar tu cuerpo y tu cabeza. El yoga o pilates no es para todos, pero para aquellos capaces de permanecer "casi parados" durante una hora y centrados en la respiración es 100% recomendable.

Otra de los motivos por los que conocí la irritabilidad en la euforia, hace más de seis años, tiene una explicación en la que quizás puedas identificarte. Cuando la percepción de la realidad que tienes es, apartentemente, tan clara, aunque haga "aguas" por otro lado, irritarse es lo más normal del mundo. Cuando los colores son más vivos, la vida de color de rosa, y las cualidades y defectos se exageran hasta acabar siendo una caricatura de uno mismo, no es de extrañar que uno se irrite con el resto de los mortales. De la misma forma que un desgraciado se irritaría en una fiesta o un premiado con la lotería se sentiría extraño en un funeral. Dicen que no es oro todo lo que reluce, pero de la manía sí creo que se puede sacar una pepita de oro. Yo no la extraí hasta casi diez años después de haberla sufrido, pero pude reconocerla una vez alcanzado el bienestar psicológico. Por esta razón es tan importante luchar por el bienestar psicológico. Es el único capaz de permitirnos comprender algunos de los motivos que se esconden tras los síntomas.

Si además la irritabilidad es un rasgo de tu carácter, entonces la ración será doble. En esta vida siempre hay motivos para irritarse, lo que siempre me pregunto es si merece la pena hacerlo. Esta cuestión la dejo para un futuro comentario porque la irritabilidad es un cáncer para el bienestar y es importante saber cómo mantenerla a raya. Y si hay algo que no te guste de esta publicación, deja un comentario. Trataré de no irritarme ;)