sábado, 4 de agosto de 2018

82 días



Me gusta apuntar en una agenda cuántos días tomo medicación para dormir. Como tengo dolor crónico, a veces, la necesito. En 2017 he necesitado tomar un sedante ochenta y dos días. El resto nada, y cada día duermo mejor. Casi nunca llego a la dosis mínima efectiva, ni siquiera a la dosis pediátrica. Desde hace tiempo, mi psiquiatra confía en que puedo estar sin tratamiento diario.

También me siento más seguro. Atrás quedan los últimos avisos en los que me sentí con algún riesgo. Todo lo que he aprendido me ha ayudado mucho y ahora me limito a seguir con mi vida teniendo en cuenta lo más importante. Mi prioridad siempre fue sentirme bien y lo he conseguido.

Este blog sobre el trastorno bipolar ha cambiado a la vez que yo. Primero tuvo la forma de diario, y luego se transformó en un lugar donde empecé a reflejar mis conclusiones para no sufrir los síntomas y disfrutar de la vida. Mi situación ahora es difícil de mejorar, así que trataré de mantener todo lo ganado que es mucho.

Me siento mucho mejor que el año pasado. Soy capaz de hacer más cosas que antes sin sufrir estrés, y ése ha sido mi mayor avance. También me siento más libre para hacer lo que quiera y sin miedos. No tenía ninguna seguridad de que llegaría a este punto, pero he llegado. Lo que sí hice todos los días en que me sentí mal es reflexionar. Ahora toca vivir.

miércoles, 25 de julio de 2018

la satisfacción es la llave que abre muchas puertas




Si consigues estar satisfecho con tu vida, no tendrás miedo a casi nada. La satisfacción es la base si estás diagnosticado con trastorno bipolar. Me he dado cuenta de este detalle después de pasar por una situación difícil en mi familia. 

Lo contrario del miedo es la satisfacción, no el valor. El miedo no se tiene bajo control nunca. Si estás satisfecho con tu fondo, podrás tomar decisiones con más libertad. Si sientes que lo que haces está bien, hagas lo que hagas te sentirás bien. Atención: sucederá así aunque estés equivocado. Yo espero no equivocarme pero tampoco tengo miedo a no tomar la mejor decisión. Nunca sabes si has elegido bien hasta que ha pasado un tiempo. Así que lo único que podemos hacer es esperar.

Para muchos, la satisfacción suele encontrarse encerrada en una caja de metal. Al principio, no sabes ni qué contiene dentro. Con el tiempo, empiezas a descubrir su contenido. Hay gente que piensa al revés. Creen que es una caja que se llena con cosas que reportan satisfacción. La realidad es que la caja de todos está llena. Lo difícil es saber qué contiene tu caja.

Muchos mueren sin descubrirlo y viven como pueden. Otros no son capaces de salir de la depresión aunque lo hayan intentado casi todo. Yo estuve a punto de acabar así. Tuve que tirar mi vida de antes a la basura para descubrir qué contenía mi caja. Si no lo hubiera hecho, seguiría hecho una mierda. Cada día soy más consciente de la suerte que he tenido. El azar tuvo mucho que ver. 

jueves, 19 de julio de 2018

satisfecho


Haber superado la enfermedad es un placer, pero hay otras muchas alegrías que han venido pegadas a lo aprendido que me permiten navegar en aguas turbulentas. Me sorprende la naturaleza humana, pero la inhumana también. La mía incluída hasta hace poco.

Siento que si alguien hubiera intentado ponerme una prueba más difícil a propósito, no lo habría conseguido. Ahora mismo, me siento satisfecho y tranquilo, porque cualquier cosa que pase la daré por bienvenida a mi vida. Si me separo de mi mujer o si mi hija decide alejarse de mí. Son personas adultas las dos. Lo que sí tengo claro es que ya no voy a permitir algunas cosas. Como las cosas no pueden ir a peor, sin haber intervenido yo, ahora veré si el jefe de la manada es capaz de mejorar algo. No veo recursos a mi alrededor, y eso me hace más fácil tomar la decisión de cambiar de actitud.

Me siento muy satisfecho. Hasta un neurotípico se hubiera vuelto loco en mi situación. Yo ya no sé ni lo que soy, no debo ser ni neurotípico. Como sé lo que tengo que hacer, y lo voy a hacer, no estoy nada preocupado. Voy a seguir dando amor a mis dos mujeres de la casa, aunque lo normal hubiera sido llegar a la conclusión de que hasta ahora no me ha servido de nada. Sé que sí. Y de mucho. 

También sé que los mayores problemas entre las personas se crean a partir de pequeñas cosas. El problema es que pocas personas se dan cuenta de esto, o no saben cómo cambiar de actitud ante algo que se cumple nueve de cada diez veces.  Te iré contando sobre la marcha cómo sigo.

miércoles, 11 de julio de 2018

estrés bipolar


Hay muchas formas de estrés bipolar. Es una manera de hablar, son las mismas formas en que cualquier persona puede estresarse. La persona con bipolaridad puede tener unas tendencias más marcadas. Cuando una persona con trastorno bipolar se encuentra de golpe con algo muy desagradable que no espera tiene distintas posibles reacciones: alejarse, comerse la caca con patatas y sufrir como un perro, o convertirse en la niña del exorcista.

Yo hace muchos años me comía la caca de los demás. Así acabé. Cuando dejé de comérmela, nació la niña del exorcista dentro de mí. Pasé por varias etapas. Empecé por aceptar lo inaceptable hasta que me empezaba a girar mi cabeza verde a la velocidad de una batidora. Otras opté por alejarme para no ver. Ahora estoy en un punto nuevo. Quiero matar a mi niña del exorcista, el gorila que todos llevamos dentro, pero tengo unas circunstancias a mi alrededor que me lo están poniendo difícil. 

Hace años, llegué al punto de salir de casa por la noche con la cabeza hirviendo para no gritar a mi mujer. Nunca he contado hasta cien porque no me gustan mucho los números. También llegué a soportar algunas cosas durante demasiado tiempo para acabar reventando. Ahora he decidido dejar de complacer tanto a los demás para no acabar haciendo daño a mi alrededor. Si sigues por aquí ya te iré contando.  

Antes era demasiado tolerante con los demás. Ahora creo que estoy en un punto mucho más sano, al menos para mí. Estar en los extremos no suele ser bueno. Los "extremos buenos" son malos. Lo que venden son las grandes palabras como la generosidad, la justicia, la buena educación o la tolerancia. Nadie habla de que un exceso de generosidad, de sentido de la justicia, de buena educación o de tolerancia pueden ser un cáncer.

Mi principal preocupación ahora es no hacer daño a las personas que quiero. Llegué a un extremo de desesperación que me ha hecho replantearme bastante cosas. Empezaré a hacer pequeños cambios en mí para ver qué cambia en mi familia. Ya me di cuenta hace mucho tiempo que tengo bastante más flexibilidad que algunas personas que sufren a mi alrededor y no saben cómo manejar algunas situaciones. Así que lo dicho. Si puedes coger algo de aquí, tómalo. En el fondo, todos somos iguales :))

jueves, 5 de julio de 2018

una manera de avanzar todos los días


Una manera de avanza en la dirección de la recuperación del trastorno bipolar es encontrar algo altamente motivador. Yo lo encontré hace diez años y eso cambió mi vida de forma radical.

Aunque la suerte influye mucho en ese "encontrar", la única manera de tener más posibilidades es no dejar nunca de buscar. En general, no es necesario insistir durante años en algo para reconocer si es motivador o no para ti. Lo más habitual es que surja el "flechazo" de una forma rápida. Parece  bastante improbable encontrar una pasión a juzgar por lo que se ve por ahí. Y no hablo sólo de las personas diagnosticadas son trastorno bipolar, sino de todas. 

Las personas con bipolaridad sin una motivación elevada pueden tender a la depresión. Al menos, ese fue mi caso durante años. Tuve que sufrir varias depresiones hasta el flechazo. Además, tener que llevar una vida "obligada" sin motivación es muy estresante. Tirar de ti mismo cansa mucho y provoca ansiedad a largo plazo.

Una pasión puede conducir a la manía si no se sabe cómo manejar. Yo aprendí a mantener la motivación sin que se me vaya la cabeza. Me llevó su tiempo, pero finalmente lo logré. 

Aunque sé que todas las personas con bipolaridad no tienen problemas con la motivación, sino con otras facetas de la vida, yo te hablo del que fue mi mayor problema. Conozco otros grandes problemas relacionados con la bipolaridad, pero para mí han sido mucho más pequeños.