martes, 17 de enero de 2017

Ay Dalai



Este año empecé con muy buenas sensaciones. En los últimos días ya no necesito ni la media pastilla que tomaba para dormir cuando me despierto de madrugada por el dolor. Me llama la atención que haya logrado llegar a este punto cuando el dolor crónico provoca depresión y ansiedad en gran parte de la población. 

Vivir sin fármacos puede ser importante para personas como yo. Con trastorno bipolar, me parece un objetivo equivocado si te lo planteas como tal. Yo me he ido marcando mis propios objetivos sobre la marcha respecto a mi bienestar y me siento mucho más que satisfecho. Tengo cuerda para rato y espero poder seguir prestando mi tiempo a quien pueda necesitarlo.

Hace tiempo, un amigo me decía que yo no respondía a los estímulos. Por mi comentario anterior puedes deducir que estaba equivocado, pero es que hay estímulos y ESTÍMULOS. Lo que sí me veo es cada vez más cerca de la serenidad a pesar del estrés rebotado de los demás. Sólo me falta comprarme las gafas modelo Dalai Lama :))

miércoles, 11 de enero de 2017

tragar rabia



Esta Navidad ha sido especial. He comido turrón y he tragado rabia. Como suele suceder en estos días entrañables, la familia se reúne al calor del hogar.

Lo llamativo es que la rabia de hace un mes, ha salido a presión un día como hoy. Menos mal que soy lo suficientemente inteligente para soltarla en un momento más adecuado, aunque no con la persona más adecuada. Al soltar mi rabia, he contagiado tristeza. De emoción a emoción y tiro porque me toca. Lo que he aprendido esta vez es que no conviene tragarse los sapos sin vomitar. Quien vomita, goza de mucha mejor salud.

Ahora me pregunto si la población que visita psicólogos y psiquiatras es sólo el sumidero de mierda de los que no lo hacen. Menos mal, porque si no, las colas serían como las del Corte Inglés en rebajas. Antes de la crisis, claro.

jueves, 5 de enero de 2017

el mundo


Me llama la atención ver cómo las distintas personas perciben el mundo de muy diferente manera. Para muchos es un vertedero, para unos pocos algo más parecido a un lugar agradable. En realidad, es un poco de las dos cosas. Lo que más influye en cómo lo ves, es cómo te sientes en él.

Todas las mañanas leo varios periódicos. Salto las noticias de política, la sección internacional y los deportes en bloque porque no me interesan, con la ventaja de que tardo menos en ojearlo. Si evitas estas páginas y las noticias de la televisión, te sentirás mejor en menos de un mes. Estarás un poco menos informado si las ves el fin de semana en lugar de una vez al día. Sólo te perderás algo importante si se anuncia la tercera guerra mundial o el fin del mundo: dos noticias altamente improbables.

Muchas personas con bipolaridad tienden a esperar demasiado del mundo y de los demás. Yo, antes, también lo hacía. Desde hace tiempo, he aprendido a no esperar gran cosa de los demás y soy mucho más feliz que antes. Es difícil hacerme daño. Mi ambición constante por ser feliz me ha llevado a este punto tan dulce. Y cuanto más ciencia leo, más absurdo me parece el mundo. Ahora me refiero a las personas que habitan en él.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

por fin algo nuevo



Con la Navidad llegan buenas noticias. Algún médico ha bajado a la Tierra para contar lo evidente para recuperarse del trastorno bipolar. Sigo pensando que muchos psiquiatras no pueden hacer gran cosa por sus pacientes a juzgar por las estadísticas y comentarios como éste.

El doctor Vinacour dice que la persona tiene que hacerse cargo de su propio bienestar, Desde luego, nadie va a poder hacer por ella lo que ella no quiera hacer. También recomienda evitar riesgos y optimizar las condiciones para vivir bien. Algunos psiquiatras avanzan con sentido común. Aunque no habla del tratamiento farmacológico, supongo que no prescindirá de él con sus pacientes. Si quieres saber lo menos evidente, puedes encontrarlo en algunos comentarios de este blog.

En mi libro tienes los veintiún riesgos más importantes según mi experiencia y la de otras personas que he conocido. Los he recogido para que los conozcas, y si puedes llevarlos a tu vida, mejor para ti. Evitar riesgos está muy bien, pero algo hay que hacer con la vida además de evitar. Eso, para mi próximo libro que espero esté disponible el año que viene.

lunes, 19 de diciembre de 2016

¿lo anormal es normal?



Hay comentarios que me hacen saltar de la silla. Hace poco, una mujer decía en uno de ellos algo que me hizo crujir por dentro. Su psiquiatra decía que era normal que ella, después de una depresión, hiciera compras compulsivas.

Muchas veces me he preguntado cómo afecta el que algunos médicos consideren todo lo que hace una persona diagnosticada como algo normal. Ante lo normal, lo normal es la receta. Ante lo anormal, yo utilizaría otros recursos. La mayoría de los psiquiatras consideran que las cosas son como dicen los libros que son y aceptan que no se pueden cambiar. Si yo hiciera lo mismo en la asociación, todos seguirían igual y muchos habrían dejado de venir.

Muchos psiquiatras fracasan con sus pacientes por muchos motivos. Algunos hacen daño sin querer. Si no tuvieran tan claro aquello que tienen tan confuso, a sus pacientes les iría mucho mejor. Yo tuve un psiquiatra que me maltrató durante años. Me pregunto cuántas personas todavía seguirán sufriendo por este mismo motivo.