martes, 6 de noviembre de 2018

otro gran cambio que me parece definitivo



Una de las cosas que me hace sentir tan bien tiene que ver con mi forma de relacionarme. Mis mayores cambios quizás tengan su origen en esta nueva manera de hablar.

Antes tendía a callarme o a no reaccionar cuando algo me molestaba. Poco a poco, empecé a hacerme escuchar. Era muy "hacia dentro". Si tú eres muy "hacia fuera" puedes saltarte esta línea. Después comencé a soltar la presión, cuando se me acumulaba, demasiado "de golpe". Cuando algo me hacía daño tendía a retenerlo. Cuando lo soltaba, abrasaba a la persona que tenía enfrente. Una mierda para mí y para los demás.

No sé si nunca más me pueda volver a pasar. Lo que sí sé es que cada día es mucho más difícil que me pase y empiezo a verlo casi imposible. Hace tiempo me di cuenta de que sólo tenía que tener siempre presente algo que va mucho conmigo: no hacer daño a nadie.

Sé cómo soy y no quiero cambiarme en lo esencial. Cuando algo se me clava, he aprendido a explicarlo a quien sea desde lo que siento. Más de una vez, los cambios que he visto en los demás y en mí vienen de esa nueva manera de comunicarme. 

Aunque pocas personas se dan cuenta de sus errores, yo he aprendido a ver cuando cometo uno. Y eso también me ha ayudado mucho a mejorar.

¿Lo negativo? Que acabo de pillar el trancazo del invierno :))

jueves, 18 de octubre de 2018

endurecerse



Cuando vi este cañón, pensé que quizás yo habría corrido menos riesgos si hubiera sido hijo del hombre bala. Es una broma, vamos a lo serio.

Hace años, un amigo me dijo que no me endureciera. Sabía que la tragedia que me tocó vivir podía provocar ese efecto. Sí que me endurecí, pero no me convertí en una piedra. En los últimos años he tenido que hacer un esfuerzo para volver a sentir por los demás. No me avergüenza decirlo, aquí no maquillo nunca lo que pienso y siento.

Cuando te endureces, las personas cercanas a ti dejan de tratarte igual. El frío se combate con más frío y todos acaban congelados. Quizás darle la vuelta no sea tan fácil como me parece ahora. Lo más importante es que me siento mucho más tranquilo que antes. 

Estando tranquilo, se siente más por los demás y mejor. Así que la prioridad es buscar la manera de estar tranquilo o tranquila, cueste lo que cueste. Si llegar a este punto a cualquier persona le llevara veinte años de su vida, el mundo estaría mucho peor. Puede que yo haya dado muchas más vueltas de las necesarias. Aunque así sea, me siento satisfecho.

martes, 9 de octubre de 2018

mi último cambio más importante



Este mes he sentido algo que me da mucha más seguridad y tranquilidad. Duermo mucho mejor que antes, me siento muy tranquilo, y soy capaz de hacer más cosas durante el día. Ahora ya no me estreso por nada, y espero poder seguir así mucho tiempo.

Si para alcanzar la remisión del trastorno bipolar es necesario aprender tanto como he tenido que aprender, yo no lo sé. Quizás yo haya dado más vueltas de las necesarias pero me siento muy satisfecho del resultado. Ahora tengo una perspectiva mucho más amplia que me permite hacer lo que hago mucho mejor. Ya llevo siete años con Esperanza Bipolar y he conocido alrededor de cincuenta personas en este tiempo. Entre ellas, tengo muy buenos amigos.

Tuve que intelectualizar mucho mi vida para dejar de sufrir, quizás más de la cuenta. Ahora he dejado  de pensar y me dedico a disfrutar de la vida todo lo que puedo. Estoy casi seguro de que esto es posible gracias a todo lo aprendido. Hubo una época en que me pasé sobrepensando, y sufrí estrés por ello. Ahora ya no siento limitaciones de ningún tipo, cuando hacer dos años sí las sentía. No creo recordar otro momento de mi vida en que me haya sentido mejor.

Como ahora dispongo de un poco más de tiempo he empezado a hacer cosas nuevas en Internet. Físicamente estoy haciendo cosas que antes no podía. Ahora me estoy dedicando a poner en contacto a personas a través de chats para que conversen entre ellas. Sé que no es lo mismo que hacerlo en persona, pero tiene sus ventajas. Hay quien no tiene una asociación cerca, o prefiere el anonimato de la red. Se están formando nuevos grupos en Facebook. Si quieres formar parte, deja aquí tu comentario y te agrego.



lunes, 24 de septiembre de 2018

aprender a decir no



Esta semana he dicho "no" a una propuesta de mi padre y estoy convencido de haber tomado una buena decisión para mí. Lo hice con tranquilidad y tuve una respuesta que no me sorprendió demasiado. Mi padre ha aprendido a "perder" a partir de los ochenta años. Una verdadera lástima que no lo hiciera antes. Ahora sé por qué hace las cosas y eso me ayuda a no hacerme daño. Antes confundía sus motivos y eso me hacía mucho más daño.

Con dieciocho años no le dije "no" a mi padre y arrastré el error durante veinte años. Sé que ese no es el único motivo de mis muchos problemas de salud durante mi etapa como ingeniero, pero estoy seguro de que me perjudicó mucho no haberme negado a sus deseos. Mis deseos no eran sus deseos.

El problema de no aprender a decir no es el siguiente. Si tienes un satélite en tu vida que saca algún beneficio de tu miedo, tu ingenuidad o tu respeto hacia los demás, eres una víctima propicia para todo tipo de abusos. El trastorno bipolar dicen que es genético, heredable y blablabla, pero nadie conoce el futuro que podía haber tenido una persona con un pasado diferente. Ni el mejor de los psiquiatras, ni el más eminente científico. Yo he unido muchos puntos hacia atrás, pero mi recuperación de la enfermedad tiene más que ver con mi capacidad de unir ahora los puntos hacia adelante mucho mejor que antes.

Si aprendes a ver el final de la película, antes de que acabe mal, habrás ganado mil puntos en la dirección de la remisión. Será más difícil que vuelvas a sufrir los síntomas, que los demás te vuelvan loco y que alguien se aproveche de ti. Desarrollar esta inteligencia me ha llevado veinte años y veinte heridas. 

Aprender a no repetir la misma película es una cosa más difícil de lo que parece a simple vista. Conozco muchas personas que repiten una y otra vez los mismos patrones de conducta. Sufren mucho, pero no aprenden. Yo viví y sufrí así durante mucho tiempo. Hasta que me di cuenta y aprendí a aprender de una manera diferente.

Si sabes lo que sientes habrás dado un paso de gigante. Si descubres qué hacer con lo que sientes para sentirte mejor, diez pasos de gigante. La depresión se puede evitar con la misma forma de aprendizaje. Construirse un futuro nuevo se inicia siempre con un futuro mental posible. A eso se le llama vulgarmente imaginación. Hay que aprender a probar distintas cosas cuando nada parece funcionar. A eso se le llama creatividad básica. 

Ya no sufro, ahora disfruto. Y esto parece una relación estable.

domingo, 9 de septiembre de 2018

agarrar el volante



El trastorno bipolar es pasado para mí. He tenido que cambiar mucho para poder decir esto con toda la tranquilidad del mundo. Me voy dando cuenta de los detalles más importantes que me llevan a esta conclusión. No soy una persona que me guste agarrar el volante de los demás, pero he tenido que hacerlo.

Mi situación familiar, para una persona como yo, era de dificultad grado 10. Muchos hubieran perdido la cabeza en una situación parecida,  y yo ya no. Gracias a todo lo que he aprendido en los últimos años, ya no hay situación emocional que me haga perder el control. No soy invulnerable, pero soy menos vulnerabable que la mayoría de personas que conozco. Quizás haya tenido que llegar a este casi extremo para tener una buena vida. El premio ha merecido la pena.

Si tienes trastorno bipolar, la regulación emocional es una de las partes más difíciles de aprender. Si tuviera que compararlo con algo, es como caerse y levantarse después de cada caída. Después, pensar en cómo te has caído, dónde te has caído, con quién te has caído y por qué te has caído. Si te cuesta pensar, busca un buen motivo para hacerlo. Yo los tenía. 

Mis dos buenos motivos eran dejar de sentirme mal, y dejar de sufrir los síntomas del trastorno bipolar: mi prioridad. Al final, lo he logrado. Cuando me siento mal, me dura minutos el calentón. Estos días he dormido casi bien a pesar del dolor. Hace tres años, en las mismas circunstancias hubiera sido imposible. Una gran señal de mi estabilidad emocional. Eso no significa que no pase malos ratos, eso significa que la sensación de fondo es de felicidad.

Si quieres deja un comentario aquí para explicar tu proceso. Tu comentario puede servir a muchos.