jueves, 23 de diciembre de 2010

un año que termina

Cada dia que comparto con un bipolar es un día que vale por dos. No dejo de aprender de ellos y me sorprende el valor de muchos y su esfuerzo por salir adelante. Mis palabras son siempre las mismas, de ánimo y comprensión.Al fin y al cabo, hace menos de una década mi situación no era muy diferente a la de ellos.
¿Cuál ha sido mi mayor avance? Ninguno en particular. Pequeños avances en debilidades, inseguridades y miedos. Un aprendizaje vital que día a día me ha aportado no sólo una estabilidad, sino una serenidad cada vez mayor. El año que está a punto de entrar se me plantea como un reto: el reto del bienestar. Poco a poco las variaciones de mi ánimo son menores, y cada día me siento con más recursos para lidiar con ellas.
Las investigaciones sobre el trastorno bipolar parece girar en torno a dos ejes: el estrés y la autoestima.
En mi caso particular, los dos aspectos afectaron a mi salud durante cinco años que nunca olvidaré pero que recuerdo con la perspectiva del tiempo y una claridad ausente en mi vida durante tanto tiempo.

Siento tener que escribir sobre mi, en realidad lo que me gustaría es leer sobre vosotros y poder compartir.
Aprender de vosotros y compartir.

Feliz Navidad.

viernes, 3 de diciembre de 2010

año nuevo, nuevas ilusiones


Estamos a punto de terminar un año, y, como siempre, con nuestras ilusiones puestas en el año que empieza. Los que han sufrido en el que terminan, deseando que el nuevo les traiga mejor fortuna. Los que han tenido un año con más glorias que penas, esperando que el 2011 siga siendo un año de bienestar. Bipolares que han sufrido su primera crisis, o desafortunadamente hayan perdido ya la cuenta. Bipolares que han conseguido superar el año de una forma estable y con un equilibrio que esperan poder mantener en los años venideros.


El año que comienza, después de colaborar con una asociación de pacientes bipolares durante los dos últimos, será un año de mayor dedicación. Cada día me siento con mayor ilusión para intentar ayudar a quienes sufren con el trastorno bipolar, como yo lo hice durante tantos años.

Espero y deseo que mis vivencias y mi situación actual pueda servir a todo aquel que comparta conmigo su tiempo, a través de este blog o en la asociación. Porque confío en que cualquiera puede superar el trastorno bipolar, como yo lo estoy haciendo. Porque, en realidad, yo soy sólo uno más.


Feliz Navidad