jueves, 10 de octubre de 2019

hoy no siento limitaciones




Hace un tiempo le comentaba a un amigo cosas que yo no podía hacer. Le hablaba de Esperanza Bipolar y él me proponía hacer lo que pensaba que era lo mejor.

Cuando yo intentaba explicarle, me dijo sorprendido:

-sólo piensas en limitaciones.

No comprendió que sentía limitaciones.

Intuyo que mi amigo es racionalista: la clase de persona que no ha profundizado lo suficiente en algunas áreas. Si fuésemos lo que pensamos, seríamos máquinas, no humanos.


Al grano. Hoy es el día que no siento limitaciones. Tengo muchas, como muchos, pero ya no las siento. Antes, la mayoría de las limitaciones chillaban en mi cabeza en forma de estrés. 

Ahora pienso que, con cincuenta y dos años, estoy en la situación de otros con veinte respecto al estrés. Hay personas que mueren sin saber lo que es el estrés en negrita. Suelen hacer bromas respecto a llevar una vida tranquila y sin prisas. No te molestes con él o ella, no sabe lo que ES. Si le escuchas, o le lees, te darás cuenta pronto.

Trastorno bipolar y estrés son dos líneas que se cruzan. Si intentas que se mantengan paralelas vas por buen camino.

jueves, 3 de octubre de 2019

¿Quién es Alberto?





Diciembre de 2017:

Tras mi n-ésimo ingreso en la planta de psiquatría de otro hospital más, recién salido del horno y abatido física, mental, emocional y psicológicamente, una muy buena amiga encuentra a Alberto a través sus respuestas acerca del trastorno bipolar en la página quora.com. Así es como localiza también la asociación Esperanza Bipolar, en Bilbao (España).

Una fría pero soleada mañana de invierno quedo con Alberto en la puerta del Ayuntamiento de mi ciudad. A la hora fijada aparece un tipo muy alto con una bicicleta y unas sandalias que dejaban ver unas cicatrices. En pleno invierno, sí. Recuerdo haber pensado: este hombre ha debido de sufrir mucho. Después descubrí, con dolor, que así había sido:
Así que, sabiéndome acompañado y muy especialmente escuchado en el sufrimiento, empecé a soltar lastre...y, entre los dos, a construir y cimentar sin darnos cuenta y poco a poco, entre paseo y paseo mojándonos los pies por la playa, tomando té Rooibos mientras nos echábamos el Tarot de Marsella mutuamente o sacando fotos de todo tipo de Realidades, construyendo piedra a piedra una sólida Catedral de aprecio, respeto y confraternidad.

Se lo he dicho muchas veces: "eres el tío más Zen que he conocido". Un tío sin miedo. O los pocos que tenga —todos los tenemos y en mi caso particular, muchos: el principal de ellos miedo a No Ser quien Soy—, los "camufla" muy bien.

Alberto es un Ser Humano excepcional, sin temor a la hipérbole y en el sentido estricto de la palabra: alguien de quien, tras conocerle, puedes decir que estás ante una excepción y no ante una norma.

Y Alberto es excepcional en su capacidad de entrega a los demás. En su capacidad de escucha atenta sin juicio. En su empatía. En su aguda percepción de lo que llevan los otros por dentro y en sus medidos tempos para lanzarles/nos misiles que van directos al Centro. Ese tipo de misiles que pueden llegar a cambiarle la vida a alguien: yo he sido testigo, en mi persona, de un par de ellos.

Excepcional en su saber Ser y Estar. Poca, poquita, muy poquita gente sabe Ser y Estar. Alberto sabe.

Excepcional en su ge-ne-ro-si-dad: porque, como el tío supremamente inteligente que es sabe que Dar es Recibir. Y lo practica.

Alberto es un tío de los que van por la Vida con su Estrella: es decir, sembrando su Verdad y cambiando El Mundo de uno en uno y pasito a pasito, desde el círculo más interno, barriendo el patio de tu casa primero —que es como se cambian los Mundos—. Su Verdad, sí: y luego ya vendrán otros que la cosechen...

Octubre de 2019:

Ni el más leve síntoma de mi Trastorno Bipolar desde Diciembre de 2017. Ahí lo llevas.

Quien tiene un amigo tiene un tesORO.

Yo tengo uno.

Gracias Amigo.




















ahora ya somos dos



Hace tiempo pensé en invitar a otra persona a escribir en Esperanza Bipolar. La idea era convertir mi blog personal en un blog coral. Hace no tanto tiempo conocí a Jose y me atravesó. Me inundó con su bondad, como haría una Buena Hermana con un Hermano Cualquiera. 

Nos encontramos un día y no era él. Mejor dicho, sí era él pero no era el que es ahora. Acababa de salir del hospital y estaba roto. Juntos empezamos a recomponer sus añicos y juntamos algunos de mis trozos. Ahora es un **Gran Amigo**. Si piensas que hay algo más valioso en el mundo, escribe aquí debajo tu comentario. 

Mi amigozepam me curó los pocos dolores que me quedaban. Varios, menos el dolor físico. Cuando nos vemos, me muestra para no enseñarme, me escucha y me explica. Me hace reír y me sorprende. A veces, cuando se calla y me mira de una manera diferente, intuyo que no está de acuerdo y su silencio es mi lección. Es una de las personas más brillantes que he conocido en Esperanza Bipolar, pero lo que más brilla es su corazón.

Hace años sentía esperanza. Ahora siento mi realidad del último año. Hace unos días registré el dominio www.remisionbipolar.org. Pronto te contaré lo que haré cuando haga la mudanza con parte de mis muebles allí.

Tuve a mi lado -y tengo- la ayuda de un equipo médico muy profesional que fue siempre mi apoyo incondicional. Nunca podré agradecer lo suficiente a mi neuropsiquiatra, Javier Aizpiri, ni a quien fue mi psicóloga, Norma Larrea, lo que hicieron por mí. 

El día que no estén, la salud mental habrá perdido a dos profesionales excepcionales que no se dejaron llevar por la corriente. Y a dos personas que ejercieron su profesión con responsabilidad y no se equivocaron en la manera de actuar conmigo.

lunes, 23 de septiembre de 2019

"En lo despreciado está el Secreto".


Saludos a todos. Yo también ¿soy/tengo? (trastorno) bipolar, desde hace al menos 12 años.

Alberto ha tenido la insensatez de invitarme a ir volcando por aquí cachitos de Vida escritos desde el Corazón: ¡vomitemos, pues!.

Desde que una experiencia cumbre me cambiase por completo la vida allá por Marzo de 2005, descubrí la fotografía: el Sagrado Arte de ver Belleza en Todo.

Para mí la Belleza siempre está ahí, rodeándonos por doquier: tan sólo es cuestión de encontrar el encuadre perfecto, ajustar un poco la luz que entra al objetivo, dejarse llevar y... ¡click!

Os presento la que considero mi foto favorita: un cubo de la basura que se había caído al suelo del asfalto en Londres, empujado por el tremendo viento y sobre el que la lluvia había dejado dos pequeños charcos sobre los que incidía Luz de un sol del atardecer en la que se reflejaban las hojas de un árbol mecido al viento de Otoño.




Un cubo de la basura: ver, percibir, sentir Belleza donde se supone que no debería haberla.

No es Arte. Es la Meta Alquímica: Espiritualizar la Materia y Materializar el Espíritu.

Recuérdalo la próxima vez que te encuentres en un pozo muy hondo, de esos que (quasi)todos los lectores de esta página hemos transitado alguna vez: no te sacará de él como por Arte de Magia, pero si eres capaz de sentir la seguridad de la futura Belleza de Ser quien Eres con certeza se te regalará esa bendita palabra llamada...

Esperanza.


¡Ánimo!




miércoles, 18 de septiembre de 2019

año difícil





Este año va a ser más duro. Ya lo empiezo a sentir porque el dolor no me deja hacer todo como me gustaría. Me ocuparé de mi hijo y seguiré haciendo todo lo que hacía aunque me pase factura en el cuerpo. Mi cabeza está a salvo.

Como tengo que organizarme de otra manera, ya he empezado a hacerlo. Roberto con casi dieciocho años me ayuda en casa con lo que puede, aunque uno esté a otras cosas con esa edad. Menos mal que llevo aprendido mucho con respecto a mis hijos. Si no, mi cabeza no estaría a salvo. Las cosas en general no han empeorado, y, a veces, eso es una gran noticia. Quienes piensan que todo tiene solución suelen ser los que peores soluciones tienen.

Como me gusta aportar algo sobre el trastorno bipolar en cada escrito, hoy te contaré lo importante que son las prioridades. Si te he hablado ya antes de este tema, no me importa volver a hacerlo porque es vital. Si tienes intención o necesitas hacer muchas cosas, fíjate bien en dos cosas. Primero, si tu cuerpo y tu cabeza pueden con ellas. Segundo, vuelve a pensar en si las necesarias son realmente necesarias. Es la mejor manera de no sufrir la ansiedad, la depresión, la psicosis, la hipomanía y la manía. No son garantía, pero pueden evitar lo peor.