lunes, 20 de mayo de 2019

romper con tu pareja



Hoy he leído que casi una de cada cuatro parejas jóvenes se separan por diferencias políticas. No sé por qué pero me ha dado por pensar en mi pareja. Si juntamos nuestras diferencias pasamos hacemos un pleno al quince. Alcanzar la remision me ha costado mucho, en darle al coco y también en tiempo. Lograr una convivencia sin calentones mutuos es el reto más difícil que me puedo poner ahora mismo.

Para algunas personas diagnosticadas con trastono bipolar, mantener una relación de pareja es complicado. Aunque nunca fue mi caso, ahora lo es más que antes. Kanye West hablará de sus calentones - no sé si de pareja- en el próximo programa de televisión de David Letterman. Y ahora viene lo práctico.

Lo que más me ayudó hasta ahora en mi relación de parte es evitar controlar las situaciones que antes tendía a controlar. Para eso, antes he tenido que perder casi todos mis miedos, y eso ha sido clave. Las experiencias que vives hacen que controles cada vez más -o cada vez menos- la próxima vez que te enfrentes a algo que te "huela" al mismo plato. No es fácil darse cuenta a la primera, pero conviene tener los ojos, los oídos y las neuronas bien abiertas.

Si no tienes pareja y quieres tenerla puede que esto te sirva en el futuro. Depende del grado de control con el que funciones en tu vida en general. Yo nunca me ha sentido ¨controlador¨, sin embargo, el tiempo me ha hecho ver que todos en algún momento podemos serlo. Y mucho. 

Y lo de siempre. Si dejas tu comentario, enriquecerás este espacio para sus lectores.

martes, 14 de mayo de 2019

muerta la rabia...



Se acabó el perro. Y menos mal que pocas veces tengo tan mala suerte como para tener que perder la calma. Ojalá nunca más me vea en una parecida porque me temo que reaccionaría igual. Cuando hay algo demasiado importante en juego ya no dejo que decidan los demás por mí. Eso lo aprendí de una mala manera que todavía estoy sufriendo parte de las consecuencias.

Estoy pidiendo a mi cuerpo un poco más en lo físico y me está sentando bien. Mientras haga buen tiempo, y pueda hacerlo, continuaré. Me da la sensación de que ahora duermo un poco mejor. También estoy preparando algunas cosas para ofrecer lo aprendido a profesionales de la salud que puedan y quieran aprovechar mi conocimiento. Después del verano contactaré con personas que saben a qué me dedico y te contare si avanzo algo.

Después de la ira viene la rabia. Es el poso del daño y conviene sentirla porque es pasajera. Si retienes la ira cuando hace falta que salga, el día que saques todo de golpe el daño será mayor. Aunque es mejor no perder nunca la calma, es peor acabar explotando hacia adentro. Yo tengo claro que no voy a ser el que acabe otra vez en el psicólogo o empastillado por aguantar demasiado. Eso ya lo conocí, y si voy a cometer algún error, que sea nuevo, por favor. 

lunes, 6 de mayo de 2019

tres grandes mierdas




Tengo un amigo que dice que la vida va a rachas. Esta semana me tocó la cruz de la moneda. Así que voy a listar mis tres grandes mierdas de hoy. 

Tengo una enfermedad que se llama dolor neuropático crónico en las piernas y los pies. No tiene tratamiento y sé que no voy a mejorar. Me impide andar sin dolor y dormir sin dolor. Al día siguiente, sé que el dolor va a seguir ahí y a veces me acaba por desgastar. Mi mierda número 1 me acompañará mientras viva, morir será un descanso.

La mierda número 2 es la clásica mierda familiar. No es tan raro que te toque entre una y tres mierdas familiares dependiendo de infinitos factores. Como decidí hace tiempo respetar la intimidad de los demás no voy a escribir los detalles. Tiene pinta de que va a ser una mierda de largo plazo, vamos que hay mierda para rato.

Y por no empalagar, acabo con la última. Mi hijo Roberto nació con un aneurisma en su cerebro. Está sano y es feliz, pero la malformación está ahí. Este mes los astros se han alineado para dibujar una nueva mierda. Como consecuencia, me han amargado la semana.

Si la probabilidad de ser feliz es uno entre cien, la probabilidad de ser feliz rodeado de personas con buenas intenciones puede ser de uno entre un millón.

Una persona con buenas intenciones, aunque te quiera, puede hacerte mucho daño. Si se juntan dos en la misma semana, el doble. Eso me pasó esta misma semana. Menos mal que aprendí a no callar y solté. Lo siento pero la salud bien entendida empieza por uno mismo.
Hace poco, una amiga me dijo que había aprendido a no callar en su trabajo con dos compañeras petardas. Lo decía con cierto tono de satisfacción.

De aquí sólo podemos ir a mejor. O quien sabe. Comparte aquí tus mierdas en forma de comentario si te apetece. En Internet ya hay toneladas, así que por una más nadie va a preocuparse.

sábado, 27 de abril de 2019

nadie convence a nadie





Mi relación con mi mujer ha pasado por varios combates de boxeo. Nos hemos enfrentado dos pesos pesados. Después de muchos asaltos, por fin, he alcanzado el estado Zen. No veas qué sensación tan placentera es la sensación de tranquilidad. Lo gracioso es que me he pegado bastantes puñetazos hasta que he espabilado. Diez años atizándome y todavía nos queremos. Eso sí que es una rareza.

A veces, ella sigue, yo ya no. Cuando bajo los guantes se extraña y quiere más. Tardo menos de diez segundos en ver cómo se revuelve. Te cuento algo tan personal para explicarte una conclusión avalada por mi ciencia. La mayoría de las personas gastan camiones de saliva en balde.

Como la palabra ***NADIE*** no debe emplearse ***NUNCA*** (un guiño a mi amigo don José), te contaré un poco más. En especial, nadie convence a nadie en algunas circunstancias muy concretas.

Por ejemplo, cuando una persona está convencida de que se juega mucho. Mi consejo: descansa tus cuerdas vocales, su visión túnel no le permitirá ver lo que tú ves. Ya se le pasará. 

Tampoco lo intentes cuando una persona no se atreve a algo. No lograrás vencer su miedo con tu saliva. La lucha contra el miedo es la lucha más solitaria que conozco. 

Ahora viene lo bueno, no iba a ser todo tan desmoralizante. Premio inesperado: cuando dejas de intentar convencer a los demás duermes mejor. Tienes menos gases y sonríes más. Ves la vida más como es. 

Prueba otra estrategia, y si encuentras algo mejor, cuéntamelo. Y si no te puedes contener, escribe tu comentario. Enriquecerás este blog.

viernes, 19 de abril de 2019

una buena pregunta con trastorno bipolar



Hace tiempo que no visitaba Quora. El otro día vi una pregunta que me pareció interesante para que reflexiones si sufres el trastorno bipolar. Decía lo siguiente:

-¿Por qué la manía causa un deseo de huir o alejarte de tus circunstancias?


En realidad, yo no hablaría de causa y efecto. Me da la sensación de que las dos cosas (suponiendo que sean dos, y no una) suceden al mismo tiempo para muchos. De todas formas, me parece una pregunta muy útil para que te conozcas mejor. Yo tengo mi propia interpretación, pero lo más importante es que tú interpretes lo que has vivido una o varias veces.

Hace veinte años sufrí un brote en el que la psicosis y la manía se mezclaron. Mi sensación no fue de huida de mis circunstancias, sino de que YA no me importaban nada las circunstancias. El choque tan brutal de sentirme capaz de hacer ***CUALQUIER COSA*** porque me sentía ***CAPAZ*** fue la causa. Queda claro que romper con mi sensación de incapacidad crónica fue el fuego que prendió la dinamita. A esta conclusión llegué quince años después de recordar y pensar mucho.

Mi experiencia es importante para mí. Si escribes aquí la tuya, puede que tu experiencia sea importante para otros. Te invito a hacerlo.

Los *** son cortesía de mi amigo José, uno de los mejores bloggers del mundo. :))