lunes, 3 de diciembre de 2018

a partir de ahora este blog será...


Éste es mi hijo Roberto en el hospital después de varias operaciones. Ahora está a punto de cumplir diecisiete años y me da gusto verle. Pronto estará otra vez con nosotros y disfrutaremos con él y con mi hija Raquel.

En este blog te contaré a partir de ahora lo que hago con mi vida. Ya no habrá más comentarios sobre los años en que sufrí los síntomas. Escribí muchos sobre mi época de mayor inestabilidad aquí para que los leas cuando quieras. Puede que este blog pierda interés para ti o no. Mi motivación no es sólo que me leas, es que me conozcas. Que sepas a qué me dedico ahora y si puedes sacar algo de ahí, mejor para ti.

Hablaré de muchas cosas que tienen que ver con el trastorno bipolar porque es a lo que me dedico desde hace casi diez años. Los mismos años que llevo convocando las reuniones de Esperanza Bipolar y escribiendo en este blog.

De vez en cuando, hablaré de lo que considero más importante para alcanzar la remisión. Me imagino que no es fácil llegar a ella porque muchas personas sufren o padecen la enfermedad. También sé lo que he tenido que hacer para alcanzarla y ha sido un "trabajo" de relojería fina. 

También sé que he contribuido a mejorar la salud de personas cercanas. Muchos han dejado de sufrir y otros se han recuperado. Una persona que conozco ha alcanzado la remisión después de ser valorada por su psiquiatra. Me parece bonito poder facilitar esa recuperación. Es algo con lo que soñé un día y se ha hecho realidad años después. 

Gracias por acompañarme aquí, aunque no te vea.

domingo, 18 de noviembre de 2018

un antes y un después de este blog sobre el trastorno bipolar


Para no convertirme en el abuelo que siempre cuenta la misma historia, éste será mi último post en el que hablaré sobre cosas que me pasaron y cómo afectaron en mi vida durante los años que sufrí los síntomas del trastorno bipolar. Si quieres saber más tienes muchos comentarios aquí de los últimos diez años.

Antes me sacaban de quicio las personas mediocres. Yo no me soportaba a mí mismo por ser mediocre y eso me hizo sufrir mucho. Aunque no fue el único motivo que me hizo sufrir, sí que me hizo daño durante los años que me costó aprender mi oficio como ingeniero que fueron ocho largos años.

Años después, exploté contra personas que eran parte de mi vida o se cruzaron en ella y fueron mediocres conmigo. También acumulé rabia contra quienes me hicieron mucho daño sin querer. El día que me di cuenta de lo que me habría dolido que alguien hubiera cargado contra mí durante mi mediocridad, me curé de esas explosiones.

Antes, las personas de mi familia que eran muy diferentes a mí podían llegar a desquiciarme con su actitud o sus palabras. El día que aprendí a aceptarles como son, me sentí como un mar en calma. Perder mis miedos fue crucial para poder aceptar sus decisiones cuando afectaban a mi vida. Aprender a no desear ayudarles también mejoró mi salud. Llegar a comprender algunos de sus motivos también fue fundamental. 

Antes también era capaz de hacerme daño por no dañar al otro. El día que aprendí a no permitir que me dañaran, no me volvió a ocurrir. Para no acumular rabia o ira, y aprender a perdonar, me ayudó mucho darme cuenta de que todos somos víctimas de las circunstancias de algún modo.

También me hacía daño con algunas cosas que me estresaban. Llegó un momento en que llegué a analizar demasiados porqués. Quería proteger a las personas que sufrían el trastorno bipolar y me equivoqué al pensar que era la mejor manera de hacerlo. 

Un día una persona que sufría me dijo que me había sentido más cercano. Ese día ese hombre, sin saberlo, me ensñó qué era lo que tenía que seguir haciendo y qué era lo que tenía que dejar de hacer. En mi dedicación a los otros, el estrés desapareció de mi vida espero que para siempre.

El día del aniversario de mi blog, te contaré en lo que se convertirá a partir de ahora. Se acerca el final del año y me encantaría que puedas disfrutarlo aunque sea un poco. O un mucho.

martes, 6 de noviembre de 2018

otro gran cambio que me parece definitivo



Una de las cosas que me hace sentir tan bien tiene que ver con mi forma de relacionarme. Mis mayores cambios quizás tengan su origen en esta nueva manera de hablar.

Antes tendía a callarme o a no reaccionar cuando algo me molestaba. Poco a poco, empecé a hacerme escuchar. Era muy "hacia dentro". Si tú eres muy "hacia fuera" puedes saltarte esta línea. Después comencé a soltar la presión, cuando se me acumulaba, demasiado "de golpe". Cuando algo me hacía daño tendía a retenerlo. Cuando lo soltaba, abrasaba a la persona que tenía enfrente. Una mierda para mí y para los demás.

No sé si nunca más me pueda volver a pasar. Lo que sí sé es que cada día es mucho más difícil que me pase y empiezo a verlo casi imposible. Hace tiempo me di cuenta de que sólo tenía que tener siempre presente algo que va mucho conmigo: no hacer daño a nadie.

Sé cómo soy y no quiero cambiarme en lo esencial. Cuando algo se me clava, he aprendido a explicarlo a quien sea desde lo que siento. Más de una vez, los cambios que he visto en los demás y en mí vienen de esa nueva manera de comunicarme. 

Aunque pocas personas se dan cuenta de sus errores, yo he aprendido a ver cuando cometo uno. Y eso también me ha ayudado mucho a mejorar.

¿Lo negativo? Que acabo de pillar el trancazo del invierno :))

jueves, 18 de octubre de 2018

endurecerse



Cuando vi este cañón, pensé que quizás yo habría corrido menos riesgos si hubiera sido hijo del hombre bala. Es una broma, vamos a lo serio.

Hace años, un amigo me dijo que no me endureciera. Sabía que la tragedia que me tocó vivir podía provocar ese efecto. Sí que me endurecí, pero no me convertí en una piedra. En los últimos años he tenido que hacer un esfuerzo para volver a sentir por los demás. No me avergüenza decirlo, aquí no maquillo nunca lo que pienso y siento.

Cuando te endureces, las personas cercanas a ti dejan de tratarte igual. El frío se combate con más frío y todos acaban congelados. Quizás darle la vuelta no sea tan fácil como me parece ahora. Lo más importante es que me siento mucho más tranquilo que antes. 

Estando tranquilo, se siente más por los demás y mejor. Así que la prioridad es buscar la manera de estar tranquilo o tranquila, cueste lo que cueste. Si llegar a este punto a cualquier persona le llevara veinte años de su vida, el mundo estaría mucho peor. Puede que yo haya dado muchas más vueltas de las necesarias. Aunque así sea, me siento satisfecho.

martes, 9 de octubre de 2018

mi último cambio más importante



Este mes he sentido algo que me da mucha más seguridad y tranquilidad. Duermo mucho mejor que antes, me siento muy tranquilo, y soy capaz de hacer más cosas durante el día. Ahora ya no me estreso por nada, y espero poder seguir así mucho tiempo.

Si para alcanzar la remisión del trastorno bipolar es necesario aprender tanto como he tenido que aprender, yo no lo sé. Quizás yo haya dado más vueltas de las necesarias pero me siento muy satisfecho del resultado. Ahora tengo una perspectiva mucho más amplia que me permite hacer lo que hago mucho mejor. Ya llevo siete años con Esperanza Bipolar y he conocido alrededor de cincuenta personas en este tiempo. Entre ellas, tengo muy buenos amigos.

Tuve que intelectualizar mucho mi vida para dejar de sufrir, quizás más de la cuenta. Ahora he dejado  de pensar y me dedico a disfrutar de la vida todo lo que puedo. Estoy casi seguro de que esto es posible gracias a todo lo aprendido. Hubo una época en que me pasé sobrepensando, y sufrí estrés por ello. Ahora ya no siento limitaciones de ningún tipo, cuando hacer dos años sí las sentía. No creo recordar otro momento de mi vida en que me haya sentido mejor.

Como ahora dispongo de un poco más de tiempo he empezado a hacer cosas nuevas en Internet. Físicamente estoy haciendo cosas que antes no podía. Ahora me estoy dedicando a poner en contacto a personas a través de chats para que conversen entre ellas. Sé que no es lo mismo que hacerlo en persona, pero tiene sus ventajas. Hay quien no tiene una asociación cerca, o prefiere el anonimato de la red. Se están formando nuevos grupos en Facebook. Si quieres formar parte, deja aquí tu comentario y te agrego.