miércoles, 21 de agosto de 2019

cómo mantener la ilusión




Mi amigo Jorge, dibujó para mi primer libro esta ilustración. Me encantaría poder presentar mi segundo libro a su lado algún día.

Cómo mantener la ilusión es clave para no deprimirse. Aunque para mantener una ilusión primero hay que encontrarla. Como no hay ninguna "receta" para encontrar la ilusión, te contaré cómo he mantenido yo mis ilusiones. Primero fue escribir un libro, luego fundar una organización para ayudar a las personas que sufren la enfermedad y por último alcanzar la remisión del trastorno bipolar. El orden fue éste, no lo he elegido ahora al azar. 

Las prioridades son una de las cosas más importantes. Si te sientes en el pozo, tu prioridad será diferente que si te sientes en el cielo. Amueblarse poco a poco para que tu orden de prioridades sea el más inteligente para tu salud no es sencillo, pero puede aprenderse. Con trastorno bipolar, una decisión equivocada puede echar a perder años de bienestar. 

Hay personas que queman sus ilusiones. Si una ilusión se quema, quiere decir que no era una ilusión de largo recorrido. No te culpes, ni te lamentes. Renueva. Si te enfrentas a dificultades a medida que avanzas para y reflexiona. Sólo la reflexión te puede ayudar a seguir avanzando. Yo me dediqué a hacer esto durante diez años y el resultado ha sido espectacular. 

Y como estamos aquí en verano, te deseo unas buenas vacaciones. Y si estás al otro lado del océano, recuérdame que me acuerde del sol en tu ciudad. :))

miércoles, 7 de agosto de 2019

entorno de libertad



Hoy te contaré una de las cosas más importantes a tener en cuenta. Busca un entorno en el que te sientas libre para empezar a dejar de sufrir los síntomas del trastorno bipolar. 

Lo curioso es que para mí se trató sólo del principio. Lo que vino después fue todavía mucho mejor. Tuve la suerte de llegar a un punto en que tengo la sensación de que disfruto mucho más que los demás. Equivocado o no, me da igual. El caso es que disfruto mucho.

Hace años era todo lo contrario. Tenía la sensación de estar muy limitado en mis posibilidades. De hecho, lo estaba. Incluso en el momento en que salí del entorno en el que estaba, decidí con tranquilidad el cambio porque vi que no tenía más opciones. En mi caso era un entorno laboral, pero en el tuyo puede ser de otro tipo. La familia, los distintos cajones de la sociedad, o tu propia habitación son también entornos. Hay personas que disfrutan mucho sin salir de casa, y otras que disfrutan mucho sin salir del trabajo. ¿Has pensado alguna vez por qué?

Dentro de un libro me siento libre, fuera de él también. En las redes sociales y en cualquier conversación con un amigo. Cuando escribo y cuando leo, cuando pienso y cuando hago. Cuando imagino y cuando descubro. Y no es una señal de alarma. no tengo que visitar a mi psiquiatra.

Ahora disfruto en todas partes. Tocaré madera para que la vida me respete. Soy muy consciente de que la mayor suerte es no tener la mala suerte de sufrir una desgracia. Si las desgracias se mantienen alejadas de mí, yo intentaré hacer lo que pueda con todo lo demás. Ya no me cuesta gran cosa afrontar lo que me va llegando. Debe ser que he aprendido mucho de tanto leer :))

lunes, 29 de julio de 2019

cuidado con las convicciones




Tengo personas a mi alrededor tan convencidas de algunas cosas que pierden el control sin querer. Yo nunca fui la clase de persona segura de todo, y ahora que me siento muy seguro de algunas cosas sigo manteniendo cierta prudencia al hablar y al escribir. Tampoco he sido nunca una persona que hable por hablar. Sé que casi nada sirve para todos porque no hay dos personas que tengan los mismos recursos. Ni siquiera los fármacos sirven para todo el mundo. Además, para poder aprender he tenido que mantener en algunos momentos una capacidad de autocrítica muy sana.

Si lees este blog sobre el trastorno bipolar habitualmente, te habrás dado cuenta incluso mejor que yo de los cambios que he sufrido en los últimos años. Cuando llegué a estar demasiado seguro de mis certezas no tuve mi mejor época. Hace poco he podido comprobar en las redes sociales cómo algunas personas se comportan como Jackie Chan cuando tienen que defender algo. Yo pasé de Kung Fu a Jackie Chan sin darme cuenta y ahora he vuelto a "Be water, my friend".

Lo mejor de no tener convicciones demasiado arraigadas es la paz que ganas. Para dentro y para fuera. Y como lo de fuera te acaba volviendo el beneficio es doble. Suelo leer con atención incluso a las personas con las que no estoy de acuerdo. Como una persona nos solía decir en Esperanza Bipolar, todos tenemos un cinco por ciento de la verdad. Búscala siempre en lo que dicen los demás.

martes, 9 de julio de 2019

unas vacaciones muy especiales




Este verano está siendo uno de los mejores veranos de los que tengo recuerdos. Me imaginaba que no iba a ser uno más porque durante este año he tenido sensaciones muy positivas.

Físicamente me encuentro mejor, y tengo intención de mejorar un poco más haciendo más ejercicio que en invierno. Mi amigo Juanma me ha enseñado a respirar y ahora tengo más aguante. También he aprendido a estar con todos los amigos que tengo diagnosticados con trastorno bipolar sin estresarme, Hace años quería verles y no podía hacerlo muy a menudo porque me sobrecargaba. Necesitaba mis descansos y dosificaba el tiempo que pasaba con ellos. Sé que puede no sonar bien, pero era lo que me ocurría.

Ahora tengo más vida social y he dejado aparcado un poco el aprendizaje. No tiene sentido que siga al mismo ritmo que llevé durante más de ocho años, ya saqué mis conclusiones. Unas están en mis dos libros ya publicados, otras estarán en los que iré publicando. Sin embargo, mi mayor placer es estar al lado de personas que antes sufrían mucho, y ver que algunas están ya bien. Les agradezco que sean mis amigos porque son muy generosos conmigo. Mis amigas también lo son.

Los síntomas del trastorno bipolar ya son pasado. Mi última depresión fue hace más de diez años. Hace tres años, tuve sensaciones que me recordaron algún brote psicótico y ahora tengo mucha más confianza en que no me vuelva a pasar. La lección definitiva me mantiene tranquilo y con ganas de disfrutar de la vida sin miedo. Ahora es mi momento :))

domingo, 30 de junio de 2019

comparte lo importante


Desde hace tiempo no me guardo lo que me afecta, antes era todo lo contrario. Ahora lo comparto sin necesidad de desahogarme, se ha vuelto en algo natural en mí. Me gusta hablar de mis problemas porque ahora lo hago tan tranquilo y sé con quién hacerlo.

Dicen que la mayoría de las personas no tienen con quien hablar de su intimidad. O no quieren, una de dos. La manera más eficaz de sentirse bien es soltar los problemas antes de que se te hagan bola. No hace falta que sea con un psicólogo o un psiquiatra. Puede resultar igual de útil, o más, hacerlo con un amigo o amiga. Para cuando llegue el día de la consulta, tu problema ha podido caducar o pudrirse. Cuando te escucha una persona en la que confías, las sensaciones al vaciarte son muy diferentes.

Como muchas personas saben a qué me dedico, y conocen algo de mi pasado, algunas me cuentan algunos problemas de salud mental de familiares cercanos. Tienen dudas o se sienten desbordados por la situación, y no es para menos. Alguna vez, por involucrarme en exceso lo pasé mal. Con mi mejor intención me hice tanto daño que decidí sólo hablar cuando alguien me pregunta. 

Si compartes lo importante tendrás dos ventajas. La primera es soltar presión y aliviar parte de la carga de estrés. La segunda es aprovechar lo que te devuelva quien te escucha. No juzgues nunca las respuestas, llévatelo a casa y piensa sobre ello. Cuatro ojos no ven más que dos, ven cosas diferentes porque están en dos cabezas distintas. Aprovéchalo.