lunes, 17 de junio de 2019

saltar entre zonas seguras sin sentir estrés



Durante años salté entre zonas seguras. Quien recomienda salirse de la zona de confort puede que no haya sufrido el estrés como yo lo sufrí durante años. En los últimos diez, he saltado entre zonas. No es una palabra que me guste, pero la zona de confort es el lugar donde te sientes cómodo y seguro.

Sin embargo, me enfrenté a distintos retos buscando maneras que no me supusieran estrés. Así todo, me encontré con él más de una vez. Tuve que parar y vuelta a empezar. Por otro camino, o un tiempo después. La cuestión es que he huido del estrés siempre que lo he sentido en el cuerpo. El estrés es una señal que necesitamos atender. El cuerpo es sabio, dijo el sabio.

Ahora estoy en una nueva zona desconocida para mí. Ya no me siento inseguro ni incómodo, ni siento estrés en ninguna situación. No soy un robot, pero no me estreso como antes. Esta sensación tan nueva me hace sentir muy bien porque antes reconocía mis limitaciones en cuanto el estrés me ponía en mi sitio.

El estrés predispone a los síntomas del trastorno bipolar. No sólo a la depresión, también a la hipomanía o la manía. La química hace que seas más sensible a determinadas situaciones y está muy bien saberlo. 

Empieza la semana y hoy he establecido nuevos contactos interesantes. :))


jueves, 6 de junio de 2019

aprendiendo a estar en mi lugar



Por la mañana, me he vuelto a descubrir. Estoy aprendiendo a permanecer en mi lugar y haciendo que se me respete. A primera hora, un hombre joven parecía querer ponerme a prueba, y le puse en su sitio porque quería invadir el mío.

Después, a un hombre que lleva tiempo tratándome como si fuese tonto, le he vuelto a dejar claro que no lo soy. Muchas veces no he tenido suerte con la gente que me he encontrado, y me alegro mucho de no dejarme hacer como antes.

He pasado de ser una persona siempre educada y correcta, a alguien que "pierde" la educación si es necesario. Perder la educación no es incompatible con el respeto. Digo lo que tengo que decir, de la manera que viene, y lo dejo salir. No veas lo bien que le sienta al cuerpo. Pruébalo si te identificas con este comentario.

Siempre fui una persona tirando a inocente. En los últimos años, he perdido la inocencia a marchas forzadas. Ahora, sé defender mi lugar ante los que se creen que ellos están primero, y, para una persona como yo, lo siento como un gran logro.

Quizás pienses que esto no tiene nada que ver con el trastorno bipolar. Pues sí que lo tiene. Y no te voy a explicar más porque seguro que ya lo has entendido. Feliz fin de semana :))

martes, 28 de mayo de 2019

lo que me desvelaba ya no me desvela




Ahora que duermo bien, aunque poco, quiero hablarte de cosas que me desvelaron en el pasado. Querer dormir y no poder, es un gran problema si estás diagnosticado con trastorno bipolar.

Hay dos cosas que desvelan a todo el mundo, y son el miedo y el deseo. Piensa en tu experiencia. 

El estrés puede venir de casi cualquier parte y dormir estresado es imposible sin fármacos. Hace muchos años, dormía mucho estando deprimido y me costaba despertar. No deseaba lo que me esperaba al día siguiente o me daba miedo no poder afrontarlo.

También la ira me desveló en situaciones esporádicas. Recuerdo algunos problemas de convivencia con mi mujer, unos pocos conflictos con mis hijos, o el estrés de querer protegerles cuando veía algunos riesgos en su vida. Que yo recuerde, han pasado casi cinco años desde la última vez que algo presionó mi sueño. 

También tuve una época en que Esperanza Bipolar me desvelaba. El exceso de ilusión me hizo pasar por alguna que otra noche de mal dormir y tuve que tomar decisiones radicales para recuperar mi sueño. 

Hoy quería hablar de sueño porque estoy durmiendo como nunca. Haber aprendido a no estresarme  ha sido la clave. Diez años en los que he perseguido este momento sin descanso para poder descansar bien. 

lunes, 20 de mayo de 2019

romper con tu pareja



Hoy he leído que casi una de cada cuatro parejas jóvenes se separan por diferencias políticas. No sé por qué pero me ha dado por pensar en mi pareja. Si juntamos nuestras diferencias hacemos un pleno al quince. Alcanzar la remision me ha costado mucho, en darle al coco y también en tiempo. Lograr una convivencia sin calentones mutuos es el reto más difícil que me puedo poner ahora mismo.

Para algunas personas diagnosticadas con trastono bipolar, mantener una relación de pareja es complicado. Aunque nunca fue mi caso, ahora lo es más que antes. Kanye West hablará de sus calentones - no sé si de pareja- en el próximo programa de televisión de David Letterman. Y ahora viene lo práctico.

Lo que más me ayudó hasta ahora en mi relación de pareja fue aprender a evitar controlar las situaciones que antes tendía a controlar. Para eso, antes he tenido que perder casi todos mis miedos, y eso ha sido clave. Las experiencias que vives hacen que controles cada vez más -o cada vez menos- la próxima vez que te enfrentes a algo que te "huela" al mismo plato. No es fácil darse cuenta a la primera, pero conviene tener los ojos, los oídos y las neuronas bien abiertas.

Si no tienes pareja y quieres tenerla puede que esto te sirva en el futuro. Depende del grado de control con el que funciones en tu vida en general. Yo nunca me ha sentido ¨controlador¨, sin embargo, el tiempo me ha hecho ver que todos en algún momento podemos serlo. Y mucho. 

Y lo de siempre. Si dejas tu comentario, enriquecerás este espacio para sus lectores.

martes, 14 de mayo de 2019

muerta la rabia...



Se acabó el perro. Y menos mal que pocas veces tengo tan mala suerte como para tener que perder la calma. Ojalá nunca más me vea en una parecida porque me temo que reaccionaría igual. Cuando hay algo demasiado importante en juego ya no dejo que decidan los demás por mí. Eso lo aprendí de una mala manera que todavía estoy sufriendo parte de las consecuencias.

Estoy pidiendo a mi cuerpo un poco más en lo físico y me está sentando bien. Mientras haga buen tiempo, y pueda hacerlo, continuaré. Me da la sensación de que ahora duermo un poco mejor. También estoy preparando algunas cosas para ofrecer lo aprendido a profesionales de la salud que puedan y quieran aprovechar mi conocimiento. Después del verano contactaré con personas que saben a qué me dedico y te contare si avanzo algo.

Después de la ira viene la rabia. Es el poso del daño y conviene sentirla porque es pasajera. Si retienes la ira cuando hace falta que salga, el día que saques todo de golpe el daño será mayor. Aunque es mejor no perder nunca la calma, es peor acabar explotando hacia adentro. Yo tengo claro que no voy a ser el que acabe otra vez en el psicólogo o empastillado por aguantar demasiado. Eso ya lo conocí, y si voy a cometer algún error, que sea nuevo, por favor.