viernes, 24 de junio de 2011

el trastorno bipolar y el presente






Hace algún tiempo, en la asociación de pacientes bipolares de la que formo parte me dejaron un libro titulado: "Despertando el don bipolar" del Dr.Eduardo Grecco. Hubo varios pasajes que me llamaron la atención sobre las personas que padecen el trastorno bipolar porque me sentí muy identificado con sus palabras. Una de ellas era la siguiente: "El bipolar no logra estar en el presente".

Durante mucho tiempo fui incapaz de vivir en el presente por distintos motivos. El sufrimiento de los síntomas por un lado me mantenían anclado a los peores momentos en forma de sensaciones. La sensación de fracaso continuado en algunas facetas de mi vida era una carga difícil de soportar y la acumulación de nuevos fracasos acabaron por hacerme sentir, en cierto modo, una persona incapaz.

¿Y respecto al futuro? Tengo la sensación de que los bipolares tenemos la costumbre arraigada de proyectarnos hacia el futuro de dos formas muy diferentes: la primera en forma de preocupación, la segunda en forma de ilusión.

Las preocupaciones, la mayoría de las veces, anticipan situaciones que nunca llegan a suceder pero es difícil vivir alejado de ellas. La mejor manera parece ser vivir el momento presente con intensidad.
El otro día al preguntarle a un bipolar :¿Qué tal estás? me respondió: Bien, a ver lo que dura...
Un buen ejemplo de proyección al futuro. Es muy normal este tipo de respuesta cuando uno se ha encontrado de frente con las crisis, las depresiones y el malestar emocional varias veces. A partir de ese momento, uno espera más de lo mismo y es incapaz de imaginar una vida sin sufrimiento.
Te propongo que, si eres incapaz de vivir el momento presente, te proyectes a futuro imaginándote a ti mismo antes de haber sido marcado por el dolor. Sé que no es un ejercicio fácil, pero es posible. Una depresión recurrente en un bipolar se siente de la misma forma que una depresión recurrente en una persona sin diagnosticar. Que te hayas deprimido más de una vez, no significa necesariamente que seas una persona depresiva. Simplemente puede ser consecuencia de que te has encontrado de nuevo con dificultades que no has sabido cómo afrontar. Y puedes aprender a afrontarlas o tomar decisiones para cambiar de escenario.
Según Nicolas Sarkozy: "La inmovilidad es la muerte". Yo creo que para nosotros, las personas diagnosticadas con trastorno bipolar, la inmovilidad puede provocar el sufrimiento. La inmovilidad de nuestros esquemas mentales y la pasividad frente a nuestro entorno. Muévete.

Y aprovecho este post para despedirme hasta dentro de veinte días. ¡Mañana me caso!
Si te sientes identificado de alguna forma con lo que lees, te agradecería me dejaras una respuesta. Me gustaría que el blog fuera mucho más abierto a la participación y no tuviera que ser yo quien publica siempre. :)

martes, 21 de junio de 2011

el grupo de facebook esperanza bipolar





Hace unos meses comenzamos a participar en el grupo de Facebook Esperanza Bipolar un grupo de personas diagnosticadas con trastorno bipolar y familiares. Más de ochenta personas y más de ochocientas publicaciones donde todos compartimos nuestra experiencia y nos apoyamos cuando alguno de nosotros necesita una palabra de ánimo o una visión diferente respecto a cualquier problema.

Las redes sociales no son el mejor espacio para trabajar en grupos de ayuda mutua porque tiene las limitaciones que todos conocemos, sin embargo, pueden ser útiles en muchos sentidos. Permiten compartir información, videos y otros recursos de una forma muy fácil y rápida.

El grupo de Facebook Esperanza Bipolar, está definido con la privacidad necesaria para que el contenido que allé se comparte no sea público para el resto de nuestros contactos. Respetar la intimidad de todos es importante en este espacio donde la sinceridad es la base de todos los comentarios.

Cuando se estableció el grupo eramos pocos, pero con la ayuda de María de Venezuela y otros amigos, fue creciendo poco a poco hasta llegar a un número considerable. Si te animas a unirte al grupo, allí te esperamos. Como se suele comentar allí, "entre pares" el entendimiento es mayor y la posibilidad de comprender las dificultades de los demás y prestar ayuda en forma de palabras es posible.

Hace no mucho tiempo, una buena amiga del grupo, que aprovecho para saludarla desde aquí, me dijo a través del chat: "Te agradeceré toda mi vida lo que has hecho por mi. Gracias al grupo me he reencontrado a mi misma".
Y aquí te respondo: "Te lo agradezco de corazón, comentarios como el tuyo son los que animan a seguir adelante con esta y otras iniciativas". En realidad el valor del grupo es la suma de todos, de los que participan activamente y de los que lo hacen esporádicamente.
Si estás diagnosticado con trastorno bipolar y quieres conocernos, te esperamos. Ya verás cómo merece la pena.

lunes, 13 de junio de 2011

el trastorno bipolar y la autoestima X




Y para terminar esta serie sobre trastorno bipolar y autoestima, tres últimas ideas que pueden ayudarte en este sentido a valorar lo que eres capaz en su justa medida. Dicen que la autoestima crece en los entornos emocionalmente amorosos y respetuosos. Si no has tenido la fortuna de tener a tu lado personas que te valoren tal y como eres, quizás la mejor alternativa es que te alejes de ellas para poder crecer. Si además de hacerlo tienes la precaución o la inteligencia para no herirlas, mucho mejor para ti. Puede que haya personas que ni siquiera te merezcan, no siempre se recoge lo que se siembra. Atreverse a dar el paso no es fácil, pero no darlo es perjudicial y una garantía para tener "más de lo mismo".

Si te fijas en el desempeño del hombre corriente en cualquier tarea te darás cuenta de que, salvo excepciones, todos somos ese "hombre corriente". Si eres de los que no se perdonan el más mínimo error o la debilidad más humana, siempre llevarás exceso de equipaje. Y esta vida ya pesa lo suficiente como para llevar una maleta de más. El exceso de importancia o el perfeccionismo insano no merecen la pena. Oblígate a practicar, de vez en cuando, el escepticismo sano: "quizás la cosa no sea para tanto"...
Desdramatízate a menudo, y trata de darle la vuelta a las situaciones antes de que ellas se vuelvan contra ti. Y, por último, pasa a la acción. La pasividad es el mejor caldo de cultivo para una baja autoestima. Si no quieres enfrentarte a una reunión social porque crees que no te vas a sentir cómodo, házlo sin pensar. Si no te atreves a salirte de las situaciones en las que te sientes seguro, reúne el valor para hacerlo. No lo conseguirás en el primer intento, pero cada vez te costará menos y llegará un día en que se convertirá en algo natural para ti.

Y para terminar, cuando te veas en disposición y con la fuerza mínima para ayudar a alguien, házlo. Siempre encontrarás alguien que pueda necesitar de tu ayuda, aunque se trate simplemente de tu compañía, de tus palabras o tu tiempo. El simple hecho de ayudar a alguien se convertirá en el verdadero salto hacia adelante, que te hará olvidarte de ti mismo, de tus preocupaciones y de tus inseguridades. Porque ayudar ayuda. Y aunque estés diagnosticado con trastorno bipolar siempre podrás encontrar en tu entorno a alguien que valorará, agradecerá y te devolverá con creces lo que hagas por él. Te lo devolverá en forma de bienestar. Y cuando llegue ese momento quizá ya no vuelvas nunca más hacia atrás.

lunes, 6 de junio de 2011

el trastorno bipolar y la autoestima IX




Esta última publicación será la penúltima de la serie dedicada a la posible relación entre trastorno bipolar y autoestima. Puede que alguien haya empezado a aburrirse por no avanzar con otros temas que para mi también son importantes.

¿Cómo afecta la aceptación a la autoestima?

La aceptación es fundamental a la hora de poder avanzar. Puede parecer contradictorio, pero explicaré porqué creo que aceptarnos a nosotros mismos es necesario para crecer y sentirnos mejor. Si llevas mucho tiempo, consciente o inconscientemente, negando alguna de tus debilidades o intentando superarlas sin éxito, aceptarlas no es un fracaso sino una opción muy saludable. Aceptar no debe suponer inmovilismo ni pasividad, sino simplemente aceptar que quizás no seas capaz de llegar a ser lo que siempre soñaste, por poner un ejemplo cualquiera. El mundo no debe acabarse ahí. En particular, a mi me resultó muy útil aprender que el camino más difícil no siempre es posible.El conocido "sueño americano" en cualquier ámbito de tu vida puede ser más frustrante que una sana ambición por lo que deseas.

Es muy frecuente que todos nos fijemos en las virtudes de los demás que nosotros carecemos, sin embargo, tengo la impresión de que en el caso de las personas que padecemos el trastorno bipolar, se convierte casi en una forma de obsesión. Pondré un ejemplo personal maquillado.

Hace ya mucho tiempo, me llamaba la atención el presidente Obama. En mi entorno no era difícil encontrar hombres de color ni personas con carisma. Sin darme cuenta, me dedicaba a escanear toda persona que encajara en el perfil, jugadores de la NBA en la televisión, africanos con los que me cruzaba en la acera, compañeros de trabajo con un aparente dominio profesional en su parcela, o simples actores de la televisión o el cine. ¿Y cuál era la trampa a la que me sometía? El color de la piel y los rasgos de personalidad que me atraían eran lo único que podía ver, como si emitieran una luz de un solo color y yo sólo viera esa frecuencia de color. Todo lo demás permanecía invisible, incluidos muchos aspectos que carecían de ningún valor o incluso podrían llegar a parecerme absurdos o irracionales. Tenía puestas las "gafas de la carencia".

Ahora mismo, mi color de la piel sigue siendo blanca como lo fue siempre y mi carisma, comparado con el de Obama, insignificante. Lo importante es que hace tiempo que dejó de importarme. Tengo prioridades y responsabilidades respecto a mi vida y con los demás que, hace tiempo, decidí no abandonar nunca. Y para mi, eso es mucho más que suficiente. Soy bipolar al igual que tú y puede que no te sientas identificado con esta historia. Si es así, espero que en las próximas publicaciones sí encuentres algo que te invite a reflexionar sobre tu vida. Reflexionar es una de las obligaciones que deberíamos imponernos quienes estamos diagnosticados con trastorno bipolar.