lunes, 24 de enero de 2011

el trastorno bipolar y el estrés II



Todos los especialistas saben con certeza que el estrés es el agente que más desequilibra a quienes padecen el tratorno bipolar. El estrés, palabra tan conocida por todos, es como cualquier otro síntoma de malestar, fuente de dolores del cuerpo y del alma. Hay quien se estresa por ver una fina capa de polvo en un mueble, quien lo hace al encontrar un papel fuera de sitio sobre una mesa, e incluso quien puede llegar a hacerlo escuchando música que otros considerarían agradable y melodiosa. Esto son simples ejemplos de estrés de primer grado, lógicamente, seguramente que los de segundo y tercer grado los conocéis tan bien como yo.

¿Qué es el estrés, entonces? Todo aquello que nos puede desestabilizar, lo que para algunos es placer o rutina agradable, para otros puede llegar a ser insoportable e incluso una tortura.

De entre todas las causas que pueden causarnos estrés, yo destacaría 3. Las tres del estrés.

1. Pensar en el mañana e imaginarlo como un día gris y lluvioso. Nunca se puede saber si mañana saldrá el sol, hasta los mejores metereólogos se equivocan. Y disponen de satélites.
2. Ser inflexible, los materiales más duros son los que se quiebran más fácilmente. Piensa en la plastilina.
3. Tratar de meter un barco dentro de una botella de cristal. Aunque alguna vez hayas visto uno, no quiere decir que tú puedas ser capaz de hacerlo.

Y si los ejemplos no están del todo claros, veamos el caso de Carlos, pintor y artista vocacional que paga las facturas trabajando de cajero en un hipermercado.

Estrés 1.Carlos está cansado, una jornada tras otra tecleando una máquina y pasando yogures por un lector de código de barras, para un apasionado de la pintura como él, es muy frustrante. Se han oído comentarios de que la crisis va a obligar a una reducción de personal. Carlos se encuentra mal, ya se ve en la calle.
Estrés 2. Carlos nació para pintar, un óleo y un lienzo son su vida. Desafortunadamente, la rutina de la caja está acabando con él. Sabe que necesita trabajar para comer y, sin embargo, últimamente duda de si será capaz de soportarlo.
Estrés 3. Carlos está convencido de que puede trabajar como cajero y pintar en su tiempo libre, para algún día poder dedicarse a su pasión: la pintura. Conoce a una amiga fotógrafo que trabaja como dependienta en una tienda y es feliz. Disfruta con todo.

¿Tiene Carlos alguna salida? Seguro que sí, casi siempre hay una salida, y, a veces, más de diez.

Si quieres dejar la tuya, haz click en comentarios y, de forma anónima, podemos empezar a jugar :)

lunes, 17 de enero de 2011

el trastorno bipolar y el estrés




Las investigaciones más recientes sobre el trastorno bipolar parecen girar en torno a dos ejes principales: el estrés y la autoestima. Aunque en principio, es todo lo que parece "saberse" respecto a las debilidades que afectan a los bipolares, no es poco. Desde el año 97 en que tuve mi primera depresión hasta el día de hoy, habiendo pasado por episodios de euforia e ingresos psiquiátricos, puedo asegurar que, lo que antes fueron debilidades entre muchas otras (baja tolerancia al estrés y una autoestima profesional muy debilitada), ahora mismo son sólo recuerdos del ayer, al igual que otros muchos recuerdos que ya ni siquiera me resultan tristes.

Durante los últimos ocho años, y gracias a una ayuda profesional muy eficiente creo haber dejado atrás el sufrimiento emocional para siempre. Y no sólo eso.Soy capaz de disfrutar de la vida no sólo como podía hacerlo antes de pisar la consulta de un psiquiatra o un psicólogo, sino de una manera todavía más satisfactoria. Disfruto de todo y con todos, de una forma serena y muy placentera.

Si te han diagnosticado como bipolar, tienes en tu mano mucho por hacer. Lo primero que haría, sería buscar un buen psicólogo que te ayude a afrontar tus problemas con el estrés o tu baja autoestima. Si tu psicólogo es capaz de ayudarte a superar estas dos barreras que te frenan en tu vida, tu vida cambiará notablemente a mejor. También puedes leer todo lo que encuentres en las librerías para ver cómo afectan el estrés y la autoestima a tu vida. Y como lidiar con el estrés y mejorar tu autoestima.Puede incluso ser suficiente si no para olvidar tanto sufrimiento emocional, para recordarlo como yo lo hago ahora. Con una sonrisa en la boca.

Y si puedo ayudarte en algo, puedes escribir en este blog, y estaré encantado de intentarlo. :)

viernes, 7 de enero de 2011

el trastorno bipolar y la genética





Genética y biología, ciencia apasionante para investigadores y médicos que, a veces despeja incógnitas, y otras reduce las patologías a estadísticas en la que uno se convierte en número, sin nombre ni apellidos.
El trastorno bipolar según todos los especialistas tiene una base biológica por una simple razón: si uno de tus padres o abuelos es bipolar, tu número de la lotería de las enfermedades se juega en un bombo con menos números que aquel que tiene a sus progenitores "sanos". Los números son simplemente números hasta que llegue el día en que el análisis del genoma lleve a los investigadores a determinar los que nacerán potencialmente bipolares y los que no.

La psiquiatría parece ver el cuadro desde este marco, su límite precisamente es este marco que encierra la patología. Imaginemos que llega el día en que sepamos si nuestros hijos tienen una predisposición genética a padecer cualquier enfermedad, llega el momento de hacerse la siguiente pregunta: ¿puedo hacer algo por contribuir a que mi hijo no debute como bipolar?

Para un psiquiatra que ve a sus pacientes como organismos pluricelulares (que lo somos), la respuesta intuyo sería un simple "no". Pero si una crisis personal, una situación de estrés desbordante o un revés en la vida puede hacer debutar a un bipolar o no, parece ser que la biología es la pólvora y las circustancias vitales la chispa que puede hacerla estallar. Y esto sólo es una parte del cuadro, el cuadro excede el marco.

Y después de esta reflexión, que puede ser más o menos acertada, sólo me gustaría animar a que nadie tenga miedo a traer un hijo a este mundo por el simple riesgo de que pueda padecer una enfermedad como el trastorno bipolar o la diabetes. Soy un bipolar feliz, y soy un bipolar sano. ¿Quién dice que tu hijo no puede llegar a serlo? Es tan posible como que puede ser un hombre sano y desgraciado.