jueves, 29 de septiembre de 2011

el trastorno bipolar y el compromiso




Es importante entender primero lo que es el compromiso para cualquiera, simplemente ser capaz de tomar una decisión para lograr un fin y mantenerla en el tiempo. Cuando sufría los síntomas del trastorno bipolar tenía la sensación de que era incapaz de comprometerme porque, creo que equivocadamente, pensaba que no me entregaba lo suficiente en mi profesión. Este pensamiento limitaba mi realidad hasta el punto de llevarme al desprecio hacia mi mismo, y convertía mi vida en una sensación de incapacidad e insatisfacción permanente. Lógicamente había otros muchos motivos ocultos que en aquel momento era incapaz de ver para explicar mi propia situación.

He decidido escribir un comentario hablando de compromiso porque el sentido de sentirse desvalido y sin nada a lo que agarrarse es propio de otros bipolares que conozco. Realmente encontrar una salida a esta situación no es nada fácil y para mi no hubo otro camino que explorar e ir probando distinta actividades hasta encontrar la escritura.

Vivir nuevas experiencias, como comentaba en otra publicación, para mi fue la única manera de descubrir en qué podía volcar mi creatividad, una creatividad que todos tenemos pero no todos desarrollamos.

Puede haber distintos motivos para que uno se sienta incapaz de comprometerse, desde la insatisfacción hasta la falta de recursos para desarrollar la tarea a la que te vayas a comprometer. La falta de dedicación necesaria, la falta de adecuación de tus cualidades a la tarea a realizar o la falta de motivación podrían ser el origen de esta dificultad para fijarte un objetivo y alcanzarlo. Una vez que encuentres algo a lo que agarrarte, la mejor opción es hacer tuyo el famoso refrán de "sin prisa pero sin pausa".

Vivir una vida sin ningún compromiso es un caldo de cultivo de la depresión. Es como andar sin saber a dónde vas ni para qué. Al final te acabarás parando y empezarás a perder energía e ilusión.
No es necesario que te comprometas a grandes logros, pero sí que éstos sean importantes para ti.

El que busca, normalmente, encuentra. Nunca dejes de buscar ni desesperes porque puede que sea la única manera de no perder la fuerza vital que toda pesona necesita para vivir.


miércoles, 21 de septiembre de 2011

el trastorno bipolar y la ansiedad






Muchas de las personas diagnosticadas con trastorno bipolar padecen de ansiedad. Yo, hace tiempo también sufría de ansiedad y es una síntoma muy desagrable y difícil de atajar. No tiene porqué ser una sensación intensa que dura sólo horas, la ansiedad que se aloja en nuestro cuerpo y permance en él, tiene un efecto devastador sobre nuestra salud. Impide disfrutar la vida con serenidad y va asociada habitualmente a situaciones de estrés sin resolver y que desbordan nuestros recursos personales.

Particularmente creo que se puede acabar con la ansiedad, aunque no sea nada fácil. Una vez que la ansiedad se ha apoderado de ti, es mucho más difícil sin recurrir a los ansiolíticos, por lo que parece mejor opción tener una rutina de mantenimiento que impida que caigas en ella. Cualquier forma de relajación sirve, desde los clásicos ejercicios de respiración, el yoga o la práctica de un deporte que te ayude a liberar tensiones. Rutinas de distracción como la lectura, la música o el cine también despresurizan el día a día, así como las relaciones sociales sanas. Las relaciones sociales sanas, bajo mi punto de vista, son aquellas basadas en la confianza, el respeto y el amor, donde las quejas y amarguras, si surgen, tienen que tener un espacio limitado. Son como el aire y suelen ocupar todo el espacio disponible, como las desgracias en los telediarios. Personalmente leo y escucho música a diario, actividades complementarias: una intelectual que requiere del uso de la concentración, y, la otra, liberadora de endorfinas.

Un hábito muy común es buscar maneras de relajarse cuando uno empieza a sentirse mal. Lo verdaderamente útil es mantener la rutina que elijas durante todos los días del año, porque te mantendrá psicológicamente más relajado y estable.

El problema, en realidad, es conocer con la mayor precisión posible que es aquello que te genera ansiedad. Si son situaciones inevitables, tendrás que encontrar recursos que te ayuden a sobrellevar la situación que te desestabiliza de la mejor manera posible. Un buen psicólogo puede ayudarte mucho en ambos trabajos; en descubrir el qué y en aprender el cómo. Si son situaciones evitables, aunque emocionalmente sea emocionalmente difícil tomar una decisión, no olvides que está en juego tu salud. Hace más de cuatro años que tomé una decisión emocionalmente difícil y, sin embargo, hoy es el día que no me arrepiento de haberla tomado. Abandonar una profesión con cuarenta años sin saber a qué iba a dedicar mi vida no es una decisión fácil. Sin embargo, el haberlo hecho me ha permitido recuperar la estabilidad y desarrollar actividades relacionadas con el mundo del marketing digital después de haberme especializado en este campo a través de formación online. No dispongo de una rutina laboral de ocho horas, y sin embargo, desarrollo una actividad mucho más productiva que cuando dedicaba más tiempo presencial a mi profesión.

Aunque habitualmente las estrategias de evitación no son recomendables, mi forma de afrontar un problema de estrés laboral ha supuesto únicamente un cambio de escenario en el que priorizo mi salud sin olvidar mis responsabilidades. Cada día me siento más capaz, y voy avanzando poco a poco en una dirección que me trae bienestar. Una sensación desconocida por mi hasta hace bien poco. ¿Quieres compartir conmigo lo que te genera ansiedad?

miércoles, 14 de septiembre de 2011

el trastorno bipolar y el reto





En un post anterior comenté que desde un principio, al recibir el diagnóstico de trastorno bipolar, lo afronté como un problema, y como todo problema representa un reto. La actitud de un reto es aquella en la que, a pesar de las dificultades que te encuentres en el camino, en forma de síntomas, desilusión o desesperanza, el convencimiento de que saldrás adelante debe estar siempre presente en tu vida.
Como cualquier reto al que te enfrentes, necesitarás movilizar todos los recursos personales a tu alcance. En este caso particular, un psiquiatra que te ayudará en los momentos más difíciles, una psicoterapia imprescindible para encontrar la estabilidad de largo plazo y los hábitos saludables; ejercicio físico intenso o moderado a tu gusto, alimentación sana y ausencia de tóxicos.
Entre todos los recursos incluiría, como de gran ayuda, la lectura de libros relacionados con los problemas que intuyes te afectan y que te darán pistas muy importantes sobre qué hacer para superarlos. Además, cuentan con la ventaja de que te harán ver que sufres, en el peor de los casos, con las mismas cosas que la mitad del planeta.

Una vez que has quitado las telarañas a tu consciencia, borrosa como el vaho de un cristal, empezarás a reconocer las dificultades a las que te enfrentas y dejarás de ver exclusivamente los síntomas que, muchas veces, son únicamente las señales visibles de una realidad y la forma en que te enfrentas a tu realidad.
Los problemas que nos afectan pueden ser de diferente naturaleza: de inadaptación, de equilibrio, falta de recursos personales, de autoconocimiento o de motivación, por citar sólo algunos de ellos.
Muchos tienen, al menos, una solución. Algunos tienen varias soluciones y, muy pocos, ninguna. El reto al que me refiero, consiste simplemente en la determinación para encontrar estas soluciones y ponerlas en práctica.
El trastorno bipolar, considerado como un trastorno crónico o altamente recurrente, necesita del cien por cien de ti mismo. Cobijarse en el aislamiento puede ser una necesidad temporal, pero, puede ser sólo una solución cómoda que se convertirá en incómoda en cuanto recuperes el ánimo. Apoyarte en alguien de tu entorno para compartir los buenos y malos momentos es saludable para todo el mundo, pero para nosotros debería ser una obligación autoimpuesta. Como muchas otras, que yo, como bipolar, no olvido cada vez que la vida me pide, amablemente, más de mi mismo.

jueves, 8 de septiembre de 2011

el trastorno bipolar y las nuevas experiencias



No pensaba escribir ninguna publicación sobre las nuevas experiencias, pero aclarar este punto relacionado con el comentario anterior me parecía importante. Las nuevas experiencias no tienen nada que ver con los deportes de riesgo ni los cambios de vida radicales. Una nueva experiencia para una persona diagosticada con trastorno bipolar es lo mismo que una nueva experiencia para cualquiera. Actividades como aprender a tocar la guitarra, a bailar tango o salsa, recibir clases de teatro, pintar acuarela, descubrir la filosofía o hacer senderismo tienen un beneficio directo sobre la salud y pueden ayudarnos a incrementar nuestro nivel de bienestar de una manera llamativa.

Si tienes la fortuna de descubrir en cualquiera de estas nuevas actividades una verdadera pasión, entonces tu salud puede dar un verdadero paso de gigante. En mi caso particular, la escritura me abrió un mundo nuevo y desconocido, y su efecto ha sido asombroso. Además de fortalecer la memoria y evitar el embotamiento de muchas facultades mentales, me ha servido para ordenar mi vida, una vida que estaba realmente desordenada.
Descubrir una habilidad en ti que puedas ir desplegando con tiempo, ilusión y dedicación ayuda a sentirse mejor con uno mismo y centrar tu atención en cualquier actividad creativa o  no, te saca obligatoriamente de "la vida hacia dentro" que muchas veces sólo sirve para incrementar tu ansiedad o ahogarte en preocupaciones sin ningún sentido.

Si la actividad que decides elegir es una actividad social, el beneficio será doble. Compartir una afición o ilusión refuerza todavía más el beneficio directo sobre tu salud, vivir una vida "socialmente rica" es una de las garantías para alcanzar el bienestar psicológico. Sin embargo, cualquier actividad, por muy solitaria que sea, puede servir para empezar a sobreescribir tu experiencia y empezar a enterrar lo que no merece tener espacio en tu vida, el sufrimiento emocional soportado en una depresión, o una crisis personal de cualquier otro tipo.

Tampoco tiene porqué tratarse de una nueva experiencia. Puedes retomar alguna que abandonaste hace tiempo por olvido o falta de interés, y volver a explorarla porque puede que te traiga una satisfacción que habías olvidado.
Seguramente lo que hoy te cuento, no sea nada nuevo para ti. Sin embargo, aunque sabemos muchas cosas que podrían ayudarnos, muchas veces no las ponemos en práctica. Y si nosotros, diagnosticados con trastorno bipolar, no aprovechamos todos los recursos a nuestro alcance, jugaremos una partida de ajedrez con la vida sin todas las piezas. Y un simple peón, puede tener un gran valor.
Y por último, te invito a que me dejes un comentario para saber que estás ahí y qué piensas sobre lo que escribo. Ya sabes, que leer los comentarios me hace una ilusión especial.

viernes, 2 de septiembre de 2011

el trastorno bipolar y la capacidad




Cuando sufría los síntomas del trastorno bipolar, la sensación de incapacidad era total. Visto ahora con la perspectiva del tiempo, me doy cuenta de que es completamente normal que esta sensación incremente el sufrimiento todavía más, especialmente cuando uno ha sufrido varias depresiones y se da cuenta de que la palabra esfuerzo no sirve de nada. Sin embargo, este comentario que voy a dejar representa la otra cara de la moneda: es posible recuperar la capacidad que uno tenía antes de recibir el diagnóstico de trastorno bipolar. No es fácil ni sucede de la noche a la mañana, como todos los logros requiere su tiempo.

¿Cómo hacerlo?
Si consigues mantener un período de estabilidad lo suficientemente prolongado, hay varias maneras de conseguirlo. Yo sólo puedo recomendarte la que he vivido con mi propia experiencia.
La lectura diaria debería ser casi una obligación. En mi caso particular, llevo leyendo libros de psicología durante más de ocho años ininterrumpidamente. Cuando me di cuenta que padecía de graves problemas en el "piso de arriba" comencé a hacerlo y me sirvió de mucho. No hay ni un solo libro del cuál no haya aprendido nada. Si te interesan otro tipo de libros, también te ayudarán mucho por muy variados motivos. Vivir otros mundos, entre otras cosas, reduce la ansiedad y el estrés. También favorecen la memoria, además de evitar los pensamientos egocéntricos. No esta nada mal, habiendo tantas bibliotecas y tantas librerías a tu alcance.

La segunda parte requiere de acción y puedes empezar con ella en cuanto te encuentres lo suficientemente bien. Si puedes permitirte el lujo de vivir nuevas experiencias (en cualquier faceta de tu vida), puede que el comenzar cualquier nueva actividad te regale la sensación de satisfacción que durante tiempo te ha sido negada. Si utilizas la intuición para averiguar qué camino tomar házlo. La intuición, a veces, es más razonable que la propia razón. Descubrir nuevas habilidades o cualidades en tu propia persona es muy gratificante, especialmente si has llegado al extremo de pensar, erróneamente, que no sirves para nada. Yo, de hecho, lo pensé durante años y es una sensación que desgasta hasta acabar con toda tu energía.

Sin duda, eres capaz. Quizás no sepas de qué todavía, pero no olvides nunca que lo eres. Sólo necesitas un poco de bienestar, tiempo y dedicación. Lo demás irá llegando y muchos síntomas pueden ir desapareciendo. Al menos, así es como yo, como bipolar, lo he vivido. Si tu has vivido un experiencia parecida me gustaría leer tu comentario. Y si tienes dificultades en este sentido, también. Trataré de ayudarte de la mejor manera posible. Con mis palabras.